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Los primeros grados de la Universidad de Baeza (1549-1580)

Rafael Ramis Barceló, Pedro Ramis Serra · 2018

56,422 words · about 3 h 57 min to read

Period artwork: Interior of the Bodleian Library, 1845
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Licence: CC BY-NC-ND 4.0 · repository export licence (DOAB) · Ramis Barceló, Rafael, Ramis Serra, Pedro (2018), Los primeros grados de la Universidad de Baeza (1549-1580), open access publisher - licensed CC BY-NC-ND 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/)

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Authors
Rafael Ramis Barceló, Pedro Ramis Serra
Language
Spanish
Published
2018
Length
56,422 words · about 3 h 57 min
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Text
Digital text
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CC BY-NC-ND 4.0 · repository export licence (DOAB)

 

Contents (3)
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  2. Índice about 15 min
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LOS PRIMEROS GRADOS DE LA UNIVERSIDAD DE BAEZA (1549-1580) RAFAEL RAMIS BARCELÓ PEDRO RAMIS SERRA

The Figuerola Institute Programme: History of Universities The Programme “History of Universities” of the Figuerola Institute of Social Science History –a part of the Carlos III University of Madrid– is devoted to improve the overall knowledge on the highlearning academic institutions, since their inception in the Late Middle Ages, until our days. The Programme uses an interdisciplinary approach, and it is open to all branches of related knowledge, such as the history of institutions, of science, and of cultural and social events. A number of experts from several countries have participated in the Programme, bringing in their specialized knowledge and dedication to the subject of their expertise. To give a better visibility of its activities, the Programme has published in its Book Series a number of monographs on the different aspects of its academic discipline. Publisher: Carlos III University of Madrid Book Series: History of Universities Editorial Committee: Manuel Ángel Bermejo Castrillo, Universidad Carlos III de Madrid Gianpaolo Brizzi, Alma Mater Studiorum - Università di Bologna Elena Hernández Sandoica, Universidad Complutense de Madrid Françoise Hiraux, Université catholique de Louvain Manuel Martínez Neira, Universidad Carlos III de Madrid More information at www.uc3m.es/history_universities

(1549-1580) Rafael Ramis Barceló Pedro Ramis Serra DYKINSON

Índice

SIGLAS AHUB AGS Archivo Histórico de la Universidad de Baeza Archivo General de Simancas ABREVIATURAS B. A.

B. T.

D. T.

Fr.

Gram.

L. A.

L. T.

Ldo.

M. A.

Mtro.

Not.

O. Carm.

O. de M.

O. P.

O.S.A.

O. SS.T.

Pbro.

Secr.

Bachiller en Artes Bachiller en Teología Doctor en Teología Fray Gramática Licenciado en Artes Licenciado en Teología Licenciado Maestro en Artes Maestro Notario Ordo Fratrum Beatissimae Mariae Virginis de Monte Carmelo Ordo Beatae Mariae Virginis de Redemptione Captivorum Ordo Praedicatorum Ordo Fratrum Sancti Augustini Ordinis Sanctae Trinitatis et Captivorum Presbítero Secretario

INTRODUCCIÓN La Universidad de Baeza ha sido una institución que ha interesado mucho menos por sí misma que como telón de fondo de grandes personajes y acontecimientos. La mano de San Juan de Ávila en su proceso fundacional y en la guía espiritual de los primeros maestros, así como los conflictos con la Inquisición, han robado el protagonismo a una sede que merece la atención por su contribución a la promoción del saber y de la espiritualidad de la segunda mitad del siglo XVI.

