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Juan Cristóbal Cárdenas Castro y Raphael Lana Seabra
[ Editores 1
EL GIRO DEPENDENTISTA S, LATINOAMERICANO
Índice
Juan Cristóbal Cárdenas Castro y Raphael Lana Seabra
Parte I. Proyectos de investigación sobre la dependencia en América Latinã ani tosse gar nacionales 41
Esquema de investigación sobre relaciones de dependencia en América Latina (Bosquejo InformativO)....ooooocccconconcccnccons 43 Theotonio dos Santos, Vania Bambirra y Orlando Caputo
Acumulación de capital, relaciones de clase y estructuras
André Gunder Frank, Ruy Mauro Marini y Julio López Gallardo
Parte II. La producción de la dependencia en el CESO. Pío García
Orlando Caputo Leiva
Recuerdos de mi paso por el CESO y el gobierno de la
Unidad “Population ii 145 Sergio Ramos Córdova
Roberto Pizarro Höfer
Los días y los afanes del CESO ...oocooncccococoncnnncaconnanan nas 173 Alvaro Briones Ramírez
El CESO en dos MOmentosS...ccooccoccccnncnnncnncnonaconccnocons 195
Silvia Hernández Volosky
Emir Sader
El CESO; Ruy y MOSOtLOS..ocooccconcconcconcconcnncconccnnccnncons 209 Jaime Osorio
Inés Cristina Reca
De teorías económicas y de políticas: la UP, el CESO y el José Valenzuela Feijóo
José Bengoa Cabello
Parte III. Nuevas lecturas sobre el desenvolvimiento político
La Política Operária como preludio a la Teoría Marxista de la Dependencia tds dal lee 307 Raphael Lana Seabra
La Universidad de Brasilia y la formación de la Teoría Marxista dela Dependencia aiii due saia cases 343 Raphael Lana Seabra y Sadi Dal Rosso
El CESO y la teoría marxista de la dependencia (Los dos proyectos de investigación) ...ooooocococnnoncnorarcnrnnnanarannnos 367
Juan Cristóbal Cárdenas Castro
Eduardo Hamuy Bert, Revista Punto Final, 33, año I, 1967
Ruy Mauro Marini.
Revista Desarrollo Indoamericano nº4, año 1,
André Gunder Frank.
Revista Desarrollo Indoamericano nº5, año II,
Theotonio dos Santos.
Revista Punto Final nº138, año VI, 1971.
Vania Bambirra.
Foto pasaporte (c.1968). Fuente: teaser do videodocumentátio, 2017: “Vânia. La historia de una
revolucionaria”.
Equipo de investigación de Ideología y Cultura. De izq. a der. Guillermo Labarca, José Bengoa, Tomás Amadeo Vasconi, Antonio Sánchez y Marco Aurelio García (diciembre 1971)
Casa del CESO, Av. España 620, Santiago, 2010. Cortesía J. Cárdenas Castro.
Personal técnico y administrativo en el jardín de la casona de Av. España nº620 (noviembre o diciembre de 1973). De izquierda a derecha, de pie: Joel Seguel (presupuesto), Jorge Abarca (auxiliar), Nancy Carrera (secretaria), Herbert Álvarez (presupuesto), Luis Castillo (auxiliar), Hilda Sierralta (publicaciones), Enrique Núñez (auxiliar); sentados: Mónica González (secretaria), Adolfo Hormazábal (publicaciones), Ricardo Morales (publicaciones), Delia Delgado (secretaria).
