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Orígenes de la novela, Tomo III (part 6 of 6)

Part 6 of 6 · Menéndez y Pelayo, Marcelino · Public domain text

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Orígenes de la novela, Tomo III (part 6 of 6)

Aso.--Esta es; pregonemos por lo que haze al caso. Quién compra pollos, quién pide huevos? la leche se quede.

Mel.--Cómo entona el señor Iusquin! A de los pollos, hombre de bien!

Aso.--Llama, señora?

Mel.--Si son buenos?

Aso.--Buenos, señora. Pero mejor la voluntad que me hizo mudar el hábito y lo hará a la vida si cumpliere.

Mel.--Entra, señor Asosio, que no es tiempo aora desso.

Aso.--Soy contento, quedese para despues.

Mel.--Passá acá, son todauia buenos? por dissimular si nos vee alguno.

Aso.--Entiendo: tu merced escogera. O, amor mio, vida mia, es possible que te tengo a solas?

Mel.--Aqui verás quánto te quiero: Quién me llama? quién es? Nunca falta vn caramillo. Sperá aqui sin hazer mudança, que luego boluere.

Aso.--Pues cierra tras ti la puerta.

Mel.--Assi lo hago; que tal fuera yo para las olimpiadas, si los juegos assi fueran, no faltara risa y no me alaba nadie. He aqui la discrecion, la gentileza toda en vna gallinera: son escaueches de la malicia, que en fin es necia. Señora, mi señora, vea tu merced la compra que hize, y si puedo seruir de mayordomo y dispensero juntamente? Entra a ver mis pollos y vn hermoso gallo, que es lastima no ser capon.

Ast.--Qué dize esta loca, moças? que no la entiendo.

Ido.--De como le diste el cargo de las aues para el domingo, aurá acertado y no se le cueze el estomago.

Aplo.--Vaya tu merced.

Ast.--Qué dizes, Melania?

Mel.--Que alabes, señora, mi diligencia y buena dicha.

Ast.--Veamos pues.

Mel.--Allá las dexo y voy asechar de la otra parte.

Aso.--Las matronas me paresce oygo. Dios nos guarde de traydores; perdido soy si acá se entran.

Ast.--Ay, quién está aquí?

Aso.--No nada, señora, el gallinero.

Ido.--Que me maten si ésta no hizo alguna burla a éste.

Aplo.--No deue ser menos, porque él buelue la cara.

Ast.--Qué hazes aquí, hermano? no hablas?

Mel.--Hablará el diablo.

Aso.--Sí, señora, pero tomóme dolor de muelas.

Mel.--Ah, ah, ah, dolor de muelas!

Ast.--Algo es esto, amuestra, hijo.

Aplo.--Valas me Dios, este es Asosio.

Ido.--Qué dizes, loca, perdiste el seso? El mesmo es, qué será esto? aqui pasaron los amores?

Ast.--Bien, señor Asosio, dónde dexaste tu vestido? no trocaste, segun yo tenia la opinion?

Ido.--Es d'espantar adonde tanta cortesia y virtud ay caber engaño: que Melania no lo haria sin causa.

Ast.--Assi se tratan las cosas de los amigos? fiara la vida y la honrra del señor Asosio.

Aso.--Pues no ay otro remedio que accusarme del peccado y confessar el hurto, yo me rindo al castigo que ordenares: dispensando todauia con el amor y juuentud que dieron occasion al desuario. Y sobre todo el fiarme demasiado, que si no es prudencia, es vicio natural de nobles coraçones y no viles, como el que aqui me traxo. No quiero alegarte cosas passadas y a quántos esta passión en estremos muy mayores hizo caer: porque tu virtud y discretion consiente que dé la lengua lugar a su dolor extraño y enmudesca aora y despues. Mas spero dexar muy presto con el hábito la liuiandad de mi juyzio, que tan mal supo atinar, y darte de mí satisfacion.

Ido.--No aprueuo esta hazaña; para qué es tentar a nadie?

Ast.--Es assi, en esto mayormente. Señor Asosio, aunque la culpa sea digna de castigo, yo lo quiero por aora suspender hasta tomar informacion y auer oydo la otra parte, que te prometo sea sin passion. Y vete norabuena al viejo hombre, porque el moço no te quadra. Lleuando por penitencia el peso del desengaño de las mugeres, para que sepas mejor guardarte dellas de aqui en adelante.

Aso.--Será lo que Dios quissiere, que yo no prometo aora milagros; él quede contigo y con estas señoras.

Ast.--Y vaya contigo.

Aplo.--Señor Asosio, busca otra que mejor te compre la mercaderia.

Aso.--Paciencia.

Ido.--Risa me toma de ver el diffrace y inuencion, y por otra parte no estoy en mí de tanto atreuimiento, assi d'ella como d'él.

Aplo.--Allá do viene, qué heziste, satanas?

Ido.--El diablo lleue tanta desuerguença.

Mel.--Calla, que assi es menester para escarmiento de otros.

Ast.--Di cómo fue.

Mel.--Procuraua su merced de me engañar, diziendo que no auia querido más Paris a su Helena y que todo era honestidad y buen proposito. Estando, pues, quasi en la red, alcancé dél tanta verdad, que esto es lo menos con que pagalle. Lo que a mí vendia hazia a otras onze que se alabaua traer en su rueda el diamante fino. Testigo Dios y yo que lo oymos.

Ido.--Mirá por vida vuestra.

Ast.--No ay que fiar.

Aplo.--Dios te dé salud.

Ast.--Qué cosa son hombres! d'el mejor nos guarde Dios.

Mel.--Entrese tu merced y oyra el resto alla.

Ast.--Sea assi, llegaos vosotras al sermon y sabreys los articulos desta fe.

NOTAS:

[721] De perdonarte dicen las dos ediciones antiguas. Son versos bien conocidos del romance del Conde Claros, donde se lee perdonare.

SCENA 7. DEL SEGUNDO ACTO

Logistico, disfrazado en los habitos do Asosio, engaña a Amertia y ella lo disimula.

LOGISTICO, AMERTIA.

[Log.].--Yo dare cima a esta auentura si no me engaña el coraçon. A despecho del cauallero de las onze (donzellas no) hecho Nereyda, por amores de la Reyna Buruca. No veys el disfrace que le dio? y qué tal queda si ay desastre en el camino. Qué lindeza y gesto para extremos: el Caron os matará de amores; pues la risa, otro que tal, con aquella boca de crocodilo. Aqui es buen paraje, medio reboçado, que es el ayre del amigo, y pisar con buena gracia, al cabo estoy. Ya queria entre manos la comedia.

Amer.--Mucho me he detenido por la calle, mas qué a hombre de hazer a los amigos con que topa? vno: do va, señora? otro: por qué se alexa de los suyos? y otro: beso las manos. Cumple conseruar la cortesia la qual adorna más la gracia y la hermosura. Y hazer prouision de amigos, ya que la renta no es mucha. Con todo, yo cumplo mi palabra; si me ama como dize, no le causará menos desseo la tardança. Las dos más preciadas joyas que amor tiene son la paciencia y solicitud: si no es otra más principal, por nombre pecunias, porque ésta haze baxar los montes y subir los valles. Asosio es buen mancebo, harto vistoso, y no es escaso si le hazen plazer, aunque sea vn poco acelerado, pero no ay cauallo sin alguna tacha.

Log.--Caydo ha.

Amer.--Allá lo veo; señas me haze que le siga, bueno será por causa de la gente, que nunca falta quien os conosca.

Log.--Ah, ah, ah, y qué de priessa viene y encandilada. Todo está proueydo, no estoy a lumbre de pajas.

Amer.--A dó me lleua? otro barrio es este de lo que yo pensaua.

Log.--Aqui la aguardaré, que no podra ya arrepentirse.

Amer.--Qué es esto? o yo estoy ciega o este no es Asosio; Logistico es; trato a sido. Pero haré, conforme al tiempo, de necessidad virtud, y que no sienta otra de mí sino que le sigo por quien es. No ay, señor Logistico, quien te alcance.

Log.--Assi medres como tal pensaste. Por alexarse de poblado y poder gozarte sin recelo de encuentros y otros desastres.

Amer.--Bien ves cómo te fuy obediente.

Log.--Qué menos puedes hacer que siguir a quien te sigue y todo es tuyo? Razon y amor te an inclinado a lo que de tantos dias te meresco. Sabete que esta noche lo soñé, y como sea gran interprete de sueños, lo tuue luego por reuelacion.

Amer.--Siempre su merced se burla de los mal vestidos.

Log.--Mal vestido llamas a essos ojos, a essa boca y a essa nariz tan afilada? no quiero en mi vida hazello de otro paño.

Amer.--No lo digo yo? cómo es cierto que a dos dias te enfadasse!

Log.--No es más menester, señora; en tiempo estamos de experiencias, y bien sé yo vn ánima que vio otra'nima a pocos dias hablar con vn cuerpo sin ser vista.

Amer.--Podria ser, con quién o adónde?

Log.--Entremonos, que yo te lo dire.

Amer.--Como mandares.

SCENA 8. DEL SEGUNDO ACTO

Asosio va al concierto, y halla de buelta a Amertia, que se burla dél.

ASOSIO, AMERTIA.

[Aso.].--O Dios, o hombre desgraciado! por qué no te hechas en vn pozo? O gran traycion, engaño no pensado, o hombre perdido! mira por quién, o perra ladrona! no creo en la leche que mamé, si no se la embido de todo el resto y quedeme en camisa. Gallinero yo? No, no; erré el menester; recuero, recuero, pese a tal, con seys dozenas de asnos, y aun seria poco. Ora está bien, vamonos a comer, pues no auemos almorzado; qué mas querias necio? que la caça de Amertia mohosa es, vale más de noche que ésta de dia. O quién pudiesse rematar con ella el fin desta jornada y que no fuesse tragica la historia! Pero seria en mí bien empleado auer venido y ser ya buelta. Qué es esto? Qué fue de ti, Asosio? no se me quita esta phantasia, ni lo puedo creer, pues a osadas que no fue sueño. En qué cuenta me ternan, que a dos dias se sabe por la tierra? Qué lindo crédito terné en amores? de onze se quedarán en media, y oxala, pues la burla es lo mejor, y más si entienden que me duele. Cumple tener la barba tiesta y hechar el negocio a zomberia o dezir que fue apuesta o por darles regozijo.

Amer.--Quán desuiados son algunas vezes los casos o caminos del pensamiento. Todo por mejor, qué le falta para no ser en el bien empleado?

Aso.--Quién será esta? la mesma es; aina perdiera el rastro si más durara la de marras.

Amer.--Harto mejor por cierto que en aquel vellaco de Asosio.

Aso.--Conmigo lo ha.

Amer.--Quién pensara tal! gallinero por Melania? mira qué lindeza de donzella.

Aso.--Qué cosa es esta? o yo duermo, o ésta sueña, o algun paxaro se lo dixo. Quiero todauia certificarme. A, señora.

Amer.--O qué bueno, aquí do viene! el diablo le lleue si le hablo.

Aso.--Eres sorda? a, señora! qué a de ser esto? a se mudado el tiempo?

Amer.--Sí, pues los galanes se hazen truanes; atras la dexais, hermano, no os embian aqui.

Aso.--Cómo no, y la promessa?

Amer.--Digo que no es esta la puerta; no compran aqui pollos.

Aso.--Guay de tal! qué pollos, vida?

Amer.--Podeys tratar en otra mercaderia de oy en adelante, que no demandan en ésta.

Aso.--Qué mercaderia? detiente, amores.

Amer.--A otra perra que te muerda. O hydeputa, qué cortesano! ah, ah, ah.

Aso.--Ido se me ha. Quál diablo se lo dixo? Yo estoy encantado, o perdi el seso o duermo. Pero aqui los ojos abiertos, las manos, los pies, ando, hablo, tengo orejas y el bonete en la cabeça. Este es el vestido de ayer. Pues qué sera? Voyme a alguna hechizera o nigromante; veremos si me hallo o qué es de mí.

SCENA 9. DEL SEGUNDO ACTO

Logistico tornando de su auentura halla Melania y altercan sobre Asosio.

LOGISTICO, MELANIA.

[Log.]--Más que cierto salió el sueño o consejo de nuestro amigo Heraclio. La quenta es que solamente lo que dexa de cometerse no se alcança. Quién viera sus melindres y grauedad! Guardar a éstas otro decoro es necedad, porque se os lleuantan a mayores, demas de no entendello, atribu[y]endolo más a su gentileza todo que a vuestra buena criança. No va triste la señora, ni creo trueque lo de oy por lo de ayer. En lo futuro ternemos vigilancia, y Asosio ladrará de fuera. No saca este año palabra d'ella segun yua estomagada. Pues si le encuentra en el camino, basta para boluelle loco. Holgaria topar con él para discantar vn rato sus romances. Porque su gloria del bellaco es hazer assi vna d'éstas; mas si él fue a saluamiento con sus mercaderias y halló el recaudo que queria, alli se aurá de quedar esbauacado sin querer otras ganancias. Que las señoras conuertiran en bestias todos sus huespedes como Circe, y Heraclio no lo cree hasta dar de pies en el lodo. Atrauesando por esta calle podria ser le hallasse en su insula poco firme. Vna cabeça veo allá en palacio. No será la de Helena? Toma si me engañé; no es ella otra.

Mel.--Logistico es éste que acá viene, marauíllome velle solo, si sabe por dicha del infortunio de su amigo; que es de creer fuesse a buscar con quien llorarlo. Porque éste, Heraclio y él son de vna camarada. Pero no trae semblante d'ello.

Log.--Media ora a que me da el ayre dessa gracia.

Mel.--Spera, que yo te pagaré con otra tal. Y yo, señor Logistico, me espantaua de la nouedad de mi alegria sin saber de qué.

Log.--No quieres, segun veo, quedar deuiendo nada.

Mel.--Ni el interes; pero dónde dexaste el ánima?

Log.--Qué pregunta a un hombre de amor tan libre! conmigo biene, que será parte para mejor seruirte si algo mandas.

Mel.--Arguyes tan sotilmente que no hallo ya con qué pagarte.

Log.--Tambien esso es arguir, mas no me marauillo, pues que en amores eres tan dichosa.

Mel.--Cómo assi?

Log.--Quien tiene por seruidor a Asosio, que es el primor de media villa, qué le falta?

Mel.--Bien lo ha mostrado dende ayer acá.

Log.--En qué?

Mel.--En vna gran canalleria.

Log.--Mordiote? mas de verdad, si te hizo algun agrauio, deues perdonalle, que de amor seria.

Mel.--Buena era su voluntad, pero él queda el agrauiado: entre damas gallinero hecho, lleno de motes y villancicos.

Log.--Pues quién lo traxo assi entrellas?

Mel.--Tú lo sabes ya, sino ve a dalle el parabien. Y assi os abezarán burlar de quien no mereceys seruir.

Log.--Señora, no se encienda, que si él pecó no es razon que sean tantos los castigados.

Mel.--Todos soys vnos, y a la fe que no tenia Heraclio por acá en mí mal auogado. Mas ya estoy deliberada no creer a nadie, y ay otras deste parescer.

Log.--Qué peligrosa es la ira en las mugeres!

Mel.--Más a los homhres su poca fe. Y esto, señor, le diga si le viere: que yo me recojo al monesterio.

Log.--No tengas más salud de lo que se me da de tus querellas; al monesterio, su ordinario hablar y engaño, siendo tantos los que entran y salen que podemos llamarle bodegon. Asosio todauia a caydo. Quien biue de engañar no es mucho ser engañado. Empero, si yo le conosco, a osadas que no vays a Roma buscar la penitencia. Quién son éstos que acá vienen? Ya, ya, Apio el tocho y Mecion el blanco; tambien han sido de los nuestros, no sé aora de qué tierra son; allá se van con todo, y la abeja maestra sale a ellos. Hecho estaua, algo aure de coger que lleue, que mi gloria es andar por el mundo a descobrir hurtos assi.

SCENA 10. DEL SEGUNDO ACTO

Apio y Metio, seruidores de Astasia en otro tiempo, bueluen al juego y son d'ella muy regalados: Logistico lleua las nueuas de lo que vee.

APIO, METIO, LOGISTICO, ASTASIA, IDONA.

[Apio.]--Qué dizes, Metio? no es razon frequentar tan buena calle? y la compañia destas damas?

Metio.--Sí, por mi vida, porque nos quieren grande bien.

Log.--Ya embidais? mejor juego teneys que Asosio.

Apio.--Algo digo yo, que allá veo vna sombra de cabeça.

Log.--Harto os sobra desso.

Apio.--La matrona es; vamonos a ella, y ternemos vn rato de passa tiempo.

Log.--Y lo dareys, si la boz os ayudasse, pero soys todos baxos.

Ast.--Idona, nuestros buenos amigos Apio y Metio vienen acá: hagaseles fiestas, que lo merescen.

Ido.--Tienes razon, señora.

Ast.--Bien, caualleros, qué fruta nueua es esta? de do o para do?

Apio.--De la tierra para el cielo.

Log.--Oxe, tambien metrificays, caballo de Thesalia? cómo agradará a la Sybilla.

Ast.--Qué breue y avisadamente lo dize el señor Apio.

Log.--Tal sea tu salud.

Ast.--Pues, señor Metio, por qué no hablas?

Met.--Spero a mi lengua.

Ast.--En casa la dexaste?

Met.--No lo digo sino por la señora Idona, que no la veo.

Ido.--Los ojos, pues, dexaste y no la lengua.

Met.--O angel mio, y ay estauas y no te veya?

Log.--O pallo mio, ay llegays? nunca lo pensara.

Ido.--Otro deues de tener, pues admites tanto oluido en tu memoria.

Log.--Dessas soys tambien? guay d'el amigo.

Met.--Oluido, señora Idona? primero bolará vn buey.

Log.--Ah, ah, ah, y más si fuese de su cuerpo.

Ast.--Buenas estan las culpas y desculpas.

Apio.--Por esso hago yo bien, señora, que estoy metido en tu poder y cada dia soy más tuyo.

Log.--Gentil auiso es un gauilan.

Ast.--Ya lo sé, hermano, y me doy por satisfecha.

Log.--Aquí, aquí, noramala se entienden las personas, que no en la Academia de Heraclio, que es todo alegorias.

Met.--Bueno fuera, señora Astasia, que mi proceso fuera ansina. Pero la parte es muy contraria.

Ido.--En qué lo ves, Metio?

Met.--En que me miras de traues.

Ido.--Tú eres esse.

Ast.--No aya más, hagamos pazes.

Met.--Soy contento, si toca la mano.

Log.--Mas el pie, que bien lo assienta.

Apio.--Sí haré.

Ido.--Si tú lo mandas, señor Apio, que eres el viejo amigo.

Apio.--Que sí.

Met.--Y si yo tocasse más, señora?

Ido.--Perderias vno y otro.

Ast.--Tienes razon, qué moça está!

Log.--Más que vieja tú.

Met.--Ora yo me contento con lo que mandas y quiero obedecerte hasta la muerte.

Ido.--Assi ganarás todo.

Log.--De acuerdo estan, voto a tal, y no ay memoria de otro parayso, ni Vergilio se lo pudiera pintar mejor.

Ast.--Qué hazemos a la puerta? entremonos y holgarnos emos en el vergel.

Log.--Qué buen pescador; ella es la que guya la dança sin perder punto.

Apio.--Es tarde ya, señora, y ora de cena; quedese para otro dia.

Log.--Esso es lo que haze al caso, si tú lo entiendes.

Ast.--Siempre te hazes de rogar; quedaos a cena acá.

Apio.--No es tiempo.

Ast.--Pues quándo? no me agradan amistades tan de passada; mal hombre, por qué no vienes cada dia a vernos?

Apio.--Tienes aora otras, la nuestra no es tan buena.

Log.--Ay te speraua, veamos qué dize Faustina.

Ast.--Ah, ah, ah. Por tu vida, hermano, que es todo burleria; haze d'el philosopho y huelgome de oylle sus locuras.

Log.--Firmada está la carta, y no era sueño lo que yo dezia, que soy perro viejo.

Met.--Assi es gran passatiempo oyr vn loco de quando en quando. Y tú tomaslo assi, señora Idona?

Ido.--Antes muy de veras.

Met.--Todavia me an dicho que es tu seruidor.

Ido.--No te paresce que meresco me siruan muchos?

Met.--A la fe sí, pero nadie seruirte puede como yo.

Ido.--Y todauia no lo hazes.

Met.--Ya la paz es hecha, yo lo emendaré.

Log.--Buen remendon, y pongase de lodo nuestro sastre.

Apio.--Vamonos, Metio.

Ast.--Vamonos, vamonos; qué priessa tienes? No te dexo ir si no prometes de mudar el pelo.

Apio.--Sí haré.

Ast.--Pues venios mañana a cenar acá, y no faltará fiesta de cantar y bailar.

Apio.--Norabuena, nos lo haremos; beso las manos de tu merced.

Ast.--Buenas noches.

Met.--Y largas, Idona, para quando seas nouia.

Ido.--No me hables en esso.

Log.--Buena va la dança, aunque ay lodo en el camino; fiaos y vereys. Voy con esta fruta a nuestro amigo, veremos a qué le sabe.

SCENA 1. DEL TERCER ACTO

Asosio, buscando vn Nigromante, halla la grande magica Doleria, que le promete vengalle de Melania y sobreuiene Heraclio.

ASOSIO, DOLERIA MAGICA, HERACLIO.

[Aso.].--De manera, señora, que te affirmas que me harás tomar la figura de vn su requebrado?

Her.--Trama es esto.

Aso.--Y de leualla facilmente do quisieres, que quando bien assi fuesse, esta es el biuo diablo.

Her.--Qué cauallero!

Aso.--Y más ayna se dexará morir que engañar, y podria assi nuestro trabajo ser en vano y muy peor, si por mal de peccados se supiesse.

Dol.--Demasiadamente te recelas; dexa hazer a mí y calla. No sabes que ay artificios de tomar paxaros sin redes?

Her.--Y cómo ay!

Dol.--Qué diras si te la doy en la mano borracha d'el amor de aquella mascara o figura que as de representar, y assi lo hiziera de la tuya propria; pero quiero que tu competidor y ella se tornen locos y que no le quede action alguna contra ti.

Her.--Guay de aquel que os caie entre las manos.

Dol.--Mas apareja vna saya de paño fino.

Her.--Esse es el punto.

Aso.--De brocado te la dare, y lo que más quisieres; pero buz.

Dol.--A mí importa más.

Aso.--Cómo a de ser? por tu vida que me lo pintes.

Dol.--Que me plaze. Ya sabes que todo el mundo me conosce y tiene respeto; frequentaré la casa algunos dias, pues ay principio, y harela creer que el asno muere por ella, y a él que la mula le tiene buena voluntad. Porque no dexe nunca la calle, y alabandole de rico, auissado y otras pieças assi, trataré de casamiento, y de que se vean para el effecto, y no te digo más.

Her.--Buena orden lleuas.

Aso.--Maldita seas, que tanto sabes.

Dol.--Pero tú as de fingir amores en otra parte, como si nunca la ouieras visto, porque no piense que te duele aun la llaga.

Her.--Bien lo asienta todo.

Aso.--No dizes mal, pero no as de dormir hasta la obra ser concluyda.

Her.--De charidad.

Dol.--Assi no duermas tú al tiempo de la paga.

Her.--Ay daras.

Aso.--Vete de ay, que eres vna Pharisea; toma de caparra esse doblon para capones.

Dol.--Bendito seas con tal respuesta. Voy y buelo.

Aso.--Veamos, pues.

Her.--Aqui se pagan ellas.

Aso.--Dónde diablos resurgiste? Andas en pena por estas calles?

Her.--Todos somos d'el Merino; si no pregunten lo a Logistico y a mí, o a la señora Falerina.

Aso.--Noramala para vos, que tanto madrugastes, y para ella, que en tal bestia me mudó.

Her.--Búrlaste.

Aso.--O hydeputa, veys vos, gentil hombre? pues por vida d'este cuerpo que yo le haga hablar otro lenguaje. Que no soy tan Narciso como vos.

Her.--Bien me pesa dello, mas puede ser que tambien mi tiempo llegue[722].

Aso.--Estoylo viendo ya, porque conosco coles de mi huerto.

Her.--Pues Doleria, hará algo de bueno?

Aso.--Algo? verlo has; es bastante a reboluer todo el infierno. Bien sabes ya que auiendo denare me, ay laudare te. Y que en prima pagina está scripto Pecuniæ obediunt omnia.

Her.--Y aun en la postrera; yo he oydo el flete, no preciaria más ganar vn buen cauallo. Por que en forma estoy sentido d'el escarnio, que se deue contar por general.

Aso.--Pues calla y busquemos a Logistico para reyllo a tres partidas.

Her.--Bien dizes, hágase.

NOTAS:

[722] Llege, en las dos ediciones.

SCENA 2. DEL TERCER ACTO

Logistico, auiendo dado las nueuas a Heraclio de sus competidores, a tercan sobre ellos vn buen rato.

LOGISTICO, HERACLIO.

[Log.].--Finalmente que podemos ya cantar,

maldito sea aquel dia que nascio mi pensamiento.

Her.--Mas,

recuerde el alma dormida.

Log.--Y

abiue el seso y despierte contemplando.

Her.--Todauia no creo que va esso tan de verdad; son damas, precianse de corteses, sin querer escandalizar a nadie. Essos hombres son muy familiares, por parte de otro a quien tienen obligacion las sobredichas. Y las amistades proceden de grado en grado harto lexos.

Log.--Consiento, por aora, que lo imagines assi, porque no se te gaste el estomago del todo. Pero sabete que soy más experimentado en estas drogas que cuantos boticarios ay en Paris, y doyte dello el tiempo por testigo de ocho o diez dias solamente.

Her.--En menos hizo Dios al mundo.

Log.--Ay verás si puede deshazello.

Her.--En parte holgaria que tu sospecha fuesse cierta, para hartarme de hablar y hazer vna larga penitencia.

Log.--Dacuerdo quedauan para otros dias. Y las Nimphas con tanta pena de vellos partir, que hasta el invierno no se cansaran. Porque entonces el frio yela estas calores.

Her.--De modo que el amor dellas anda con el tiempo?

Log.--Aueriguado; sino que ay fallencia en la regla en vna cosa.

Her.--En qué?

Log.--Que haze el vino causa como la imaginacion, el qual alegra el coraçon del hombre y tiene singulares operaciones.

Her.--No deues hablar sin expiriencia.

Log.--Aosadas que he visto sin antojos y palpado sin guantes calliente y frio.

Her.--Pues cómo haremos?

Log.--Yo seré la centinela y haré señal porque no escape cosa; entonces operibus credite, como el Rey Ramiro, y nuestro amigo Asosio que está más cerca.

Her.--Essa te digo fué burla intolerable; mas si él trae a luz su trama, quedará pago para otra vez.

Log.--El pandero está en buena mano; tú verás el son que haze, y puede ser que auiendo por qué, como yo lo traygo en las narizes, tambien tañamos a su modo, que en la señora Doleria todo ay.

Her.--No me podria saber bien vna vengança assi de tranfiguracion.

Log.--Mejor seria hallar las fuentes de Merlin de amor y desamor para poner la vna al opposito de la otra, y hazer morir Angelica por Reynaldos, y él que huyesse d'ella como d'el diablo.

Her.--Tan poco queria esso, ni fuerça de encantamiento en mi fauor.

Log.--Busquemos luego a Oedipo que nos declare esse enigma. Vistes el Sphinge? Qué poco sabes tú del mundo!

Her.--Confiesso que no falta a su merced para Pedro de malas artes vn solo marauedi.

Log.--Mas faltárame, que ya no ouiera pelo. No sabes que la prudencia tiene dos caras, vna delante, otra detras, y que es la razon la luz de sus quatro ojos y el gran Iupiter el objeto ó fin?

Her.--Hablas como emperador, y todo lo que sueñas son reuelaciones. Quedese assi la traça, para si fuese menester empeçar alguna obra, acudir con los materiales.

Log.--Dexame hazer, que no quiero pongas de casa sino los ojos y las orejas. Y con esto vamos a uer en qué rumo está la nao de Asosio.

Her.--Por vida tuya.

SCENA 3. DEL TERCER ACTO

Doleria sola tratando de los estados enamorados y llega Melania.

DOLERIA, MELANIA.

[Dol.].--Esto es muger; a la fe, que tiene andado ya medio camino, mas la buena paga haze milagros, que palabras lleualas el viento como a las plumas, y maldita la cuenta que yo hago dellas. Con todo, despues de bien recuchillada. Porque algunos por consiguir sus apetitos os prometen luego el Arabia Felix y dan os con la Petrea en la cabeça: de lo que no cuesta, a montones. Ay otros tan tristes y pelados, y es tan raydo lo que traen, que tan solamente do hechar el anzuelo no hallays. A estos tales, pelalles más, pues no teniendo qué comer combidan huespedes. Los caualleros muy peynados piensan que se deue todo a su sangre y gentileza, y que os hazen merced si os encargan; y quando mucho, por mano del camarero, os meten diez reales en la boca, porque si acaso os lamentays, respondan: pese a tal con el traydor, que diez ducados le mandé te diesse y guardólos para sí o los jugó el truan. Estudiantes lo hazen muy mejor, los quales no tienen camareros, y de ciertas bolsas de cuero viejas sacan siempre la merced de Dios, o parten con vos de sus raciones. Carniceros, pescadores, grosseros, mesoneros, y toda otra suerte de aues desta pluma, son liberales, por traer la massa entre las manos. Mas otras ay más nobles que todas éstas, quien se quiera lo podria adeuinar: los banqueros, mercaderes gruessos o Burgaleses, que francamente pagan las obras y jornaleros. Diez ducados es el menor bocado de vn escote; sayas, mantos, chapines, calças o tocados, aun no lo pedis quando lo teneys. Si no ved que, no auiendo dado vn passo por Asosio, hecha vn doblon para capones, quedando mi derecho reseruado y entero para la buelta. El saber y diligencia os sobra para éstos. Yo tengo tramada ya la burla, agora la texeré. A la señora no se le cuece el pan ni le toca el trasero la camisa; mas yo por el authoridad de mi officio quise dilatallo, que las yeruas hazian luego operacion y los amigos son diligentes para todo. Y de más si es ésta que acá viene? Ella es, sola; paresce gruñe; será de dolor de dientes. Gentilhombre, poneos delante por que no nos vea y oyremos de qué temple viene.

Mel.--Triste de mí, do la hallaria yo aora?

Dol.--No lo digo?

Mel.--Que no puedo ya estar sin ella, que blanda y apazible es.

Dol.--Muchas mercedes.

Mel.--Y la embidia no lo puede comportar: vnos de hechizera, los otros de falsaria y otros de otras chismerias. Qué mundo este?

Dol.--Hazeys bien de lo sentir assi y de guardar las circunstancias de amistad.

Mel.--No ay verdad ni desengaño sino donde menos se presume, que todo el resto son hypocrysias. Yo buscaré algo de bueno que le dé.

Dol.--Dessa suerte siempre me terneys para vuestras necessidades.

Mel.--Quien me topará por aqui mi gentilhombre; qué lindo y agraciado es, qué bien hablado y qué discreto.

Dol.--Aun no lo sabeys del todo.

Mel.--Paresce que halló el coraçon por natural distinto o particular virtud, su semejante. En hablandome Doleria en él, dio el sentido y la razon lugar a mi deseo y quedó presa mi libertad. Do estará?

Dol.--No se congoxe, que presto la verá.

Mel.--No tengo otro descanso que hablar con ella, y aunque el freno de la verguença y honestidad ate la lengua, los affectos muestran lo que siente el coraçon, y el escondido fuego haze su officio.

Dol.--No es tiempo de más palacio; quiero apparescer a Tisbe, porque no se mate, y lleualla al señor Piramo. Señora, señora, no os vays assi.

Mel.--Quién me llama? O madre mia Doleria, que hasta el ánima me penetró tu boz, dónde estauas?

Dol.--A vn ora que te llamo y no me oyes.

Mel.--Y es posible? no te marauilles, que va hombre pensando en otras cosas.

Dol.--Pues como estás, hija?

Mel.--En verdad que no me hallo bien.

Dol.--Cómo assi?

Mel.--Siento dos dias ha vn dolor incomportable del coraçon.

Dol.--Tienesle otras vezes?

Mel.--Sí, mas no tan grande.

Dol.--Ordinario mal es de mugeres, y puede ser que venga de la madre.

Mel.--No lo sé; dame algun remedio si lo sabes.

Dol.--Y cómo que lo sé!

Mel.--Qué, por tu vida?

Dol.--A la oreja te lo diré, que no lo oyga nadie.

Mel.--Quién está aqui?

Dol.--El ayre, que fauoresce los amadores y los auisa de muy lexos. Los braços de aquel amigo y sus regalos.