El título del libro, Los primeros grados de la Universidad de Baeza (1549- 1580), intenta reflejar exactamente su contenido: se estudian los actos académicos y la colación de los grados durante esta primera etapa de la Universidad, en la que aparecen destacados protagonistas, de quienes se desconocía con exactitud, en muchas ocasiones, su quehacer académico. Con ello, se puede cruzar la información suministrada por Kagan al estudiar las matrículas, la evolución de las cátedras que había detallado Sala Balust y el ambiente intelectual y espiritual descrito por Álvaro Huerga. Para conocer el desarrollo de una institución académica, tras estudiar los estatutos, es imprescindible analizar las matrículas, las cátedras y los grados. Aunque Kagan se interesara por las matrículas en un sentido meramente cuantitativo, proporcionó ya datos de valor. Lo que quedaba por hacer con mayor urgencia era la nómina de graduados, a la que consagramos todo el apéndice documental, que contiene los actos y los grados, y representa más de dos tercios del presente libro. A nuestro entender se trata de una “radiografía” de la vida académica biacense, hecha a partir de estos exámenes, en los que consignamos no solamente la información sobre el graduado, sino también acerca del Rector, el Canciller, y los maestros, sin dejar otros detalles como posibles testigos ilustres o el notario que dejó fe de los hechos. No resulta fácil dar un tratamiento homogéneo a este conjunto de materiales, puesto que están dispuestos de manera mucho más fragmentaria durante los primeros años que en los últimos. Son asimismo frecuentes los casos de homonimia y de dispersión de datos, que hemos procurado presentar de la forma más ordenada posible. Pedimos disculpas de antemano al benévolo lector (que, sin duda, conoce los problemas intrísecos a este tipo de estudios) por los posibles errores.

La justificación del arco temporal elegido es doble: por un lado, en un mismo manuscrito aparece la documentación desde 1549 hasta 1580 y, por otro, historiográficamente puede decirse que, mediante la visita de Fr. Luis Rodero, con la que acaba el lomo que aquí estudiamos, se pone un jalón fundamental a una escalada de enfrentamientos entre el claustro de profesores y los patronos de la Universidad.

En el Estudio preliminar hemos intentado extraer las principales conclusiones que se desprenden de la documentación presentada en el apéndice. Sin dejar de apuntar algunas cuestiones fundamentales sobre la historia de la Universidad de Baeza, ponemos énfasis en los datos menos trabajados, de modo que evitamos repetir muchas ideas que el lector puede encontrar en los trabajos de Escolano, Álvarez, Higueras, Rodríguez-Moñino… Así como el primer apartado del Estudio Preliminar repasa las fuentes y la bibliografía y el segundo hace un breve resumen sobre los orígenes de la institución, el resto está elaborado esencialmente sobre fuentes manuscritas y proporciona muchos datos que resultaban desconocidos. Puede decirse que la Universidad de Baeza tuvo algunas particularidades en el contexto en el que nació y se desarrolló: fue una institución pensada para servir a la ciudad de Baeza y a la diócesis de Jaén en la promoción del saber y de la espiritualidad, que no se desvió de su propósito de enseñanza y formación cristiana integral, desde las primeras letras hasta la teología. En este sentido, Baeza fue una Universidad pequeña, aunque –quizás por las tensiones entre unos poderes bien repartidos y equilibrados– no cayó en la dispersión de otras, ni en las artimañas de muchos conventos y colegios-universidad, que conferían grados de todas las disciplinas, sin que existiese una Facultad para cada una de ellas.

La Universidad de Baeza, durante los años aquí estudiados, fue una institución orientada por las directrices de San Juan de Ávila y sus discípulos más aventajados. Tenían una preocupación fuertemente espiritual que, sin dejar de atender la escolástica tomista, la conjugaban con un estudio serio de la Sagrada Escritura, en un momento crucial para el saber teológico, en general, y, particularmente, en las universidades hispánicas. Álvaro Huerga, en su magnífico estudio sobre los alumbrados, escribió, sin punto alguno de exageración, que “Baeza se convirtió en vanguardia de cultura y religión gracias a su Universidad1”. 1 A. Huerga, Los alumbrados de Baeza, Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 1978, p. 189.

A lo largo del libro comparecen figuras destacadas para la historia intelectual de la segunda mitad del siglo XVI: Diego Pérez de Valdivia, Diego de Ávila, Hernando de Herrera… Muchos de ellos, Rectores y Cancilleres de la institución, fueron sospechosos ante los ojos de la Inquisición. La documen - tación nos ayuda a constatar que no solamente los sacerdotes seculares, sino también dominicos, trinitarios o mercedarios participaban de ese foco renovador de espiritualidad y de saber. ¿Fueron, quizás, maestros desaprovechados? ¿Hubieran llevado a cabo una mejor labor en otra Universidad? El lector que recorra las páginas del libro puede reflexionar sobre ello: en un momento de gran efervescencia religiosa, Baeza fue un pequeño foco de conocimiento y un lugar de concurrencia de unos maestros que, pese a sus diferencias, participaban de un ideario similar. Es cierto que algunos, por su formación y altura intelectual, hubieran podido enseñar en Alcalá o en Salamanca, pero en Baeza lo hicieron de forma más discreta y menos expuesta.