Theotonio dos Santos y Vania Bambirra, con una persona no identificada (s/f) en la puerta de la casona del CESO en Av. España nº620. Cortesía de Mathias Luce. Fuente: Memorial-Arquivo Vânia Bambirra, Universidade Federal do Rio de Janeiro / Universidade Federal do Rio Grande do Sul
Presentación
Cristóbal Kay
El gran mérito y originalidad de este libro reside en que analiza el proceso de la creación de la teoría marxista de la dependencia investigando los escritos de sus fundadores, ya fallecidos, y a través de las reflexiones actuales de varios de sus colaboradores más cercanos. Las actuales generaciones de estudiantes e investigadores quizás no conozcan esta teoría y su significación o sólo tengan una idea vaga sobre ella debido a que fue formulada hace más de medio siglo y fue desplazada pot el giro dogmático neoliberal. Los invito a leer este libro para responder a los desafíos actuales rescatando y renovando el pensamiento crítico latinoamericano. Y qué mejor manera que comenzar con revisar la teoría de la dependencia, que fue la primera teoría del Sur que analiza críticamente la realidad latinoamericana y cuestiona la relevancia de las teorías del Norte sobre el Sur, logrando contribuir al desarrollo de las ciencias sociales críticas a nivel mundial. Además, esta teoría, en su análisis sobre el sistema-mundo, permite una mejor comprensión de los procesos desiguales y excluyentes de la globalización neoliberal tanto a nivel mundial como nacional. Los autores analizan diferentes aspectos de la formación y desarrollo de la teoría marxista de la dependencia y las controversias que generó desde la perspectiva actual. Desde esta óptica histórica examinan su participación en dicho proceso creativo del pensamiento dependentista. Es impactante, esclarecedor y revelador escuchar sus voces leyendo sus comentarios, críticas, y las emociones que despierta en sus mentes la memoria de dichos años, vividos intensamente en lo intelectual y político. Es trascendental aprender las lecciones de dicha época para poder enfrentar con mayor conciencia y fuerza los desafíos del presente y futuro.
El libro también refleja y analiza aspectos de la vida institucional de la Universidad de Brasilia (UnB) y del Centro de Estudios Socioeconómicos (CESO) de la Universidad de Chile donde se encuentran, investigan y debaten los personajes principales que formularán la teoría marxista de la dependencia, o sea Theotonio dos Santos, Ruy Mauro Marini, Vania Bambirra y
André Gunder Frank, junto con sus equipos de investigación. Algunos de los autores de este libro sostienen que fue en la UnB donde se gestaron las primeras ideas sobre la dependencia, mientras otros son más escépticos o argumentan que su origen y desarrollo sucedió cuando dicho cuarteto se junta nuevamente en el CESO después de su exilio debido al golpe militar que derrocó el gobierno reformista de João Goulart en 1964. Era una época de gran efervescencia política, reformas, revoluciones y golpes militares. Es fascinante descubrir en los relatos de los autores la estrecha interacción entre política y academia en el giro dependentista desde mediados de la década de los 1960 y más allá. Eran intelectuales orgánicos comprometidos con las luchas políticas y sociales. Son historias de grandes movilizaciones sociales, activismo político, esperanzas, derrotas, sufrimientos, desilusiones y exílio.
El objetivo de esta presentación es introducir de manera somera el contexto intelectual, social y político, tanto nacional, regional y mundial del surgimiento de la teoría de la dependencia, su difusión, recepción e impacto como un trasfondo para ubicar los capítulos del libro que tienden a referirse a aspectos específicos y particulares. También proporciono algunas lecturas ligadas al giro dependentista que ilustran e investigan más a fondo varios aspectos mencionados en esta presentación y por los autores de los capítulos. Es la historia del proceso de creación, desarrollo, difusión de un concepto, enfoque o teoría que trata de explicar la realidad latinoamericana desde el Sur y, en tal sentido, criticando el eurocentrismo de las teorías ortodoxas del Norte, desvelando sus limitaciones.
Teniendo presente que el giro dependentista comenzó ya hace casi seis décadas me parece importante presentar el contexto histórico en el cual surge la teoría de la dependencia y remarcar su verdadero significado histórico. Ningún enfoque o teoría emanada de América Latina y el Caribe desde entonces ha tenido la originalidad e impacto a nivel mundial que tuvo dicha teoría. Frente a los desafíos que enfrenta actualmente la región me parece Oportuno volver a estudiar no sólo el giro dependentista sino también su desarrollo posterior para sugerirnos ideas para los problemas y retos del presente. La teoría de la dependencia
1 Para otras visiones sobre el clima intelectual y político en Chile y Brasil de la época, y sobre el CESO, véase Lozoya (2013 y 2020) y Cárdenas (2011 y 2016).
surge a mediados de la década de 1960 alcanzando su auge durante la década de 1970 y empieza a perder influencia con el surgimiento del neoliberalismo en la así llamada década pérdida de los 1980. El período del giro dependentista está marcado por la guerra fría, la revolución cubana, las protestas sociales por las promesas de mayor bienestar incumplidas, y las movilizaciones estudiantiles por una reforma universitaria. El marxismo comienza a difundirse primero entre los estudiantes que forman sus propios círculos de estudios y después, con la reforma universitaria, también gradualmente en las aulas.?