Mel.--Mira qué dize; siempre te burlas, mi señora, y me hablas fuera de proposito.

Dol.--Por vida vuestra, qué quieres? soy amiga desengañada y médico propicio, que no procura de dilatar la cura, sino la salud de su paciente. Y no me lo agradesces.

Mel.--Calla, señora, que soy tuya; pero digolo porque sospecho no se acuerda de my esse señor, ni se le da de mi muerte o de mi vida.

Dol.--Y esso más, y ves su passear tan a menudo por la calle, pues de noche con qué suspiros y la color del gesto. Si supiesses lo del comer y del dormir, manzilla es ver la pena que padesce. Solia de ser vn pino de oro, no está aora alli la mitad dél. No sé cómo te lo sufre el coraçon, y más quiere tu honrra.

Mel.--Con esa condicion le acepté.

Dol.--Pues qué hazes por él, que te a de agradescer?

Mel.--Que no le quiera mal, mas es menester hablarse a mi señora.

Dol.--Qué necia eres, no lo hará por todo el mundo.

Mel.--Por qué?

Dol.--Ay cierto inconueniente por causa de su padre. Pero secretamente, si te paresce, el hará lo que yo quisiere.

Mel.--Está bien, mas temo, porque los hombres no se contentan sino con todo.

Dol.--Y quando assi sea, qué le das sino lo suyo?

Mel.--O cuytada!

Dol.--No veys qué lastima? Ora yo me voy a él y quedará esto para mañana; todo estara a punto y algunos menudicos para la nouia.

Mel.--Ay triste!

Dol.--Ay boba! que no desseas otro.

Mel.--Para dessear era la fiesta. Mas no podré mañana.

Dol.--Por qué causa?

Mel.--Tiene mi señora combidados.

Dol.--Quién son?

Mel.--Apio y Metio, sus amigos speciales.

Dol.--Speciales? Otros pensara yo.

Mel.--No, señora, son muy pesados essos; éstos es otra cosa.

Dol.--Creolo, que la señora Astasia es auisada; tal sea su vida si lo entiende assi. Será para el otro dia.

Mel.--Sí, madre; yo terné cuydado.

SCENA 4. DEL TERCER ACTO

Asosio va en busca de Heraclio y de Logistico para dalles cuenta del concierto y del banquete.

ASOSIO, LOGISTICO, HERACLIO.

[Aso.].--Doy la al diablo que tanto sabe y que assi los trae a su mandado. Si yo llego esta empresa al cabo, en más lo terné que el reyno de Mandinga, su tierra de la señora, para que cante si de mí se reyó. Qué música tengo de dalle, en levantandome de dormir! Voyme a los amigos, porque no ay plazer si no es communicado; y discantaremos, y haze más al caso por la traycion que se nos ordena allá. Qué cosa son mugeres! pensé que era Heraclio el norte de la casa, y bien consideradas sus partes dél, solamente les agradescia no tener mal de ojos: mas aora veo quán enfermos son, pues por rosas cogen ortigas, y en lugar de pan se comen tierra, no de la buena. Mal fuego que las queme!

Log.--Este es Asosio, priessa trae.

Her.--Quiça anda en bisperas de Comedia y busca los vestidos. A de la nariz!

Aso.--Aqui estays, cuerpos sin cabeças? que a gran rato que os voy buscando y aora os hallo en emboscada.

Log.--Assi te lo paresce con el poluo de la caça. Pues qué va?

Aso.--No va, mas viene lo possible.

Her.--Mas por tu vida?

Aso.--Y por la tuya.

Log.--No sea otra como la de antaño, con que acabes de quedar graduado.

Aso.--Cerca estamos de la prueua; yo os lo haré ver y palpar.

Her.--De compañia para juzgar mejor.

Aso.--No se me da, que ya estos bienes son comunes; si no preguntenlo a la señora Amertia.

Log.--Dexate desso y adelante.

Aso.--Plazeme, aunque te pese. La señora Andromade estará mañana en poder de Perseo, por contemplacion de la cabeça de Medusa, mi señora, que tiene la virtud de conuertir hombres en piedras; y oy pudiera ser, si no fuera otra cabeça con que os porneys ambos de lodo, si no os buelue asnos.

Her.--Qué cosa, por tu fe?

Aso.--Dende aora las podeys encomendar a la señora mi huespeda.

Her.--Cómo assi?

Aso.--Quando pensé que tenias el remate de tus cuentas y que determinaua de pagarte, hallo que te hazen banquirota y son combidados oy Apio y Metio, mercaderes alemanes o de Coria, para tomallas y acordaros, y prepárase allá vna gran cena, segun lo dixieron a Doleria mis amores. Será el prologo de nuestras bodas. Añadieron más los sobredichos no auer tales angeles en Ethiopia, ni más queridos de damas, allá en su Grecia do son más venerados que el gran Dedalo y el gran Icaro, aunque cayó; será por buenos maestros de su officio.

Log.--De quán lexos he olydo yo esta vianda y quán sin respecto te la defendia, Heraclio, como médico experimentado.

Aso.--Soy yo dello buen testigo, y trabajaua por remar mi remo, aunque perdi la nao en otros bancos.

Her.--En qué pararon mis confianças! qué gran desgracia o engaño que de mi mesmo recibo! Ciertamente no soy yo lo que paresco, o no paresco lo que soy.

Log.--A proposito; ellas no son lo que parescen. Ay más falsa moneda que vna ropa larga y vn tocado blanco y vn torcer de manos, morder de labios, hablar cansado y andar mesurado? Es la calor y el olor del vino, que os combidan a gustalle muy a menudo, hasta os poner en Capricornio. Ya esto era viejo para su merced, pero quiso nueuas experiencias como si los tiempos no fuessen vnos, como está dicho.

Her.--Qué me aconsejays vosotros? porque ya se me va conuirtiendo este amor en otra passion. Yo lo siento.

Aso.--Que hagas como yo.

Log.--No dizes bien.

Aso.--Veamos, pues, tus letras.

Log.--Soy de opinion que lo dissimules algunos dias, hasta que ellas mesmas te quiten el reboço, y entonces, con occasion más manifiesta y sin auer lugar de otros argumentos, lo harás: Que éstas naturalmente siguen á quien las huye y huyen de quien las sigue. Acabada esta jornada, en que aurás tantos golpes que las señales lo testifiquen, viendo que lastimado y con sobra de razon te retiras y aborresces en vez de amar, bolueran la hoja, y como cieruas heridas a la yerua, daran tras ti, y quedará tu causa más legitima, tanto más si perseuera la falsedad y ingratitud en ellas. Lo que agora me paresce seria buscar algun disfrace con que allá fuessemos esta noche, trabajando todauia por encobrirnos, y no siendo possible tanto mejor quedando al toque.

Aso.--Nunca mejor hablaste; aora te digo que eres bachiller.

Her.--Qué disfrace lleuariamos?

Log.--Alguno con que pudiessemos hablar.

Aso.--Yo os lo daré excelentissimo y tomaré el trabajo del adereço, que será delicadissimo.

Her.--Veamos.

Aso.--A la Egiptiana, hechos ciganas, para hablar en falseto.

Log.--Spirito tienes, serás Licenciado. Por vida de Doleria, y assi gozes de sus promesas, que lo pongas luego por obra.

Aso.--Pierde cuydado, que yo os armaré al natural antes de noche.

Her.--Serás mi padre.

Aso.--Ya tu madre es muerta.

Her.--O vellaco!

Log.--Vamos todos a entender en ello, que tanto más presto se concluyra.

Aso.--No dizes mal.

SCENA 5. DEL TERCER ACTO

Apio y Metio van al combite de Astasia, y en mascara los tres amigos a la fiesta, y passan entre sí algunos trances.

APIO, METIO, ASTASIA, MELANIA, IDONA, MORIO, APLOTIS, ASOSIO, HERACLIO, LOGISTICO, PAGE.

[Apio.].--Metio, es ora ya; no hagamos sperar las damas.

Met.--Vamos si te paresce, no embargante que en esto de banquetes es menester ser graue y hazerse hombre de rogar.

Apio.--Alli no, que es la casa de buena ventura y entra hombre quando le plaze; tanto me da en la camara como en la cozina, donde quiera os reciben con alegre cara, y antes os tienen por más familiar.

Met.--Y si por caso hallasses a la señora en camisa?

Apio.--La buena voluntad lo disculpa todo.

Met.--Qué buenas personas.

Apio.--Yo soy amigo viejo; todas me quieren mucho.

Met.--Quánto aurá que las conosces?

Apio.--Va en quatro años.

Met.--Otros ay más viejos, pero no llegan a tu capote en esso.

Apio.--Todo está en el saber. Yo soy de todo trance y hagoles mil seruicios, acompañolas a vna parte y a otra, embioles coplas, oliuas, cartas, castañas, baylo, lucho, ordeno juegos de pasatiempo.

Met.--En suma, que sirues de silla y de albarda.

Apio.--Señor, sí; voy con ellas fuera de la villa y estoyme allá los quatro, los cinco días, y es un passatiempo vernos.

Met.--La rapaza es hermosa; haze algo y tengamos bodas.

Apio.--No ves que estoy tomado ya para las cargas?

Met.--Es verdad, mas no auria remedio con el cura?

Apio.--No me curo desso; más quiero el amistad a buen engaño sin mala fe. Mas tú que puedes, quieres que hable en ello?

Met.--Si te paresce, despues hablaremos.

Apio.--Tomemos por esta callejuela, que es más cerca y más escusa.

Met.--No será malo, voto a mi, que allá veo nuestra gente.

Apio.--De reñirnos auran por la tardança.

Ast.--A sperardes más vn poco, haziamos llamaros de debaxo de la mesa.

Met.--Bien empleado fuera. Beso las manos de sus mercedes.

Mor.--Ya yo tenia tragado medio pan; beso las manos.

Mel.--Besso las manos de mi confessor, toda la fiesta es de beso las manos.

Ast.--Harto ruyn costumbre, mejor andaria Dios delante.

Mor.--Muger, esto es más a la cortesana. Pues qué haze Aplotis, que no ha besado aun?

Apl.--No las besaré a nadie, que esse priuilegio tienen las donzellas.

Ast.--Buena pascuas tengas, hija.

Apio.--No es tiempo, señora?

Ast.--Tiene razon el señor Apio, pues qué hazemos? vamonos assentar. Eya, Morio, agasaja los combidados.

Mor.--Eya, señores, sientense.

Ast.--Yo aqui por empeçar, Apio cabe mí, destotra parte Metio, cabe Apio Idona, Melania cabe Metio, Morio cabe ella, junto d'él Aplotis, y aun queda lugar para vn buen amigo si viniere. Moço, aguamanos.

Page.--Aqui está, señora.

Mor.--Laue V. m.

Met.--Laue V. m.

Apio.--Laue V. m.

Mel.--No veys qué donaire, laue V. m.?

Met.--Laue V. m.

Ido.--Las donzellas no lauan primero que los hombres.

Mor.--Laue V. m., señora Aplotis.

Apl.--Laue Dios a todos.

Ast.--Amen, ora yo quiero empeçar; hecha moço, y vosotros seguid mi orden; laue el señor Metio.

Met.--Por obedecer.

Ast.--Laue el señor Apio.

[Apio.].--Soy contento.

Ast.--Laue Morio.

Mor.--Que me plaze, amores.

Ast.--Lauen las moças aora sin reñir. Page, la bendicion.

Mor.--Yo la dire más breue.

Ast.--Norabuena.

Mor.--Dios, que lo bendixo en el campo, lo bendiga en el papo.

Apio.--Ah, ah, ah! Paresceme que tiene gana de comer el señor Morio.

Ast.--Creolo, que no a almorzado Eya, moço, venga de comer.

Page.--Aqui viene.

Ast.--Señor Apio, deste pernil primero mientras el señor Metio trincha el capon.

Met.--Sí haré señora, o qué tierno está!

Ido.--Es de los nuestros.

Mel.--No se podia assar de gordo.

Apio.--Quiere tu merced?

Ast.--No como salado, pero da a las donzellas.

Ido.--Tan poca sal tenemos, señora?

Mor.--Ah, ah, ah! qué bien respondió Idona; yo quiero to lauia.

Apio.--Tome tu merced.

Mor.--No, no; yo lo cortaré.

Apio.--Metio está ocupado, no le quiero dar.

Met.--Por la pareja.

Apio.--Esso no; toma, toma.

Ast.--Con qué gracia lo dize el señor Apio; señores, aqui oliuas; hecha de beuer y da al señor Apio, que tiene sed.

Apio.--Puede ser que adeuinaste.

Ast.--Yo lo veo.

Apio.--A quién tengo de beuer, si es al uso de Flandes?

Ast.--A quien te quiere más.

Apio.--Será luego a tu merced, que se acordó de mí.

Ast.--Buena prol te haga; qué te paresce?

Apio.--Buen vino es.

Ast.--Hecha, page.

Page.--Aqui, señora.

Ast.--A ti me encomiendo, señor Metio.

Met.--Haré lo que mandas, mi señora; señor Morio, a V. m. ruego por las donzellas.

Mor.--Norabuena, a ti donzellas.

Mel.--Esso es meternos en el saco, Morio.

Apio.--Qué trauiessa es la señora Melania!

Ido.--Buena prol te haga, padre.

Mel.--Muchas mercedes, Morio.

Mor.--Todos me dizen las mercedes, sino Aplotis.

Apl.--Dios se las haga: pensé que entraua con las otras.

Ast.--No comeys desta espalda; Morio, qué hazes?

Mor.--Menear los dientes.

Ast.--Y las manos por qué no?

Mor.--Tambien me ayudo d'ellas.

Ast.--Corta desta espalda y sirue a estos señores; de la ternera, señor Apio; Idona, d'aquella gallina de Indias, muestra tu habilidad. Llega acá los perdigones, Melania.

Mel.--Toma, señora.

Ast.--Estos quiero repartir yo.

Ast.[723]--Buenos están.

Apio.--Todo está como de tu mano, señora Astasia.

Ast.--No se va a burlar; otro dia será mejor. Qué oygo? antojaseme que ay mascaras.

Apio.--Muchas.

Ast.--Cómo lo sabes?

Met.--Ay muchas bodas y es sereno el tiempo.

Mor.--Tememos acá algo?

Apio.--Podria ser.

Ast.--No, no, por amor de Dios.

Met.--Sí, pero si vienen no es justo no les abrir.

Ast.--No tenemos instrumentos.

Met.--Puede ser que ellos los traygan.

Apio.--Si no, la señora Idona les hara el son para que nos holguemos.

Ido.--No estan los mios acordados.

Mor.--Con Aplotis dançará Morio.

Apl.--Con los pies será mejor, que me tratariais mal.

Met.--Bien acordada es la señora Aplotis a la fe.

Apl.--A la mesa no se a de dormir.

Ast.--Tiene buenos dichos.

Mel.--Pues Aplotis, quieres auergonçarnos?

Apl.--Y en qué? no os he dicho mal ninguno.

Ido.--Qué sotil está mi prima.

Apl.--No tanto que puedan coser conmigo como aguja; aun occupo vn escabello.

Mas.--Ta, ta, ta.

Mor.--Con nos lo an. Page, quién llama?

Page.--Es una mascara.

Ast.--Si antes lo recelaramos, antes llegara. Qué tal es?

Page.--Linda, señora.

Ast.--Son muchos?

Page.--No más de tres.

Ido.--Traen menestriles?

Page.--Paresceme que sí.

Apio.--Aqui somos hombres; aparejaos, moças.

Met.--Cómo me huelgo!

Ido.--Tanto rauias por dançar?

Mel.--Vos no?

Ast.--Pues cómo haremos? será bueno dezirles que estamos a la mesa? que perdonen sus mercedes y bueluan de aqui a vn rato.

Apio.--Será descortesia, auemos comido harto ya; manda quitar, señora, y entren.

Mor.--Mas entren sin quitar y beueran, que yo quiero comer aun.

Met.--Señor, sí, que pueden ser amigos. Cómo vienen, Page?

Page.--Como Egiptianas.

Ido.--O qué bueno; entren, señora.

Ast.--De más si son nuestros philosophos?

Mel.--El diablo los traeria acá.

Ast.--Por qué? no son tambien amigos? Abre, moço.

Ido.--O qué lindos vienen; no he visto cosa más galana.

Apio.--Gentil por cierto.

Met.--Muy galanes vienen.

Ast.--Qué buena entrada.

Apio.--Señores, quiten las mascaras y beueran.

Aso.--Buenas noches, buenas noches, hermosa eres, daca la mano, marido tienes, vna blanca tienes, otra negra tienes, vn chiquitico, buena ventura tienes.

Ast.--Bueno va, veamos qué dize estotra.

Her.--Mucho de fuera, poco de dentro, gran coraçon tienes, grande hombre tienes.

Apio.--Quién serán?

Ast.--Los mesmos, algo de bueno, señor Apio.

Apio.--Que me plaze, vn villano, señora mascara.

Log.--Mas sean dos, garrido.

Ast.--Qué bien lo haze Apio. Mira, Morio, a Apio; no ves, Idona, a Apio? Melania, mira para Apio. Qué gentil es el señor Apio!

Ido.--Muy gentil, señora.

Ast.--No ay otro Apio en todo el mundo.

Log.--Bien nos podemos yr, porque todo aqui es Apio; no comen otra salsa, a lo menos la ventera.

Her.--Y aun todas, mirá la fiesta; pues yo sé que nos conoscen.

Aso.--Qué linda compañia!

Log.--Y tú qué hazes, no relinchas?

Aso.--Todo lo guardo para despues del salto.

Mor.--Quiten las mascaras, mascaras, y haremos vna dança de besar.

Aso.--Con ellas besaremos.

Mor.--Oxe.

Apio.--Eya, señores, por cortesia.

Log.--Poca ay aqui.

Her.--Antes les sobra.

Aso.--La necedad.

Her.--Dissimulemos todauia y saquemos éstas a dançar.

Log.--Dizes bien.

Her.--Quieres dançar, señora?

Ido.--Como mandares, aunque es al reves.

Her.--Assi va todo.

Log.--Essa mano, señora.

Apl.--Y la voluntad, que todo meresce la compañia.

Log.--No lo miran assi todos.

Apl.--Es mal de ojos.

Log.--O de cabeça.

Apl.--D'ay nasce la vista.

Log.--Testimonio da la tuya de otra cosa.

Apl.--No falta el desseo, si él meresce algo.

Log.--No se me oluidará essa palabra.

Aso.--Que por fuerça tengo que encontrarme con este diablo? Adrede me la dexaron estos vellacos; eya, señora, por de mi tierra os quiero festejar.

Mel.--Quién eres, mascara? descubrete.

Aso.--El mayor seruidor tuyo.

Mel.--Bien te sabes esconder; conosco los compañeros y pensé lo hazia a ti, pero aora te desconosco.

Aso.--Yo espero que presto me conoscas.

Apio.--Yo no tengo de dançar sino con tu merced.

Ast.--Mirad el señor Apio. O señor Apio, no por tu vida, no más, no más, qué gentil gracia la de Apio, señor Metio!

Met.--No ay otro tal.

Mor.--No beueran todauia sus mercedes?

Ast.--Sí, sí; trae vino, moço.

Log.--No ay sed, señora; ni la aurá tan presto.

Ast.--Qué fina pieça! o no aueys aun comido?

Log.--Harto comimos, pero no estaua muy salado.

Ast.--Bien te entiendo, mascara; algun dia te responderé.

Log.--Y yo algun dia lo oyre.

Apio.--Aun no an dicho la buena dicha toda.

Aso.--Que vos la tengays basta, y seays tambien amado.

Ast.--Señor Apio, otro villano.

Her.--Cómo se huelga la señora con los villanos!

Log.--Tiene razon, que son alegres.

Apio.--Pláceme, señora.

Ast.--Qué bien lo haze; no veys la gracia, no veys el ayre del señor Apio? o señor Apio.

Aso.--Doy al diablo tanto Apio, ya me tiene medio borracho.

Her.--Buelta, buelta a los franceses.

Log.--Con coraçon a otra lid[724].

Her.--Buena dicha tengas, buena dicha tengas.

Ido.--Plega a Dios.

Her.--Hermosica, nouia serás presto, hombre que te quiere mucho.

Apio.--Pero, Cigana, no será Cigano.

Her.--Hombre de paja, rico de paja, muchas tierras tiene, baylará villano. Cigano andar a Egypto.

Log.--Señora, voy todo tuyo.

Apl.--Mio, señor? no meresco tanto.

Aso.--Amores, no los oluides.

Mel.--Oluidar? es impossible.

Apio.--No se vayan, señores, sin colacion.

Her.--Hazelda vos por nos.

Ast.--Pues tanta priessa.

Her.--Harto nos detuuimos ya.

Ast.--Paciencia.

Her.--Yo fio que no la perderas.

Apio.--A Dios, hermanos, pues.

Log.--No en las armas; buena gentezilla es esta, hermano.

Her.--Rasonable.

Aso.--Aora se quedan a su plazer y contrapuntearán la fiesta.

Log.--Que se pongan mucho de lodo.

Aso.--A fe de gentilhombre que mañana a estas oras yo esté satisfecho de mi parte.

Her.--No lo dudo, y spero que a cada puerca venga su San Martin, y con esto nos recojamos a reposar lo que se queda de la noche.

Log.--Bueno será, y soñemos en otras fiestas si puede ser.

Her.--O no dormir por no soñar.

NOTAS:

[723] Repetido Astasia en las dos ediciones, pero debe hablar otro personaje, quizá Metio.

[724] Son versos de un romance viejo:

Vuelta, vuelta, los franceses, Con corazon a la lid.

SCENA 6. DEL TERCER ACTO

Quedan los del banquete motejandose de las Egiptianas partidas ellas, y despues se recoge cada vno a su posada.

MORIO, ASTASIA, APIO, METIO, IDONA, MELANIA, APLOTIS.

[Mor.].--Boto a qual y a tal, que fue gustosa la carantoña.

Ast.--Sí a la fe.

Apio.--A poco costo.

Met.--Aquéllo quien quiera se lo hiciera.

Ido.--Poco se detuuieron.

Met.--Ternian que hazer en otra parte.

Apl.--O gente sin virtud!

Mor.--Son buenas personas, aunque no han querido beuer.

Ast.--Al tercero holgara de conoscer.

Mel.--Bien hize yo por ello.

Ast.--Y de más si es Asosio tu seruidor.

Mel.--Mi aguelo vee en mí el diablo; en asomando por una calle, se buelue por la otra; ya me arrepiento, porque tengo menos vn seruidor.

Ido.--Bien lo pudieras escusar.

Apio.--No hagas, señora Melania, que heziste de Romana.

Apl.--Conforme a tu discrecion, como fauoresce el asno el partido de los hombres, assi lo haze Heraclio.

Met.--Guárdeme Dios de tal encuentro.

Mor.--La fiesta es acabada; vámonos acostar, muger, que canta el gallo.

Ast.--Es muy temprano.

Apio.--Es temprano, señor Morio.

Mor.--No para mí, que estoy ya medio soñando. Si vosotros quereys, baylad, que yo baylaré con las señoras sáuanas.

Ast.--Buelue acá, Morio.

Apio.--Dexale yr, señora, al costal de paja.

Ast.--Cortés hermano!

Apio.--O corto.

Met.--Pues qué haremos, dançaremos?

Mel.--Como nuestro amo.

Ido.--Qué dormilona.

Mel.--Calla, hermano, que tengo de madrugar.

Apl.--A algunas de las tuyas. O, si los pechos tuuiessen puertas, quántas cosas se verian!

Apio.--Las Egiptianas van corridas.

Met.--De qué?

Apio.--De la poca cuenta [que] se hizo d'ellas.

Ast.--Poco va en ello. Qué más se auia de hazer? La cuenta y la fiesta tú la remataste, señor Apio, con tus bayles y gracias, de que eres lleno.

Apl.--Bien lo alcanza, fuera buena para juez. Heraclio muerto vale más que estos dos biuos.

Mel.--Luego ternemos lamentaciones de Ieremias.

Ast.--Ah, ah, ah, algo le daremos porque se calle.

Ido.--Media ora de conuersacion, que éste es su manjar.

Apl.--Tambien vos? qué vergonçosa niña!

Apio.--Yo tomaria dello plazer.

Ast.--Plazer? no queria ver tales hombres.

Met.--Tienes razon.

Mel.--Sí por cierto.

Apl.--Sí por cierto, o traydora, y esta es la inocencia de que hazes profesion?

Ido.--El Logistico es del consejo.

Mel.--Esse es su Esculapio, Asosio fue Mercurio, mas despues de la desdicha no paresce.

Met.--Pésate dello?

Mel.--No me a de pesar?

Ast.--Todauia yo quiero yr acompañar a Morio, que es tiempo ya.

Apio.--Bien harás, señora, que tambien me estoy dormiendo yo.

Apl.--Quándo no dormiste tú? mira qué seruidor tiene la dama.

Ido.--Yo me estuuiera hasta ser de dia.

Mel.--Yo no, que se me huyen tambien los ojos.

Met.--Pues hagámosle la voluntad. Buenas noches tenga tu merced, señora, y la compañia.

Apio.--Yo no yré sin dar la paz en el carrillo; aora sí.

Ast.--Mucha licencia es essa; a Dios, hijos, a Dios.

Ido.--A Dios, hermanos.

Mel.--Mirá que no soñeys.

Met.--No se puede escusar.

Apl.--De ser tales unos y otros.

Apio.--Beso las manos.

Met.--Beso las manos.

Ast.--Muy adelante es esso; cierra, Aplotis, y vámonos acostar.

Apl.--D'el todo se pudiesse, mas lleua mal camino.

SCENA 7. DEL TERCER ACTO

Asosio va á casa de Doleria en otros hábitos, y ella con cierto vnguento le transfigura, y él va prouar sus aventuras.

ASOSIO, DOLERIA, LOGISTICO, AMERTIA, MANIA.

[Aso.].--Doleria hermana, quanto al vestido ya vees que vengo a la forastera; del resto por más que me prediques estoy vn sancto Tomas.

Dol.--El espejo te quitará de duda.

Aso.--Mi padre, no creeré en cien espejos. Qué se yo si estan de acuerdo contigo ellos, y daran comigo en algun fuesso; pensar yo que me mudarás de gesto y de figura es por demas.

Dol.--Qué desconfiado y enojoso eres; toma, vntate la cara y ve buscar a tus amigos y amigas, y si alguno te conosce mátame.

Aso.--Hablas como reyna; essa es la más cierta experiencia. Pero no sea éste el de Apuleyo, y tú Andria para mí? Noramala acá vernia a ser asno toda mi vida.

Dol.--No ves que estamos en el mes de mayo, y que terniamos a la ora rosas?

Aso.--O pese al mundo, en mayo fue lo otro; pero el asno vuo primero hartos pallos y seruió mil amos con cien mil lazerias.

Dol.--Sí, mas ya estamos aduertidos, y esso fue en Thesalia.

Aso.--Doyte al diablo, que en cualquiera parte se hallan ya Milones y ladrones.

Dol.--No ayas miedo, y vntate sobre mí.

Aso.--Sobre ti venga el fuego de Sodoma si me engañas.

Dol.--Valgalo el diablo a este necio, dexalo.

Aso.--No más, hermana, no te enojes, que ya me vnto. Mas, por tu vida, ello es cierto?

Dol.--Aun porfias?

Aso.--Ora yo lo haré, aquí Circe, aquí Sybilla. Pero di, que se me oluidaua.

Dol.--Qué quieres?

Aso.--Seria malo hazer testamento?

Dol.--Perdiste el seso?

Aso.--Si tengo de ser otro, y no Asosio, o me quedo assi, y no me hallan, quién heredará mis bienes?

Dol.--Tus males, o hombre de poco, desatinado.

Aso.--Nunca en mi vida tuue más seso, y esse es el peor señal que paresce se viene a despidir de mi.

Dol.--O tú d'él.

Aso.--Yo? pues tomo tu vntura, y todauia me engañauas?

Dol.--Damela acá.

Aso.--No, que me burlaua. Ora me encomiendo [a] aquella diosa enamorada y al ciego ballestero. Haze lo tú, hermana, y vee no dexes lugar vacio que por tantico seria luego conoscido, y pornianme de hurto todo lo demas.

Dol.--No te congoxes; mira aora si te conosces.

Aso.--Amuestra, no hay que dudar, esta es la cara de nuestro cortesano.

Dol.--No es sino la tuya, asno; guay de ti que no hay rosas ya, yo te molere aora.

Aso.--Maldita seas, que assi me asombras aunque te burles; no queria ser asno por quantas yeguas de buena raça ay en España.

Dol.--Despachate y ve hacer tus prueuas, para acabares a las dos de cumplir tu rameria aqui, que aqui verna la nouia; pero mira traygas la lengua en la bolsa y saques della contadas las palabras.

Aso.--A mí el cargo; voy, pues, y no a sido malo auer comido, no hauiendo de boluer tan presto a casa.

Dol.--Qué niño de bendicion; ve norabuena, que yo os dare de merendar.

Aso.--Toma ay otro doblon.

Dol.--Qué hombre eres! aun serás Rey.

Aso.[725].--Porque te doy en el papo. Este es Logistico, nunca vino tan a proposito, haré del graue passando sin hablar y escarraré, que es muy de corte.

Log.--Acá viene el cortesano del otro dia, muy entonado va; holgaria de hablar con él por uer si es auisado o conforma con los habitos el parescer, mas no hay conoscimiento.

Aso.--Mirame todauia como a estrangero.

Log.--Qué importa hazello y cortesmente preguntalle nueuas?

Aso.--A mí se viene, todo es burla; por coger a las manos la vellaca me laua la cabeça. Terné con todo tiesto.

Log.--Beso las manos de V. m.

Aso.--Y yo las de V. m.

Log.--Señor, perdone el atreuimiento atribu[y]endolo a cortesia y desseo de lo seruir. Vuessa merced viene de corte?

Aso.--Señor, sí, a su seruicio, y antes es merced, porque los peregrinos tienen necessidad de fauor en toda parte.

Log.--V. m. por sí vale tanto, que yo podria esperallo dél, y todavia me profiero.

Aso.--Bien va, no disimula; beso las manos de V. m.

Log.--Ay nueuas desta guerra, señor mio?

Aso.--Muchas, pero Dios sabe las más ciertas: ay apparato y sperasse rebuelta.

Log.--No deue pesar a los soldados.

Aso.--Essos señores ya sabemos que tienen guerra con la paz.

Log.--No hay duda en ello, y los cortesanos, señor, cómo lo toman?

Aso.--Como hombres dados a seruir damas y calçar guantes adobados, hacer sonetos, jugar a la pelota y a la francesa y otras gentilezas que hazen blandas las manos.

Log.--Pienso condena su suerte V. m. porque no tenga que respondelle. Ya está sabido que lo principal de la verdadera cortesania es el exercicio de las armas, justas, torneos, y dessear fuesse de veras y no de burlas.

Aso.--Essos pongo yo con los primeros, pero hablo de los ociosos, en el numero de los quales no me cuento.

Log.--Su presencia y arte, señor myo, dizen la verdad; vuessa merced me tenga por seruidor, que si algo se le offresce en esta tierra, será merced mandarme.

Aso.--Beso las manos de V. merced; quando esso fuesse, yo se lo suplicaria, porque a los nobles es hazer seruicio pedir mercedes.

Log.--Beso las manos de vuessa merced por essa honrra.

Aso.--Esto está assi de Emperador. Doleria es mujer de prol; mas porque éste es gran xabonero y podria dissimular o fingir no conoscerme, quiero certificarme más adelante y correr dos lancas muy al proposito, vna con Amertia, la otra con Mania. Por estotra calle será mejor, que las señoras no posan lexos vna de otra; a la puerta veo Amercia en su labor, quiero dalle vn mote a la forastera, y a segun que respondiere assi replicaré. Dios salue la gracia de tan gentil donzella.

Amer.--Beso las manos de su merced.

Aso.--En verdad, señora, que estoy en condicion de hazerme natural desta ciudad.

Amer.--Por qué, señor?

Aso.--Porque no veo sino angeles en ella.

Amer.--No burle su merced de las mal tocadas, que ya sabemos no ser acá de las muy lindas.

Aso.--En esso está lleuar el precio, serlo y hazer dello poca cuenta; pero assi fuessen mis seruicios y voluntad acceptos de alguna dama, como yo lo mostraria con effecto.

Amer.--Damas, señor? no las ay aqui, y mas quién podria merescer a semejante cauallero?

Aso.--Ya veo quiere afrentarme mi señora; pues sepa que la fe y amor serian tales, que supliessen la falta desso.

Amer.--De verdad lo digo, por mi vida.

Aso.--Hagame, pues, vna verdad.

Amer.--No soy condesa ni duquesa.

Aso.--Sea luego como reyna.

Amer.--Quántas cosas.