Como foco que fue, generó lumbre y hubo alumbrados. Pero el alumbradismo de Baeza debe estudiarse en su contexto andaluz, e incluso castellano. Asimismo, la persecución inquisitorial, vista con la debida perspectiva, no resulta tan distante de otras querellas del momento como, por ejemplo, el conflicto entre hebraístas y vulgatistas en Salamanca. Fueron años de gran intensidad espiritual, en la que varias universidades hispanas estuvieron en la vanguardia, que fue frenada –a menudo, sin contemplaciones– por la actividad inquisitorial.

En Baeza, los maestros estuvieron, quizás más alejados del “mundanal ruido” y pudieron forjar un itinerario que resultó altamente ilustrativo para los alumnos de aquella pequeña institución. Como enseñó Juan de Ávila, la mejor predicación que podía hacerse era a través del ejemplo de vida. Frente a la ligereza en la colación de grados de otras instituciones menores, Baeza tuvo una Universidad y un profesorado consciente de su misión, que llevó a cabo con dignidad, pese a los vaivenes a los que estaba sometido por parte de los patronos y de la vigilancia del Tribunal de la Inquisición. El cumplimiento de los plazos, el orden seguido en los exámenes, las calificaciones variadas y el número de reprobados muestran que la Universidad de Baeza mantenía un nivel apreciable en la colación de los grados. Sentado este punto, cabe preguntarse por qué tuvo un carácter tan marcadamente local y regional. La respuesta estaría en las demás universidades que la circundaban: las ciudades de Granada y Sevilla tenían la firme voluntad de lograr un auténtico Estudio General de todos los saberes y la Universidad de Almagro ejercía una competencia directa, puesto que colacionaba (muy fraudulentamente, al parecer) los grados de Artes y Teología.

En definitiva, los orígenes de la Universidad de Baeza tienen interés en la historia de la cultura y de las universidades hispánicas. Se trata de un modelo académico singular, forjado a partir de personalidades relevantes en el panorama intelectual y espiritual hispano. El análisis de la colación de grados ayuda a entender con mayor detalle el devenir de esta institución. *** Este libro se encuadra en el marco de los proyectos de investigación de los grupos de filosofía y de historia del derecho de la Universitat Pompeu Fabra, encabezados respectivamente por los profesores José Juan Moreso y Tomàs de Montagut, y como resultado en las líneas de trabajo del Instituto de Estu - dios Hispánicos en la Modernidad (Unidad Asociada al CSIC). Debemos expresar nuestro reconocimiento más afectuoso a D. Antonio Ortega Ruiz y a D. Felipe del Pozo, de la Universidad Internacional de Andalucía, por todas las facilidades para poder consultar la documentación digitalizada.

Manifestamos una vez más nuestra gratitud al Prof. Manuel Martínez Neira por su interés en este trabajo, que se incluye en la colección de monografías de Historia de las Universidades que dirige.

Dedicamos el libro a Llorenç Barceló Gual y Catalina Carbonell Costa, fallecidos en el último lustro, y a Rafael Ramis Corró, cuando en 2018 se cumplen cincuenta años de su defunción.

Al igual que en los demás libros de esta colección, no incluimos índice analítico al final, porque está colgado en la red y es de libre acceso. Los lectores interesados podrán hacer búsquedas ad libitum en el PDF con mucha mayor precisión y amplitud que la que proporcionaría cualquer índice. Palma, marzo de 2018