Dicho contexto creó una situación favorable para el surgimiento de la teoría de la dependencia y explica su rápida difusión logrando incluso influenciar los programas de varios partidos políticos y gobiernos de América Latina y el Caribe. Se difunde también en algunos países de África y Asia, especialmente en India (Devés, 2008). Lo notable es que también empieza a circular, pero con cierto retraso, en Norte América (Cardoso, 1977) y Europa (Lehmann, 1986; Ruvituso, 2020). También fue impulsada por los estudiantes (recordar la rebelión de mayo 1968 en París) y por los (neo) marxistas. Logra penetrar en los centros académicos del Norte, aunque su recepción fue más crítica que en América Latina creando sendos debates entre los marxistas, ver Kay (1989). Asimismo, fue atacada por la derecha, aunque la mayoría prefirió ignorarla o desecharla despectivamente como careciendo de valor científico. Incluso creó un conflicto interno en la Latin America Studies Association (LASA) de EE.UU. La nueva generación de profesores y los estudiantes la criticaban por ser demasiado anglo-céntrica, ignorando a los pensadores latinoamericanos críticos de las ciencias sociales norteamericanas, especialmente de la sociología de la modernización y las teorías económicas y políticas
2 Una ilustración de la amplia difusión del marxismo es el hecho de que el libro de Marta Harnecker (1969) fue quizás el texto académico más vendido en la región alcanzando ya 66 ediciones en 2007.
3 Vania Bambirra (1978) realiza una amplia y esclarecedora crítica de los más notorios críticos latinoamericanos de la teoría de la dependencia, lo que ella llama “una anticrítica”. Ver también la importante contribución de Bambirra (1973) a la teoría de la dependencia. Para una presentación de su vida y obra, ver Richard y Yazlli (2020).
ortodoxas que la teoría de la dependencia criticaba con tanta vehemencia.*
La trasmisión de los estudios de la dependencia en el Norte se dio, primero, a través de las publicaciones de Frank, ya que sus textos son en inglés. Pero un artículo de Dos Santos (1970) también fue uno de los primeros textos dependentistas que recibió una amplia difusión en el mundo anglosajón ya que fue publicado en inglés, aunque algunos años después del artículo pionero de Frank sobre el desarrollo del subdesarrollo (Frank, 1966) y su crítica devastadora de la sociología funcionalista, dualista y Norte-céntrica de la modernización (Frank, 1969). Sorprendentemente, el artículo de Dos Santos apareció en una de las revistas más antiguas, conocidas y ortodoxas en economía, la American Economic Review En dicho artículo está la definición clásica de dependencia que ya se había publicado anteriormente en el CESO (1968).5 Dicho artículo en inglés se reprodujo, a veces de manera recortada, en varias compilaciones para cursos sobre desarrollo. Entonces no sorprende que dicha definición de dependencia es la que más se difundió en el Norte junto con el concepto de “el desarrollo del subdesarrollo” de Frank. Ello ha distorsionado de cierta manera el debate que se dio en el Norte sobre la dependencia ya que ignoraba las otras contribuciones, debido a que no habían sido traducidas, o sólo lo fueron tardíamente, al inglés. Por ejemplo, el famoso libro de Cardoso y Faletto (1969) tardó una década en publicarse en inglés. Y el clásico libro de Marini (1973) sobre la Dialéctica de la Dependencia recién ha sido traducido al inglés por Amanda Latimer y será publicado por Monthly Review Press en 2022. La teoría de la dependencia empieza a cambiar la visión sobre América Latina
4 LASA se ajustó a los tiempos y se abrió al pensamiento crítico que emanaba de América Latina siendo atacada por ortodoxos como Packenham (1992) lo que caracterizó su politización. LASA se renovó de tal forma que su membresía hoy en día alcanza a 13.000 miembros gracias a la creciente participación de América Latina, siendo alrededor de la mitad de la membresía cuando originalmente eran sólo un pequeño porcentaje.