Aso.--Haga, señora, lo que le pido.

Amer.--Primero lo sabre.

Aso.--No la tengo de obligar a lo impossible.

Amer.--Pues sea norabuena. Qué es?

Aso.--Que me dé licencia que la sirua.

Amer.--Ay, señor, y qué gran carga seria tener tal criado si le ouiesse de pagar y entretener como meresce.

Aso.--Yo porne todo de casa, solamente con este título me contento, en cuya virtud me atreueria vencer el Leon Nemeo y la Hidra Lernea; ora vea, señora, qué podria nascer de la verdad, haziendo la sombra tales milagros.

Amer.--Bien a estudiado su merced, que tan apuntado anda a su proposito.

Aso.--Más diria si me valiesse, mas estoy viendo en essos ojos vnas niñas muy crueles.

Amer.--Qué mal le hacen, señor mio?

Aso.--Partir por medio mi coraçon y cegarme de todo punto.

Amer.--No tienen ellas edad para tanta fuerça.

Aso.--No estoy más aqui, pues mis golpes dan en vazio; la consciencia le dira despues cómo le meresco que me trate.

Amer.--Esse auogado basta par yr más descansado y no desesperar.

Aso.--Ay está el punto principal; beso las manos de V. m. hasta la buelta.

Amer.--Y yo las de V. m.

Aso.--Esta va la más donosa burla de todo el mundo; no podré dexar de me andar assi vn par de meses, y encantar más tierras que el sabio Alquife; todo será acordarme con Doleria o yrme a vn meson para despender doblado. Allá está la Nimpha de los desdenes, que conciertan bien con su nombre. Veamos de qué temple está. Todo en esta tierra son milagros; holgaria, señora, que me preguntasse V. m. el por qué.

Man.--A essotra puerta, que esta no se abre.

Aso.--Deue estar en casa algun tesoro.

Man.--Passe, señor, que si lo ay es para otro.

Aso.--Bien aventurado él; es natural, señora, o estrangero?

Man.--Todo tenemos aquí de casa, que lo de fuera no nos agrada, y por esso es tan barato.

Aso.--Peccador de mi, señora; de manera que nadie me comprará?

Man.--Tal puede ser el precio; á cómo da V. m. la libra de sy?

Aso.--A onça de V. m. y menos si mandare.

Man.--Bien se comide; ora buelua lunes, que aora no labran.

Aso.--Y esa gracia, no conuertira las oras y mudará los dias?

Man.--Pensaré en ello; cubra que llueue, o passesse a la sombra.

Aso.--Que entre? o gran favor.

Man.--No lo entendistes. Iuan, trae leña.

Aso.--Esso palos son.

Man.--No sperallos si no los quereys.

Aso.--Harto me apallean essos ojos, sin que otros me den.

Man.--Cuydado dél, que está ya muerto; todauia, señor, yo estoy de horno; buelua siendo el pan cozido y comera vna torta.

Aso.--Tan hermosa boca no podrá mentir, yo lo haré assi.

Man.--Acertará la puerta?

Aso.--Si algun fauor no me desatinare.

Man.--Pues está como estaua.

Aso.--Seruidor de V. m.

Man.--No se auenture.

Aso.--Esta es vna cruel bellaca. Qué haria si me conosciesse? El caso es, señora, que a essa garganta estará muy bien vna cadena d'oro que tengo en la posada.

Man.--Podreys ser oydo si por ay entrays. Pesa mucho, señor mio?[726].

Aso.--O traydora, cómo te conosco; quarenta ducados por lo más, que no es cosa que le trabaje.

Man.--Amuestremela mañana paseando por aquí.

Aso.--Sí haré, mi reyna, y todo el resto queda por suyo.

Man.--Beso las manos de su merced; assi haga su merced desta posada, y queriendo refrescarse con algun regalo, más merced seria.

Aso.--Mañana, que aurá más tiempo.

Man.--Como mandare; pero, señor, no se le oluide.

Aso.--Mal podré yo oluidarme á mí.

Man.--Beso las manos de su merced.

Aso.--Y yo la boca si me dan licencia.

Man.--No se emplee tan mal.

Aso.--Hablaremos. Maldito sea metal que assi enternesce, que más sangre de cabrón es menester para labrar diamantes, por vida de Asosio, que acabando la en que ando, entienda en ésta, a trueque de quarenta marauedis que la cadena puede costar, y verna por ducado a marauedi, poca es la diferencia. Pero con estas burlerias se me passó la ora y deuen sperarme.

NOTAS:

[725] Apl. dice el original, pero es errata evidente.

[726] En las dos ediciones se atribuye esta pregunta á Asosio, pero bien se ve que es yerro de imprenta.

SCENA 8. DEL TERCER ACTO

Melania va al concierto de su cortesano y effectuasse el casamiento.

MELANIA, DOLERIA, ASOSIO.

[Mel.].--Peccadora de my si me spera ya aquel gentilhombre; no querria por ninguna cosa darle enojo. Qué bien criado es y comedido, qué bien hablado y lindo, qué más riqueza quiero; él muestra amor, no sea apetito solamente, que los hombres por complille prometen quanto les piden, pero en medio está el amiga que me quiere como a hija, y no consentirá que se me haga tuerto. Queria verme ya en ello, que son vanos estos temores y causan daño algunas vezes.

Dol.--Asosio, albricias.

Aso.--De qué, Doleria?

Dol.--De la venida del cauallo que sperauamos; menester será calçar espuelas.

Aso.--Gran nueua es essa; de todo vengo proueydo.

Dol.--Y que oluides tambien a Asosio y sus burlas y te hagas aora Vlisses para Circe.

Aso.--Sobre mí que no le valgan sus encantamientos.

Mel.--A la puerta veo a Doleria.

Dol.--Assi hazes sperar la gente?

Mel.--Por vida tuya que vengo cansada de apressurarme; no fue possible más, que es menester dissimular en casa y fingir vna mentira; mas qué ay, vino?

Dol.--Sí, y boluiose.

Mel.--De verdad? o triste!

Aso.--No lo seras tú nunca, señora, a mi poder.

Mel.--La burlona? y engañauasme?

Aso.--Hazialo por te prouar, y pues tan claramente se paresce la obligacion que de seruirte tengo, bastame.

Mel.--En buena fe, señor, ya que la verdad dezir se deue, yo no vengo sin amor aqui, ni es pequeño, pues me venia doliendo de la tardança.

Aso.--Tanto mayor es la deuda.

Mel.--Entremonos en casa, hijos, y reposaros eys; tambien se entendera en la comida.

Aso.--Y esso mas?

Mel.--Tantos regalos?

Dol.--Todo es poco para lo que yo desseo, y con el tiempo haré, a fe que no te quexes nunca de balde.

Aso.--Bienauenturado dia que assi pudo glorificarme y traer a mi poder la muerte y vida.

Mel.--Dios nos guarde, señor, de muerte.

Aso.--Paresce que quien la tiene no la teme.

Mel.--Pues tan fea soy?

Aso.--No es fea quien tiene fuerça para matar.

Mel.--Todos estan los hombres de acuerdo en esto.

Aso.--Esso es peor; pues, señora, a tantos as oydo?

Mel.--Parte de oyda, parte de vista lo alcanço.

Aso.--No fuesse en mi perjuizio, que te adoro.

Dol.--Yo quiero despartir esta contienda, hermano; lo mejor es no perder tiempo; esta donzella viene aqui a fuerça de mis ruegos y se a offrescido hazerme la voluntad en todo, siendo cosa de su honrra; si tú assi lo quieres como affirmaste, daca la mano y recibila, que a la ora se harán las bodas.

Aso.--A tal gracia y merescer cómo puede faltar firmeza? Digo que soy suyo aun despues de muerto, si ella no está arrepentida.

Mel.--Yo soy la dichosa, mi señor.

Aso.--He aqui dos manos en vez de vna que me pides.

Dol.--Prometes de cumplir todo lo que dixiste?

Aso.--Prometo.

Dol.--Prometes, Melania, de complazelle en todo?

Mel.--Prometo.

Dol.--Dios os haga bien; aora podeys quedaros solos.

Mel.--Mira, señora, lo que te digo, pues basta esto?

Dol.--Y sobra.

Mel.--No me dexes sola.

Dol.--Boba, no quedas con tu marido?

Mel.--No, por tu vida, que tengo verguença.

Dol.--Verguença? si algun dia auia de ser, no vale más aqui que en otra parte? trabaja por contentalle en todo, que fuiste bien auenturada.

Mel.--Es verdad, pero...

Dol.--No es pero, sino mançano; dexale coger su fruto y buena prol le haga.

Aso.--Qué secreto es este? Ay falta en mí que esta señora dessee ver enmendada?

Dol.--Sí, por esso hazele la voluntad en quanto se adereça la colacion.

Aso.--O reyna mia, ánima mia, y es possible? o dichoso hombre, qué boca esta, qué nariz esta.

Mel.--Manso, señor, que me maltratas.

Aso.--Calla, vida mia, que no puedo menos.

Mel.--Entremonos allá dentro.

Aso.--Esso quiero yo.

SCENA 9. DEL TERCER ACTO.

Heraclio va a casa de Logistico a consultar de sus amores, y alli scriue vna carta a Astasia, que lleua Honorio.

HERACLIO, LOGISTICO, HONORIO, PAGE.

[Her.].--Quán bien empleada es en mí la tempestad deste viage, pues de barca tan mal adereçada quise fiar mi gran tesoro, sin mirar tiempo ni reuolucion de cielos o creerme de pylotos experimentados! Aora que dexé el timon y la furor del viento rompio las velas, los marineros con el impeto de las olas se cayeron, que'sperança aura de puerto? Mas pues mientras dura la vida no se deue dexar el arte y diligencia (con que se restaura muchas vezes lo perdido y el juizio y sentidos con mano prompta boluiendo a su officio se restituyen) gouernaré hacia el amigo, para que juntamente carteemos sin passion y trabajemos por tomar la altura. Honorio, adelantate, y sabe de Logistico si está en casa.

Hon.--Direle algo?

Her.--No le digas más.

Hon.--Qué [he] de mandalle si está en casa?

Her.--Doyte al diablo.

Hon.--Y yo a ti, porque no quedes solo.

Her.--Aun sea gruñendo. O Dios, y qué pesada carga es la de vn necio. Más queria que me engañase vn auisado. Este a sido parte de mis desgracias, es vn asno que por dezir piedra dize pallo, y quando alla le embio, quiere motejar tambien y requebrarse, y no pueden auelle fuera de casa.

Hon.--Quánto a de durar a mi amo la callentura, si no se muere della, que maldita sea la cosa que come o beue. Tengo me yo a Logistico, que lleua vida de Emperador y no entiende en otro que en pasatiempos.

Her.--No acabas de llegar? cantas o metrificas?

Hon.--No conosco, señor, tales yeruas; pero venia hablando en nuestro amigo, que se levantaua de dormir la siesta, la moça adereçaua la colacion y el page tañia en el clauicimbolo, cantando como vna golondrina, y tu merced no sabe quándo es de dia, ni quándo las noches sone, como dezia el prisionero.

Her.--Bien me las assienta el bobo, y algo dice.

Hon.--Todo se va en suspirar. Reñiego de los amores; yo les cantaria el requiescat si comigo lo ouiessen.

Her.--Paresceme vas acertando, pues otra ay que dice; no son amores para todos los odres.

Hon.--No dire sino bien, que sean para todos los diablos.

Her.--Mucho me huelgo que te hagas auisado.

Log.--Qué madrugada es esta, mi señor?

Her.--As lo soñado; de la siesta hazes mañana?

Log.--Perdone su merced, señor, que de como anda cercado de neblina y vapores gruesos, perdí la concorriente.

Her.--Mas el sueño embaraça assi, si de antes no auia otro achaque.

Log.--Buena estaua la comida y el vino harto fresquissimo.

Her.--De ay proceden luego los vapores que me assaca, y haze bien, que es el tiempo peligroso de ayres corruptos.

Log.--Soy yo tú, que traes en pleyto a Iupiter sobre el hurto de Europa? No se me da más por toda la Asia y Africa que por essos paxaros que van bolando. Hermano, la vida es breue, el arte larga y todo se queda por acá. No sabes que Charon no consiente a nadie cargar ropa en su barquilla?

Her.--Qué burleria essa si bien se mira; pero no lo pensamos sino quando dariamos la buelta, y no ay lugar.

Log.--Muchos ay que por vengarse dello beuen más vna vez.

Her.--Y otros menos con essa ansia.

Log.--No más ni menos a segun es la philosophia, verde o madura, y la complexion sanguiña o melancolica, como de los dos que vno reya, lloraua el otro por una mesma causa. Pero dexadas las circunferencias por el centro, mande dizirme V. m. que le trae por acá a estas oras, que para la grauedad y compasso con que biue, es extraordinaria esta visita.

Her.--Esso es buscar sophisterias para no me lo agradescer. No es occasion harto bastante la de ver a su merced y gozar de la musica de su page? y sobre todo de su tan dulce conuersacion y plática?

Log.--O qué passo! Todo es poco, señor mio, para seruir la gracia con que lo dize; mas si por acá no ay tan buen guisado como sobra a él, pese la voluntad y hallará vn cuernocopia.

Her.--No es esse muy buen manjar quanto a la superficie, pero el sentido y buena intention lo suple.

Log.--Estays entre las dos columnas sin auer para que buscar plus ultra.

Her.--Ni menos lo ay donde está V. m., sino fuesse en sueños, y aprouecharia poco assi.

Log.--De acuerdo estamos, ora sientese su merced, mientras me lauo, y perdone la descortesia.

Her.--No ay de qué, señor; laue si puede.

Log.--Bien dize, porque algunas veces conserua la suziedad la gentileza.

Her.--Essa es otra nueua alchimia.

Log.--Qué necio! No as encontrado con ollas de damas?

Her.--Podria ser.

Log.--Pues qué más quieres? Aquella hiel de buey, higos podridos y otros mil perfumes, para qué son sino para dexar su agua á los cauallos? Moço, canta algo con que lloremos todos.

Page.--Romance, señor, o cantiga?

Log.--Lo que quisieres.

Her.--Sea de las vuestras, page, que yo os lo pagaré en el laud.

Page. Para qué me dan tormento, aprouechando tan poco que suffra, mas no tan loco que descubra lo que siento?[727]

Log.--Ya vees cómo aqui todos andamos a adeuinar lo que te cumple, y tú no lo agradesces.

Her.--Si ouiesse de hazello conforme a las mercedes, todo se me yria en humo de gracias. Ora, page, la buelta dessa que es excelente.

Log.--Vete de ay, no cantes bueltas, que sólo por el nombre las aborresco; sean todo estradas y adelante siempre; dize ay

por amores me perdí y si me cobrasse un dia nunca más me perderia.

Her.--Buena pascua tengas, que de razon assi a de ser, y huela la casa a hombre.

Log.--Dame licencia y verás si te hago justicia, poniendo en obra alguna de mis magicas.

Her.--Bien sabes soy tu sombra y que no me puedo mouer sin ti; pero sea cuerdamente y conforme a nuestra profession.

Log.--Assi se entiende, mas vna cosa es menester primero.

Her.--Qué?

Log.--Ya sabes que mujeres son antojadizas sospechosas, desconfiadas, celosas, vengatiuas, mentirosas; que por todos estos escalones a de subir el triste que aya de ser sentenciado dellas. Veamos, pues, si en alguno dellos diste occasion de recibir la muerte: en el primero mostrando otro de lo que sentias; en el segundo, si sob specie de dar consejo vsaste de reprehension; en el tercero, si por tentar su calor mostraste frio, y en el quarto, si heziste oracion a alguna otra sancta o eres general; en el quinto, si no tomaste con alegre cara su desseo de satisfazerse o no diste lugar con generoso y manso semblante a su furor, y en el sexto, si le contrariaste en algo o dexaste de finxir que creias sus mentiras.

Her.--No te sabria dezir particularmente la orden del proceder, porque amor es figura aparte, y no conosce señorio de tiempo o otra fuerça humana, pero en summa sabe que Marco Antonio no fue más leal a Cleopatra, aunque me dexe solo aora en la pelea desta mar de mis males, como ella hizo a él.

Log.--Bien hacia yo el Palinuro; pero tu hechasteme en la mesma mar: es fuerça todauia, que aun me atreuo lleuar tu nao a mejor puerto. Mi consejo es que aun lo dissimules y le scriuas vna carta.

Her.--Quieres hazerme perder el seso? si nunca me responden, que es indicio de tenerme en poco.

Log.--Podria ser que no, y fuesse tentacion, que en fin tiene su término. Hagase aqui y lleuesele luego; quiza será principio d'algun contentamiento o el remate o cabo de todos sus contrarios, hechando las ancoras en otra parte sicut et nos. Entiendes este verso del Paternoster?

Her.--Demasiado; sea hecha tu voluntad en esta tierra. Page, traed papel y scriuanias.

Page.--Si haré, señor, aqui estan.

Log.--Vna merced queria del señor peregrino de amor o desamor: que contasse por los dedos sin curar de cifras d'esta vez, que yo prometo seruirselo de otra.

Her.--Soy muy contento, mas si ay negra alguna allá, podria ser que se corriese.

Log.--Proprio es de negros correr y huir, pero aqui estamos nos que le alcançasemos con los perros de Asosio.

Her.--Ah, ah, ah, esto es mejor ya de lo que será la carta. Empieço: Mi señora.

Log.--Señor, sí.

Her.--Ya sabes que no estando mi alma en otro cuerpo que en el tuyo, para biuir contento conuiene que te busque.

Log.--Vn poco va alatinado, pero vaya.

Her.--O, ni tambien a de ser el A. b. c. que presumen allá de soletrear.

Log.--Essa es la cuenta.

Her.--Mas si lo hago y el tiempo y lugar me faltan para recibir el acostumbrado nutrimiento, es matarme.

Log.--No salieras en ayunas, si lo dixieras en el campo de Xeres.

Her.--Por qué? es descortesia?

Log.--Señor, no; prosiga.

Her.--Doyte al diablo que tanto sabes de Guydo, fueras bueno para barbero.

Log.--Y su merced para montar en banco, como charlatan italiano, y vender pelotas de xabon y otras species; adelante.

Her.--No sea tan rigurosa la ley del Monasterio, que no aya excepcion en ella.

Log.--Aora me diste en el paladar, porque esse es el sexto punto de que tratado tenemos, dexareste engañar y tener por cierto lo incierto.

Her.--Nunca menos hize sino vna vez que la reprendi de general.

Log.--Entonces perdiste el juego.

Her.--Antes me lo agradescio.

Log.--Son mañas; Dios sabe que le quedó en las narizes.

Her.--Ya es hecho, la intencion me salua.

Log.--De buenas intenciones está el infierno lleno.

Her.--Assi lo dizen. Si tu merced me da licencia yre acordar oy cierta musica que tengo pensada y darle algunas nueuas.

Log.--Bueno, porque es más sentida que vn delfin y muy amiga de nueuas para tener en qué morder.

Her.--Si no, quédese para mañana, si oy no puede ser, que tus honestos exercicios no te dexan tiempo para otras cosas. Dios te conserue en ellos.

Log.--Ad quam gloriam. Andaste de capitan, cierra aora, y ay está Honorio que porna todo en su lugar.

Hon.--Assi fuesse en mi mano cómo las haria baylar al son.

Her.--Ya sé vuestra buena voluntad; yd, pues, y cortesmente, sin más historia, como os tengo dicho, dad esta carta, y mirad lo que os responden, que en casa os speramos o allá fuera.

Hon.--Si haré, señor.

Her.--Vamonos passeando por aqui a coger ayre.

Log.--No será menester yr para esso lexos, que aqui cerca está vn molino que da harto.

Her.--A do lo[da]?

Log.--En su cabeça de V. m.

Her.--Y en la vuestra ay agua y tierra. Algun dia me lo pagareys, vellaco.

Log.--Mucho aueys de sperar, hombre honrrado.

NOTAS:

[727] Éstos y los demás versos que hay en la comedia están escritos como prosa en las ediciones originales.

SCENA 10. DEL TERCER ACTO

Asosio de retorno de sus bodas encuentra con Logistico y Heraclio, con que se burla un rato en su mascara y buelue Honorio.

ASOSIO, LOGISTICO, HERACLIO, HONORIO.

[Aso.].--Y vos, señora Alcumena, pensauades no auia otro Amphitrion y que se oluidaua Iupiter de los pollos? por vida de Martes el soldado, que os an de saber a grajos, y quedays señalada de manera que todo el Balsamo de Ierico no os aproueche. Qué bien le supo la comida; a fe que es de buena boca la señora y alegre en la conuersacion, sino que era el dia claro y descobria al Pauon los pies. Andará la burla assi algunos dias; alquilaré despues la mascara a otros. Entendamos aora en la cadena de la otra Nimpha, para ganar el precio del torneo y contar de la batalla, pues soy auenturero. Qué paxaros son éstos? ah, ah, ah, los mesmos. Asosio otra vez al grano y entonado.

Log.--Este buelue a ser mi cortesano de oy; alguna cosa busca por aqui.

Her.--Será enamorado. No tiene mala vista ni representa mal, si lo demas responde a ello.

Log.--O, es discreto y buena arte d'hombre! lleguemosnos a él que ya nos conoscemos. Señor, alegrome en pensar que lo detenga alguna cosa en esta tierra.

Aso.--Mucha ay, señor, si yo valiesse la menor.

Her.--Bueno. Beso las manos de V. m.

Aso.--Beso las manos de Vs. ms.

Her.--Cierta regla de valer mucho es ser confiado.

Aso.--Si yo lo soy es en el desseo, pero aqui deuen querer más.

Log.--Aqui, señor, por dinero baylla el perro, como en tierra de Salomon. Y sepa que si el señor Homero viene sin él, duerma al sereno, aunque trayga a Hector de rienda.

Aso.--En toda parte, señor mio, saben ya essa oracion, pero en algunas hay más cortesia y quieren los cumplimientos reboçados.

Her.--Señor sí, como si dixiessemos aora, vn hermitaño de vn pagode allá en la India no tomará vn quarto, mas otras charidades que valgan mil, dando en prendas d'ello la posada y sus ayunos.

Aso.--Aueriguado. Rehusan diez ducados por una cadena ó sortija que valga treinta. Sed libera nos a malo, que el oro es ya carisimo, y murieronse los Alexandres y Pompeos.

Her.--Leydo es este gentilhombre.

Log.--O es mucha marca.

Aso.--Si le conosciessedes, señores, ternan que platicar, ny yo tampoco quiero ser huesped enojoso. Accuerdense deste perigrino, que es de las obras encomendadas; y si lo fueren, algun dia les será pago.

Log.--Antes nos hazia merced muy señalada, mas si assi quiere como mandare.

Her.--Como natural será seruido, acceptando las casas y personas.

Aso.--Ya esso queda contado por merced recibida, porque no se escusen.

Log.--Señor mio, aqui todo responde a esta prenda.

Aso.--Beso las manos de Vs. mercedes.

Her.--Y nos los pies de V. merced.

Log.--No veys qué bien assienta sus razones?

Her.--De los nuestros es; no seria malo conuersalle y hazelle algun seruicio.

Log.--Mas quiero conbidalle para mañana y negociar oy damas y musica.

Her.--Passarás en esso al Cid Ruy Diaz. Acá viene la nao por que speramos.

Log.--No trae mucha carga segun paresce.

Her.--De mala gracia viene.

Log.--Pues, hermano, traes recaudo conforme a essa cara?

Hon.--Mala cara y mal recaudo venga por ellas y por ellos y por los gatos.

Her.--No lo digo yo? algo ay.

Log.--Si ay.

Hon.--Algo ni alga; bien puede tu merced passarse a otra calle, que aqui no le conoscen y hace frio demasiado.

Log.--Diste tú la carta?

Hon.--Di la carta, y leyóse la carta, y anduuo la carta pagando portazgos y haziendo más caminos que el Troyano de que leya tu merced el otro dia.

Log.--Quiere dezir Vlises; Griego diras.

Her.--En summa?

Hon.--En summa, señor, gente ruyn.

Log.--A quién la diste?

Hon.--A la Patrona.

Log.--Qué semblante hizo?

Hon.--De perro.

Log.--Qué te dixo?

Hon.--Spera. Pensé que yua scriuir y dixome la moça que no auia tiempo.

Her.--Viste más que a ella?

Hon.--Otras ellas vy, y todas ya lo son, que paresce se burlauan.

Her.--Quererias (sic) motejar.

Hon.--Para esso estaba Honorio; biuas las comiera, assi me despidieron y de tibio no podia llegar.

Her.--Impleta est iniquitas Saul; a otro Rey auremos de seruir.

Log.--Entremos y auremos nuestro consejo.

Her.--Ya no hay para qué.

Log.--Sí ay, y sigueme.

SCENA 1. DEL QUARTO ACTO

Amertia va a casa de Mania por saber del cortesano: ella la despide[728] porque le speraua.

AMERTIA, MANIA, ASOSIO.

[Amer.].--Aquel gentilhombre se detuuo ayer a la puerta de Mania; holgaria de saber lo que passó con ella. Quiça donayres como por acá. Por mi vida que es auisado y tiene buena gracia y en su vestir paresce rico, que es lo que importa. Puesto caso que estos cortesanos son como el conejo, y toda su hazienda traen a cuestas, no auiendo en casa estacas ni tocinos: mas por sustentar la vanidad se deguellan[729] algunos dellos. Otros ay tan redoblados que por engañar a quantas ay no se les da vna blanca. Guay de quien les cae entre las manos, que le hazen ver las estrellas a medio dia.

Man.--Allá viene mi prima, qué dirá de bueno? No la queria aora aqui, porque viendra aquel galan, que importa más si trae la cadena. O, si llegasse! bien, hermana, a dónde bueno qué me traes?

Amer.--No basta esta gentileza?

Man.--Sí, mas es acostumbrada. No sabes que no se para en dessear?

Amer.--Es assi; pero vn rato de buena conuersacion no tiene precio, mayormente quando ay algun villancico que glosar.

Man.--Esse es el parayso. Pues tienes alguno que sea nueuo?

Amer.--Nunca falta. Viste aquel nueuo seruidor que ayer nos vino?

Man.--Qual? un gentilhombre de vnas piernas y cabeça, que anda haziendo paradillas a las puertas y todo son milagros lo que dize?

Amer.--Esse, prima, por tu vida.

Man.--Dónde nos vino el axuar, que paresce grulla de Alemaña?

Amer.--No sé; aqui lo vy ya otra vez; dizen que es persona principal.

Man.--Pocos moços lleua para principal.

Amer.--No va en esso, prima; precianse aora los caualleros de andar assi y dissimular su estado, y los que no lo son ni tienen sangre para hazer morcillas, hinchinlas de mulas viejas o de moços alquilados.

Man.--Tanto menos estimará la de quarenta assi, prima? qué poco sé yo del mundo!

Amer.--Mejor te açoten, traydora.

Man.--Qué dizes?

Amer.--Que es traydora la orden de biuir aora.

Man.--Bien entona sus canciones.

Amer.--Es auisado.

Man.--Qué te dixo?

Amer.--Muchos requiebros.

Man.--Qué respondiste?

Amer.--Al mesmo tono.

Man.--Y yo muy fuera dél.

Amer.--Por qué eres assi? No serias más humana?

Man.--No es tiempo ya de cortesias. Todo nos merecen mientras no abren la bolsa y cierran la boca, entiendes?

Amer.--Qué desuergonçada.

Man.--Más qué niña tú: bien te conosco, mejor darias vn salto que el ladron Caco. El natural de la raposa es fingirse muerta para caçar; yo soy mas a la clara, doy el desengaño luego sin perder tiempo, y desta suerte venci muchos desafios. Pues vno tengo aplazado[730] aora que puede ser me valga tres.

Amer.--Con quién, prima, assi Dios te dé salud.

Man.--Despues te lo diré, y perdoname que se llega la ora.

Amer.--Norabuena vayas; si bien te fuere, dame parte.

Man.--Todo está a tu seruicio.

Amer.--Si no la bolsa.

Man.--No seas incredula, que no me burlo.

Amer.--Ya lo sé, prima; a Dios te encomiendo.

Man.--Tus manos beso, nunca faltan diablos; si veniera el conde todo se gastaua; mande Dios no hallase estropieço alguno, a mengua de regalos no se boluera. La mesa puesta, la casa perfumada, dos pares de pañezuelos muy galanes y vn par de guantes adobados que traya por mi amor. Podria ser que este anzuelo pescasse más vna lamprea. Suspiros y ojos quebrados, que son los alguaciles de prender libres, de casa los tenemos; mientras aya que dar todo andará a punto. Allá assoma una cabeça, la suya deue ser. Quiero boluer la mia a su lugar, haziendo ademanes de soledad y cantando la cantiga de vn ora m'era mil años (y quando esté acá) mas aora mil años me es vn ora. Graue, tristoña, con mis descansos de pecho a ratos, que son los escaueches que aprendi de niña.

Aso.--Iusto es, señora, buelua por sí quien se dexó.

Man.--Por tan poco?

Aso.--Si el comer no fuesse tan ordinario, la hambre no mataria. Para poder biuir sin ti, es menester verte de quando en quando, mi señora.

Man.--Mira lo que dize su merced.

Aso.--Aqui traygo el rescate de mi palabra.

Man.--Esso buscamos. Cómo, señor, prometióme algo tu merced?

Aso.--O qué pieça, ya se te oluida, amores mios? no te dixe que queria adornar tu hermoso cuello con vna prenda mia?

Man.--Ya ya, señor, pensé que burlaua tu merced.

Aso.--No biuas más.

Man.--Yo no pretendo [más] que tu amistad y seruirte con la pobreza desta posada.

Aso.--Esso me obliga a darte lo que queda y a prenderte assi.

Man.--Guardeme Dios, y qué verguença; no señor, no la tomaré por todo el mundo.

Aso.--Será luego por amor de mí, que soy parte dél.

Man.--No, no señor, que no soy dessas. Si mi madre la viesse, matarme ia.

Aso.--No hará, que yo te defendere.

Man.--Assi, señor, con qué gracia lo dize su merced; entre, señor, que haze calor aqui y refrescarse a con algo.

Aso.--Dispuesto vengo a obedescerte en todo.

NOTAS:

[728] Por errata dispede en las dos ediciones.

[729] Deguallan en la primera edición. Está corregido en la segunda.

[730] Plazado en la primera edición.

SCENA 2. DEL QUARTO ACTO

Melania buelue a casa muy vfana de su buena ventura y habla con su ama y con Idona.

MELANIA, IDONA, ASTASIA.

[Mel.].--O dulce sueño (que no es menos tan breue gozo) por qué te acabaste? cómo no detuuo el sol su curso y me ayudó a celebrar mis bodas? no fuera mejor quedarme allá en braços de Apollo como Daphne hecha Laurel? qué gracias, qué lindeza, qué buena conuersacion! Otra fuera que no se fiara tan ayna, pero yo fiara más si más tuuiera de aquel angel y de aquella palomita de Doleria. A la puerta está mi ama; no sé si reñiremos, pero yo no he tardado tanto; haré del graue, que es el defensiuo destos peligros y arguye consciencia sin manzilla.

Ast.--De dónde bueno, Melania? pues sin licencia?

Mel.--Dias ha la tengo de tu merced para mis visitas, que bien sabes quáles son.

Ast.--Es verdad, y esta ha sido tal?

Mel.--Y cómo, señora, a vn doliente que estaua en pensamiento.

Ast.--Quién es?

Mel.--No lo conosces? ha dias que está malo.

Ast.--No me lo dixieras; fuera yo tambien allá.

Mel.--No medres más de lo que yo le queria en tu poder.

Ast.--Qué dizes, hija?

Mel.--Que podria ser viniesse a tu poder si el mal se le arreziasse.

Ast.--Es mancebo?

Mel.--Y hermoso, que es vna lastima dexalle solo.

Ast.--Viste por allá nuestros amigos?

Ido.--Venistes ya, señora?

Mel.--A su seruicio. No vi a nadie; de quáles dizes?

Ast.--De los más familiares, que los otros deuen estar aora midiendo el cielo y contando las estrellas. Y essos passando la calor debaxo de algun ramo.

Ido.--De más si está quexoso Heraclio.

Ast.--No sé, presumolo.

Mel.--Desso me daria a mi bien poco; vistes qué gente?

Ast.--Con todo no ay para qué escandalizalle, que el buen hombre quierenos bien y es buena persona. No será malo saber dél, emendando lo passado y lo presente, con palabras y alhagos, conforme al tiempo; ternemos a lo menos quien nos entretenga.

Ido.--Nunca le respondiste a ninguna de sus cartas, y pensará que nasce de tenelle en poco.

Mel.--Y en qué más le han de tener? no veys qué principe?

Ido.--Qué sabes tú? quando no lo sea, las obras hazen la nobleza, que esto es tambien en fauor nuestro.