ESTUDIO PRELIMINAR La Universidad de Baeza del siglo XVI ha sido estudiada especialmente por algunos personajes que contribuyeron a forjarla y por su ambiente cultural y religioso. Sin embargo, los grados universitarios han sido mucho más desatendidos. Lo más relevante de este libro es el apéndice documental, en el que el lector encontrará sintetizada la colación de grados de Baeza desde 1549 hasta 1580. A fin de que comprenda mejor los datos allí consignados, dedicaremos las páginas siguientes a encuadrarlos. En este estudio trataremos, en primer lugar, las fuentes y la bibliografía, para pasar después a la historia de la institución: tras un repaso sucinto a la erección de la Universidad, nos centraremos en la consolidación de la misma, y en el estudio de los profesores y los alumnos, para concluir con una síntesis sobre los grados y lo que se desprende de ellos. 1. Las fuentes y la bibliografía: estado de la cuestión La Universidad de Baeza ha despertado mayor interés por causas extrínsecas que intrínsecas. Es decir, el hecho, por ejemplo, de que Juan de Ávila fuese un protagonista crucial de su puesta en marcha, así como también el proceso a los alumbrados, ha hecho que la Universidad biacense haya sido analizada como el marco de fondo para estudiar ambas cuestiones. En los últimos años se han escrito trabajos muy útiles sobre el estado de la cuestión de la Universidad, sus fuentes y su historiografía: cabe señalar los de Inmaculada Arias de Saavedra1 y los de Antonio Ortega Ruiz2, en los que el lector interesado hallará abundante información bibliográfica, que no volveremos a repetir íntegramente aquí.

Debemos distinguir, de entrada, entre la historiografía sobre la propia Universidad y la existente sobre Baeza en su marco cultural. Ambas perspec- 1 I. Arias de Saavedra, “La Universidad de Baeza en la Edad Moderna. Estado de la cuestión y síntesis de su trayectoria”, en L. E. Rodríguez-Sampedro y J. L. Polo (eds.), Universidades hispánicas: colegios y conventos universitarios en la Edad Moderna (II) Miscelánea Alfonso IX, 2009, Salamanca, Universidad de Salamanca, 2010, pp. 15-43. A.

Ortega Ruiz, La Universidad de Baeza. Documentos para su historia , Baeza, Universidad Internacional de Andalucía, 2015.

tivas son necesarias para conocer el contexto de estos años que estudiamos, pues se iluminan mutuamente al examinar los graduandos. Desde el prisma de la historia universitaria, cabe indicar que muy poco se dice de Baeza en la obra de Vicente de la Fuente 3, y que sólo se tiene un primer trazo de la historia de la Universidad gracias al empeño de Francisco Escolano4 en 1945 y, sobre todo, de María Encarnación Álvarez 5, una aportación muy valiosa, aunque centrada especialmente en el siglo XVIII. Pocas novedades aporta Cándido M. Ajo 6 en su vasta historia de las universidades. Kagan7, en un trabajo muy renovador, se centra en los estudiantes y en las matrículas, en perspectiva comparada, y proporciona datos de valía. Un escrito breve, aunque interesante, es el de José García Oro y María José Portela 8, que encuadra a Baeza en el marco de los Colegios-Universidad de Castilla y trabaja con documentación del siglo XVI. Asimismo reviste interés el artículo de García Cordero9 sobre el ideario de la Universidad biacense. En la historiografia de Baeza, el gran clásico es la obra de Patón 10, que proporciona algunas nociones sobre la Universidad. El libro de Cózar 11 es el 3 V . de la Fuente, Historia de las Universidades, Colegios y demás establecimientos de enseñanza de España, Madrid, Viuda e Hija de Fuentenebro, 1884-1889, Tomo II, Cap. XXVIII.

F. Escolano, “Documentos y noticias de la antigua Universidad de Baeza”, Hispania, 5 (1945), pp. 38-71.

M.

E. Álvarez, “La Universidad de Baeza y su tiempo (1538-1824)”, Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 27 y 28 (1961), pp. 9-72 y 9-140. C.

M. Ajo, Historia de las Universidades Hispánicas, Madrid-Ávila, CSIC, 1957- 1979: tomo II, pp. 96-99; tomo III, pp 317-318; tomo V, pp. 523- 525. R.

L. Kagan, Universidad y sociedad en la España Moderna, Madrid, Tecnos, 1988. J.

García Oro y M. J. Portela Silva, “Baeza la universidad de los patronos” en Monarquía y Escuela en la España del Renacimiento. Escuelas, colegios y universidades en la Corona de Castilla, Santiago de Compostela, Ed. El Eco Franciscano, 2003, pp. 365-401. J. C. García Cordero, “La Universidad de Baeza entre los siglos XVI y XVII. Ideario pedagógico de un centro avanzado de pensamiento, pionero en la enseñanza, investigación-acción, la promoción, la orientación y en programas de promoción de la mujer”, Códice: Revista de la Asociación de Amigos del Archivo Diocesano de Jaén , 7-8 (1992), pp. 39-52 B. Ximenez Patón, Historia de la antigua y continuada nobleza de la ciudad de Jaen muy famosa, muy noble y muy leal guarda e defendimiento de los Reynos de España y de algunos varones famosos hijos della… Jaén, Pedro de la Cuesta, 1628. F. de Cózar, Noticias y documentos para la Historia de Baeza , Jaén, Imprenta Rubio, 1884. (Edición facsímil, Universidad de Granada, 2006).