5 Esta situación inusitada se debe a que Paul Sweezy, reconocido marxista norteamericano, invitó a Dos Santos al panel sobre imperialismo que él organizó en una de las reuniones anuales de la American Economic Association.
6 Se han publicado varias semblanzas sobre Dos Santos, ver Vidal (2013), Lozoya (2015) y Kay (2021), entre otras. Ver también los respectivos “estudios preliminares” de los editores Bruckmann y López (2020) de la antología de la obra de Dos Santos.
logrando, particularmente en las nuevas generaciones, modificar el Norte-centrismo enraizado hacia una perspectiva del Sur sobre el Sur, marcando un hito en los estudios del Norte sobre América Latina e incluso en las ciencias sociales, aunque en menor medida. Surgen nuevas revistas tales como Latin American Perspectives (LAP) cuyo primer número se dedica a debatir la teoría de la dependencia y que desde su fundación en 1974 ha analizado y difundido profusamente el pensamiento crítico latinoamericano.” Gradualmente algunas revistas del Norte sobre América Latina y/o el Caribe empiezan a publicar artículos que adoptan la visión dependentista o reflejan su influencia.
¿Por qué es trascendental esta penetración del pensamiento crítico del Sur en el Norte? Mientras que las novelas latinoamericanas, especialmente desde el boom literario de la segunda mitad del siglo XX, tenían una amplia circulación en los países del Norte, sucedía todo lo contrario con las ciencias sociales latinoamericanas. Y quizás con cierta razón ya que las ciencias sociales en América Latina tendían a reproducir las ideas que emanaban del Norte y había muy pocas contribuciones teóricas originales del Sur. Incluso muchos de los estudios sobre la realidad latinoamericana provenían de investigadores del Norte. Por cierto, que, en la región, había pensadores originales sobre la realidad latinoamericana como, por ejemplo, José Carlos Mariátegui (1928). Pero, por un lado, no lograron mayor difusión en el Norte en aquella época y, por otro lado, eran más bien figuras individuales que no crearon escuela, con algunas excepciones como los pensadores indigenistas en México y Perú.
Aunque la teoría de la dependencia quizás no sea la primera escuela en analizar la realidad de América Latina y del mundo desde el Sur y desarrollar un pensamiento autóctono y original, sí es la primera escuela que logra romper el dique de contención de las ideas del Sur y la miopía de las ciencias sociales del Norte. La primera escuela de pensamiento que empieza a crear fisuras en dicho dique es la de los “estructuralistas”, que surgen a raíz de la publicación de lo que Albert Hischman (1991: 13) ha llamado “el manifiesto de la CEPAL” refiriéndose al texto pionero de Raúl Prebisch (1950), que escribió en 1949 siendo
7 El fundador de LAP introduce el primer número con un largo artículo en que ofrece una síntesis crítica de la literatura sobre la dependencia, ver Chilcote (1974).