Mel.--Tienes razon, pero hombres tan pesados no nos arman. La conuersacion ha de ser alegre; biuan nuestros amigos Apio y Metio.

Ast.--Estoy contigo, que son llanos essos y de buena ventura.

Ido.--El Heraclio, a la verdad, todo queria fuesse suyo.

Ast.--Dios nos guarde. A mi padre ternia odio sólo por esso. Ya se lo dixe algunas vezes, pero el natural no se pierde assi liuianamente. Embia tú, hija, de mi parte a rogalle con el moço nos venga a ver mañana.

Ido.--Assi lo haré.

Mel.--No pudieras tener más cuenta con el Duque de Saxonia; nunca yo lo hiziera.

Ast.--Eres aun moça; el tiempo te enseñará. Está assi bien, entendamos aora en lo de casa.

Mel.--Bien sera, señora.

SCENA 3. DEL QUARTO ACTO

Heraclio llamado de parte de Astasia, Logistico le aconseja cómo se ha de auer con ella y va asechalles detras la huerta y oye sus razones.

LOGISTICO, HERACLIO, ASTASIA, MORIO.

[Log.].--Mira si soy Propheta yo? quántas vezes te he dicho que es lo mejor hazer muy poco caso destas y dexallas para quien son.

Her.--Aun yo no sé a qué fin me llama.

Log.--Porfias? no es otro; mugeres nunca salen de vno de dos extremos, demasiada desconfiança o soberbia del diablo; si les huyes muerense por alcançar la causa, y si te mueres por ellas y las sigues, persuadense que todo es por su beldad y gracias, poniendose en los cuernos de la luna. Ya prouaste lo vno, aora prouarás lo otro. Bien puedes yr, oyr y ver, y si mi opinion es verdadera, habla como hombre libre de amor. Y viniendo a proposito las quexas o desengaños, asientale la capilla para confirmalla en su sospecha.

Her.--Dexa a mí el cargo.

Log.--Ha de faltarte el ánimo; que ata este traydor manos y lengua, y quedarás más embarbascado que si ouieras visto el lobo.

Her.--Para saber cómo te engañas, haré una cosa.

Log.--Qué tal?

Her.--Vete detras la huerta asecharnos, que allá prometo de lleuartela.

Log.--Si esso hazes, empieças a ser hombre y no podrias darme mejor fiesta por discantar a mi plazer los ademanes de Zirfea, Reina de Cartas, esclaua de Argenes. Mas haze tú otro por amor de mí, que si quisiere tratar de treguas, con alguna colacion de ensalada y carne fria, digas que ayunas.

Her.--Con quién se toma? no embargante que puedes estar seguro desso, porque cumplimientos que cuesten algo no los ay alli, sino con quien les cuesta mucho y vale poco.

Log.--Que tú por Philosopho y hombre de bien eres más pesado que la campana mayor.

Her.--No ay duda en ello. Ora, hermano, por allá te cuela, que en ella ha de estar en vela, como otras vezes, que en esto paga todo y no queria[731] nos viesse juntos.

Log.--Eya, pues, yo estoy en poluorosa. Acuerdese de sí, señor, y haga por salir del estacado con la victoria.

Her.--Scripto está, tomá si se detuiera más vn poco, allá la veo, y se me riye: maldita seas con tus engaños, qué palabras tiene y dissimulada es.

Ast.--Para bien aparesca su merced, pues, señor Heraclio, qué oluido es este de tantos dias?

Her.--Bien dizes que los dias de mí se oluidan, pero son accidentos d'este tiempo, y ver o no ser visto d'ellos viene, que yo por cierto no me escondo ni huyo a nadie.

Ast.--No, no, mal hombre, otro queda allá.

Her.--Todo es acá, sin auer allá ninguno.

Ast.--Ora entremos, que yo bien sé que durará vn rato esta disputa.

Her.--Disputa, señora? Dios nos libre; todo será a tu modo, y si te plaze, allá en la huerta deue estar más fresco por no auer sol.

Ast.--Dizes bien.

Log.--Aqui do vienen Orlando enamorado con doña Vrraca. Bien cumple su palabra; veremos lo demas. Qué risueña y amadiosa es. Pluton la bendiga.

Ast.--Sentemonos aqui, es más escuso.

Log.--Señora sopa, cayste en la miel.

Her.--Está lindo esto; nunca d'aqui saldria si fuesse myo.

Ast.--Pues cómo, y aora lo tienes por ageno?

Log.--O qué principio!

Her.--Cómo puede ser mio lo ageno? Si lo mio no lo es, y si dello me priuaste y me lo tienes, cómo creere lo que me dizes?

Log.--O pese a tal, que ya se le cae el albarda al asno!

Ast.--Hombre de poca fe, ya te arrepentiste?

Her.--De qué?

Ast.--De creer, siendo la principal estrada de la fe y de justicia.

Her.--En Dios solamente, que en los hombres ya está dicho ser maldicion.

Log.--Veamos qué responde Celestina.

Ast.--Bien te entiendo, y esso de que quieres preualerte haze más a mi proposito.

Her.--No me marauillo, porque las leys tuercen con las varas de los Corrigidores, que de blandas y delgadas inclinan a la parte que ellos quieren.

Ast.--No assi, no assi; mas si tú faltas en la constancia prometida y te buelues como la hoja a qualquiera viento de tu opinion, haziendo della juez, paresce que deuo de ti quexarme como de hombre.

Log.--No veys el entablar de juego de la señora Claudia?

Her.--Yo de ty como de muger.

Log.--Andar, en las cejas le dio con la mostaza.

Ast.--No podras passar de ay, que es la plaga o injuria general.

Her.--Quando a las palabras las obras no responden, y se prueua cosa no sperada, la disculpa más ordinaria es dezir: O, son mugeres; mas no lo es, porque entonces quedan más condenadas por muchas vias.

Ast.--Queria saber de qué te quexas y en qué te offendi?

Log.--Sancta Cecilia, y qué deuota está!

Her.--A, mi señora! Solo en no mandarme, que en lo demas passan las mercedes de cada dia por mi merecimiento.

Ast.--Ya en esso te apartas de la justicia, diziendo otro de lo que tienes en tu pecho, que no es officio de amistad desengañada.

Her.--Bien dizes, y a do la ay?

Ast.--En algunas partes.

Her.--Cómo lo sabes?

Ast.--Por experiencia.

Her.--Experiencia? ah, ah, ah!

Log.--Bien a proposito.

Ast.--De qué te ries?

Her.--De lo que dizes. Cómo conosces lo que nunca viste? Si en ti han faltado y faltan todos los terminos y condiciones que en ella se requirian, qué experiencia tienes, sino de lo falso de que vsas con quien nunca te engañó?

Log.--O hideputa[732], bien tornó mi hombre.

Her.--Qué verdad, qué fe, qué amor, qué obra o effecto de amistad ay en ti, ni en tu casa? qué as dexado de ver en mí, o qué viste para mudarte? esto era lo que me dizias y prometian tus palabras falsas, fingidos affectos? por quién me dexaste? a quién boluiste tus engañosos ojos? Do está la razon de que tanto te preciauas, llamandola señora de tu casa?

Log.--Oxe a coces ha de venir el juego, assi, noramala, assi, qué contrita está la nouia.

Her.--El amor de Dios, el temor, la charidad del proximo, la cortesia, la gratitud que affirmauas ser en tus donzellas familiares? la templança, desprecio del mundo, encarescer la soledad y aborrescer la compañia, auiendo de huyr y dexar los hombres por los brutos, y d'el oloroso y deleytoso campo de nuestras platicas, si auias de entrar en tan ahumado y escuro laberinto?

Ast.--Mal me tratas, señor Heraclio; muy encendido vienes; rompe la neblina de tu pensamiento con el sol de la razon, y verás quán sin ella me condenas y injurias.

Her.--Injuriar? Dios me guarde, no traygo esse proposito, ni me tengas por tan mal mirado que no aya estado lo que aora digo en mi pecho escondido ha mucho tiempo. Pero quise hazer experiencias y guardar las circunstancias todas antes de llegar donde aora estoy. Paresce que el que te di de penitencia ha seruido sólo de más endurescerte y doblar mi mal. Fuego del cielo te consuma, hembra maluada; las infernales furias te atormenten; manjar de fieras sean tus carnes. No se te acuerda que me engañaste ya otra vez? y que tu descortes desden y crueldad me hechó en destierro, negando a quien te adoraua por otro que tu adorauas, guyada de tu juyzio enfermo?

Ast.--Mesurate, señor Heraclio; si no daremos fin a esta cuenta.

Her.--Doyte menos de lo que meresces y aun te quexas? Yo cuento todo por acabado, ni imagines que torne al juego en que perdi y me ganaste con dados falsos. Esto es lo que speraua. No pienses que me viste, ni seas tan atreuida que bueluas la cara por me ver; contenta tus ojos, tu lengua y tus orejas tan sin respecto como hazes, y sigan tus pies y manos al coraçon y él a tus sentidos. Prueua lo que el mundo da de sí sin anteponer nada a tus deleytes mentirosos, que en la fin de la jornada hallarás mis consejos y reprehensiones vestidos de los habitos que les rompiste y estragaste por despecho.

Log.--Gran Philosopho está mi hombre; más vale colerico que otros mil sin colera. Y qué afilada trae la lengua!

Ast.--Por tu vida que me digas sin passion la culpa que me das.

Her.--No deuias preguntar mentira tan manifiesta, que es indicio de pertinacia y no de arrepintirte[733]. Quántas vezes te dixe lo que te complia que agradesciendomelo falsamente heziste por el contrario? Quántas vezes no quesiste admitirme a tu conuersacion, teniendola guardada para otros, y dandoles las obras que me deuias, a mí las palabras con que les pagaras? Quántas vezes te escondiste o escusaste con honestas ocupaciones, siendo el effecto tan differente, y murmuraste en mi absentia con tus presentes apetitos o demonios? Quándo me diste lo que otros rehusan, o yo te pedí lo que no podias dar? Quándo me visitaste estando enfermo, o yo no te visité y obedescí? Quándo me diste parte de tus plazeres, o yo no la tomé de los pesares? En qué te offendí para me offenderes? en qué te burlé para me burlares? en qué no viste en mí amor sincero, o tú me lo mostraste verdadero? Qué bien empleé mis ojos, mi pensamiento y todas mis potencias y sentidos! Mas que merecido viene lo que tengo, auiendo hecho de Egipto Dios, spirito de sus cauallos y no carne.

Log.--Nunca hombre tan bien a cantado. O qué diestro, o qué lindo, o qué concertado! que tal está la conuertida.

Ast.--Ora no más, señor Heraclio, no aya más; perdoname, por tu fe, que yo conffiesso auer peccado; engañome la vanidad y esta peruersa de Iesabel; todo emendaré si Dios me da la gracia, y spero no me falten para ello tus oraciones.

Her.--No, pues se a mandado, pero en lo demas no ay que dizir está sellado en mi alma este proposito. Si yo dexare el mundo y sus engaños, gózate tu dellos y queda en paz.

Ast.--No consiento en tal partida; yo quiero estar en tu gracia y que quedes sin scrupulos.

Her.--Si haré, no me detengas.

Ast.--Pues y assi quieres dexarme? No sabes ser contra natura faltar perdon donde sobra penitencia y deseo de complacerte? yo profiero lo biuo y lo pintado, las obras y pensamientos para seruirte.

Log.--O gran passo, qué tal soy yo para alchimista; en dos dias hallará su Lexir o piedra philosophal, no ay secreto que se me esconda. Moderate, hermano, aora, que esso basta.

Her.--Pues que assi te justificas, qué menos puedo hazer? Aqui me tienen, corta a tu modo y despedaça.

Mor.--Muger.

Ast.--El diablo lo trae aora. Qué ay, marido?

Log.--O maduro; algo deue traer de bueno.

Mor.--O, señor, aqui estaua tu merced? Beso las manos de tu merced; cómo le va a tu merced; mucho ha que no he visto a tu merced; ha estado malo tu merced? Dios dé salud a tu merced.

Log.--Ahogado le ha con las mercedes.

Ast.--Qué pesadumbre!

Her.--Seruidor de tu merced.

Ast.--Pues, Morio, ay algo?

Mor.--Vino el grangero con la paja.

Her.--Tal mereciste tú.

Ast.--Qué dices, señor Heraclio?

Her.--Que no lo mereciste tú, mas que el mundo lo da, y voyme; vea tu merced qué manda.

Ast.--Que me mandes, y seamos muy amigos; será assi?

Her.--Como quisieres.

Ast.--Dios te acompañe.

Her.--Y a ti dé gracia.

Mor.--Beso las manos de tu merced; deme la mano tu merced.

Ast.--Basta, Morio.

Her.--Vela aquí.

Mor.--Rebezbeso otras millenta vezes las manos de tu merced.

Log.--Desollado le ha las manos. Acabose la comedia. Valete et plaudite los comedores.

NOTAS:

[731] Quiera en la segunda edición.

[732] Hidiputa en las dos ediciones.

[733] Arepintirte en las dos ediciones.

SCENA 4. DEL QUARTO ACTO

Asosio buelue a su figura y busca sus amigos para contalles sus auenturas.

ASOSIO, DOLERIA, LOGISTICO, HERACLIO.

[Aso.].--Mal año para don Galaor o qualquiera de los doze Pares que más auenturas acabasse o venciesse más batallas. Qué de padrones he passado esta jornada; será bueno aora buscar Vrganda y agradecelle de su socorro, para que otra vez lo dé de buena gana y boluerme al viejo pelo, que no embargante que el officio me agradaua y determinasse vsallo algunos dias, seria todauia mucho cauallo y a pocos trechos podria cantar el De profundis. Reposemonos aora, que más fiestas ha en el año, hará hombre lo que dixiere el reportorio. Estays aca, señora Doleria mis amores?

Dol.--Quién llama? o qué noraenella vengays.

Aso.--O qué norauellaca esteys; qué ay por acá, hermana?

Dol.--Los huessos de la carne que comiste.

Aso.--Por tu vida, hermana, que quiero empezar a entrar en quaresma y comer pescado, o hazer dieta para conseruar el apetito, porque estas aguas son muy hondas y podria yr la soga tras el caldero.

Dol.--Dessos soys? nunca medre si no os acertasse la vena.

Aso.--Nunca medre si no lo creo con tus magicas.

Dol.--Mas hazes bien en guardar para la vejez.

Aso.--Esso digo yo, hermana, y que es necedad matarse hombre por quien se lo agradesce tan poco tiempo. Más conquistado he de lo que piensas.

Dol.--La de marras?

Aso.--Marras y marranas, a la fe; la torre Mania y el castillo Amertio, y ganara la ciudad si siguiera la victoria; pero es valentia huyr y retirarse quando es tiempo.

Dol.--Tienes razon, y dessa manera más alquiler deues.

Aso.--Confiesolo; toma la mascara y pagate en los vestidos, si no basta, por el cuerpo que es todo tuyo.

Dol.--Los vestidos serviran en su officio; mas tú pagarás con otros que me armen.

Aso.--Por vida de Asosio que assi sea. Dissimula con la señora mi mujer; y dile recibi cartas que Alfama era tomada, y soy ydo buscar otro aposento para los dos. Que le ruego no se oluide de la fiesta.

Dol.--O, vellaco, qué tal queda, y cómo heziste la tuya!

Aso.--Descuente.

Dol.--Ven acá, toma esta agua y lauate.

Aso.--Para boluerme a Asosio.

Dol.--Si quieres.

Aso.--Toma si quiero; hablas como Reyna, no hay tal saber en Babilonia. Dame el vestido.

Dol.--Ay lo tienes.

Aso. Bueluete a tu majada, pastor, toma tu çurron, que no ay más dongolondron.

Dol.--Qué concertado glosador!

Aso.--No lo sabes bien; vn dia haré algo en tu loor.

Dol.--Yo se lo agradesco; mas por cortesia, mi señor, que me lo dé antes en alfileres.

Aso.--Vete de ay, no seas tan amiga de tu prouecho, que no es auiso.

Dol.--Muchas mercedes por el consejo, mas yo no se lo pido, señor Doctor.

Aso.--Callate, que Venecia te daré.

Dol.--Bastará Padua, que ay en ella studios y studiantes.

Aso.--Como quisieres.

Dol.--Veremos, y vete, que tengo que hacer.

Aso.--Hablar con tus vasallos?

Dol.--Podria ser.

Aso.--Tus pies, las ochauas de la fiesta seria ahora topar con los amigos; tengo de yr a ver si estan en el templo de Lamia, que es lugar de homiziados.

Log.--Este es Asosio, si no me engaño.

Her.--No es otro.

Log.--Harto se detuuo.

Aso.--Yo soy menos supersticioso; mas qué embidia me ternan los vellacos quando sepan de mis tropheos?

Log.--No ves qué borracho viene del juego; que no nos vee estando cabe nos, y de vellacos nos haze fiesta?

Her.--Donoso está.

Aso.--Ya podria partir con ellos si se contentassen, pues voto a mí que ay carnero de cinco quartos en el rebaño.

Log.--Ah, ah, ah, noramala lo acertastes para vos.

Aso.--Más noramala le asecheys; con sus mercedes era la brega, y dexays me loquear?

Her.--Si tú vienes soñando en tus glorias, quién quieres te quite dellas?

Aso.--Or, andar, hermanos; el mundo es grande y vos no sabeys dél la mitad.

Log.--Basta que lo traygas por scripto, pues qué dizes? pario Doleria lo de que andaua preñada?

Aso.--Si pario preguntas? tres de un vientre.

Her.--Cómo assi?

Aso.--Es menester tomallo más de spacio y el prohemio sea besar las manos de sus mercedes de parte del cortesano de oy.

Log.--Dónde le dexas?

Aso.--En brazos de Doleria.

Her.--Al diaño, ay pararon los passos y contemplaciones?

Aso.--Cómo eres necio! Los vestidos quedan con ella en prendas del almuerzo, que el cortesano aqui está. De manera que me seruistes oy de media farsa, hablandoos y no me conosciendo.

Log.--Qué dizes? burlas?

Aso.--No me podia tener de risa, de veros tan innocentes y a Heraclio tan entonado por sustentar la honrra de la patria, que ayna me hablara latin y griego si yo diera lugar a ello, y contara algo de Sparta y Thebas, que su merced es todo heroico.

Her.--Pudiera ser, pero tú eres vn burlon y mientes.

Log.--Por vida de Logistico, que lo creo; este es vn caso estraño, tanto sabe esse diablo?

Aso.--Hará verguença a la infanta Melia; es vna alchimia lo que he hallado; no lo podia creer hasta que hize cien experiencias.

Log.--Valga la el diablo, metiote en agua fuerte o qué hizo?

Aso.--Más trabajas tú en lauarte las manos. Vamonos a mi posada y sabreys de spacio como Proteo se transformó y con qué peces lo vuo, y tambien veremos si hay en qué morder, porque el camino ha sido largo.

Her.--Desse modo no vienes medio.

Log.--No es tan necio.

Aso.--Assi lo jura tú.

SCENA 5. DEL QUARTO ACTO

Astasia sperando sus nueuos seruidores, llega Heraclio y sin ser visto vee lo que entre ellos passa.

ASTASIA, IDONA, APIO, METIO, HERACLIO.

[Ast.].--Mal viene nuestra gente, Idona.

Ido.--No tardan aun.

Ast.--Qué ora es?

Ido.--Las tres.

Ast.--No más? luego temprano es.

Ido.--Estás en aquel propósito, señora?

Ast.--No aurá tormenta que me quite dél; cansada estoy de tan pesada carga.

Ido.--No miras, señora, que es ofender a Dios?

Ast.--Mas lo offendo en las tentaciones de cada dia; buscaremos tierra conforme a mi disseño, sacando de casa lo que bastare para passar la vida.

Ido.--Sin despedirte de Heraclio?

Ast.--Ah, ah, ah, qué lindo!

Ido.--De qué te ryes, señora?

Ast.--De tu inocencia.

Ido.--Y la amistad reconciliada? faltarás de tu palabra?

Ast.--Fue por complir, porque no enloqueciese o hiziesse desatino alguno.

Ido.--Mayor lo hará despues.

Ast.--Qué se me da a mí? cumpla yo my voluntad, venga despues lo que viniere.

Ido.--Haré la buelta por acá por ver si veo mi desseo; allá está, paresce lo adeuinaua el coraçon. Creo me spera, porque la paz quedó más firme que vna peña y el amor con la yra reintegrado como el Comico lo dize.

Ast.--Acá vienen, no se les ha oluidado.

Ido.--Oluidado? no duermen con otros ojos que con los nuestros.

Her.--Engañado andays conmigo, mi buen amigo; éstos son Tito y Vespasiano, destruycion de Ierusalem; d'acuerdo estauan. Aora daré fin a este cuydado o principio más verdadero, como el gallo lo cantare. Qué dicha fue la mia, caerme en suerte este lugar, do no podré ser visto, para desengañarme de la postrera contricion!

Apio.--Ya tardauamos, señora, no haziamos.

Ast.--No tardan los que llegan.

Ido.--Yo bien os desculpaua, si me lo agradesceys.

Ido.--Quién podra agradescer tal sancto?

Her.--Gentil respuesta.

Apio.--No bastan nuestras fuerças para pagar lo que deuemos.

Ast.--Todo está pagado con vuestras gracias y buenos coraçones.

Her.--No les engañays, por cierto, ni son las complexiones differentes.

Apio.--Pues, señora ama, qué nos mandas que hagamos por tu servicio?

Ast.--Lo que desseo tanto tiempo ha y sé hareys de buena gana. Ya os dixe que vence la pena al sufrimiento; llegó la ora en que estoy deliberada, si estays en la promesa y os atreueys, esta noche se porna por obra.

Her.--Qué más ay que oyr? todo queda dicho. O mundo!

Ast.--Sacaremos prouision que baste para biuir contentos, tú conmigo, Apio, Metio con Idona; por eso, resolueos.

Apio.--Señora, sí; pues Metio?

Met.--Pues Apio?

Apio.--Qué te paresce?

Met.--Qué te paresce?

Apio.--Qué dizes?

Met.--Qué dizes tú?

Her.--Que os ahorquen a todos assi como estays.

Apio.--No sé si se sabria.

Met.--Sabria.

Apio.--Pues?

Met.--Auria peligro.

Ast.--No ay de qué recelaros; yo lo remediaré.

Apio.--Yo bien holgaria.

Met.--Yo tambien, mas...

Apio.--Es verdad.

Her.--O cielos que lo veys, o tierra que tragaste a Dathan y Abiron!

Ast.--No temays, amores.

Apio.--Sí, pero señora...

Ido.--De qué aueys miedo? qué verguença!

Met.--Sí, señora, mas...

Her.--El mas es el paradero.

Apio.--Qué te paresce, hermano?

Met.--Qué te paresce a ti?

Apio.--Buen corage. Hagamos plazer a las señoras, y más ternemos muy buena vida. No es assi, señora?

Ast.--Buena y rebuena.

Ido.--No podra faltarnos passatiempo.

Apio.--Pues, señora, saca buena summa.

Ast.--Yo me tengo el cargo. Ora mañana a la noche os speramos entre las dos y la vna; proueyos de posada para algun dia hasta buscar otra tierra.

Met.--Yo sé vna poco más o menos.

Her.--Y yo vn fuego en que me queme y vna mar en que me heche. O justicia del cielo!

Ido.--Mirad que no falteys.

Apio.--No haremos.

Ast.--Traed armas para si fuere menester.

Met.--Guay de vos.

Apio.--Noramala essa sería, sí, señora, aunque venga Golias el gigante.

Her.--Los huessos de vn camello como tú bastarian para mataros; buen recaudo lleuan.

Ast.--A Dios, hermano, pues hasta la buelta.

Met.--Aya flasquillo.

Apio.--Bien dizes, y algo sobre qué para esforçar.

Her.--Essa es la guya y el piloto.

Ast.--De todo aurá, porque no desmayeys.

Apio.--Me recomendo. Guay de nos, y todauia quieren éstas esto? no sea el diablo para nos.

Met.--No seria mucho, pero dizen que no temamos.

Apio.--Basta; auran proueydo los caminos, que son sesudas.

Met.--Y auisadas.

Her.--Si la presa fuera otra, no dexará de hazeros compañia para seruiros. Pero no vale sino oluidalla, y con ella al mundo, boluiendo la cara y el pensamiento al soberano bien, que hará justicia deste mal y de otros. Mas sepalo primero el leal amigo, porque no se quexe. Quién me lo hallasse en este punto!

SCENA 6. DEL QUARTO ACTO

Logistico topa con Heraclio, que desesperado se parte dél, sin querer tomar otro consejo.

LOGISTICO, HERACLIO.

[Log.].--En qué clima estarán nuestros amores? porque en éste, de verano se haze inuierno, y de dia noche en vn momento. Quán misera es la suerte de los nauegantes desta mar, a do por vn ora de bonança ay ciento de tormenta, sin que valga el menor mal todos sus bienes. Los temores, las sospechas, los cuydados, las tristezas, desconfianças y engaños, con qué se pagan? con vna risa, vn mirar de traues o vna palabrilla, si se les antoja. Sol de inuierno finalmente, y nublado todo lo demas; lluuia, granizo con que se ahoga el triste sin tener lugar de respirar, y maldita la verguença que hay en ellas ni differencia; tanto me da Penelopes como diablos. Allá assoma, si os plaze, nuestro mareante; no trae muy buen gesto; consigo habla; oygamos si llora o canta.

Her.--La seueridad será el testigo de mi consciencia. Solo y apartado de pensamientos irracionales.

Log.--No os desuiays de la strada.

Her.--Que en tan pequeño término de tiempo aya tantos en la miseria humana!

Log.--Nueua cancion es ésta.

Her.--Quán confiado quedé yo y cómo creo lo que paresce justo, y mostróme la fortuna que en vn momento solo está la felicidad o su contrario. O mentirosos bienes, quebrantada fe, o falsa hembra; mas bien pagada está, consumidos que sean los vapores del appetito.

Log.--Essa es la vengança y tu remedio si te contentas.

Her.--O, hermano, aquí estauas tan callado?

Log.--Por oyr si la razon a solas te acompaña.

Her.--No falta conoscimiento si ouiesse obediencia, pero la fuerça de la carne es muy antigua.

Log.--Mas antiguo es el spirito.

Her.--Yo hize mi poder, y rendido aora a mi flaquesa, busco el vltimo remedio, renunciando la mentira por la verdad.

Log.--Esse seria el mejor fruto que esta planta nunca dio, aunque sea accidental.

Her.--Siempre lo bueno tiene vigor.

Log.--Pues qué ay? no sabremos desta tragedia?

Her.--Bien viste el desafio y la paz.

Log.--Señor, sí.

Her.--Oy se tornó todo vinagre. Ido al solito a passear, vi el más extraño flete que nunca hizo patron de nao.

Log.--De qué manera? abreuia, por tu vida.

Her.--De las Driadas con los Faunos, mañana a la noche para otros bosques y otras fuentes con lo portable y lo potable.

Log.--Qé me dizes?

Her.--Passada media noche lo puedes ver si quieres.

Log.--Búrlaste?

Her.--Es realmente como te digo, en lo que verás los disbarates desta vida y quál sea mi paciencia.

Log.--No estoy en my de tal pensar, ni menos procedia tan adelante, aunque tenga visto algo y sepa lo poco que de mugeres fiar se deue; acuerdese con que afficion le declaraua la verdad.

Her.--Yo dare de mi descargo con que quedemos pagados todos, que bien veo el daño que me hizo no obedescer a tus consejos.

Log.--Pues qué? en vez de mostrarte alegre del desengaño y procurar vengança? Vamonos a Asosio y todos a Doleria, para tender alguna red.

Her.--Esso no; yo no quiero ser juez y parte; cada vno será remunerado de sus obras, y vale más assi y es más loor poner los ojos a do la virtud visiua se fortifique y el alma se desempeñe.

Log.--Bien me está esso, no siendo loca la occasion, ni por honrra de los dos lo quiero consentir.

Her.--Está scripto stilo ferreo et vnge adamantino.

Log.--Su peccado della para tu bien, pero tu mal para más mal, no me contenta, y si no ay más amistad, voyme y no te hablo más.

Her.--Antes yo lo haré por no darte enojo. Pidote que no se sepa la causa desta absencia, que el tiempo hará su officio, ni oluides a tu Heraclio, que hasta la muerte lo será.

Log.--Y todauia va de verdad? o hombre perdido, que de mugeres haze cuenta y les paga tan al reues, viniendole aora tan a proposito vengar a sí y a otros. Deliberado va, no parará hasta hermitaño; tiempo es de aueriguar el amistad y remitir las palabras a las obras. Voyme a Asosio, y los dos con su amiga buscaremos inuencion alguna de remediar estas locuras.

SCENA 7. DEL QUARTO ACTO

Heraclio trueca los vestidos con su criado Honorio y despedido d'el se encuentra con Asosio, que despues de dissimular con él se los pone de hurto.

HERACLIO, HONORIO, ASOSIO.

[Her.].--Honorio!

Hon.--Señor.

Her.--Bien sabes el amor que te tengo.

Hon.--Ya sé, señor, que siempre tu merced me daua de sus jubones y calças viejas con que yo me paraua muy galan y me tenian en la ciudad por gentilhombre.

Her.--Esso es lo menos, hermano mío; no digo sino quererte bien, dessear verte en estado.

Hon.--Pues, señor, y no andaua yo en estado, pecador de mí?

Her.--No me entiendes; quiero dezir rico y honrrado.

Hon.--Ya, ya, señor; tambien yo siempre lo deseé, por sauer que tu merced lo desseaua.

Her.--Pero dexemos aora esso.

Hon.--Dexemos, señor.

Her.--Ya sabes...

Hon.--Ya sé, señor.

Her.--Dexame hablar.

Hon.--Habla, señor.

Her.--Quánto tiempo serni a estas señoras y cómo me lo an pagado.

Hon.--Ya lo sé, señor, que nunca te dieron nada.

Her.--Ni yo lo pretendi, que amor con amor se paga.

Hon.--Amor, señor? es muy vieja essa moneda, cómo la podia conoscer gente tan moça?

Her.--Harto bien dizes.

Hon.--Mas con todo, bueno fuera dar de la nueua y no mentir; que prometia aquella morcielaga, acá vernemos, allá yremos, señor Heraclio, esto haré, estotro lo dare, y maldita la cosa que cumplio la mentona.

Her.--Es oluidadiza y tenia otro en que entender.

Hon.--Y el papel de tus cartas no lo pagará, señor? que nunca te dio siquiera vn medio pliego.

Her.--Empleaualo mejor.

Hon.--En quién, señor? en aquellos Apios y Menchiones? o qué buenas espaldas!

Her.--Para lleuar los cargos, assi es bueno, y buena prol les hago[734] a todos.

Hon.--Diria yo una soga.

Her.--Arrepentido aora, aunque tarde, del engaño y mal gastado tiempo, estoy deliberado dexar el mundo como él hizo a mí y hazer penitencia de mis peccados.

Hon.--O cuytado, para qué tierra, señor? no es mundo por allá tambien? pues quedaré yo solo?

Her.--No te congoxes, que esta es la verdadera vida y burla todo lo demás. Queria mandar hazer vn habito de hermitaño de sayal, y porque no sé cómo hazer sin que me entiendan, tengo pensado trocar contigo los vestidos y buscar sastre que no pueda conoscerme ni dar señas de mí; los mios te quedarán, y todo lo que en esa bolsa hallares. Perdoname que por ser tan lexos de mi tierra no puedo darte más, y no tomes pasion.

Hon.--O señor, y assi me dexas? malditas sean las vellacas. O mundo perro, o traydoras, o señor, y cómo podra biuir sin ti Honorio?

Her.--Dexate desso y dame tus vestidos.

Hon.--Aqui estan, señor; tengo con todo yo de ser tú y tú yo?

Her.--Quiso assi la suerte.

Hon.--Qué muger es essa suerte? dónde mora, señor? los ojos le sacaria.

Her.--No los tiene.

Hon.--Las narizes. Ay, Honorio, dónde te lleuan; tratale bien, señor.

Her.--Tú a Heraclio como quissieres.

Hon.--Voto a tal, que estoy hecho un alguazil. Ciñire la espada tambien, señor?

Her.--Por qué no? esso es lo principal.

Hon.--Ah, ah, ah, quál está mi amo! bueluase tu merced, oh, oh, oh, desotra parte; natural yo; camine tu merced.

Her.--Quieres más? ora passeate tú tambien y veremos.

Hon.--Yo, señor? hijo de hombre no me terna por otro.

Her.--Si no fuere en el cuerpo, que todo lo demás es mio. Ora, hermano, quiero abraçarte antes de partirme. Dios te haga conforme a los vestidos.