referente de la historia biacense decimonónica. En la obra coordinada por Rodríguez Molina12 se pueden encontrar datos indirectos de interés. Lo mismo puede decirse de la historia eclesiástica de Rodríguez-Moñino13. Del entrecruzamiento entre la historia de Baeza y el de la Universidad podemos destacar algunos trabajos de gran relevancia: el de Higueras 14, sobre los documentos latinos, el de Rodríguez Moñino15, sobre el Archivo de la Universidad y el de Pedro Cátedra16, sobre la imprenta. El artículo de Beltrán de Heredia sobre los alumbrados de Jaén 17, el de Sánchez Gómez 18 sobre Diego de Valdivia y el libro de Huerga sobre los alumbrados en su contexto espi - ritual e inquisitorial son asimismo clásicos sobre la materia. También se ha publicado con acierto sobre el humanismo giennense y su influencia en Baeza19. Mención aparte merece la influencia de San Juan de Ávila, que ha sido muy estudiada, así como y la relevancia de la formación de predicadores en la Universidad20. 12 J. Rodríguez Molina (coord.), Historia de Baeza: historia, literatura, arte, Baeza, Ayuntamiento de Baeza y Universidad de Granada, 1985. R. Rodríguez-Moñino Soriano, Aproximación a la historia eclesiástica de la ciudad de Baeza (Jaén). (Del esplendor renacentista y barroco a la crisis liberal del XIX), Jaén, Instituto de Estudios Giennenses y Diputación Provincial de Jaén, 2000. J . Higueras Maldonado, Documentos latinos del siglo XIII al XVII en los archivos de Baeza (Jaén), Jaén, Instituto de Estudios Giennenses, 1974. R.

Rodríguez-Moñino Soriano, El Archivo de la antigua Universidad de Baeza. Los manuscritos y las Bulas (Introducción y Catálogo), Baeza, Universidad Antonio Machado, 1989.

P. Cátedra García, Imprenta y lecturas en la Baeza del siglo XVI, Salamanca, Sociedad de Estudios Medievales y Renacentistas, 2001. V.

Beltrán de Heredia, “Los alumbrados de la diócesis de Jaén: un capítulo inédito de la historia de nuestra espiritualidad”, Miscelánea Beltrán de Heredia. Colección de artículos sobre historia de la teología española, Vol. III, Salamanca, San Esteban, 1973, pp. 235-334.

J. M. Sánchez Gómez, “Un discípulo del P. Mtro. Avila en la Inquisición de Córdoba. El Dr. Diego Pérez de Valdivia, catedrático de Baeza”, Hispania, 9 (1949), pp. 104-134. J.

Moreno Uclés, “Humanismo Giennense (s. XV-XVIII). Un foco humanista en Baeza”, Boletín del Instituto de Estudios Giennenses, 158 (1995), pp. 167- 295. L.

Sala Balust, “Introducción” en Obras completas del beato Juan de Avila, Biblioteca de Autores Cristianos, Madrid, 1952, especialmente, pp. 110-140. J. Cózar Castañar, “Juan de Ávila en la Universidad de Baeza en el siglo XVI”, El Maestro Ávila. Acta del Congreso Internacional (Madrid 27-30 del XI de 2000) , Madrid, Edice, 2002, pp. 317-322. Véase también M. D. Rincón González, “Criterios de selección en la Universidad de Baeza: Huarte de San Juan y los planteamientos avilistas: Quod natura non donat, Academia non