funcionario de la recién creada Comisión para América Latina y el Caribe (CEPAL) de las Naciones Unidas y asumiendo su dirección en 1950. Prebisch forma un equipo de investigadores proveniente de varios países de América Latina, quienes a través de sus varias actividades van creando una nueva visión, sin necesariamente proponérselo, que empieza a ser llamada la escuela cepalina o estructuralista del desarrollo.” En dicho manifiesto Prebisch inserta a América Latina y los demás países del Sur dentro del contexto mundial a través de su esquema centro-periferia. En dicho paradigma analiza algunas de las principales diferencias estructurales y de poder entre los países del Norte (el centro) y los países del Sur (la periferia). Su análisis se centra en las relaciones comerciales entre dichos polos, destacando su carácter desigual, principalmente por lo que él denomina el “deterioro de los términos del intercambio” que sufre la periferia en su relación comercial con el centro. Dicho fenómeno también fue descubierto simultáneamente por Hans Singer y, por tanto, dicha tesis se llama la “tesis Prebisch-Singer”. Menciono también a la escuela cepalina o estructuralista porque tuvo una influencia crucial sobre el surgimiento de la teoría de la dependencia, todavía sin apellidos como veremos más adelante. En el esquema de centro-periferia ya se percibe que ambos forman parte de un sistema económico mundial y que a través del intercambio desigual es un sistema en el cual el centro capta los mayores beneficios y, por tanto, limita el desarrollo de la periferia reproduciendo las desigualdades del sistema mundial. Prebisch y la CEPAL argumentan que para superar tal situación es necesario transitar desde un “desarrollo hacia afuera”, en el cual predominan las exportaciones de recursos naturales, hacia un “desarrollo hacia adentro”, con la industrialización de la región. Ello hará posible aumentar sustancialmente la productividad de la economía reteniendo los frutos del progreso técnico y, con ello, lograr un mayor crecimiento y empleo, una mejor distribución del ingreso y un mayor bienestar de la población. Pero en la realidad no se cumplieron estos pronósticos optimistas, o sólo
8 Quizás es necesario recalcar que la CEPAL no es una universidad. Su función es crear estudios económicos anuales sobre la región, realizar cursos especializados para funcionarios de los gobiernos de América Latina y el Caribe y asesorar a dichos gobiernos en materia de desarrollo y planificación y gestión pública junto con el Instituto de Planificación Económica y Social (ILPES), una organización creada en 1962 y adherida a la CEPAL.
parcialmente y con consecuencias que no se previnieron. Como estructuralistas de la CEPAL podemos mencionar, además de Prebisch, a Celso Furtado, Aníbal Pinto, Francisco Noyola, María da Conceição Tavares y Osvaldo Sunkel, entre otros.”
La idea de centro-periferia se refleja, aunque con características propias, en la teoría de la dependencia en los términos de países dominantes o imperialistas y países dependientes. Y el deterioro de los términos del intercambio encuentra su símil en la teoría del intercambio desigual basada en la teoría marxista del valor y en el concepto de la superexplotación del trabajo formulado más explícitamente por Ruy Mauro Marini (1969 y 1973).1% Pero los dependentistas critican dicho proceso de industrialización por sustitución de importaciones (ISD, ya que permitió la entrada de las corporaciones multinacionales al sector industrial controlándolo, creando una dependencia tecnológica y transfiriendo sus beneficios al capital extranjero. Dicho desarrollo hacia dentro fue socavado pot el capital transnacional, logrando controlar el sector más dinámico de la economía y creando, en la terminología de Dos Santos, una “nueva dependencia”.
Prebisch fue uno de los primeros estructuralistas en criticar el proceso ISI tal como lo venían implementando los gobiernos y la CEPAL; publicó varios estudios al respecto, aunque las críticas no eran necesariamente las mismas que hacían
2 Hay que advertir que no todos aceptan esa terminología o la cuestionan, como el mismo Prebisch, ya que fue acuñada por académicos e investigadores de otras instituciones. Por ello algunos prefieren usar el término cepalista o cepalino para aquellas personas que trabajaron en CEPAL o ILPES y asumieron su pensamiento. En cambio, el término estructuralista, con la difusión de su pensamiento, también se ha utilizado para autores que no necesariamente estuvieron adscritos a la CEPAL o ILPES pero asumieron su pensamiento. El término “desarrollista” también es utilizado, aunque generalmente para autores fuera del sistema CEPAL-ILPES, y con mayor frecuencia en Brasil.