Hon.--Cuytado, a dó me lleuan? Peccador de ti, señor, dónde te quedas?

Her.--No más, hermano, no te fatigues y a Dios quedes.

Hon.--Señor, señor.

Her.--Qué dizes? no miras que no me has de llamar señor aora. Si te oye alguno, qué pensará?

Hon.--Perdone tu merced, que se me oluidaua. Honorio, Honorio, si me demanda nadie por tí.

Her.--Lo mejor es que no te vea nadie, porque luego serias conoscido.

Hon.--Pues desse modo tambien yo quedo fuera del mundo.

Her.--No, que te yrás para tu tierra, y allá es otra cosa.

Hon.--Pues sea assi. Mas primero yo dare vna vista por aca, y haré del gentilhombre, pues la bolsa queda.

Her.--Qué dizes?

Hon.--Que me ternan todos allá por gentilhombre.

Her.--Tanto mejor, que se andarán tras ti las moças.

Hon.--Esso está en la mano, cómo me huelgo.

Her.--A Dios, hermano.

Hon.--O, o, o, mi señor y mi amo tan querido; ya se es ydo. Dios le perdone, qué buen hombre era mi amo. Ora yo estoy brauo; vestido como vn palmito, ceñida vna espada que vale más que yo, y con vna bolsa llena de ducados; no falta más que vna buena moça. Dare la buelta por la otra calle, para ver si hallo en qué emplear, y auiendo un rato braueado, porne los pies en villa diego, y podria ser llegase a la corte a hazer vn ademan.

Aso.--Qué diablos veo yo? o estoy borracho? a Honorio con los vestidos de su amo. Matenme si no se los lleua hurtados y va huyendo; quiero fingir lo tengo por él y solazarme vn poco. No veys la postura del ladron asno? A, señor Heraclio, mi señor.

Hon.--Guay de mí, este es Asosio; perdido va lo que mi amo me encomendó si me conosce. Señor?

Aso.--Qué mortal se ha parado! qué priessa es essa, a donde bueno?

Hon.--Bueno va, no me conosce aun, haré del graue. Por aqui voy passeando.

Aso.--Buscar alguna moça?

Hon.--No quiero moças yo, pues las viejas me engañaron.

Aso.--Aun atinays, muy feo vienes, dónde has estado? no te conosciera si no fuera por el vestido.

Hon.--Doliame la cabeça y çahumaronme.

Aso.--Que diablo de çahumerio! Tomaste todo el ayre de tu moço Honorio.

Hon.--Pegase el ayre de la conuersacion.

Aso.--Y de mí se os pegue este coscorron, traydor villano, que mataste a vuestro señor y lleuays hurtado sus vestidos; a la ora hago que os ahorquen.

Hon.--Misericordia, señor Asosio; yo contaré la verdad a tu merced, porque no es assi.

Aso.--Entendamos, pues.

Hon.--As de saber que es ydo mi amo fuera del mundo.

Aso.--Y aun por esso lo digo yo d'vn traydor.

Hon.--Oyga tu merced.

Aso.--Y los vestidos!

Hon.--Tomó los mios por no ser conoscido allá, hasta hazer vn hábito de frayle, que assi dize que se vsa.

Aso.--Ah, ah, ah, mira la necedad en que dio nuestro philosopho. Villano, no mintays.

Hon.--Ve aqui la bolsa con los dineros por testigos.

Aso.--Aun me suenas a ladron.

Hon.--O peccador, no sabe tu merced quién es Honorio?

Aso.--Dixote algo?

Hon.--Toma si dixo, y lloramos juntos; yua muy lastimado de las borrachas.

Aso.--Esse es el punto; hombre perdido, quién me lo hallasse! Ora, amigo, yo lo entiendo ya: venios conmigo a mi posada y direys el resto de spacio allá; y consultaron los medicos sobre alguna medicina para esta enfermedad?

Hon.--Por tu vida, señor.

Aso.--Doleria aurá de ser la boticaria.

NOTAS:

[734] Parece que debe de ser haga.

SCENA 8. DEL QUARTO ACTO

Logistico halla a Asosio con Doleria y deliberan entre sí lo que harán sobre la cura del amigo Heraclio.

LOGISTICO, ASOSIO, DOLERIA.

[Log.].--Qué se hizo d'este? que no ha quedado juego de pelota ni de pelar, rio o fuente, ramo de Laurel o sombra de yedra do no le buscasse. Argel es como cauallo que falta en lo mejor. Yo veo todo desaliñado si por acá no lo remediamos.

Aso.--Es a punto como te digo, Doleria hermana, y si tus artes obran lo que saben, podria siguirsenos de aqui fama inmortal.

Dol.--Yo porne todo mi caudal por te seruir y ayudar a esse enfermo, pero bien sabes que...

Aso.--Ya te entiendo; fiate de mí como si fuesse el mesmo Rey Saul, vencedor y no vencido, y repartidor de los despojos.

Log.--Quién habla aqui? o qué lindo, de vn tiro he matado dos, de rienda la trae el cauallero, alquilada deue venir.

Dol.--Assi lo creo que no me engañes, ni menos esse gentilhombre de que oygo dezir mil bienes.

Log.--A nos me huele esta comida, no es tiempo de aguardar más. Para bien le hallemos, mi señor, que no quedó escuela de esgrima, latin y griego donde no embiasse mis escuchas; tengo de dar a Venus vna quexa destos amores, que nos han de lleuar un dia a su merced, como Iupiter el pescador a Europa la holgazana, y diran entonces que vas en los cuernos del toro.

Aso.--Por cortesía, señor mio, que aguarde tajo para mis besamanos y despues diga; y quanto a Iupiter el rufian y Venus la ramera, y a essa gente amores, sepa que estoy más percatado que Diana la caçadora para el bobo de Acteon y la fuente para Narciso y otros majaderos como nuestro primo Heraclio por Dianira, que nos mete en trabajo aora de buscar Astolpho de Inglatierra con su hypogrifo, que le vaya por el meollo al cielo como hizo al de Orlando.

Log.--Ya me paresce luego sabes la glosa de mi cancion. No viste qué trastornar de medidas hizo este necio? y qué preciosa es la mercaderia? no podra dezir que no se lo prophetizé.

Aso.--Domine, ello es hecho ya y bien sabe tu latinidad que es doctor de lo por hazer lo hecho. Aora es menester prouar las fuerças y dar señal de que no somos endemoniados.

Log.--A punto, porque amistad perfecta no cabe sino en animos altiuos. Pero cómo?

Aso.--Quiça no sabes tú del negocio tanto como yo.

Log.--Creo lo; di, por tu fe.

Aso.--Es vna salsa para comereste los dedos de sabrosa. Auiendo oy topado con Honorio nuestro amigo, hecho su amo, y dando tras él (despacio lo reyremos y de la treta que me declaró temblando)...

Log.--No passes adelante; en tu posada me lo contó aora.

Aso.--Assi, pues, basta. Pero qué supito accidente le mouio? que el moço no lo sabe.

Log.--Yo te lo dire: vn concierto para esta noche de las lobas y los perros, con los más gordos carneros del rebaño a las montañas, sin otro testamento.

Aso.--Si me lo asseguras, toma mi capa y todo el resto hasta la camisa.

Log.--Cómo assi? qué determinas?

Aso.--Respondele tú, Doleria.

Dol.--Qué quieres que responda? ordildo vos, que yo lo texere.

Log.--Tú, señora, has de hazer lo vno y lo otro, y con ello de nuestros bienes tuyos y de nos esclauos, no embargante de ser heroica la obra, y porque ternás vna corona.

Dol.--Será verguença mia no ser primero vuestro parescer.

Aso.--Por vida deste cuerpo y destotro y del cuerpo del ciuil derecho, que el tuyo sea el primero y el postrero, y que nos has de seruir aora de Iuno, Venus y Palas, hiriendo a diestro y a siniestro con oro y plomo y todo otro metal.

Dol.--Tú sabes quán falta estoy de todos ellos; mandad hazer vosotros las saetas, que yo porne de casa el arco.

Log.--Esse es el blanco, donde tirays negro.

Aso.--Bien te entiendo. Quieres a Logistico por fiador, no es assi?

Log.--Si no está en más, señora, palabra y prenda te daremos.

Dol.--No creas nada a este trugeman, señor Logistico, que es demasiadamente malicioso; mas pues quereys por mí guiaros, la historia ha llegado a los terminos que pudieramos pedir y tengo ya imaginado cómo pongamos cada cosa en su lugar y le demos mejor fin de lo que tuuo comienço, sin pretender otras ganancias que ser el titulo de mi nombre. Quanto a lo primero. Asosio y yo, hechos peregrinos, nos haremos con Heraclio encontradizos, y yo me prouere de salsa que le haga otro apetito; dél mesmo entenderas el resto, señor Logistico, y vete a casa, que allá te yrá buscar, y en ello sabras quién soy.

Aso.--A Aeneas no siguiera de mejor gana a los Campos Heliseos.

Log.--In manus tuas, señora.

Dol.--No son muy delicadas; mas saben adereçar muchos guisados.

Aso.--Que tales los a prouado Asosio.

Dol.--No perdamos tiempo.

Aso.--Correre si mandas.

SCENA 9. DEL QUARTO ACTO

Andronio, cortesano requebrado de Melania, se lamenta della y ella dél estando ambos engañados.

ANDRONIO, MELANIA, MANIA.

[And.].--O anima peccadora, quándo saldras del purgatorio? El rio Meandro no da más bueltas que yo por estas calles. Sospechaua que me queria esta traydora, y veo que todos son engaños.

Mel.--Allá paresce solo mi Andronio; por algo viene; ya no soy más mia; cumple obedescer. Quién viesse ya el dia de estar en libertad! Bien, amor mio, qué hazes por aqui? cómo no passas adelante?

And.--Esta es, ay!

Mel.--Por qué suspiras, mi señor? ay alguna nouedad?

And.--Viejo es tu descuydo de mi pena y el matarme cada ora.

Mel.--Dios nos guarde, cómo lo finge mi señor!

And.--Mas cómo lo burla mi señora. Di, leona hambrienta de mi sangre, quándo estaras harta d'él?

Mel.--Por tu vida, amores, que esso venia desseando.

And.--Assi lo creo yo.

Mel.--No me entiendes.

And.--Pues qué?

Mel.--Libertad para gozar de tu dulce compañia, la qual me es más que la propria ánima chara.

And.--No dexas de burlar.

Mel.--Más tú.

And.--En qué moneda me pagas lo que te quiero, o qué obras salen de tus palabras?

Mel.--Donoso estás. Qué más podia darte, o qué más me queda?

And.--Segun esso, no eres más que palabras o más ayna burlas, ni lo serás.

Mel.--Palabras llamas al cuerpo y ánima y a la fe que te di y me diste? y demás si estoy preñada?

And.--Aora pienso hazes de mí loco, o tú lo estás, pues hablas tan de seso y con tan poco, o lo perdiste todo.

Mel.--No será mucho que te lo aya dado con la prenda que te di para no quedarme nada y estar mi seso y mi locura de tu mano como está. Burlareste de mí y hazeresme morir con tus descuydos?

And.--Antes yo. Nunca tan de veras te vi matarme, o cruel!

Mel.--Ora no más, amores, basta lo soñado; recuerde tu merced y hablemos a proposito; yo temo con todo lo que digo y no sé cómo hagamos, si el plazo que tomaste no fuesse ya complido.

And.--De qué temes?

Mel.--Otra suya, de la preñez, que no me trataste de manera que quedasse sin sospecha dello.

And.--No sé por qué me hazes rebentar. Qué preñez? qué diablos del infierno? quándo lo soñaste?

Mel.--Dizes de verdad?

And.--Si no que biua de mentira.

Mel.--Basta, basta; confirmada es la malicia; o traydor maluado, qué determinas? no, no, no soy quien piensas; con mil vidas no pagarás mi honra.

And.--Qué loca está!

Mel.--Loca, mal hombre, y tú, herege, no me importunaste para casar conmigo? y por el grande amor que publicauas, y los ruegos de Doleria, en su casa me tomaste por tu sposa y ay fueron las bodas; con ella lo as de uer; veremos si te atreues a negarselo.

And.--No es tiempo de sperarte más, perdida y loca confirmada, o beuiste demasiado?

Mel.--Nunca beuiera de tan villano vino y desabrido, triste de mi; allá me voy con esto; disbarates.

And.--Della serás mejor desengañada. O esto sin duda es sueño, o ésta ha perdido el seso, y para que mi ventura haga su deuer assi conuiene. Bien le dara Doleria algo con que le saque el mal de la cabeça, que para todo es. Mas qué diablos sé yo si dormiendo hize lo que ella dize que despierto, o si mi spirito anda de noche por do de dia el pensamiento, que todo ay en amores y en diablos. Libreme Dios de tal encuentro, estoy borracho dél; bueno será tambien encaminar hazia Doleria para que juntamente nos desencante.

Man.--A, gentilhombre.

And.--Solia yo de serlo, quién será la dama? qué manda mi señora?

Man.--Que desempeñe su cadena y prenda con ella otras captiuas.

And.--Con otro piensa auello; captiuo queria yo ser de tales ojos, si los braços fuessen la cadena.

Man.--Qué bueno! Ora, señor, pag[u]e el escote, pues ha merendado, y no se persuada que sus criadas biuen del ayre como camaleones.

And.--No es gran marauilla, pues esse basta para sustentarme, y la gracia con que lo dize.

Man.--Yo digo, su merced haze; pero no curemos de requiebros sin proposito, passen las burlas adelante; porque, sin los seruidores, tengo hermanos y parientes, que desharán estos agrauios, y no me ensañe yo.

And.--Tambien yo ajudaré por la parte que me cabe. Mas su merced está engañada, que no soy quien piensa, ni es mi costumbre de mojar, sino seruir las tales.

Man.--Qué bien lo propone, si no me cortara ya la bolsa. No vengo ahumada, ni haze neblina, mi señor; mande deshazer el yerro y guarde la joya para otra nouia; aqui do está, todo va perdido, ya no ay que fiar.

And.--Y porfiays? esta es otro como la de ogaño; holgara de venir de otro temple, pero trayo dolor de baço.

Man.--No ay que pensar en ello más, ni murmurar entre dientes o desculpa que le salue de burlarse de quien le quiere bien.

And.--Por mi fe, señora, que está en error.

Man.--Assi me lo paresce, si su merced perdio el seso o ha beuido.

And.--Gran caso es este: o los diablos andan sueltos, o yo estoy dormiendo; tornese, señora, que yo le affirmo no ser quien busca.

Man.--Pues quién seria luego su merced?

And.--Andronio hasta la muerte, y aun despues.

Man.--Andronio o andrajo, yo le conosco rasonablemente, y aun me duelen los mordicones que me dio en este braço.

And.--Quándo?

Man.--Quando en los suyos me tenia, y me vendia por miel vinagre, haciendole tantos regalos en mi casa. Mal ayan tales obras. Por vida de Mania y de su madre, que no lo comays sin escaueche por más peynado que seays.

And.--Estoy fuera de mi, qué ha de ser esto? perdido soy, y de mas si Doleria se me buelue vna d'estas, y todos son dolores.

SCENA 10. DEL QUARTO ACTO

Heraclio en habitos de hermitaño reposandose en vn prado dan con el Asosio y Doleria hechos peregrinos, a saber Doleria es Dicheo, Asosio es Synesio.

HERACLIO, DOLERIA DI[CHEO], ASOSIO SYNE[SIO].

[Her.].--Soberanos cielos, virtudes superiores, regidas por aquel summo principio, ajudadme a celebrar mi nueua proffession y terminar la vanidad passada en el perfecto número; las potencias dementadas con su concordancia natural me fauorescan; las aues del ayre, los animales de la tierra, la mar con sus pescados, den señal de mi alegria. Porque aora que el viejo hombre es muerto y las speranças vanas se acabaron, descansará el triste coraçon, dando comienço a otros pensamientos, y los sentidos de su alto objecto ternan el verdadero refrigerio, con el blando ayre, dulce harmonia de las corrientes aguas y suauidad de tan diversas flores, hechado sobre estas yernas olorosas. Y vos, ojos, occasion de tantos daños, reposareys en este prado deleytoso.

Dich.--Hijo Synesio.

Syn.--Padre señor.

Dich.--Qué hermoso está el campo esta mañana y quán agradable es de oyr la melodia de los paxarillos; peccado es no gozar d'esto de contino.

Her.--Aun aqui el mundo no me dexa; qué gente será esta?

Syn.--Es vn consuelo para enamorados coraçones.

Her.--Pues y aqui llega este nombre?

Dich.--Cómo lo saues? prouaste ya essa passion?

Syn.--No, pero oy hablarte algunas vezes della.

Dich.--Es assí, y harto mal me hizo esse mal.

Her.--Compañia tengo.

Syn.--Mal llamas, padre, a lo que otros llaman bien? siendo amor vn medio sin el qual no obra la natura, y vna cierta colligantia desde el cielo hasta la tierra, a la qual el ciego sabio dio nombre de cadena de oro.

Her.--Mucho te deue luego el niño ciego por esse titulo que le das.

Dich.--Verdad es, hijo, que todo se rige por amor, pero va en los hombres por vias differentes la orden prevertida, improprio el nombre a los effectos. Con este peliscon recordará, aunque no duerma; oyes, Asosio?

Aso.--Al cabo estoy, Doleria; prosigue, pues, y philosophemos a su modo y al nuestro, sin que parescan nuestros nombres.

Dol.--Qué necio eres, los ojos y los oydos le tengo en la mano. Buelue a tus coles.

Aso.--No sé cómo es improprio, padre, pero quando la yra d'amor incitada sale de curso, adquiere el nombre de valentia, de templança el sufrimiento, y de todos sus contrarios las otras virtudes compañeras.

Her.--No estays bien en la cuenta, porque esta mia es o paresce mentirosa por la occasion.

Dich.--Pusilanimidad no es templança, ni Dios lo quiera; temeridad no es fortaleza, ni lo fue nunca; obediencia vil o subjetion no es justicia, ni lo será; acertar acaso no es prudencia.

Her.--No lo aueys mal estudiado.

Dich.--Si el amor es de virtud diuino o fundado en la razon, podran caber en él essas condiciones todas, y no hablo sin experiencia.

Syn.--Ha sido tu merced enamorado?

Dich.--Mas que vna vez, y muchas engañado.

Syn.--Cómo, padre, no hallaste fe?

Dich.--Fe en mujeres, monstro sería.

Her.--Este es mi hombre.

Dich.--No ay en ellas cosa buena, sino el callar si callan, aunque pocas veces acontesce, si no es por deffecto de natura o accidente de enfermedad. El amor dellas es apetito solamente, sus cortesias son engaños, es negar su prometer, y el negar darse del todo. Mira, por tu fe, qué sciencia ésta para entenderse, a do los que más saben menos aciertan y más los que menos saben.

Her.--Es oraculo este hombre.

Dich.--Quise tanto a vna, que passara el arco de los leales amadores, pensando ser no menos querido della; mas a la postre, porque no me reyesse de los otros, vue de descendir al infierno de Anastarax; que por vn antojo solo perdi en vn dia todos mis trabajos de muchos años.

Syn.--Seria alguna necia.

Dich.--Passaua de prudencia a Sapho al parescer, de constancia a Portia, de fuerças a Camila; ésta me llegó al punto de la muerte o de dexar el mundo y biuir entre las fieras, si la razon no lo estoruara. Al cabo de muchas experiencias y de tentar si mi estado misero, seruicios, obediencia y promptitud la podian ablandar, viendo quán poco aprouechaua todo, arrebatado de encendida ira, supitamente se conuirtio el amor en odio y en ardentissimo desseo de vengança. Por esta causa sola, dandome al estudio de la Magica, en breue tiempo sali maestro y restauré con ella, assi lo passado como por venir: dexando al mundo vn gran exemplo, con vna burla que le hize, poco menor que la de Vergilio. Estás en esta cuenta, hijo?

Her.--Como que estoy en ella, padre, y quasi arrepentido de mi locura; pero andar.

Dich.--Qué es esto, quien duerme aqui?

Syn.--Si a la fe, padre, no lo veya.

Dich.--Hermitaño es.

Her.--Visto me han; todauia haré que duermo.

Syn.--Quién puede ser en lugar tan solo?

Dich.--El libro me lo dira. O qué gentil donayre, de los nuestros es.

Syn.--Qué nuestros?

Dich.--Desesperados de amor; despertalle quiero para saber de su fortuna.

Her.--No duermo, padre onrrado, antes he oydo tus razones todas, que no han hecho en mí pequeño mouimiento.

Dich.--Tanto mejor, mas por tu fe que me cuentes, si te plaze, la causa deste apartamiento y soledad,

Her.--Para qué? a quien ya dijo lo principal.

Dich.--Leamos, pues, un poco más. Basta, hallada es la mula; madre y hija son entrambas, y esta noche se nos vone: palabras que yban diziendo monedas de oro sone, que se mataron por dos, que no valen medio none[735].

Her.--Qué es esto? yo sueño, este es un gran saber. Ora, padre mio, socorreme por tu fe, que de creer es puedes, pues tanto sabes.

Dich.--Soy contento, con que tú lo seas de lo que hiziere.

Her.--Más que contento.

Dich.--Pues a la mesma ora te buelue por do veniste, y vete a tu fiel amigo, que tanta ansia tiene por ti; Logistico se llama.

Her.--Y esto más? o gran misterio!

Dich.--Y dexados estos habitos yreys los dos a la ora limitada oxear aquellos cueruos para que nos quede la carne desembargada y te la entreguemos tomando sus figuras, y tú puedas guisalla a tu plazer.

Syn.--No será malo, esfuerce tú merced.

Her.--Dios te ha embiado por mi bien aqui. Voy sin tardar poner en obra lo que mandas, padre.

Dich.--No te descuydes, pues.

Her.--No ayas dello miedo.

NOTAS:

[735] Parece fragmento de algún romance antiguo.

SCENA 1. DEL QUINTO ACTO

Logistico halla a Heraclio ya con sus vestidos, y muy alegres ambos van acabar su auentura de Apio y Metio.

LOGISTICO, HERACLIO, APIO, METIO.

[Log.].--Quien viesse ya esta nao en el puerto! por diligencia de Pyloto y marineros no quedará, y spero nos fauorescan todos los spiritos enamorados. Qué se hizo deste hombre? a qué parte de la tierra será hechado? hazia nuestro Polo, que le es aficionado.

Her.--Dicha fue hallar a Honorio para tomar otro vestido. El amigo falta aora, estara quexoso, pero el supito accidente causó el desuario.

Log.--Si yo no duermo, allá veo a Heraclio; paresce obran ya las medicinas de Doleria. Gran cosa es; a, señor, señor, no se alexe tanto, si no lo dura aun la colera.

Her.--Este es, o quán a propósito. No, señor, que ay otros humores que la contrapesan, y es de nosotros sabios mudar consejo.

Log.--Por esso solamente no puse luto, y assi speraua a su merced como si lo viera. Pues en qué paró el viaje y el nauio?

Her.--Aun no puedo respirar. Mouidos a compasion los cielos, me embiaron a Mercurio en forma humana que me alumbrasse en tan escura noche.

Log.--Cómo assi?

Her.--Despedido ya del mundo y de todos sus engaños, en despoblado, hallé dos hombres, que a cabo de otros chistes que despues sabras, en cierto librillo que tenia el vno dellos, gran nigromante, leieron mis desgracias y me prometieron reduzillas a otros terminos: mandandome luego te buscasse, que es lo que más atonito me hizo, para que fuesemos entrambos hazer boluer los Satyros a los montes. Yo desesperado de poder hallarte, acercandose la ora, acometia solo el auentura.

Log.--Mucho me cuentas, y ay verás que no se oluida de ti la prouidencia. Quiero abraçarte como a hombre resuscitado, y hagote saber que lleuaua esse proposito tambien, pero mejor lo reyremos en compañia, y no podran tardar, porque es ya dada la vna.

Her.--Por lo más cierto, nos lleguemos a este canton.

Log.--Bien dizes.

Her.--Aqui son; oygamos lo que hablan.

Apio.--Metio?

Met.--Apio?

Apio.--Qué hazemos?

Met.--Vna gran locura: si nos toman con el hurto, adios amores.

Log.--Bien oyes.

Her.--Toma si oygo.

Log.--Mira qué lanças.

Her.--Nunca las tuue por mejores.

Apio.--Qué escurana haze, las carnes me tiemblan; no seria mucho auer por aqui capeadores.

Met.--Comigo no aurá lid, luego doy la mia.

Apio.--No vale más assi? otras nos tenemos, quién lo aurá de saber?

Log.--Bien se emplearon.

Her.--No merescen más.

Apio.--Todauia, ya que se lo prometimos, es menester complir con ellas.

Met.--Doylas al diablo, que mejor se estauan. Qué harémos dellas? dónde diablos las lleuaremos?

Apio.--No faltará; ellas traen prouision.

Her.--Bien remediadas van.

Log.--No es tiempo de más palacio. A, traydores, vellacos, dexad las capas y las vidas.

Met.--Apio.

Apio.--Metio. Guay de vos. O, señores, por amor de Dios, aqui quedan y las espadas.

Her.--Qué priesa lleuan!

Log.--Eran buenos para liebres. Vamonos aora y demos lugar a nuestros medicos para que ordenen sus receptas con las señoras boticarias.

Her.--Lleuaremos el despojo?

Log.--Sí, para seruir de testimonio.

SCENA 2. DEL QUINTO ACTO

Astasia y Idona se salen a la huerta a sperar sus seruidores, y vienen Dicheo y Synesio, con quien se van, pensando eran ellos.

ASTASIA, IDONA, SYNESIO, DICHEO.

[Ast.].--Es ora de speralles allá en la huerta?

Ido.--Cerca de la vna.

Ast.--Oyste algun ruido?

Ido.--Sí, señora.

Ast.--Qué seria?

Ido.--Gente que passaua.

Ast.--Paresceme que entreconosci la voz de Apio.

Ido.--Podria ser que speren y ayan querido burlar de alguno, que son mancebos y hierueles la sangre.

Syn.--Hermana, esto es para nos carnestollendas.

Dich.--Queria ya la olla entre las manos.

Syn.--Al fuego está.

Dich.--Pues yo te vntaré las barbas.

Syn.--Bueno es que aya de todo, pero yo estimo más la burla que ser Emperador de Trapizonda. Sentiste bolar a nuestros paxaros?

Dich.--De la buena suerte bien guardadas yuan; harto nos quedan a deuer por les quitar tal embaraço, y hablemos paso, que ya las veo, y ellas a nos.

Ido.--Aqui viene, señora, nuestra guarda.

Ast.--No podia faltar.

Ido.--En punto vienen como si ouiessen de combatir.

Dich.--Pues qué piensas, mi señora? esto y más es menester a quien thesoro tan preciado se encomienda.

Syn.--Tambien quiero mi parte; ha mucho que sperays?

Ast.--Media ora, y con recelo de aueros algo acaescido, porque oymos cierto rumor.

Syn.--Es posible, y aca llegó?

Ido.--Qué cosa fue?

Dich.--No nada.

Ast.--Mas por mi vida.

Syn.--Dos vellacos que querian conoscernos, y vuo de costalles capas y espadas; pero de piedad se las boluimos.

Dich.--Doyte al diablo que assi lo vendes.

Syn.--Señoras, no es tiempo de detenernos más, traen todo su recaudo?

Ast.--Todo.

Dich.--Pues vamos.

Syn.--Dad acá.

Dich.--Que priesa tiene este gloton; no aun, hermano, que no es cordura si acontesce algo yr cargados; allá fuera de bancos se lo tomaremos.

Ido.--Mejor será.

Ast.--Caminemos pues.

Syn.--La que más quiere cada vno; yo con esta moça lo auré.

Dich.--Yo con esta señora de mis entrañas.

Ast.--Ya soy vieja para regalos.

Dich.--No es de vieja esta hazaña; mas eres vieja en darme la vida y en el matarme.

Ast.--No veys? bueno viene el señor Apio esta mañana.

Ido.--Estan más promptos los spiritos a esta ora.

Syn.--Los tuyos a lo menos, mi señora, con el vnico resplandor dessos ojos matadores, que hazen clara la noche, escuro el dia.

Ido.--Qué tocar de teclas, madre mia!

Dich.--Callando por aquí.

Syn.--Cómo callará el que arde?

Ido.--No parescia tal el señor Metio.

Dich.--Las tinieblas descubren muchas tachas que alguna vez la luz esconde.

Ast.--Quién lo diria?

Syn.--Quien lo vee y palpa.

Dich.--Ya estamos buen trecho de la ciudad; bueno sera que nos entremos en el bosque y os dexemos allá cabe la fuente, donde de ventura aporta nadie, mientras ymos proueernos de posada.

Syn.--Señor, sí.

Ido.--Y quedaremos solas?

Dich.--Conuiene assi y de parescer los dos allá; escondamos aqui detras estos dineros, para quitar las occasiones, y si viniesse alguno, que no fuesse tentado de cobdicia.

Ast.--Pecadora de mí, y es lexos?

Dich.--No, ánima mia, sino muy cerca.

Ast.--No haze pues al caso, norabuena vays.

Syn.--A Dios, vida, mas no a los aquillos[736]; passito no seas sentida.

Dich.--No sabes que soy Angelica?

Syn.--Diabolica te llamaria yo.

Dich.--Algo te va en que lo sea.

Syn.--Me recomendo, ya estamos en otra tierra, ay os guardareys, mi bien, aora en los campos verdes sola.

Dich.--Aun bolueremos a visitallas, y verás que no pudiera Arachne la sotil, ni Palas la embidiosa, ordir o texer tela más fina.

Syn.--Si traes contigo a Proserpina y todas sus donzellas, qué menos puede ser.

Dich.--Entremos por acá y haremos otra colacion.

Syn.--Desta vez quedo maestro.

NOTAS:

[736] Sic, en las dos ediciones, por saquillos.

SCENA 3. DEL QUINTO ACTO

Morio sale en busca de su muger y halla Melania que venia de buscar a su marido, y conciertanse los dos, casandose ambos por despecho.

MORIO, MELANIA.

[Mor.].--Qué es d'ella, muger, muger, amores, vida, riñones, coraçon, qué viento os ha lleuado? O mal viage haga la nao: Idona, hija, palomina, golondrina, ansaron, ternera, que es de ti? Si son ydas al villar a pie por penitencia? que mi muger queria hazer quaresma, mas los lobos en el camino las tragarian, que era de noche y no las conoscian, o, o, o, ya lloro.

Desdichadas, cómo les dolian los dentazos de aquellas malas bestias, Dios les perdone; pero quién sabe si saldrian por no ser de buena digestion, a lo menos mi muger, que era un poco añeja, y mi hija por causa de las llaues y alfileres (que lobatos no comen hierro como auestruezes). Boto a mí que he apuntado como un Doctor; qué será d'ellas, pues? apostaré que almuerzan del pernil que se quedó alla anteayer: dexad para mí algo, amores, que tengo sed, y comeré para beuer, no beueré para comer como dizia el otro asno. O amiga tan querida, cómo me dexaste assi huerfano? Boto a tal que yo lo soñaua ha media ora. Quiero ver si me recuerdo. Qué soñauas, Morio? ya, ya, que se yuan con dos galanes las galanas y me casaua yo con Melania. Iuro a mí que es buena moça y no le falta nada, aunque sea algo morena; ella sabe amassar, fregar, lauar, labrar, coser, baylar, cantar, hablar, andar, trotar, comer, dormir, besar, soñar y es muy buena cozinera. Qué bueno estaba el puerco de ha seys años, qué linda la tortada de ayer, qué sabrosas las coles y el tocino del entruejo; pues vna ensaladica de nabos y lechugas y dos dozenas de ajos y cebollas, mal año para el Xarife. Mas guay de Astasia, que ya se me oluidaua la pecadora: oh, oh, oh, qué buena muger era; si ella no buelue, tengo de quexarme al alguazil. Por todo la he buscado y no la hallo; en la cozina, en la cámara, en el patio, en la sala y en la saleta, en la otra camara y en la otra, y en la camarilla, por los graneros, porque solia la pecadora hazer subir allá los gatos a visitar a los ratones; en la cantina, que pense quiça auria sed, y se le oluidó de cerrar la boca al torno y se ahogaria la mesquina. Por esso es bueno beuer por cangirones.

Mel.--Algun diablo de los suyos la ha lleuado. No estar de dia en casa con sus ocupaciones no era milagro, mas aora no puede menos ser que ellos andan de noche segun dizen.

Mor.--Gana me toma de almorzar, aunque es temprano, hablando en ello, mas estoy tan alterado con esta yda de mi muger, que beueria por otros quatro.

Mel.--Quién habla aqui? y de mas si es aquel traydor de Andronio, que no le dio reposo la consciencia, despues de auerse burlado assi comigo, y torna a emendallo.