La documentación histórica de la Universidad de Baeza nos ha llegado en buenas condiciones y con series bastante completas, descritas sucintamente por Cándido Ajo21 y Rodríguez Moñino. El archivo de la antigua Universidad (custodiado desde hace años en el IES Santísima Trinidad de Baeza) fue digitalizado parcialmente por la Universidad Internacional de Andalucía en 2011, y muy amablemente se nos permitido acceder a las fuentes. Sentado lo anterior, cabe recordar, como indica Ortega Ruiz, que “no se ha abordado un estudio amplio, profundo y riguroso sobre la historia integral de la Universidad de Baeza desde su creación hasta su clausura22”. Lo que pretendemos en este libro es estudiar los primeros pasos de la actividad académica ya plenamente consolidada, es decir, desde que se nombra un Canciller y se empiezan a conferir los grados académicos. La verdadera identidad universitaria de una institución, desde una perspectiva ad extra, estriba en la colación de los grados con plena validez real y pontificia. No estudiamos los primeros pasos de la Universidad, porque han sido muy atendidos por la historiografía.

Nos centramos, así pues, en los años 1549-1580, siguiendo el primer libro de grados de la Universidad, que muestra la vida escolar, los actos académicos y, muy especialmente, la colación de los grados. Antes de entrar en esta época, debemos resumir, aunque sea muy brevemente, las etapas anteriores que permitieron crear la universidad biacense. 2. Los orígenes de la Universidad Como indican García Oro y Portela, “Baeza, la primitiva sede de la Iglesia de Jaén, era en el siglo XVI una ciudad de segundo orden pero con conciencia municipal muy viva, como casi todos los municipios de señorío eclesiásti - co23”. El hermanamiento entre el cabildo de la colegiata de Baeza y el cabildo de Jaén hicieron que las relaciones fueran muy estrechas, bajo la supervisión episcopal.

García Cordero apunta sendas circunstancias económicas para entender praestat, enim vero labor omnia vincit improbus”, Elucidario 1 (2006), pp. 135-146 y M. D. Rincón González, “La Universidad de Baeza y la formación del predicador (retóricas, manuales y otros recursos)”, AAVV, Humanismo y pervivencia del mundo clásico: homenaje al profesor Antonio Prieto, Alcañiz-Madrid, 2008, IV.2, pp. 997-1007. C. M. Ajo, Historia de las Universidades Hispánicas, vol. VII, 1967, pp. 105-106. A. Ortega Ruiz, La Universidad de Baeza…, p. 12.

J. García Oro y M. J. Portela Silva, “Baeza la universidad de los patronos”, p. 365.

el marco fundacional de la Universidad: la superación de las hambrunas que habían azotado la región durante el primer tercio del siglo y una proporción alta de canónigos y beneficiados, que defendían con celo sus rentas 24. La bonanza económica se ligó a los ideales humanistas de algunos de estos clérigos. Como cristalización de las tendencias humanistas en las localidades andaluzas encontramos la creación de los Colegios-Universidad de Sevilla (el Colegio de Santa María de Jesús, fundado por el Arcediano Maese Rodrigo Fernández de Santaella en las postrimerías del siglo XV, y el de Santo Tomás, regentado por los dominicos 25), Granada26 y Osuna 27. El caso de Baeza, que solamente contempló estudios de Artes y de Teología (salvo un breve lapso a caballo entre los siglos XVII y XVIII, en la que hubo estudios de cánones), debe ser analizado en este mismo contexto, si bien luego tuvo algunas particularidades, como veremos.

En su momento mostramos que no puede decirse que existiera, en puridad, una “política universitaria28” de los Austrias, sino que más bien confirmaron las querencias de señores civiles y eclesiásticos que concebían las universidades como una forma de perpetuar su memoria y su legado. No podemos olvidar tampoco la fuerza de las órdenes religiosas y militares, que dieron vida a las universidades de Ávila, Almagro, Santo Tomás de Sevilla… De ahí que, para un lector contemporáneo, la geografía universitaria 29 parezca más bien caótica y dispersa. Mientras que en la Corona de Aragón, los municipios vindicaban para sí una sede universitaria, en la Corona de Castilla, por el peso señorial (eclesiástico y civil), se crearon muchas universidades colegiales, especialmente siguiendo los modelos de Sigüenza y Alcalá. 24 J. C. García Cordero, “La Universidad de Baeza entre los siglos XVI y XVII…”, p. 40. J.

A. Ollero Pina, La Universidad de Sevilla en los siglos XVI y XVII, Sevilla, Universidad de Sevilla, 1993, pp. 96-106.

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