10 El concepto de superexplotación del trabajo de Marini ha suscitado múltiples debates a través del tiempo, comenzando por la crítica de F. H. Cardoso y J. Serra y la respuesta de Marini, ver Kay (1989: 164-173). Una polémica más reciente se desató entre Jaime Osorio (2016) y Adrián Sotelo, quienes defienden el concepto superexplotación, y Claudio Katz (2018), quien lo critica, entre otros. Ver también el capítulo de Valenzuela quien analiza dicho concepto en este libro. Para reflexiones de varios autores sobre la obra de Marini, ver Sader y Dos Santos (coord.) con Martins y Sotelo (org.), (2009). Ver las reflexiones de varios autores sobre el pensamiento de Marini en Giller eż al. (2018) y en especial el capítulo de J.C. Cárdenas.
los dependentistas. En parte debido a dichas críticas algunos estructuralistas y cepalinos empezaron a desarrollar su propia versión de la dependencia desde la segunda mitad de la década de 1960 o a comienzos de los años setenta. Entre dichos autores están los economistas Sunkel, Furtado y Pinto, entre otros. Además, contribuyen a la teoría de la dependencia desde el ILPES los sociólogos Fernando Henrique Cardoso, Enzo Faletto y Aníbal Quijano. También varios cientistas sociales notables fuera del sistema CEPAL-ILPES hacen contribuciones significativas a la teoría de la dependencia como, por ejemplo, Helio Jaguaribe, Aldo Ferrer, y los marxistas, o cercanos a una posición marxista, por ejemplo, Franz Hinkelammert, Oscar Braun, Edelberto Torres-Rivas y Antonio Garcia; y los investigadores dependentistas pioneros del (CESO ya mencionados y aquellos que los autores mencionan en este libro.
Aunque todos ellos tienen una concepción muy similar de la dependencia, se presentan sin embargo algunas diferencias. Es por ello que algunos analistas de los estudios sobre la dependencia empiezan a clasificar en varias categorías a este creciente número de autores sobre la dependencia. Yo he usado una clasificación muy sencilla y simple que, a mi juicio, capta las diferencias esenciales entre las distintas visiones de la dependencia, pero que deja de lado sus matices, distinguiendo entre una visión estructuralista y otra marxista (Kay 1989). Los dependentistas marxistas utilizan en mayor o menor medida el instrumental teórico marxista y argumentan que sólo a través de una revolución socialista es posible superar la dependencia y el subdesarrollo. En cambio, los dependentistas estructuralistas argumentan que, a través de reformas del sistema capitalista, tanto a nivel nacional como internacional, es posible superar el subdesarrollo y la dependencia.!!
Los enfoques estructuralistas y dependentistas incluso empiezan a ser usados por investigadores del Norte para estudiar sus propios países y la mundialización. No quiero exagerar dicha influencia y caer en un nacionalismo o regionalismo de las teorías, ya que las ideas se fertilizan y entretejen de las maneras más
11 Ver la reseña de Frank (1992: 117-137) de cinco libros sobre las teorías latinoamericanas del desarrollo, en la cual critica las diferentes clasificaciones que adoptan los autores sobre los pensadores que analizan, incluso la que hacen de él, con las cuales no concuerda.
variadas e inesperadas. Dudley Seers, uno de los pioneros de las teorías del desarrollo, es uno de los tempranos difusores del estructuralismo en el Norte en los años sesenta y, más tarde, edita un libro en el que se analizan las relaciones centro-periferia en Europa (Seers, ef al, 1979). Luego organiza un simposio en Polonia para reevaluar críticamente la teoría de la dependencia, donde invita a los autores a examinar su relevancia para analizar los problemas de desarrollo en Europa. También expresa su frustración por el todavía escaso conocimiento de los cientistas sociales del Norte de las teorías del Sur y los acusa de provincialismo (Seers, 1981: 13).12
Posiblemente la mayor influencia que ha tenido la teoría de la dependencia es a través de sus estudios sobre la mundialización. Como escribe Dos Santos (1998: 68): “A partir de 1974, durante mi segundo exilio en México, me dediqué a la cuestión más global de la revolución científico-tecnológica, desarrollando junto a Immanuel Wallerstein, André Gunder Frank y Samir Amin, entre otros, una teoría de un sistema mundial en el que se centra mi investigación actual”. Wallerstein (1974), en su análisis del moderno sistema mundial, utiliza los conceptos de periferia, semi-periferia y centro, además de los de intercambio desigual y dependencia, reflejando la influencia del estructuralismo y el dependentismo en sus escritos, así como la crucial influencia de Fernand Braudel y del marxismo.