Mor.--Esta deue ser, boto a tal; en el tocado la conosco, porque veo de noche mejor que un gato. Cómo me huelgo! a, muger, adonde diaño fuyste, amores?

Mel.--O desdichada, Morio es este; perdida soy, que me han sentido; qué dire? Ya, ya, que estaua mi prima en passamiento y me embiaron a llamar: Melania diras, amo. Pues amo, qué te hazes por aqui a esta ora?

Mor.--A do las dexas? ellas pense que eran.

Mel.--Quién?

Mor.--Tus amas la grande y la pequeña.

Mel.--Cómo assi?

Mor.--No las hallo, ni sé quál diablo las lleuó.

Mel.--Búrlaste?

Mor.--Para burlar es el negocio: estoy ya medio casado.

Mel.--No lo digo yo?

Mor.--Oh, oh, oh! Menester es llorar.

Mel.--De veras va, a la fe; entrarme quiero a saber deste mysterio.

Mor.--Llegó muy aproposito Melania, porque casados que seamos nos podremos yr acostar y dormir hasta la mañana, y si buelue Astasia, que se tome otro marido, pues se ha ydo sin despedirse.

Mel.--Más mal ay de lo que yo pensaua, qué sera esto! matenme si no son ydas con Apio y Metio, que yo lo olia ya. Qué dirán las gentes? no ternee cara con que parescer. Peccador de Morio, no soy yo sola el agrauiada.

Mor.--Pues qué te paresce?

Mel.--Assi no fuera.

Mor.--O, o, o, qué será dellas? si entraron los ladrones y las hurtaron?

Mel.--No hurtan ladrones hurtos que coman.

Mor.--Si son ydas al villar?

Mel.--A estas oras? donoso estás.

Mor.--Si se ahogaron las desdichadas?

Mel.--En qué mar?

Mor.--En el pozo, que aun no he ydo á ver.

Mel.--Ni vayas.

Mor.--Si son ydas a conffesarse con los frayles, para ajunar oy, que es dia de pescado?

Mel.--Podria ser, mas es temprano. O si estan en la huerta plantando ajos??

Mor.--Allá he estado. Si son ydas a Santiago que eran deuotas dél?

Mel.--Esso deue ser.

Mor.--Dessa manera no bueluen más, que es lexos. Oh, oh, oh, Astasia, mi salsa, mi culantro y mi yerua buena, adonde te fuyste?

Mel.--Consuelate, Morio, por tu vida, que muchos desgraciados ay por el mundo, y yo soy vna dellos.

Mor.--Eres, amiga, cuytadilla? pues yo no veo mejor remedio que casarse el desgraciado con la desgraciada, y no curar de los graciosos.

Mel.--Assi andaria todo derecho.

Mor.--D'aca la mano, amores.

Mel.--No, no, Morio, no tan ayna.

Mor.--Ayna dizes? y ha dos horas que se partieron.

Mel.--Y si boluiesen?

Mor.--Que se busquen otros.

Mel.--Si ya no los tienen.

Mor.--Tanto que mejor; dormiremos más a plazer lo que se queda por dormir. Eya, mis entrañas, que ya te quiero bien.

Mel.--En buena fe que me viene Dios a ver y dexar los diablos para quien son. Búrlaste, Morio?

Mor.--Entremonos, vida, y verás si burlo; qué le falta? pesa más sola que quatro Astasias.

SCENA 4. DEL QUINTO ACTO

Andronio busca Melania, y halla Aplotis que llora por su tia y prima, y que va buscar Logistico su seruidor, y despues de trauar amores se conciertan.

ANDRONIO, APLOTIS.

[And.].--Doleria afirma que está loca, y no puede ser menos, segun sus disbarates: yo no sabía qué dezirme, y ayna me tornara como ella. Esto me faltaua para prouar de todo: adonde yre que no me acompañe la desgracia? Quiso mi ventura sacarme de la mar, para hecharme en este fuego, si me auia resfriado. Desterrado de mi tierra por amores, y aqui medio perdido por la perdida, y loco por la loca, con dolores. Qué remedio, que está ya crescida la rayz: yo no lo siento, si Doleria no lo halla[737] como promete. Lo que más me lastima y haze que la ame, hasta tambien enloquecerme, es que por mí se enloquecio, tanto me queria la pecadora. Bien se paresce en sus palabras; porque aquel hablar de casamiento, de preñez, de soñar y de velar, y otros requiebros, no es otra cosa que publicar aora la causa de su locura, y hechar fuera de rondon lo que tenia guardado y escondido el pensamiento como agua represada. Pero la otra labrandera que despues me salio al camino con otra tal, me hace estar en duda y confuso de qué parte esté la locura; porque tengo dos testigos contra mí; y yo soy solo, si no hay otro que me paresca y aya hurtado o comido lo que éstas quieren que pague. O en sueños me lleuó el enemigo como estriega, aunque las estriegas sueñan lo que dicen, y yo seria assi Stryon Doctor haziendo lo que estas mis amigas sueñan. Pero Doleria dize que la labrandera es muy refalsada, y oyendo la question de Melania sin ser vista, quiso despues burlar de mí para hazerme perder de todo el seso. Yo quiero todauia yr por allá[738]. Si la veo y habla más a proposito es buen señal; si no, puedo proueerme de vn hospital para los dos.

Apl.--Mesquina, qué haré? a dó me yre con tamaño desaliño?

And.--Demas si es ésta? No lo paresce; Aplotis es, qué desaliño trae.

Apl.--Mi tia Astasia y mi prima Idona se son ydas.

And.--Ydas? qué quiere dezir ésta?

Apl.--Con aquellos recueros, dias ha que lo recelo.

And.--Estás aqui, Andronio? atiento.

Apl.--Mal año para ellas y para ellos.

And.--Y para Melania y para mí si les hizo compañia.

Apl.--Mirá por vida vuestra, qué gentileza y discrecion, que más parecen mulos, aunque recueros.

And.--No acabará ésta de dormir y de soñar yo? qué mulas o qué mulos quiere alquilar?

Apl.--Igual era la de Heraclio y su intencion que a ambas seruia y veneraua y defendiera el passo de Tintoil por amor dellas. Vendianle higos maduros, danle aora por ellos higas verdes, y por melones a la prueua calabaças.

And.--Luego todos somos sanos.

Apl.--Lo más salado de todo está el casamiento de la mula con el asno; el aurá de parir, que ellas no paren.

And.--Qué mula es esta, pese al diablo, o qué parir de asno?

Apl.--Melania con Morio? Ah, ah, ah, reyré aora, que ya he llorado un rato.

And.--No es este muy buen verso; menester es salir de duda. Qué lluuia o sol es éste, señora Aplotis? o qué desaliño por allá!

Apl.--Andronio es, su parte le cabrá.

And.--No me respondes?

Apl.--Dios te guarde, señor Andronio; estaua vn poco enuelesada, perdonáme.

And.--Qué ay por allá, señora Aplotis? dizenme que está mala Melania.

Apl.--Harto mala.

And.--No me engañó luego Doleria.

Apl.--Qué te dixo?

And.--Que estaua loca, porque yo se lo fuy a preguntar por ciertas locuras que le oy.

Apl.--Ah, ah, ah, despues lloraremos tú y yo, señor Andronio.

And.--No te entiendo.

Apl.--Si la mujer es hija del marido, como dizen, ella está loca siendo casada con el loco.

And.--Cómo casada? con qué loco?

Apl.--Yo te lo dire, para que de oy más busques mujer: son ydas mi tia y prima con Apio y Metio, y con los dineros de la casa, para no boluer. Morio y ella guardan el resto, y son casados, y aun más que quedan en la cama, por no poder arrepintirse.

And.--Es possible esso?

Apl.--Como ser de dia aora. Escoziole y está medio pasmado; maldita sea ella que tal trueque ha hecho. Estas y las otras hazen perder el crédito a las buenas. Daria esta sortija por hallar en casa a Logistico y darle parte desta caualgada, aunque le duela por el amigo; de vna vez o dos que le he hablado le quiero como a mí, y segun se me trasluze no me engaño.

And.--Ay, ay, ay, que muero; socorreme, Aplotis, mi señora.

Apl.--Pues, señor Andronio, qué cosa es esta? qué animo es este de gentilhombre?

And.--Ay, ay, ay, o falsada fe, falso amor, hembra falsissima!

Apl.--Triste de mí, si se me muere entre las manos. Marauillome de ti, señor Andronio, morir por quien no meresce tu çapato? Lastima tengo, hermoso y dispuesto mas que vn aleman. Maldita sea la vellaca.

And.--Qué dizes, señora Aplotis? o qué me aconsejas?

Apl.--Que la des al diablo y tomes otra que te meresca; que no aurá ninguna que no se tenga por dichosa; y más es poquedad no holgarte de ser quito della.

And.--Bien me aconsejas, pero recelo ya que otra qualquiera se me torne Melania.

Apl.--No hará, y assi no ouiera hecho voto yo de ser monja.

And.--Monja, señora?

Apl.--Sí.

And.--Pues y no lo mudarás? yo te auré licencia.

Apl.--No sé.

And.--Si harás, señora, por quien comiença ya a arder por ti.

Apl.--Tan ayna?

And.--Quiere mi suerte satisfacerme, vista mi fe y lealtad mal empleada; por esso acceptame por tuyo y toma estos ojos, este coraçon y a esta mano en prendas d'ello.

Apl.--Qué auisadamente lo dize su merced! Auré mi consejo.

And.--Si quieres verme muerto sea assi.

Apl.--No, no, no, señor Andronio, he aqui la mano.

And.--Quede, pues, en ella el anillo de la fe hasta su dia.

Apl.--Soy contenta.

And.--Y yo bienauenturado.

NOTAS:

[737] Haya en la edición de 1572. Está corregido en la de 1614.

[738] Aya en la primera edición.

SCENA 5. DEL QUINTO ACTO

Asosio y Doleria transfigurados en Astasia y Idona, bueluen a Apio y Metio.

ASOSIO, DOLERIA, APIO, METIO.

[Aso.].--Pues, Doleria, qué determinas? tenemos tú y yo de ser Deucalion y Pyrra y entrambos representar el mundo?

Dol.--Calla, que presto se acabará el diluuio y saldremos a tierra. Mas aora es menester que con sus vestidos dellas vamos a ellos y les demos otro asalto.

Aso.--En qué en los cabellos?

Dol.--En las capas y en las espadas, como hizieron nuestros hombres, porque nos lleuen menos ventaja.

Aso.--Y dónde los hallaremos?

Dol.--Aora, aora te porne con ellos.

Aso.--Cómo sabes que tienen ya otros vestidos?

Dol.--Sin más astrologia es de pensar se ayan ydo armar de nueuo para boluer a sus amores.

Aso.--Doy al diablo tal saber; si es assi, y no escapan, luego nos casamos.

Dol.--La mitad está hecho, y para el resto te pornas de lodo, vellaco, mesonero del consejo, o qué niño!

Aso.--No, que todos los huespedes conoscidos te seruirian y con los otros dissimulariamos por los despojos.

Dol.--Aun te quedó sed? no ves que estamos ya proueydos para algunos dias?

Aso.--Cómo eres necia! Dure el officio, que quanto más moros más ganancia.

Dol.--O Moras. Guay de Agar si le dexaste Ismael en el regaço.

Aso.--Algun angel la socorrera, y ella es para todo; mas por tu vida dime, qué será della en estos trances? marauillome de cómo tan bien no se embarcó esta marea.

Dol.--Para andar seruiendo por suertes la peccadora, ay le queda Morio o Morrion; podria ser se concertassen, y tanto más ayna, si trae carga, haziendole creer que se parescen como la cebolla con el hueuo.

Aso.--Y otra que alli ay por nombre Aplotis, linda y honesta como vna sancta?

Dol.--Sé por quien dizes: quedará por heredera de su prima, y assi estará todo acomodado; y si hombre fuera, nunca a otra me pegara.

Aso.--Marido le hallaremos tiempo andando.

Dol.--Qué buena pieça; tú querias hazer parentesco con todo el mundo y auer más hijos que Gedeon.

Aso.--No faltaria vno que los degollasse.

Dol.--Assi acaesce. Calla aora, que entramos en el puerto y vienen nuestros marineros; oygamos con todo lo que dizen.

Met.--Doy al diablo estas andadas; mejor fuera no las conocer.

Aso.--Assi lo digo yo.

Apio.--También yo tuerço las orejas; de tales caldos, hermano, tales pallos.

Dol.--Tarde caystes en la cuenta.

Met.--Ayna nos mataran los ladrones, si no les dieramos lo que pedian.

Aso.--Más teneys que andar.

Apio.--Auemos sido cuerdos; pero qué te paresce, es tiempo aun o auran salido solas?

Dol.--Aora lo sabreys.

Met.--Boluamos hazia allá.

Apio.--Los cabellos se me herizan.

Dol.--Aparescamosles como ánimas destotra parte.

Aso.--Bueno será.

Met.--Acá vienen dos mujeres.

Apio.--Ellas son.

Dol.--Pues, señores, qué demora ha sido ésta? ayna nos perdierades.

Aso.--Por cierto sí, qué buenos enamorados!

Apio.--Si supiessen, señoras, lo que passa.

Dol.--Cómo? tuuistes algun encuentro?

Apio.--Encuentro, señora? vn ora andamos a las cuchilladas con seys vellacos que querian nuestras capas.

Aso.--Ay, triste, y cómo os sucedió?

Apio.--Metio lo dirá.

Met.--Digalo Apio.

Apio.--Pienso quedan los dos muertos, y los otros huyeron mal heridos.

Aso.--Bien oyes?

Dol.--Calla, o mesquina, y vosotros venis heridos?

Apio.--No, mas cansadissimos; caminemos presto y reposaremos.

Dol.--Mas antes os yd luego para el bosque a sperarnos, porque nos tenemos de boluer a casa por lo mejor que se nos ha oluidado.

Apio.--Todos yremos.

Dol.--Yo no quiero, que essos heridos bueluan por los muertos con otra compañía y os hallen.

Aso.--Es assi, madre, porque podrian aun entrar en colera y reñir de nueuo.

Met.--Pues solas?

Dol.--No importa, lleuaremos vuestras capas y espadas para parescer hombres, que a mujeres quienquiera se les atreue, y presto somos con vos.

Apio.--Toma, pues, mi reyna de las Almazonas[739].

Met.--Toma tú, mi alma, y no me oluides.

Dol.--Oluidar? No son para oluidar tales amigos. Qué te paresce, Asosio? la vitoria para buena ha de ser sin sangre, y dan entonces más gusto los despojos.

Aso.--No lo supiera tramar mejor la hada Manto; tórnome loco en pensallo.

Dol.--No hagas, que tengo aun de ti necessidad para otras fiestas.

Aso.--Al infierno yre contigo, que allá as de yr.

Dol.--Será malo do tengo tanta amistad? Quanto más que es andar haziendo justicia esto como corrigidor de la comarca, y viene dispensado de la corte, y mas yo sé el Miserere y el De profundis.

Aso.--El De profundis creo yo, duerme descansada; pero boluiendo a nuestras cabras, qué queda aora por hazer?

Dol.--Dar auiso a los griegos de los troyanos y ordenar ciertas Nimphas y saluages que den fin a la comedia, como exemplo de gloria y pena segun las obras; tú lo verás y me alabarás por muger de prol, y despues dello reposaremos.

Aso.--Assi? Camina, pues.

NOTAS:

[739] Sic, en las dos ediciones.

SCENA 6. DEL QUINTO ACTO

Astasia y Idona se encuentran con Apio y Metio en el bosque y ay entr'ellos grandes altercaciones.

ASTASIA, IDONA, APIO, METIO.

[Ast.].--Qué espanto haze, hija, esta soledad!

Ido.--Yo estoy temblando y elada de puro miedo.

Ast.--Ya se acerca la mañana, que es gran consuelo.

Ido.--Mucho tardan nuestros hombres; no les aya acaescido desastre alguno.

Ast.--Mal consejo fue no quedarse vno.

Ido.--Triste de mí.

Ast.--Qué has?

Ido.--No sé qué me adeuina el coraçon.

Ast.--Qué loca está? no sabes que no deue creerse en sueños?

Ido.--Bueno fuera, señora, no auer dormido por no soñar.

Ast.--Qué poca fe. Ayna se acabará este trabajo.

Ido.--Plega a Dios.

Ast.--Gente ay aqui cerca, que oygo hablar.

Ido.--Será el echo de nuestra boz.

Ast.--Bien dizes, nuestros Echos son.

Apio.--Metio, ves algo?

Met.--A nuestras Nimphas.

Apio.--Tan ayna, cómo es possible?

Met.--Auran hallado alguna senda.

Ast.--Si más tardarades nos escondiamos y os dauamos por penitencia correr el bosque.

Apio.--Quién auia de pensar que erades aues, para boluer a casa como dixistes y que bolariedes!

Ido.--Quién lo dixo?

Apio.--Su merced y tu merced.

Ast.--Soñastelo? Pues adonde quedan las espadas y las capas? en prendas de la palabra?

Met.--O qué bueno, mas do las escondiste?

Ido.--Aun duerme Metio, madre.

Ast.--Ya lo veo: quieren burlarse los chocarreros. Caminemos, hijos; dexays allá[740] recaudo? que sperando nos moriamos de miedo, y es razon yr descansar.

Met.--Nos somos los burlados o encantados, que nos dexastes venir solos, diziendo que se os oluidaua lo mejor, y nos hurtastes la buelta ansina.

Ido.--No lo digo, madre, que aun duerme? o quiza han beuido demasiado.

Apio.--Antes pienso yo que el sereno de la noche os ha penetrado las cabeças.

Ast.--No salimos de la huerta todos? no llegamos aqui todos? no os partistes de nos los dos para yr buscar albergue?

Apio.--Dios del cielo?

Met.--Sanctos del parayso!

Apio.--No, señora, si porfias, no te hallamos ya de casa un trecho? y nos dixiste que se os oluidaua lo principal? y queriamos acompañaros, mas no quesistes, con recelo que boluiessen los heridos por los muertos? y por no ser conoscidas por mujeres lleuastes nuestras capas y espadas, embiandonos al bosque do os hallamos con este disbarate?

Ast.--Y nos con otro muy mayor venir os vemos; esta deue ser alguna de las milagrosas fuentes de Merlin.

Ido.--Ellos la traen en las cabeças; no seria malo templarla con ésta.

Met.--Cortesmente, señora.

Ast.--Calla, sandia.

Apio.--Esta es la pena del peccado.

Ast.--Yo lo confiesso, pues assi desatinamos todos. No escondistes alli cerca los saquillos? qué más testigo es menester?

Apio.--Saquillos nos? qué tales?

Ido.--No más, no más, confirmada está la burla. Traydores, assi quereys tentarnos?

Met.--Tentar? vosotras lo hazeys en buena fe.

Ast.--Saquemoslos, Idona, y hablen ellos. Do los pusieron, hija?

Ido.--Ay do estás.

Ast.--Aqui no ay nada.

Ido.--Burlas?

Ast.--No por cierto; busca tú más allá.

Ido.--Ni aqui tampoco.

Ast.--Ni por acá menos.

Apio.--No ves?

Met.--Toma si veo; mas qué trato es este?

Ast.--Ah, ah, ah, y esto más aun, que escondistes los dineros?

Met.--Nos?

Apio.--Nos?

Met.--Nunca Dios lo quiera.

Ido.--Ni lo quiere, basta lo burlado; no se burle más, hermanos.

Met.--Nunca yo burlé de nadie.

Apio.--Ni yo tampoco.

Ast.--Ni yo menos.

Ido.--Ora estemonos assi hasta ser de día claro.

Ast.--Do posistes los dineros, hermanos, por mi vida?

Apio.--En tu cabeça; no veys qué donosa está nuestra ama?

Ido.--Mas no vistes qué gentil donayre?

Ast.--Mas, de verdad, do los escondistes?

Apio.--Otra suya; de verdad que ni tan solamente los tocamos.

Ido.--Esto es perder el seso.

Met.--El afrenta a nos se haze.

Apio.--Pues no?

Ast.--En qué? entremonos más en el bosque y allá disputaremos para ver si vos encanta este lugar, o podra ser que hallemos otra fuente y otros nos.

Apio.--Sea assi, que ni vos tampoco soys las vos si porfiays.

Ido.--Podria ser que nos hallassemos todos duplicados, sin los saquillos, que algunos de nos deuen ser éstos.

Ast.--Tiene razon.

Apio.--No veys qué dize?

Met.--A esto fue nuestra salida?

Ast.--No sea ésta la de Ferraguto viuo, que llevaua a Ferraguto muerto.

NOTAS:

[740] Aya, en la primera edición. Corregido en la segunda.

SCENA 7. DEL QUINTO ACTO

Heraclio, Logistico, Asosio y Doleria se van al bosque transfigurados en Astasia, Idona, Apio y Metio, y les hazen creer que son sus sombras y ser aquella la propriedad del bosque.

HERACLIO, APIO, DOLERIA, ASTASIA, LOGISTICO, METIO, IDONA, ASOSIO.

[Her.].--Guia tú, señora Doleria, pues tan diestramente danças.

Log.--Nunca tal creyera.

Her.--Traya el saber dissimulado.

Aso.--Esso es lo bueno para entrar y salir, como hazia Malgessi ayudando sus doze pares.

Dol.--Affeytadme vos aora a vuestro modo; pero sabed que lo principal teneys por ver; cerca estamos: quando paresca que nos oyen, yo lo tramaré; no aya hombre que se ria ó se acuerde de su nombre.

Ast.--Gente ay aqui.

Apio.--Cuytado.

Ido.--No temas.

Met.--Por las espadas solo.

Ast.--Estemonos queditos, que no podran vernos.

Ido.--Oygamos, pues.

Dol.--No es gran marauilla la de este bosque?

Aso.--Grande.

Her.--Qué tal, señora?

Dol.--Que las sombras aqui se hazen cuerpos.

Aso.--De los hombres solamente; no otros animales.

Dol.--Lo de que más es de espantar que todos los metales se derriten.

Ast.--Qué oygo?

Ido.--Qué veo?

Apio.--No estoy en mí.

Met.--No sé qué me diga; éstas son luego nuestras sombras, o nos las suyas? yo veo allá a ti, señora Astasia.

Ast.--Y yo a ti.

Ido.--Y yo a todos.

Apio.--Y nos a ti. Sancta Maria, qué cosa es esta?

Aso.--No vistes los saquillos que traximos, que tú Apio y Metio alli escondistes?

Her.--Estoy frio, Metio.

Log.--Y yo ardo, Apio.

Dol.--No te lo dizia yo, Idona?

Aso.--Señora, sí.

Ast.--De manera que nos somos los duplicados y los saquillos no parescen.

Ido.--Gran cosa es ésta.

Apio.--Y que tambien los busquen nuestras sombras.

Met.--Yo duermo, no es possible menos.

Apio.--Fregate los ojos; guay de tal sueño.

Ast.--Gran desuentura es ésta, que de nos mesmos estemos escondidos, sin saber aun lo que somos, cuerpos o sombras.

Ido.--O Dios, alumbra estas tinieblas.

Her.--Do piensas, señora, anden aora nuestras sombras?

Dol.--Por el bosque libres y sueltas de los cuerpos.

Log.--Podria ser hallarlas?

Dol.--Por qué no?

Her.--Y hablarán?

Dol.--Toma si hablarán, y aun te digo porfiarán que son los cuerpos.

Apio.--Oye, oye, señora.

Ast.--Estoy loca.

Ido.--No es para estar?

Aso.--No hará la mia esso.

Log.--Por qué, señora Idona?

Aso.--Terná verguença.

Her.--Iuro a mí que auemos de luchar si viene a esso.

Met.--Apio, aparejate.

Apio.--Tú tambien, Metio; mas sabes que veo que las sombras de nuestras amas traen cubiertas nuestras capas.

Met.--Tienes razon por cierto; desse modo sombras somos, pecador, porque las capas no se pueden duplicar sigun paresce.

Dol.--Quién habla aqui?

Her.--Seran nuestras sombras.

Aso.--Las mesmas son; voyme para la mia. Dónde andays, sombra? cómo os partis assi de vuestro cuerpo?

Ido.--Y vos quién soys?

Aso.--Idona.

Ido.--Quién seria luego yo?

Aso.--Mi sombra.

Dol.--Y tú la mia.

Ast.--Sea assí.

Dol.--Pues abracemonos por la bien venida.

Ast.--Ay, sombra, cómo aprietas.

Dol.--Cuerpo diras de amores; ha rato que no nos vimos.

Ast.--Esta es vna gran fuerça, que ayamos de ser sombras de nuestros cuerpos mal que nos pese, y que sombras nos maltraten.

Dol.--Callaos, sombra.

Aso.--Yo con mi sombra me estoy: no es assi, señora sombra?

Ido.--Tú eres sombra, que yo soy Idona; pero hagasse la voluntad del bosque.

Her.--Y tú, Metio?

Log.--Y tú, Apio?

Her.--Lleguemonos a nuestras sombras; llegaos, sombras.

Apio.--Qué os plaze, cuerpo?

Met.--Qué quieres, yo?

Log.--Llegaos.

Apio.--Aqui estamos.

Her.--Abracemonos tambien.

Met.--Ay, cuerpo!

Apio.--Que no soy sombra yo, pese al diablo, que assi me aprietas.

Log.--O vellaca sombra, toma.

Apio.--Ay qué gran bofeton me dió tu cuerpo, Metio!

Her.--Tenelde compañia vos.

Met.--Ay, cuerpo de Apio!

Dol.--No más, sombras, que es gran verguença; no veys nuestra paz?

Log.--Sí, pero sombras de mugeres no lo son de hombres.

Ast.--Ora no más, cuerpos de nuestras sombras.

Her.--Por seruirte, sombra de mi señora Astasia.

Ido.--O Dios, qué cosa es esta?

Aso.--De qué te congoxas, sombra vida mia?

Her.--No te fatigues, sombra de mi señora Idona. Idona, señora mia, vete para mi sombra y dexame con la tuya.

Aso.--Que me plaze. Apio hermano, sombra de Apio?

Apio.--Yo soy, señora Idona.

Aso.--Pues abraçame.

Apio.--Quién rehusaria tal merced, por más sombra que fuesse? Ay, ay, señora, bien paresce que no eres sombra.

Aso.--Cómo assi?

Apio.--Aprietas como cuerpo.

Her.--Ora bien, sombra de mi señora Idona, de qué te quexas?

Ido.--De auer perdido el cuerpo y el alma.

Her.--No te congoxes, vida mia, que yo te doy el mio si lo quieres.

Ido.--Y qué hará tu sombra, Apio hermano?

Log.--Luego le buscariamos otro cuerpo.

Ido.--Las sombras no tienen poder en sí.

Aso.--Señora sombra de mi señora, cómo estays?

Ast.--Como sombra, Idona.

Met.--Como estás, Apio?

Apio.--Que no soy Apio mas sombra di.

Dol.--Sombra.

Ast.--Cuerpo.

Dol.--Viste nuestros saquillos?

Ast.--Ni las sombras dellos, y estoy marauillada de cómo tambien no tengan sombras, ni sé qué se ha hecho de los cuerpos.

Dol.--La propriedad del bosque es derretirse todo metal. Apio.

Her.--Señora?

Dol.--En qué parte los posiste?

Her.--Alli, Metio y yo.

Log.--Es verdad, y demas si los tienen nuestras sombras.

Apio.--Ni las sombras vimos, que como sombras, sombras buscauamos.

Dol.--Era por demas.

Ast.--Cuerpo, no auria remedio?

Dol.--Preguntaremos de que seamos en poblado.

Aso.--No es para oluidar.

Met.--Yo antes quisiera perder mi cuerpo.

Log.--Perdido seas.

Apio.--Y yo el mio.

Her.--Y tú tambien.

Ido.--No yo por cierto.

Dol.--Ora todauia ello es gran marauilla o confusion; será bueno buscar vn nigromante que la deshaga.

Her.--Yo soy de la mesma opinion, señora Astasia.

Log.--No me paresce mal.

Aso.--A do lo hallariamos?

Log.--Yo sé vno.

Dol.--Sombra, quedate aqui con las demas sombras.

Ast.--Assi nos dexas, cuerpo?

Aso.--Mientras boluemos.

Ido.--Yo speraré.

Her.--Sombra, no te mueuas.

Apio.--Y cómo es possible si se va mi cuerpo?

Log.--Cómo eres necia, sombra de Apio; es la virtud del bosque.

Met.--Es verdad, cuerpo; a Dios vays.

Dol.--Todauia os queden las espadas y capas, porque si vienen otras sombras ayan miedo de llegarse.

Apio.--Bien dices; damela acá, señora Astasia.

Aso.--Toma tú, sombra de Metio.

Met.--O señora Idona, con ellas guardaremos vuestras sombras.

Dol.--Por esso es, a Dios quedays.

Ast.--A Dios vaiays.

Ido.--Más al diablo, malditos sean tales cuerpos.

Met.--Yo no quiero, señora sombra de Idona.

Ast.--No sé qué me diga.

Ido.--Que estamos ya en el infierno cogiendo el fruto de nuestras obras, porque siendo sombras tenemos hambre y sed, frio y calor, ira, temor, y las otras passiones de los cuerpos.

Apio.--Yo no lo puedo creer.

Met.--No lo viste?

Apio.--Deben ser diablos.

Ast.--Tanto peor, que quedamos siendo sombras de diablos; pues qué haremos?

Ido.--Que nos boluamos a los cuerpos si ellos no bueluen, y tengamos más cuenta con las ánimas de aqui en adelante.

Ast.--Bueno seria.

Met.--Y los saquillos?

Apio.--Qué preguntas tú por los saquillos, siendo sombra? allá se auengan con los cuerpos.

Ast.--Qué marauilla esta!

Ido.--No se ha visto otra tal; boluamonos a casa, no faltará vna disculpa.

Ast.--Donosa estás; y si hallamos allá los cuerpos que nos hechen con la maldicion?

Ido.--No miras que solamente es en el bosque la diuision?

Ast.--Tengo miedo lo sea para nos por todo el mundo; veamos en qué para, y si bueluen estos negros cuerpos.

Apio.--A la fe que no lo son sino muy blancos, y que no sabria yo atinar de sombra a cuerpo.

Ast.--Metamonos más allá dentro del bosque.

Ido.--Sea assi, veremos si nos hallan todavia.

Apio.--Podra ser que topemos con los cuerpos de los talegones.

Met.--Qué necio, siendo sombra?

Apio.--Ya se me oluidaua.

Ast.--Silencio.

SCENA 8. DEL QUINTO ACTO

Aglaia y Thalia, Gracias del cielo, se quexan de la ingratitud de los hombres, sobreuienen dos Musas, Caliope y Melpomene, como Nimphas del bosque que fingen ser ellas.

AGLAIA, THALIA, ASTASIA, APIO, METIO, CALIOPE, MELPOMENE[741].

[Agl.].--Hermana Thalia, podemos boluernos de oy más al cielo.

Tha.--Por qué lo dizes?

Agl.--Mas por qué lo preguntas?

Ast.--Qué es esto que vemos?

Apio.--Angeles sin alas. Metio, qué dizes?

Met.--Que me toma dentera.

Ido.--Qué desuergonçado!

Agl.--Qué ves acá en los hombres para no huyr dellos como del proprio mal?

Ido.--Sí aosadas.

Ast.--Calla y oygamos este sermon.

Agl.--Muerta la fe y el amor desterrado, qué verdad ay entre ellos? no es todo mentira? mira los ricos y todos los grandes, que deuian ser spejos de otros, de qué manera gratifican al cielo aquella preeminencia y estado?

Tha.--De spacio lo tomas, si por ay andas.

Agl.--La carne es la guya de todas sus obras; a quién viste valer que meresca en sus casas?

Tha.--A los que más saben del mal y menos del bien.

Agl.--Quatro maneras de hombres, a saber: los mas principales, que en vez de persuadilles a la justicia y otras virtudes, les hablan a su apetito, inclinando la lengua y ademanes alli do ven que ellos se inclinan.

Tha.--Tanto más pena merescen los tales, quanto estan más entre el cielo y la tierra y entienden lo de arriba, veen lo de abaxo y son los ojos del rico.

Agl.--Bien dizes, pues dan con los miseros en el precipicio; mas esso no los desculpa, porque el que ha de dar cuenta de sí y de otros es menester que conosca a sí y a los otros.

Tha.--Si no preguntenlo al griego de antaño.

Agl.--Si a la fe. Los grandes, para merescer este nombre, deuian hazerse primero pastores y guardar ganado.

Tha.--Buen cargo les das; desuarias?

Agl.--Desuaria quien otro siente.

Tha.--Esso queria yo entender.

Agl.--No sabes que el que es pastor a derechas no recela, por mejorar su ganado, frio o calor, lluuia, viento o granizo, y que no deue dormir ni comer sino a hurtadillas?

Tha.--No tanto, no tanto; por qué?

Agl.--Por qué? ternias por bueno dormir el pastor quando duerme el ganado?

Tha.--Esso no.

Agl.--Pues menos si vela, si ha de guyalle de valle en valle y de collado en collado, y buscar los pastos mejores y aguas. Y aun le conuiene que los conosca de antes, y sepa do ay yeruas malas y por qué parte pueden entrar los lobos que siempre andan rastreando tras él y otras fieras, si quiere conseruar lo presente y adquirir lo futuro.

Tha.--Pues todo ha de ser trabajo sin otro prouecho?

Agl.--Tampoco; bien puede seruirse de la leche, carne y lana, por la medida de lo que puede el vno ha menester el otro, sin dejar las ouejas desnudas y sin sangre, y dar todo a los perros de que se fia y sobre que descarga su cargo, los quales seruiendose del sueño del amo, muchas vezes se hacen de acuerdo con los lobos.

Tha.--Aora te entiendo; de suerte que querias assi hiziessen los ricos? Desse modo esclauos les podrias llamar.

Agl.--Ah, ah, ah, gana me toma de reyr.

Tha.--Por qué?

Agl.--Por quál carga de agua piensas se les da el estado? para hartarse de carne y seguir sus antojos a rienda suelta? engañado estás; la más aspera y trabajosa suerte es de todas, por lo qual Ulisses dexó escoger a los otros primero, tomando despues la más infima, y por que todos pasauan, affirmando y jurando que si mil vezes boluiese al mundo, tantas rehusasse la de grande que auia sido.

Tha.--Pues y las otras tres, quáles son?

Agl.--Valasme Dios, ya se me auia oluidado. La segunda, de los officiales, que éstos haziendo el reporte de lo que por las manos les passa al reues y falso, confunden las colores todas, passando lo negro por blanco, blanco por negro, con tener más el ojo a su proprio gusto y interes que a la honrra y prouecho licito del señor; y aun les cumple sean buenos pintores y anden siempre con el pincel en la mano para reboçar lo que está debaxo y el daño que la verdad les haria, si acaso paresciesse algun rayo della. De los otros me toma juntamente risa y verguença.

Tha.--Reyamos, pues, todos, hermana. Quién son essos?

Agl.--Los señores chocarreros.

Tha.--Ya me reyo tambien sin que oyga más adelante.

Agl.--Sentinas proprias de males, qué vicio ay que éstos no tengan? glotones, no en secreto sino en la presencia y con mucho gusto de sus proprios señores; borrachos, suzios, hediondos y estragadores de lo que falta a los pobres, los quales si tomassen todos estos vicios por occasion de reprehender los agenos y incitar sus señores a virtud alguna, entresachando col y lechuga (como se dize), merecerian loor, como Democrito, que se fingia loco para el mesmo effecto. No embargante que la virtud sea libre, y no ay para qué vsar destas mañas. Pero éstos, todo lo que hazen y dizen es tal que me viene asco en pensallo (aunque sus señores le hallen tal gusto) con tanta libertad de entrar y salir, que bien podemos dizir que estan siempre abiertas las puertas a los peccados y tan occupadas con ellos, que no entrará vna sola virtud aunque quiera.

Tha.--No fueras tú Aglaia ni no lo sintieras assi.

Agl.--Los quartos son de más importancia, puesto caso no sean tan conoscidos. Ah, ah, ah.

Tha.--Algo tienes no menos sabroso; dilo por tu vida, hermana, de presto.

Agl.--Las espias.

Tha.--Las espias? qué dizes? no son necessarias essas para guardarse de los enemigos?

Agl.--O de los amigos.

Tha.--No lo entiendo.

Agl.--Creolo, es otra suerte de espias de hermosuras.

Tha.--Ya, ya; dónde estaua yo?

Agl.--Dessean tanto la hermosura de sus señores, que se la ajuntan de todas partes, y para que les pueda seguir y vaya liviana, apartan della primero lo más pesado, que es la virtud, por muy pegada que ande, con sus instrumentos que para ello traen; porque de otra manera se quedarian en el camino sin poder llegar por el graue peso. De aqui podras colligir el resto.

Tha.--Entendido se está; pero, hermana, algun aliuio cumple que tenga el gran peso que tienen los grandes sobre sus espaldas.

Agl.--No lo ay mayor que el de la virtud, si vna vez se tiene por habito, el qual facilita a lo impossible; mas anda la peccadora tan lexos de poblado y mal vestida, que no ay quien la conosca ni quiera su conuersacion.

Tha.--A la verdad el nombre de Rey declara su obligacion, porque quiere dezir mensajero, de quién? sino de Dios.

Agl.--Has concluydo breuissimamente.

Tha.[742].--Pues los otros estados de alli para baxo allá van, y todos hazen el mono al natural y contra natura, que tanto más carga a sus amos. Pero esto no escusa los subditos, pues, como dizen, es cada vno señor de su tienda. Ora, hermana, con tan buena gracia de hombres, qué tienen que hazer por acá las Gracias?

Tha.--Y de mugeres no dizes?

Agl.--Todo es vna massa, mugeres y hombres; si no mira las alteraciones que van por el mundo, que si engaña Hulana a Cicrano y se burla dél, engaña despues Cicrana a Hulano, y cada vno se apressura a començar primero, o sea hombre o muger, los tratos contratos entrellos, que más virtud o primor tienen que los dísbarates de entrellas.

Ast.--Triste de mí.

Apio.--Lloremos, señora, y prometamos alguna romería.

Ido.--Ya es tarde.

Met.--Tambien yo estoy para pelarme las barbas. Metio, qué heziste?

Melp.--Caliope.

Cal.--Qué mandas, hermana?

Melp.--Bien oyste el discurso de nuestras dos Gracias.

Cal.--Toma? no me paresce andan menos aborridas de los hombres que nos, los quales tienen el mesmo odio a las sciencias que a la virtud que ellas dizen.

Melp.--Como sean parientas, paresce no puede amar lo vno quien aborresce lo otro.

Cal.--No les hariamos vna burla?

Melp.--Qué tal?

Cal.--Como la de los enamorados vnos con otros.

Melp.--Hazer dellas sombras?

Cal.--Sí.

Melp.--Comiença tu.

Cal.--Ola ola, sombra, por qué os partistes de mí?

Ast.--No veys vosotros que tambien hacen sombras las Gracias.

Ido.--Ya aora no ay que dudar; sombras somos.

Apio.--No lo dizia yo?

Met.--Ay de mi cuerpo!

Agl.--Cómo, sombra? qué dizes tu o quién eres? soys Nimphas deste bosque quiça?

Melp.--Qué buen dissimular; sabed, si no lo sabeys, que aqui en él se apartan de los cuerpos las sombras.

Tha.--O qué lindo! de manera que vos soys las Gracias y nos vuestras sombras.

Cal.--Pues qué pensays? Sombra de Aglaia, llegate acá.

Agl.--Ah, ah, ah, o tú acá presto.

Tha.--Y tú acá.

Melp.--Graciosas estan las sombras.

Agl.--Y desgraciadas las Gracias, aunque no sean feas.

Cal.--No más donayres; juntaos al cuerpo.

Agl.--Que soy contenta; con esta saeta.

Melp.--Tirá y uereys si rescibis otra mayor.

Tha.--Qué mysterio es este, sombras de Gracias?

Cal.--Sí, aunque os pese.

Agl.--Tienes razon, si quieres assi interpretar a este mundo, que de lo bueno no ay en él que la sombra, y de lo malo todos son cuerpos.

Melp.--No miras, Aglaia, qué gran doctor se ha tornado tu sombra?

Cal.--Algo deuia deprender de su cuerpo.

Agl.--Y vos no quereys? tomá, pues.

Cal.--Assi y tirays?

Melp.--A las saetas, Caliope, que dexamos junto a la fuente, porque estas no bastan.

Tha.--No yreys solas.

NOTAS:

[741] Debe añadirse á esta lista de personajes el de Idona, que en el discurso de la escena aparece varias veces.

[742] Por errata Aglaia en las dos ediciones. Continúa en todo lo restante del diálogo la misma equivocación.

SCENA 9. DEL QUINTO ACTO

Astasia y su compañia confusos y marauillados de lo que veian, vienen Heraclio y Logistico dar con ellos.

ASTASIA, APIO, IDONA, METIO, HERACLIO, LOGISTICO.

[Ast.].--Vistes vosotros?

Apio.--Toma si vymos; yo no puedo creer que sea éste el mundo de ayer.

Ido.--Deue ser otro.

Apio.--Pero yo comeria.

Met.--Calla, diablo; sombras no comen.

Apio.--Quiça que almuerzan nuestros cuerpos aora, que tardan.

Ast.--Nadie se mueua ni porfie, pues aueys visto lo que ha pasado entre las Nimphas, y la furia lleuauan[743] tras sus cuerpos las sombras.

Ido.--Qué les harán por la desobediencia los cuerpos?

Ast.--No escapan de estrecha prision.

Ido.--Sombras prision?

Ast.--Ya ves la qualidad del bosque, que es boluerse cuerpos.

Ido.--De manera que no falta aqui compañia a los solos.

Ast.--No ay aqui solos.

Apio.--No lo viste? dos yos y dos tus, y dos vos y dos mundos auria si entrasse aqui el mundo.

Met.--Pues qué haremos?

Ast.--Esperar los cuerpos con paciencia y rogalles nos saquen de aqui.

Ido.--Y nos no yremos?

Ast.--No lo entiendes; en saliendo del bosque no ay más sombras; qué seria de nos?

Ido.--Estar en los cuerpos.

Ast.--Y si ellos encuentran ladrones que los maten?

Apio.--Oxe, mejor será sperallos; más quiero ser sombra biua que cuerpo muerto.

Met.--Como sesudo.

Ast.--Milagros son que no sabiamos.

Ido.--Nunca tal oy.

Her.--En mi vida he visto burla más graciosa.

Log.--Yo rebentaua por no poder reyr.

Her.--Qué soptil y prompta es nuestra Vrganda!

Ast.--Yo oygo hablar.

Ido.--Si son nuestros cuerpos?

Apio.--Bien vengan si nos traen que mascar, que tan bien lo aria yo aora como dos cuerpos.

Met.--Calla, hermano, que otros son sombras o cuerpos.

Her.--Habla passo, que ya los veo; veamos si parescen nuestras sombras.

Log.--No será malo.

Ast.--Triste de mí, este es Eraclio! qué qué sera de nos con tal verguença?

Ido.--Más valiera ser sombras muertas.

Met.--Guay de nos, Apio; estos son los... ya me entiendes: harán nos algo?

Apio.--No sé a la fe; diremos vayan buscar los cuerpos, que somos sombras nos.

Her.--Quién anda aqui? que veo yo, Logistico?

Log.--Lo que yo, a Astasia y a Idona con sus amores; y todo el pueblo habla dellas en la ciudad.

Her.--O ladrones engañadores, qué aueys robado las damas y los dineros; aqui morireys a nuestras manos.

Ast.--O desdichada!

Apio.--Escuche tu merced, señor Heraclio, que ya te conosco. Verdad es que aqui llegaron esos cuerpos y se boluieron; nos somos sombras, y no es razon que las sombras paguen los pecados de los cuerpos.

Log.--Cómo sabremos nos que soys vos sombras? que bien sabemos ya la propiedad del bosque.

Her.--Con buenos pallos, que siendo sombras no los sentiran.

Apio.--Ay, ay, ay, que me matan.

Met.--Ay, ay, huyamos.

Apio.--Que no soy cuerpo yo, pese al año malo.

Ast.--O cuitada.

Ido.--Bien empleado es, que teniendo espadas se dexan apallear.

Ast.--Qué haran, peccadora, siendo sombras?

Ido.--Que no lo sientan, si lo son, ni nos por ellos.

Log.--O traydores vellacos!

Apio.--No spero más.

Met.--A los cuerpos, Apio.

Her.--Qué correr hazen los villanos; bien paresce que son sombras segun la ligereza. Pues, señora, qué ha sido esto; sin despidir? y el amor, señora Astasia, la paz y las verdades, donde están? cómo lo entendiste? Claro se muestra lo que publican tus seruidores, que aueys dexado los cuerpos y las animas por siguir las sombras. La honrra, grauedad y honestidad, la sanctidad del monasterio y de las monjas dónde quedó? al bosque de las sombras vino a parar todo? y tú señora Idona, que representauas a Minerua, do estás, qué fue de ti? aquel mirar honesto, aquel hablar pausado y otras muchas gracias que tenias, sombras eran y sombra fue todo?

Log.--Y tú más sombra, que se lo creyas. No te lo dezia? no te lo mostraua como en espejo? Qué lindas damas! no se contentaron de robar la honrra, sino tambien la casa.

Her.--No respondeys?

Log.--Estan corridas las peccadoras niñas.

Ast.--Ay triste!

Ido.--Ay cuytada!

Her.--Tarde llegaron essas cuytas y tristezas.

Log.--Cayeronse las raposas, será para ordir otro engaño; dexemoslas y vamonos.

Her.--Esso no, la principal virtud es la clemencia, y con que más los hombres a los angeles se semejan.

Log.--Qué quieres, pues?

Her.--Que vamos por agua a essa fuente atras.

Log.--Y Dios permita que las torne en perras, pues han offendido assi a Diana.

NOTAS:

[743] Lleuan, en la segunda edición.

SCENA 10. DEL QUINTO ACTO

Caliope y Melpomene bueluen a buscar a Heraclio y a Logistico y los toman por sus sposos.

CALIOPE, MELPOMENE, HERACLIO, LOGISTICO.

[Cal.].--Avn me rio de la yra de las Gracias nuestras hermanas.

Mel.--Harta razon tenian, sombras de Gracias. Dios nos guarde, qué harias si alguno te llamasse sombra de Musa?

Cal.--Lo mesmo que ellas, y todauia de vno y otro ay sombras ya.

Melp.--Y aun por esso quieren boluerse al cielo, y nosotras andamos por los desiertos, porque las sombras tienen lo habitado y vsurpan nuestros bienes. La mentira occupa el lugar de la verdad, la lisonja el de amor, y de toda otra virtud el vicio. No miras que llaman al fuerte temerario, al cobarde prudente y sagaz al malicioso? a tus Poetas locos y chocarreros a mis Tragicos? sin tratar mejor nuestras hermanas.

Cal.--Quántas vezes me rio dello y de la desgracia desta edad postrera, que de hierro se aurá de quedar escoria, que no aprouecha para nada.

Melp.--No le falta mucho; pero dada su buelta, hermana mia, menester es que torne al oro.

Cal.--Esso solamente consuela los afflictos aunque tarda.

Melp.--Natural es de lo bueno y precioso costar más.

Cal.--No ay duda en esso, mas que sean llenas las medidas, no aurá sombras ni bosques, sino todo claridad, y los dientes de cada vno sentiran lo agrio, el paladar lo amargo o dulce, y terná su lugar proprio la justicia, donde la hechó por vna parte la crueldad, la floxedad por otra.

Melp.--No es poco indicio dello que nos embian a estos hombres por sposas, en cuya compañia podria ser resuscitassen nuestras virtudes muertas por manos de los Gigantes.

Cal.--Ah, ah, ah, donosa está Melpomene; Enanos dize, porque essos Gigantes algo hallaron, pues trabajauan de subir al cielo, pero estos estando pegados con el suelo, trabajan y fatiganse por descender al centro del infierno.

Melp.--Pequé, mejor sentencia diste. Caydo se an las sombras.

Cal.--Ni con esso les pueden ya engañar.

Melp.--Agua lleuan para boluellas en su acuerdo.

Cal.--Officio de generosos coraçones; enemigo rendido ni perro muerto muerden.

Melp.--Bien veo que estaremos bien casadas; llega primero tú.

Cal.--Mas tú.

Melp.--Mas sea entrambas juntamente.

Cal.--El regidor del cielo os salue, hermanos, acá en la tierra.

Log.--Heraclio? qué paz es esta o qué vision? qué vista, qué hermosura tan estraña?

Her.--Estoy arrebatado de tal gloria. Nimphas deste bosque deuen ser.

Melp.--No respondeys? estays suspensos de tan no pensada compañia?

Her.--Hermosas Nimphas (que Nimphas deueys ser, segun los gestos Angelicos serenos) nuestro silencio dize lo que callamos.

Log.--Los ojos, almas y las potencias dellas estan en vos, el discurso solamente anda.

Cal.--Soys de nos contentos?

Her.--Cómo podra la lengua pronunciallo?

Melp.--Quereys trocar las muertas por las biuas? la fe por la maldad? engaño por amor? mentira por verdad? las sombras por los cuerpos? por desgracias gracias? por ignorancia sciencia? mortal por inmortal?

Her.--O gran Dios!

Melp.--Pues él lo manda.

Log.--O summa prouidencia!

Cal.--Ella lo ordena, y quiere reducir el mundo a su edad primera. Yo te rescibo, Heraclio, por fiel amante.

Melp.--Yo a Logistico por leal amigo. En esto veys, hermanos, quál sea el premio de la fe y quál el castigo de infidelidad y inconstancia. Mirad con quién tuuistes fe? o furias infernales.

Cal.--No paremos aqui más, hermana; seguidnos vos, amigos, pues quiso vuestra buena suerte.

Melp.--La suya cada vno, y en lo más espeso deste bosque, y entre sus más claras aguas, nos gozaremos del diuino Ambrosia y Nectar; aqui vernan, mugeres, las sombras que siguistes en cuerpos de saluajes hazeros compañia, y terneys tambien otros frescores, conformes a sus nombres; nos iremos luego dar las gracias a la Gracia, a su templo cerca de aqui, cantando todos. Empieça tú, Caliope.

Cal.--Pues qué cantaremos?

Melp.--Algo de amor; digalo Heraclio.

Her.--Pues lo mandays:

El amor que no es amor, Iusto es que se desame Y que desamor se llame Con otra razon mayor. Porque el que de veras ama No dexa nunca de amar, Antes quiere desamar Al que esta virtud desama. Y con más razon se llama Aborrido desamor, Si no le quema su llama, O siendo amor, no es amor.

SCENA 11. DEL QUINTO ACTO

Astasia y Idona quedan lamentándose, y vienen los saluajes, a saber, Apio y Metio tornados saluajes.

ASTASIA, IDONA, APIO SALUAJE, METIO SALUAJE.

[Ast.].--Amarga de mí y desdichada, quál spirito me engañó, qué furor fue este mio? mal afortunado dia, menguada ora en que lo pensé, por qué interes, triste de mí? de un deleyte breue, falsa alegria? es este el remate de mis obras? el fructo de mis votos? a qué mundo yre que no me afrenten Dios y los hombres? para con hombres, hombres bastan alguna vez; mas para con Dios, quién basta o quándo? O soberana Magestad, qué sera de mí en el bosque de las sombras? bien tengo la sombra que busqué.

Ido.--Ay, no más, señora, por tu fe.

Ast.--Por mi fe? yo no la tengo, pues no la guardé.

Ido.--Dios recibira la penitencia.

Ast.--No sé lo que aprouecha quando es forçada. La justicia no dejará nunca su officio.

Ido.--Ni tampoco la clemencia.

Ast.--Qué será de nos? que ya se sabe de nuestro desarranjo. No viste Heraclio do nos halló? No sabes su verdad y mis engaños? pues la causa dellos me desculpa: qué prudencia, qué juyzio, por qué gracias le dexamos? tarde abre los ojos la neccesidad, quando al consejo o remedio ya no ay lugar. Qué esfuerço, qué valentia de hombres, dexar las armas? dónde estauan los dos muertos y tantos heridos desta noche?

Ido.--Estoy atónita.

Ast.--Quán differente premio tiene la fe, en qué pára la virtud y amor sincero, sino en perpetuo galardon? no has mirado la hermosura, gracia, lindeza de sus Nimphas? el amoroso recogimiento que hizieron a sus nueuos amadores? el resplandor de aquellas diuinas caras? los habitos, la magestad de las palabras? su contentamiento y gloria dellos? que de tan breue comunicacion lleuauan ya otros semblantes. O cielos que moueys esto de abaxo, por qué quesiste que nasciesse?

Ido.--Iusto es pagar por do peccamos y que seamos pasto de villanos, y que para nos esten guardados Satyros, como Nimphas para ellos.

Ast.--Yo tomaré por paga sufficiente esta espada, dexando aqui mi sangre en testimonio de la culpa.

Ido.--O señora!

Ast.--Nadie lo estoruará; morire por ambas, pues offendi a ambas. Biue tú para publicalle, y sperar mejor fortuna.

Ido.--Dessa manera, estotra hará semejante prueua en tu Idona. Porque no se diga que si en la vida y mal consejo te siguy, en la muerte no lo hago.

Apio saluage.--Corre, compañero, corre.

Metio saluage.--Corre tú, que yo vuelo.

Ast.--Desuenturada, que aun para morir me falta tiempo.

Ido.--Qué cosa es esta, madre mia? de do vienen tan fieros saluages? yo me muero.

Ast.--Soy les en cargo si vienen hazer por mí la execucion. Ay, mesquina, qué feas y dessemejadas cataduras.

Apio saluage.--Mas lo an sido tus obras de tus palabras.

Metio saluage.--Pagarán las sombras los desuarios de los cuerpos. Aparejaos, que Minos lo manda. Nos somos los cuerpos de las sombras que amastes; venimos a lleuaros do estan los vuestros, terneys paciencia: toma tu sombra, Apio, pues eres Penitencia.

Apio saluage.--Toma tú, Pena, la tuya.

Ast.--O cuytada, no eres Apio tú?

Apio saluage.--Apio saluaje soy, cuerpo de Apio; vuestros cuerpos nos lleuaron do estan aora nuestras sombras; cumple que las sombras allá vayan con nuestros cuerpos.

Met.--Alto, pues, que no ay spacio para arguyr.

Apio.--Assi es, porque Charon spera.

Ast.--Ay triste!

Ido.--Ay amarga!

Met.--A esse tono cantaremos o lloraremos yendo.

Damas, si soys tristes, Vos lo merescistes. De ser muy risueños Lloran vuestros ojos, Tengan sus enojos, Como vos los sueños. Damas, mal dormistes, Pues tan mal soñastes, Si assi recordastes, Bien lo merecistes.

SCENA 12. DEL QUINTO ACTO

Doleria declara a Asosio ser Nemesis, en otra figura embiada a hazer justicia, y le promete la Nimpha Erato.

DOLERIA, ASOSIO, NEMESIO.

[Dol.].--Pues, Asosio, qué te paresce de mi obra?

Aso.--Qué me ha de parescer? si fuera Rey, no hiziera otro gouernador en mi absencia. Por dicha, hermana, estuuiste en Salamanca o seruiste algun doctor?

Dol.--No serui a nadie, mas enseñé a muchos.

Aso.--Esso es más. Quiça que andaste por el mundo y as aprendido en muchas partes.

Dol.--O enseñado; más vieja soy de lo que piensas.

Aso.--Mas por tu fe, quán vieja?

Dol.--Tanto que me recuerdo de los sabios de Chaldea, de los Sacerdotes de Egypto, Magos de Persia, de los Gymnosophistas o Brachmanes Indianos, de los Druydas franceses, de los Sophistas Griegos y de todas las Sybillas.

Aso.--Ah, ah, ah, donosa está mi ama.

Dol.--Y harto necio mi moço; engáñaste, amigo, si piensas conoscerme; mirame bien aora si pudieres.

Aso.--Qué cosa es esta? dónde estoy yo? qué resplandor de cara y qué hermosura? qué estraño habito?

Dol.--Esta te quedó; yo soy la Nemesis de que oyste hablar a los Poetas viejos, que, embiada para executar estas venganças y galardones, tomé otra figura. Ya ves, hermano, cómo estan los engañados y engañadores, la verdad y la mentira, prudencia y ignorancia; por mí se dize que, aunque vaya coxa de un pie, siempre alcançaré los malhechores y a los buenos para dalles esta corona. Mira qué hermosa es.

Aso.--Estoy ciego de la mucha claridad; pero dime, cómo no tomaste otra figura?

Nem.--No sabes que la justicia es reputada por cosa vil entre los hombres y de todos desestimada? y que debaxo de diferente nombre a sus altissimos effectos obra las más ueces?

Aso.--Yo me callo.

Nem.--Ora, como yo sea Reyna de las Nimphas y tú ayas sido comigo ministro en esto, ternás por premio tambien de tu trabajo a la Musa Erato, tu amiga, y a los compañeros compañia, gozando todos del fruto que sembrastes. Vete, pues, luego para ella, que allá en el bosque la hallarás; quedete Doleria acá en la tierra, que yo me bueluo para el cielo. Y despierte el Mundo, si quisiere, que harto a dormido.

SCENA 13. DEL QUINTO ACTO[744]

Buelue al principio y viene Charon a despertar el Mundo, al qual auia hecho dormir Morpheo despues de sus disputas.

CHARON, MORPHEO, MUNDO.

[Char.].--Ha, ha, ha, qué descansado duerme su merced d'el Mundo, y qué descuydado de su amo el Tiempo, mas qué asido le tiene este traydor d'el Sueño: estoy en punto de burlarme dellos y tomarme un rato de plazer. No acude el uno al freno ni el otro a la espuela. Quiero hazer vn cauallo de los dos, que seria para mí lo natural, por ser ya viejo. Qué tal aprouecha, algo auré de metelle en las narizes, estornudays Mundo? Si supiessedes con qué? Ven acá, ojos de topo, maldito sea él si está en ello. Bueluo al otro; a vos del Sueño, hombre de bien, hao; a essa puerta ni a pie ni a mano, todo está conforme, guay de tal sueño. Si alcançasses, pobre de ti, en qué tierra duermes y quán ayna no ternás ojos! Qué empanturrado está este villano de Morpheo. Ola, quién duerme aquí? a del yubon, ao de las piernas, algo siente ya, por aqui le hallaremos. Aao, ao.

Mor.--Quién llama? quién es? a, a, a.

Char.--B, b, b, ea pues.

Mor.--Qué bueno, qué bueno, y qué bien sabe.

Char.--Aun no lo aueys prouado bien; dormir se buelue, voto a mí. No, no, gentil hombre de Roncesualles o de la ronceria, que ya os tengo la brida en la mano.

Mor.--Dexame, compañero, que estoy cansado.

Char.--De la otra parte del rio descansareys.

Mor.--Qué rio o qué diablo?

Mun.--De todo hallareys.

Mor.--Quién será este? yo me quiero fregar los ojos, y de más si es aquel loco del Mundo que aquí jazia.

Char.--Otro es, si os plaze; abra su merced essas ventanas o puertas de cuerno por donde entran las verdades.

Mor.--Qué veo yo? este es Charon. O hermano, bien venido.

Char.--Bien hallado, primo Morpheo; bien has dormido, ayna te lleuará sin lo sentir.

Mor.--Quiero que sepas; estás ay, perdido?

Char.--A quién dizes?

Mor.--No ves al Mundo?

Char.--Y aun me hize una farsa de vosotros.

Mor.--No lo dudo, pues creeme que sabiendo que vernias le hize dormir, auiendo oydo tantos disbarates, que estoy dellos medio borracho; no viste cosa mas perdida.

Char.--Aora se cobrará en mi barquilla.

Mor.--Mas de veras! lleuarle quieres?

Char.--No es tiempo ya? suelta la cadena, veremos qué ha soñado.

Mor.--No lo viste? en los amores, sombras, Nimphas, en el bosque, y en los encantamientos, y en la Nemesis a la postre.

Char.--Todo esso vi, pero querria preguntalle si se acuerda dello.

Mor.--Mi padre, como yo del primer sueño. Ao, ao, gentil hombre, despierte su merced, que ya es de dia.

Mun.--No es possible; aora empieço yo.

Char.--Qué lindo, y a soñado al pie de seys mil años pocos menos; cuentenos algo por su fe.

Mun.--Quién es el de los cuentos, el torpe de Morpheo?

Mor.--Abre los ojos, loco, y verás tu desuentura.

Mun.--Qué desuentura? maldito seas, villano suzio, con tan buena prophecia.

Mor.--Cómo le saben las verdades! mira, mira esse viejo honrrado.

Mun.--Quién es? otro como tú? qué rebuelta trae la barba y la meleña y qué ahumado viene! Qué buscas, padre, eres quiça leñero deste bosque?

Char.--No, mas soy el piloto de vna barca en vn rio cerca de aqui.

Mun.--Y en ello ganas tu vida?

Char.--A su seruicio, en passar ánimas de la otra parte.

Mun.--Animas sin cuerpos?

Char.--Essos quedan acá, y los vestidos y otras alhajas; por esso puedes començar a desnudarte.

Mun.--Qué necio viejo y mal criado!

Mor.--Al freyr lo vereys.

Char.--Mal me trata su merced; pues, señor, y la Politica, la cortesia antigua, a do le quedan?

Mun.--No se hizo ella para ti, ni para estotro tal como tú.

Char.--Si no me conosce su merced, por qué causa me injuria?

Mun.--Qué ay que conoscer? no dixiste ya que eres barquero y en lo demas desatinaste?

Char.--No preguntarás como me llaman?

Mun.--Para qué? el Mundo no conosce tales hombres. Pero dilo si te plaze.

Char.--Yo soy Charon.

Mun.--Charon? noramala sea, sin otros habitos?

Char.--Pues abre más los ojos. No ves el rio y el nauio?

Mun.--Demasiado veo; pues, hermano, qué hazes por acá?

Mor.--Ya le duele el baço; no lo dixe yo?

Char.--Vengo a buscarte, que demasiado dormiste ya.

Mun.--A mí?

Mor.--Escoziole? a ti, señor de las bigarras.

Char.--Leuantate, pues, y vamos, que no puedo detenerme ni ay licencia.

Mun.--Cuytado de mí; y es possible?

Char.--Desnudate.

Mun.--Si lo as por el vestido, toma y dexame.

Mor.--Ya hazeys partidos?

Char.--Vos aueys de yr, señor; el vestido queda, que ya os dixe que mi barca passa desnudos.

Mun.--Y en esto auia de parar todo lo passado y lo presente?

Mor.--No te lo dizia y reyaste de mí?

Mun.--Ay qué sueño!

Mor.--Al pie de la horca lo conffiesa; ora camine su merced y prouará el resto.

Char.--Ase d'el Morpheo desotra parte y lleuemosle aunque le pese.

Mor.--Eya, pues.

Mun.--Pues y es forcado?

Char.--Ya lo veys.

Mor.--Aun le queda el capirote.

Char.--Dexelo.

Mun.--No, hermano, por tu fe, que soy enfermo de la cabeça.

Char.--Luego sanareys, que no ay cabeças por acá.

Mun.--Sea, pues, assi.

Char.--Entre, señor.

Mor.--Y antes digo que deuia remar.

Char.--Dexalo por aora.

Mun.--Maldito sea el mal sueño!

Mor.--No pequeys, Mundo.

Char.--Señor Mundo, ya veys en qué parays.

FINIS

EN CASA DE DANIEL VERULIET, AÑO 1572.

NOTAS:

[744] Falta esta indicación en las dos ediciones antiguas.

LA LENA POR D. A. V. D. V. PINCIANO

AL ILLUSTRISS. Y EXCELLENTISS. S. D. PEDRO ENRIQUEZ DE AZEBEDO, CONDE DE FUENTES, D'EL CONSEJO D'ESTADO, GOUERNADOR DEL DE MILAN Y CAPITAN GENERAL EN ITALIA, POR EL REY CATÓLICO N. S.

Aquí la marca del impresor. Representa el ave Fénix renaciendo de sus cenizas; en medio las iniciales G B P, y en torno del Fénix una orla con esta leyenda bilingüe: «Della mia morte eterna vita io vivo. Semper Eadem».

_En Milan. Por los herederos del quon. Pacifico Poncio et Iuan Baptista Picalia compañeros. 1602. Con licencia de los Superiores_[745].

ILL.^{MO} Y EXC.^{MO} SEÑOR:

Si bien conozco qu'el ciego Vulgo recibe con más voluntad el mal (por serle como natural) que la vtilidad de vna sabia prouidencia (tan agena dél) para dar de mano a las occasiones, que siempre andan llenas de inconuenientes, que suelen causar la inquietud de los tristes que se dexan lleuar de las vanas fantasmas de sus falsas imaginaciones, no por eso he querido dexar de lleuar adelante el jocosso concepto qu' en mi ocio he formado (rompiendo lanças en vn frenetico y desesperado Celoso) con fin de aliuiar á V. S. algun rato en la vacacion de sus graues ocupaciones, renouando el reconocimiento de mi obligacion a su seruicio. Y assegurado de que será recibido con el alegre rostro que pide mi desseo, he ossado sacarle a luz a la sombra de su Excellentiss. nombre: con seguridad de que sólo él basta para defenderle, y que su imperfeccion se disimule o eche menos de ver. Suplico a V. E. le mande poner a los pies de las memorias qu'el tiempo le ha de consagrar por sus heroicas virtudes, las quales llaman a celebrarlas al humilde talento que antes de ahora he dedicado a V. E., a quien Dios guarde.