Es asombroso que Frank ya haya declarado la muerte de la dependencia en 1972, formulada con su conocido estilo punzante y supercrítico logrando el impacto deseado con sus provocadoras nuevas ideas: “Se están acumulando evidencias de que la “dependencia”, tanto la vieja como la nueva, ha terminado, está en vías de completar el ciclo de su vida natural, por lo menos en Latinoamérica, que le dio vida. La razón es la nuevamente cambiante realidad económica y política mundial...” (Frank, 1972: 220). Por “vieja dependencia” entiende las formulaciones
12 Y con justa razón Seers los encara. Por ejemplo, incluso un economista británico de renombre como Sir Nicholas Stern, profesor de la famosa London School of Economics and Political Science (LSE), en un artículo de casi 90 páginas publicado en 1989 en la prestigiosa revista The Economic Journal de la Royal Economic Society fundada en 1890, en el que hace una reseña de lo que él considera las principales contribuciones al estudio del desarrollo económico, sólo menciona alrededor de una docena de autores del Sur entre los aproximadamente 220 que cita.
realizadas por cepalinos desarrollistas y por algunos de los dependentistas estructuralistas, y en los “nuevos dependentistas” incluye a los dependentistas marxistas. Frank argumenta que la vieja teoría de la dependencia desarrollista ha entrado en bancarrota porque no tiene respuestas frente a los nuevos problemas que enfrenta América Latina por la crisis mundial. Y además expresa que: “puede sospecharse lo mismo de la antaño revolucionaria teoría de la nueva dependencia, que si no en bancarrota, por lo menos se encuentra escasa de efectivo como para enfrentar las demandas inmediatas en lo económico, político e ideológico que le hacen los revolucionarios que tienen que formular la estrategia y las tácticas en las actuales circunstancias” (Frank, 1972: 221). Otra razón por la cual quiere decretar la muerte de la dependencia es que su terminología está siendo cooptada por varios gobiernos burgueses desarrollistas. Como ejemplo menciona a la III Conferencia de la Naciones Unidas sobre Comercio y Desarrollo (UNCTAD por sus siglas en inglés) que se realizó en Santiago en 1972 durante el gobierno de Allende, en cuyas declaraciones “la nueva dependencia, el desarrollo del subdesarrollo y hasta el subimperialismo cobraron vigencia en las declaraciones oficiales de varios delegados” (Frank, 1972: 221-222).
Con este artículo Frank (1972: 231) inicia su giro hacia la teoría del sistema-mundo declarando que se dedicará al análisis del “proceso cíclico de acumulación de capital en el mundo, con especial referencia a la participación en el mismo de Asia, el Medio Oriente, África y América Latina desde 1500 hasta la actualidad” para así contribuir “a la renovación ideológica, a la revolución política y social, y la futura acumulación socialista”. Sin duda una enorme tarea que refleja el espíritu de la época de las grandes teorías y transformaciones y cuando se creía que todo era posible. En 1973 viaja desde Chile a Europa, para ya no volver a vivir en la región, asumiendo posiciones académicas en Alemania, Inglaterra y los Países Bajos donde se jubila a los 65 años. Después del fallecimiento de su esposa chilena Marta Fuentes en 1993 regresa a Norteamérica. Con su salida de Chile se dedica de lleno al análisis del sistema-mundo y sólo regresa a América Latina para participar en ciertos eventos profesionales. En cambio, Dos Santos después de su exilio de Chile sigue trabajando sobre la dependencia, pero con creciente énfasis en la mundialización, sus ciclos económicos y la civilización planetaria
(Kay, 2021). En 2003 Dos Santos organiza un trascendental evento en Río de Janeiro sobre la globalización y el sistema mundial en el cual participan, entre otros, Frank, Dos Santos, Wallerstein, Giovanni Arrighi y Samir Amin (Bruckmann, 2000: 32). Frank polemiza con Wallerstein y Arrighi por argumentar que el sistema-mundo se formó desde 1500 teniendo como centro a Europa mientras Frank sostiene que ya surgió hace 5000 años y los acusa de eutocentrismo. Frank, hace una feroz autocrítica en varias de sus publicaciones a partir de 1990 ya que anteriormente sostenía una posición similar a la de sus amigos. Dicha (auto)crítica surge a raíz de las investigaciones que realiza sobre Asia y que culmina en lo que él considera su mejor libro, ReOrient (Frank, 1998) — nótese el juego de palabras tan característico de Frank.13 Él ahora argumenta que fue en Asia donde comenzó a desarrollarse el sistema-mundo desde hace 5000 años, siendo China su centro hegemónico (Kay, 2011). Dos Santos (2005: 91) relata que Frank viaja especialmente a Brasilia “para dar fe de que la teoría de la dependencia nació en 1963- 1964 a partir de nuestros debates y descubrimientos en el magnífico entorno que ofrecía la Universidad de Brasilia para la enseñanza y el aprendizaje.”
La teoría de la dependencia también se difunde por varios eventos internacionales. Así, por ejemplo, Dos Santos presenta uno de sus primeros ensayos sobre dependencia en la 11 Conferencia del Consejo Latinoamericano de Ciencias Sociales (CLACSO) realizada en Lima en 1968 y en el IX Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) realizado en México en 1969. Dicha difusión se intensifica durante el gobierno de Allende que concitó la atención del mundo atrayendo a intelectuales y políticos de todo el mundo, además de la realización de varios eventos internacionales en Chile. Así, por ejemplo, podemos mencionar la realización del XX Congreso de la Asociación Latinoamericana de Sociología (ALAS) en Santiago en 1972 en el cual está en el centro del debate la teoría de la dependencia y donde participaron activamente varios miembros del CESO. Y la ya mencionada III Conferencia de la UNCTAD del 13 de abril hasta el 21 de mayo de 1972, a la cual asistieron
3 En 2021 se lanzará una nueva revista editada por Ana Garcia, Carlos Eduardo Martins y Roberto Goulart que se llama Reoriente: Estudios sobre Marxismo, Dependencia y Sistema Mundo, en honor a Frank.
cientos de delegados de países miembros de las Naciones Unidas siendo inaugurada por el presidente Allende.!*
El programa del gobierno de la coalición de los partidos de la Unidad Popular estaba imbuido por la teoría de la dependencia. Era un programa entre cuyos objetivos estaba lograr un mayor control del Estado sobre sus recursos naturales y por sobre el gran capital financiero, industrial, agrario y comercial. En concordancia, el gobierno nacionalizó las grandes minas del cobre y expropió los latifundios, la banca privada y las empresas comerciales e industriales consideradas claves para la economía (y más allá), conformando el área de propiedad social. O sea, se buscaba reducir y romper las relaciones de dependencia en lo económico, social y político. Por tanto, el éxito o fracaso de la vía chilena al socialismo tenía enormes implicaciones para la teoría de la dependencia.
Por ello también menciono dos eventos académicos internacionales realizados en Chile porque debaten la experiencia chilena al socialismo democrático. Uno de estos eventos era una gran mesa redonda para analizar la vía chilena al socialismo, que se efectuó en 1972 en Santiago, organizada por Dudley Seers, director del Institute of Development Studies (IDS) de la Universidad de Sussex, junto con Gonzalo Martner y Pedro Vuskovié, respectivamente ministro de Planificación (ODEPLAN) y ministro de Economía del gobierno de Salvador Allende. El presidente Allende inaugura el evento con un discurso sobre la vía chilena al socialismo. Es un evento multidisciplinar e internacional en el cual participan fuera de los ministros nombrados, Clodomiro Almeyda (ministro de Relaciones Exteriores) y Jacques Chonchol (ministro de Agricultura), varios funcionarios de gobierno (Sergio Aranda, Alberto Martínez, Joan Garcés, Pío García, Julio López, Alexander Schejtman, entre otros, los tres últimos ex-miembros del CESO), varios expertos nacionales (Alejandro Foxley, Manuel Antonio Garretón, Osvaldo Sunkel, entre otros), extranjeros (Lord Balogh, Hollis Burnley Chenery, Celso Furtado, Alain Joxe, James Petras,
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