En Milan a I de abril. 1602, D. Alfonso Velazquez de Velasco.

A LOS LECTORES

Hallando en mi ociosidad empeñada la melancolia en diuersos pensamientos de los graciosos tiros que muchas mugeres del tiempo viejo hizieron, y en la consideración d'el ardiente furor de aquel triste que siente el mortal veneno de vna celosa desconfiança (de cuyos rauiosos desconciertos me ha tocado gran parte), me puse (por mi pasatiempo, como en vengança del daño receuido) a componer esta ridiculosa Comedia, en que algunos ratos he refrescado los espiritus de cierta seca tristeza mia. La recompensa que pretendo es que, como será d'entretenimiento, sirua tambien de vtil consejo y exemplo, para escusar pasion tan terrible, que consume en su proprio fuego al insensato a quien toca. Esto creo bastará para que dissimulen las faltas que hallaren en la disposicion del conceto y estilo. Y para que mi jocosa intencion y simpleza halle fauorable construccion, y no sea juzgada sino segun su effeto, consideren que hablo en el papel como al primero que encuentro en la calle. No he querido aplicar argumentos sobre los actos, teniendolos por superfluos, siendo todos tan eslabonados, y assí, euitando la prolixidad, me remito al prologo de mi famosa Lena, a quien (qual es) os encomiendo por otra tal. Valete.

EL DOCTOR IVAN TOLERANTE AL MANSO LECTOR

Soneto.

Aqui verás el fin, vida y locura Del celoso Antecuco impertinente, Que a discrecion de vn necio negligente, Dexa la joya que guardar procura. Astuta vieja; sieruo con cordura; Requestada mujer vana, que siente Desconfiança d'ella; floreciente Donzella con madrastra, en estrechura; Viuda recatada y viejo sano; Moços sin padre, libres y opulentos; Humores vanos, de diuersas gentes. Nota bien sus desgustos y contentos; Abr'el ojo, Lector, qu'está en tu mano Biuir en paz, sin mil inconuenientes. Huye los acidentes Que aqui verás, seguro y sin sospecha, De tu metad: pues nada te aprouecha. Aquel tener la estrecha (Pobre assombrado) menos tu recelo, Si ya el Cuclillo te annunció su duelo.

Impatiens operabitur stultitiam (Prou., 25).

NOTAS:

[745] A la vuelta de la portada léese esta sentencia de Terencio: «Nullum est iam dictum, quod dictum non sit prius». Y debajo: «Et nugae seria ducunt».

INTERLOCVTORES

LENA, Tercera. CERUINO. MARCIA, =segunda muger de Cer.= CASSANDRA, hija de Cer. y de otra muger. MORUECO, hermano de la primera. INOCENCIO, Bachiller, criado de Cer. BEZERILLA, Page de Marcia. VIOLANTE, viuda. DAMASIO} MACIAS } hijos de Violante. CORNELIO, su criado. ARIES, padre de Marcia. VIGAMON, su criado. RAMIRO, Baruero. POLICENA, su hija.

Damasio ama a Marcia.--Macias ama a Cassandra.--Aries ama a Violante.--Cornelio ama a Policena.

ACTO PRIMERO SCENA I

LENA HAZE EL PROLOGO

Terrible cosa es que no se pueda (sino por marauilla) hazer colada que no llueua. No ay ya biuir en este mal Mundo, pues, como el lobo, tanto empeora quanto más envegece; bien necio es quien de ti se fia[746]. Qué se hizo aquel cortés respecto que la buena memoria de mi madre de su tiempo me contaua? iziendo que como se via vna persona de edad, fuesse quien fuesse, andauan las reuerencias hasta el suelo; siendo en todas partes bien vista y acariciada sin nunca hallar puerta cerrada: porque se biuia a la buena, sin las falsas sospechas que ay el dia de oy. Creo que m'engendró la desgracia, y que si tuuiesse en las manos oro, se me bolueria plomo, pues no pesco con mis designos sino mordedores cangrejos que me destruyen. Entré (que no deuiera) en casa de aquel maldito Ceruino, a mostrar a la señora Marcia, su muger, ciertas galanterias de que suelen gustar las damas curiosas como ella, y al punto de concertarnos sobreuino el mal hombre, y sin más, ni más, llamandome de vieja hechizera, alcahueta, encoroçada, con otra sarta de injurias (que por mi crédito y honrra callo) me dió tal granizo de torniscones, que a sus pies cayera muerta a no socorrerme en la tempestad vna buena persona que le detuuo; mas alcançandome con vn puntillazo, dió comigo por la escalera abaxo, donde perdí mi hazienda, y aun la gana de recogerla, porque se daua tal priesa con aquellas manos de osso (en la picota las vea), que la fin de vna puñada era principio de otra mayor; y assí me salí a la calle del Rey más que de passo, con dolores de bolsa y coraçon, que aun me duran por todo el cuerpo. Mas no lo siento tanto como auer perdido vna recepta de agua de rostro que me valiera vn tesoro; porque bastara a hazer hermosa a la más fea de Guinea, la qual me acabaua de dar vna deuota persona, diziendome auersela tomado a vna Condesa de no sé dónde, para quemarla, y que despues, viendola tan perfecta, de la stima se auia arrepentido. O quién la supiera! Pareceos bien, señores, el daño que aquel descomulgado me ha hecho? Mas a fe que tiene que hazer con gata que trae pelada la cola. Estoy por yrme a la justicia (si la ay en la tierra) y querellandome d'el diziendo que me ha hecho fuerça y robado mi hazienda en su casa, hazer que me la pague con las setenas. Mas probe de mí, de qué me seruirá? Pues, por el maldito fauor, en lugar de castigarle, aunque muestre la vandera rota (digo las molidas espaldas), darán más crédito a su mentira que a mi verdad. Loca sin juizio, qué digo? Por qué no le daré de mi propria mano la pena y castigo que merece? Este es el más sospechosso animal que sabemos, y al presente está tocado de tan rauiossos celos, que se le comen biuo. Ha sido casado dos vezes, y de primera muger tiene vna hija llamada Cassandra, de diez y seis a diez y siete años, encerrada en vn aposento como vna muda; tan escuro, que a medio dia se la pueden dar buenas noches; sin consentir que trate con nadie, diziendo que la donzella es como flor cubierta de rocio, que por poco que la toquen se marchita. Cada dia visita la orina, dando a entender (por amedrentarla) que en ella conosce el humor pecante. No quiere que coma bocado de carne fresca, porque halla que solicita y despierta el apetito de la salada; y de la miseria que la embia para sustentarse haze antes anotomia, temiendo no aya dentro alguna contraseña. Si meten alguna cesta de paños o de otra cosa, lo rebuelue de abaxo arriba; porque vna Reyna de Escocia (dize) s'enamoró de su enano, y que dentro de vna canasta se le metieron en su cámara. Quiere que los criados hablen como por señas, porque no los oyan las mugeres, guardandolas como si fuesen yeguas del relincho y salto del cauallo. Con esta segunda muger se casó poco ha, por ser hermosa y de buen linage; y pareciendole temprano, aun no se atreue a estrecharla tanto como querria, aunque no se pudo yr a la mano quando me hizo el tiro que os he contado. No niego auer ydo con intencion de hazersele como él merece, porque vn Cauallero, que está apassionadissimo por ella, me encomendó que la procurasse dar esta carta, y aunque no lo hize, a lo menos cumpli con arriesgarme a lo que me vino, y assi él, considerando no auer quedado por mí, restaurará (sin duda) mi pérdida, de manera que con tan buen premio como el que espero me serian buenos al mes vn par de tales encuentros. Pero para que la suerte no me salga en blanco, lo que haze el caso es procurar (ya que no pude seruirle por mi pico) que se haga por tercera persona. Mas si mientras busco gato que me saque la castaña del fuego, y voy poniendo liga al paxaro, este gentilhombre muda de pensamiento (como es costumbre de los enamorados de ogaño) no lo perderé todo? No, pues quando no me diere de comer en su casa, no me faltará de cenar en otra, con la mesma empresa. Yo soy como la balança, que se inclina a la parte que más recibe, y como cera, que aunque tenga imagen, como se le carga sello, dexa la primera y toma la forma dél. Harto he biuido para saber biuir. Es lo bueno que al punto comprehendió la buena señora a lo que yo yua; que a las que son tan discretas el diablo se lo pone delante. Qué haré, pues, yo ahora? Piensa bien, Lena, piensa y repiensa, hasta que con su verguença le hagas andar como el que tiene pintado el baruero mi vezino, que fue comido de sus proprios perros; helo de hazer si pensasse morir en la demanda. No es persona la que no sabe hazer bien y mal; quien la haze la espere, y la metad del camino está andado, porque los celos hazen a la muger más facil de rendir. Mas entretanto, ya que (transportada de colera) he echado mis verguenças (y las agenas) en la calle, dandome a conocer por solicitadora, agente o tercera (que algunos necios llaman, a l'antigua, alcahueta), vituperando esta sarta que traigo al cuello, quiero contaros vn Erasse que s'era (y el bien para nosotros sea, el mal para la manceba del Abbad) digo de parte de lo que por mí ha passado. Ante todas cosas fui donzellica niña, hasta que de doze años, cegandome el demonio (nunca se lo perdono), me enamoré de un moço de casa, que era como vn pino de oro, y auiendome a los treze años pegado el mal de los dos baços, viendome mi madre ydropica, a gran priesa (por su honrra y la mia, que siempre la he guardado como los ojos de la cara) me casó con vn hombre de más edad y templança que para la mia era menester, y assi, no pudiendo sufrir sus buenas costumbres, me le desapareci, y de lance en lance fui a dar comigo en Napoles, donde (auiendo estado en opinion de donzella, como tres semanas, en compañia de cierta viuda muy recogida (la qual me instruyó aossadas), vn mercader, persona honrrada, me tomó a su cargo, y al cabo de pocos dias (no faltandome ya quien me alentasse a biuir a mis anchuras) me resolui de tomar casa de por mí y puse tienda abierta de cortesana; y assi continué la mercancia como poco más de treinta años. (El que estuuo allí en tiempo del buen Duque de Osuna se acordará de la Buiza, que asi me llamauan entonces); y despues de mil baiuenes, prosperidades y mudanças, auiendo rematado mis prendas, haziendo como el marinero, que facilmente echa a la mar lo que del pasagero ha reciuido, se me desapareció, como humo, en dos dias, quanto en tantos años, por medio de mi pertinaz pecado, auia adquirido, quedandome solamente con los achaques que acompañan siempre a las de aquella profession; que quando más bien paradas, tienen vn pie en su casa y el otro en el Ospital; no bastando al fin (quando más prosperamente se ha nauegado) quanto pueden acumular para emplastros y çarçaparrilla. Y assi, viendome pobrissima, oluidada y sola, començandome la enojosa vejez a amenazar[747] y saltar a la cassa, embotadas en ella (por mi desgracia) las herramientas del miserable trato, me boluí a Valladolid (mi cara y desseada patria), y viendo esta Corte tan destroçada y transida, que más me parece capitulo general de alquimistas que lo que ser solia, acordé de tomar este oficio, con quatro camas que alquilar, que me es como natural: porque siempre la ramera, tercera muere o mesonera. Auiendome antes informado de que en ningun otro trato se hazen tantos negocios de honrra y prouecho como en éste, aunque corriendo muchas borrascas de las que os he contado. Lo qual siento menos, viendo por este medio tan insigne auditorio, para lo que oyreis. Tened paciencia (os ruego), que no será tiempo perdido.

NOTAS:

[746] Puesta de molde esta comedia por cajistas é impresores italianos, nada buenos conocedores de la lengua castellana, con frecuencia se hallan separadas las sílabas de algunas voces, como si perteneciesen á palabras diversas, ó juntas como si compusiesen una sola palabra las sílabas de dos. En estas primeras líneas del prólogo hay ejemplos de ambas incorrecciones. Dice la edición original: «...pues, como el Lobo, tanto empeora quanto más en vegece: biennecio es quien de ti se fía». Sobre cosas como éstas no llamaremos la atención del lector, por evitar prolijidad innecesaria.

[747] Para confirmación de lo dicho en la nota de la página anterior, véase cómo está en la edición de Milán el texto de esta frase: «començandome la enojosa vejeza á menazar»...

SCENA II CERUINO, INOCENCIO.

[Cer.].--Ya sabeis, Bachiller Inocencio, que teniend'os por virtuoso y de confiança, os he metido en mi casa, y tambien la voluntad que tengo de hazeros bien con el tiempo, dand'os entretanto por prenda la guarda de toda mi honrra, la qual estimo más que hazienda y vida.

In.--Sit modo dignitas incolumis. No puedo, señor, con palabras dignas, responder a tanta merced; mas en reconocimiento de la confiança, con toda fidelidad y amor seruiré a V. m. y a mi señora, de dia y de noche.

Cer.--De noche no, amigo; dexáme a mí ese cargo, que no es poco pessado. Ahora, pues, quiero que entendais de qué manera os aueis de gouernar. Y n'os espanteis de auerme visto tan colerico con aquella mula del Diablo, que no sabeis quién es ni las malas burlas que suelen hazer las tales.

In.--Rectum iuditium iudicate. Qué sabemos si aquella mujer venia o no a lo que V. m. piensa? y teniendo hijos, o nietos, faltandoles el sustento, por no poderse valer de las cosas que dexó en casa, auria V. m. cargado de aquel peso su conciencia.

Cer.--Hareisme con vuestros escrupulos renegar, no sólo de la buena opinion que de vos tengo, mas estoy por dezir de otra cosa. Yo n'os quiero en mi casa para predicador; si quereis hazer a mi modo, aueis de oyr y callar, y si no, yo buscaré quien lo haga.

In.--Esto ha nascido, señor, de que quanto más pobre es vn hombre tanto más se duele de la miseria de otro. No se enoje V. m., que yo haré quanto fuere seruido, como no se atrauiesse[748] l'alma.

Cer.--N'os digo yo? Estad, pues, atento. Quando yo no estuuiere en casa, aueis vos de estar siempre en el portal, mirando como otro vigilantissimo Argos.

In.--De hoc ita Ouidius:

Centum luminibus cinctum captut Argus habebat. Inque suis vicibus capicbant bina quietem, Caetera seruabant, atque in statione manebant.

Pero mala burla la hizo Mercurius a Joue missus, cantus dulcedine.

Cer.--Pues qué entendeis por eso?

In.--Que son peligrosas estas custodias, si anda Iuno celosa, pues no se puede el hombre dormir en las pajas.

Cer.--Huelgo mucho de que nos entendamos. No me dexeis entrar persona, aunque viniesse mi propria sombra; y sobre todo abrí el ojo a estas corredoras, ministras de Satanas, que traen la peste consigo. Si vos vuieredes menester alguna cosa, dezí a Bezerrica que la pida a las mugeres; y si ellas os llamaren, diganle tambien lo que quisieren; no tomeis trabajo de subir arriba. Si acaso pasaren algunos a cauallo, entraos luego en el patio; hazé llamar a mi muger con algun achaque, y entretenedla (desde abaxo) con qualque conseja, como de brujas y hechizeras, hasta que sintais que han pasado y que no bueluen: que todo es menester para que no se ponga a la ventana.

In.--Pues qué quentos sé yo para eso! tendrela dos horas con vn palmo de oydo escuchandome: dexeme V. m. con ella que Vincam meis officiis cogitationes tuas. No aurá falta en lo que yo pudiere.

Cer.--Pues con essa confianza de aquí adelante saldré seguro, y estaré fuera de casa con el ánimo repossado.

In.--Magnam omnibus in rebus tuae dignitatis rationem habeo.

Cer. solo.--No pudiera hallar de Poniente a Leuante hombre mas a mi proposito que éste, porque realmente es puro y sin malicia; pero esta su sinceridad, qué me aprouechará para assegurarme de que no me podrá engañar? Pone seram, cohibe, sed quis custodiet ipsos custodes? cauta est, et ab illis incipit vxor. Guardeme Dios de quien me fió. La memoria de mil malos sucesos me inquieta y desconfia en gran manera. Mas quando d'este no aya que temer, me da cuidado pensar que (por mi desgracia) le podria engañar alguno de tantos cuclillos como siempre andan tras agenos nidos. Por otra parte, tiemblo de meter en mi casa otro más astuto, que se pueda aprouechar de la ocasion; y asi huyendo del monte vendria a dar en vn pantano, porque de los domesticos no se puede hombre guardar. Quán de esperimentado andubo aquel que tratando de casar a vn hijo cuyo moço, diziendole vno que no conuenia darle muger tan temprano y que debia esperar a que supiesse más del mundo, le respondio que s'engañaua, porque si le conociesse nunca se casaria. Casamiento y vejez corren las parejas; muchos o los más lo desean que en llegando lo aborrecen. Y asi dezia vn viejo muy sabio: Hijos, antes que casaros, ni llegar a viejos, dexaos comer de perros. Maldito sea el punto en que me vino pensamiento de meterme otra vez en semejante labyrinto. Qué dote ni erencia pueden recompensar tantos fastidios? La primera vez cortan las orejas a los ladrones, para que, tornando a hurtar, sean sin más informacion ahorcados. Lo mesmo deurian hazer al que auiendo enuiudado se casa segunda vez; pues, al cabo, al cabo, vna buena cabra, vna buena mula y vna buena muger, son tres malas bestias.

NOTAS:

[748] En el original atraueisse, sin duda por errata.

SCENA III MACIAS, VIOLANTE.

[Mac.].--Con quánta fuerça, o Amor, arrojas las inuisibles flechas, cuyas heridas se sienten en medio del coraçon, donde con ser ciego tan incierto aciertas, derramando por las venas el oculto veneno, con que enciendes la pureza de los más elados pechos. Qué cetro ay que te pueda hazer resistencia, teniendolos todos a tu dominio sujetos? Quién ay que no siga tu estandarte? Quién puso a Troya en tanta ruina y desuentura, que d'ella no dexó casi cenizas? Quién afeminó el robusto y fuerte braço de Hercules, y puso en sus vengadoras manos, en lugar de la pesada maza, vna ligera rueca? Sino tú: que escudriñando los más escondidos senos del mar, en su profundo abismo a los mudos peces enciendes, a las aues en la region del ayre no perdonas; ni menos a los brutos animales, a quien traes en continua guerra. Qué braueza muestran los feroces leones, los crueles tigres, los fuertes toros y los ligeros cieruos, quando se sienten heridos de tu flecha? Al fin, todo este mundo, y el que no vemos, no es otra cosa sino vna vnion y suaue liga con que todas estan trauadas; tú las crias, conseruas y entretienes; por ti respiran y no se acaban; serian los hombres peores que las fieras si tú no fuesses el cebo y alimento de sus coraçones. Mas ay de mí, que con ser tan benigno, me tines qual nueuo Ticyo, sin esperança de mejorar mi triste suerte. (Sale Violante).

Vio.--Qué deuaneos son essos, hijo mio? Buelue sobre ti, que si el amor te ciega, la razon te deue guiar, conociendo que no pretendes cosa imposible, y que la violencia y aspereça del deseo impide más que aprouecha al fin de lo que se intenta. No t'esquiues ni huyas de mí, pues (como tierna madre) voy (teniendo por propria tu pena) tratando de darte entera satisfacion, con esperança de hazerte en breue contento.

Mac.--Esso, señora mia, es (a mi parecer) vender el pellejo del lobo antes de caçarle. En qué funda V. m. lo que se promete, viendome mordido de vn aspide, sin ningun remedio? Estando la vida tan a punto de perderse, aumenta más el sentimiento y pena la tardança de la muerte, si ya no me diessen a beuer de aquella agua de Beocia, que dizen quita de todo punto la memoria. Mas la de la cosa tan amada, que ya está impressa en mi alma, no se puede borrar, si la vida no se acaba.

Vio.--Terrible cosa es auer de contrastar contra la insolencia de tu locura. Dime, por qué te afliges y desconfias tanto? Quien dessea sanar, descubre al medico la dolencia.

Mac.--En mal de muerte no ay medico que acierte, y assi la primera cosa que desampara al paciente es la esperança de cobrar la salud.

Vio.--La escura niebla de tu passion te confunde la vista de los ojos d'el entendimiento; que si con prudencia considerasses el fin de las cosas, ninguna (por difficultosa que fuese) te pareceria impossible.

Mac.--Y aun por serlo esta tanto, no pudiendo sanar (como Telepho) sino con el hierro que me hirió (lleuandome tras sí mi dolor) desespero de la vida, si bien no puedo dezir que biuo, pues ni amanece ni anochece para mí.

Vio.--Huelga de tener vida, que con ella mucho se alcança.

Mac.--Y quando se acaba no falta nada, y así hagan las tristezas a su voluntad, que entonces mi mal acabará comigo.

SCENA IIII VIOLANTE, VIGAMON, RAMIRO.

[Vio.].--Al punto que sale el muerto marido de casa, se deuria la muger yr a enterrar con él biua, porque no lleuan tanto mal los defuntos como dexan a las viudas biuas. Porque, fuera de innumerables fastidios y cuidados que las cercan y acompañan continuamente, quedan tan sujetas a la ruin fama, que aunque hagan milagros se tiene mala sospecha d'ellas. Si andan las desconsoladas limpias y asseadas, luego las lenguas de oro las leuantan que rabian. Si van al descuido mal aliñadas, no falta quien diga que la ipocresia atiende más al prouecho que al fausto, y que ellas s'entienden. Despues d'esto, qué trabajo se puede comparar al que se padece en el gouierno de los hijos? Criandolos de pequeños, con tantos de los malos dias y peores noches, comportando las viciosas amas, guardandolos, enseñandolos, proueyendolos, teniendo cuidado de aumentar y conseruar la hazienda, que en siendo grandes dissipan y consumen con tantos distrahimientos, malas compañias, pendencias, juegos, trages y amores, con que dan siempre ocasiones a las tristes madres para andar fuera de sí como locas sin sentido, sin más bien ni consuelo de no tener[749] quien las vaya a la mano.

Ram.--Señora mía, beso las manos a V. m.

Vio.--Dios os guarde, Ramiro; huelgome mucho de veros con buena disposicion.

Ram.--Lo mesmo puedo yo dezir, aunque en el rostro muestra V. m. yr descontenta.

Vio.--Amarga de mí, no es mucho que s'eche de ver en él la passion de que el coraçon anda lleno: estoy tan cansada del mundo, que desseo se acabe ya esta miserable vida.

Ram.--Santo Dios, qué oyo? Puede tener ocasion para tanto aborrecerse vna señora principal, honrrada, rica, estimada, con dos hijos y vna hija que valen vnas Indias?

Vio.--Yo tengo más bienes de los que se parecen de fuera, que merezco; pero en mi espiritu, y de mis puertas adentro, más trabajos y desgustos que puede lleuar vna muger tan flaca como yo; pues pensando descansar quando mis hijos fuessen hombres, tengo ahora con ellos intolerables penas.

Ram.--Mucho me pesa de oyr esso. Ay alguna pendencia que los inquieta?

Vio.--No es essa la causa; más estoy por dezir que es otra peor.

Ram.--De quien ellos son, no se puede pensar cosa mala. Digame V. m. lo que ay.

Vio.--Diréoslo, como a persona tan de mi casa, y asi lo tendreis secreto por amor de mí.

Ram.--No dude V. m., porque quando es menester tengo menos lengua que vn pescado.

Vio.--No creo yo menos de vuestra persona. Aueis, pues, de saber que yendo Macias con Damasio (que no deuiera) a las bodas de Ceruino, vió alli a Cassandra su hija (que es, como deueis de saber, en estremo hermosa y agraciada), y quedó tan enamorado d'ella, que no pudiendo verla despues acá (por tenerla el padre de manera que apenas ve Sol ni Luna) ha dado en tan terrible melancolia, que no basta nadie a hacerle comer ni beber, sino a pura fuerça; haziendo tantos estremos, que temo no venga su mal secreto a dar en manifiesta locura; y para remediar esto, voy a tratar con el señor Aries, su suegro, que sea medio para que se la dé por muger, que entiendo nos estará bien a ambas partes.

Ram.--Essa, señora, no es cosa, a mi parecer, que aya de dar tanta pena a V. m.

Vio.--No es gran mal verme a punto de tener vn hijo loco?

Ram.--No seria pequeño; mas no deue estar en esse peligro, y no dudo de que el señor Ceruino no alce los ojos al cielo en oyendo semejante embaxada. Lo rezio fuera quando el señor Macias la pretendiera por otra via; que en tal caso le podriamos atar desde luego, pues seria agua hiruiendo sobre la quemadura: porque yo voy cada quinze dias a afeitar a su padre, y puedo dezir con verdad no auerla visto en dos años tres vezes.

Vio.--Haga Dios lo que más sea de su seruicio. No es esta la casa?

Ram.--Sí, señora. Ta, ta, ta.

Vig.--Quién llama?

Ram.--Mi señora Violante de Cabrera viene a hablar al señor Aries.

Vig.--Entre su merced si es seruida, que yo le voy a auisar.

NOTAS:

[749] En el original, temer.

SCENA V LENA, INOCENCIO.

[Len.].--Quiero ver si aurá salido de casa aquel maluado de Ceruino, que le tengo de armar vn lazo que no se m'escape, aunque esté más vigilante que una grulla. A su puerta veo, si la vista no m'engaña, aquella buena persona que me libró de sus malditas manos; sí, él es. Ahora es tiempo de emplear mis cuentas en beneficio de mi bolsa: quiero entrarle con el sabrosso peccado del'adulacion, bisbisando mis oraciones. E ne nos enducas, liberenos, vita eterna amen. Señor mio, bien auenturado el cuerpo que por l'anima trabaja. No piense que lo digo por el bien que me hizo librandome de la furia de aquel su Escaliote, sino porque no creerá la fama que corre por toda esta ciudad de sus virtudes y buena vida: dichosa yo si tan sola una vez al mes se acordasse de mí en sus deuotas oraciones.

In.--Yo tengo, hermana mia, tantos pecados, que no me bastarán para la milesima parte d'ellos; mas confio en la gran misericordia.

Len.--Ella sea loada sin fin. Digame, amor mio, ha salido de casa aquel turco?

In.--Si no fuesedes muger y apasionada, os reprehenderia acerbamente, porque no se puede dar ese nombre a ningun cristiano.

Len.--Y qué perro ay tan rauiosso como él fue comigo?

In.--Cierto que yo quedé escandalizado de ver lo que pasó. Son dias infaustos: otra vez mirá con qué pie entrais en casas agenas.

Len.--A la fe, no quedó por esso, pues en lunes metí el derecho, sin tocar al lumbral de la puerta. Y porque no soy nada agorera, bueluo en martes, a ver si no estando él (no le quiero tomar en la boca) en casa, podré dezir dos palabras a la señora Marcia.

In.--Ni él está en casa ni vos la podeis hablar. Liberam non habeo facultatem, porque me ha mandado que no la dexe ver a persona ninguna, aunque venga su propria sombra, y particularmente a bohonero ni corredora; este entiendo que es vuestro trato.

Len.--Triste de mí, que la necessidad me haze algunas vezes vsar d'esse oficio, por no dar en otro peor: que al fin es ganar el pan con el sudor que Dios manda.

In.--Assi, Unusquisque propriam mercedem accipiet secundum suum laborem. Pero porque os tengo lástima, voy procurando que se os bueluan vuestras cosas. Teneis familia que sustentar?

Len.--Familia dize, hijo mio? No menos de cinco pobrissimas hijas; las cuatro donzellas, como tantas perlas, y la mayor viuda de veinte y tres años, que se me ha buelto a casa con dos criaturicas, y asi biuimos con la miseria que puede pensar. Y por no auer hallado qué labrar, ni entrado bocado de carne en mi casa en estos tres dias, me embiaron a vender aquellas galanterias, algunas hechas de sus proprios cabellos (que los tienen como hebras de oro). Mire quáles estarán las desamparadas ahora, auiendolas quitado en esta casa lo que las auia de ayudar. Hu, hu, hu.

In.--Doleo dolorem tuum. No lloreis, os ruego, que me rompeis las entrañas de compassion. Y assi, adeuinando todo esso, lo he ya puesto en conciencia al señor Ceruino. Y porque Erigere iacentem debemus, yo le boluere a hablar.

Len.--A tan mal hombre quiere ablandar con palabras? Guardese de tal cosa, pues siendo vn Faraon, seria para más endurecerle; no le pediria el ojo derecho, aunque me le vuiesse sacado. Si lo pudiesse alcançar de la señora, bien, y si no, sobre su alma vaya, porque peor haze quien a perro viejo incita. Dexeme, mi bendito, besar esas santas manos.

In.--No, esso no, absit.

Len.--Veale yo alcalde de corte.

In.--Dios os acompañe.

Len.--Ahora sí que que va bien encaminada l'agua al molino: éste es sin duda de aquellos que cuentan de la tierra de Bauia, donde los trigos se siegan con escaleras; al fin, el que yo he menester. Benditas sean mis lagrimas, y rebenditos ojos, que tan a punto las dexais caer. Estad con buen ánimo, que y'os prometo tantas de las de Alaexos quantas aueis derramado; y ya es tiempo de cumpliros la palabra, porque no puedo más paladear.

SCENA VI DAMASIO, CORNELIO.

[Dam.].--Crees, Cornelio, que hará Lena algun buen efeto?

Cor.--Tengolo, señor, por hecho: y si faltare, será más por culpa de la suerte que de su diligencia: si ya no haze como los maliciossos cirujanos, que no quieren cerrar las llagas por la ganancia que tienen d'ellas.

Dam.--Parecete que va buena la carta?

Cor.--Mal año para quantos de a real las venden en Lisboa. Va que ablandará vna peña. Mas si por desgracia no, aprouechare, que no es posible (porque las hojas verdes muestran no estar el arbol seco) a dos va la vencida: echar otra que encienda más el fuego.

Dam.--Asi la tengo ya a punto, a las mil marauillas; aunque más querria que no fuesse menester.

Cor.--Podrasse creer esso sin escrupulo?

Dam.--Sobre mi conciencia. Has visto los estremos que haze mi hermano con sus amores?

Cor.--No es marauilla, por ser los primeros, que son siempre como el calor de San Lorenço y el frio de San Vicente, que dan mucha pena y duran poco; ó fuego de paja, que presto da llama y muere.

Dam.--Cierto que no es mi amor de menos quilates que el suyo, aunque no m'encierro a llorar, ni doy tantos suspiros como él; y no creo poderse acabar, no sólo tan presto como tú dizes, mas en ningun tiempo.

Cor.--Bueno es esso para Cornelio, que por no ser filósofo no sabe dar más razon de que (con soportacion de V. m.) no lo cree.

Dam.--Por qué no lo cr'es?

Cor.--Ya he dicho que no lo alcanço; mas por auer estado con otros amos enamorados (a quien via oy fuego, mañana nieue y aborrecer un dia lo que otro amaron) me ha hecho la esperiencia incredulo.

Dam.--Sabes a quién acaece assi?

Cor.--A todos.

Dam.--Esso no, saco mi blanca. Solamente a aquellos que aman a mugeres de poco valor; que como para su fuego cortan la leña en pequeño monte, al mejor tiempo se les acaba. Mas cómo podré yo esperar qu'el mio se consuma, siendo infinita la belleza y el valor de quien es la leña y el fuego, donde suauemente estoy ardiendo, y puedo dezir que nunca bueluo a verla, que no halle en ella nueuas gracias?

Cor.--V. m. ha entrado en materia donde yo no ahondo vn palmo; y assi podra echar libremente por donde fuere seruido, y yo entretanto creeré lo que me pareciere. Mas, si vale dezir verdades, no veo en ella tantas cosas como el ciego Amor haze ver a V. m., qne segun le da a entender, nunca se vieron venir de la India Oriental tantas joyas[750] preciossas.

Dam.--A lo menos ninguna de tanto valor; ni ha salido de Vizcaya mayor asno que tú.

Cor.--Esse es el premio que recibe el que no sabe hablar a sabor del paladar.

Dam.--A lo menos, el que merece quien es tan grosero como tú, que hasta ahora me has tenido engañado con tus bachillerias, creyendo que sabías más de achaque de perfecciones; no sé cómo, o por qué, no te he sembrado los dientes en esa blasfema boca.

Cor.--Porque me saltarian d'ella hombres armados, como los del sembrado de Cadmo; pero no contra V. m., aunque más injurias me diga.

Dam.--Di, necio, no se ve claramente que Amor tiene en aquella frente su potencia y tribunal, pues con vn solo mouimiento desdeñoso o alegre condena a muerte y da vida a quien la mira? Si se apartasse la escura niebla de tu poco entendimiento, verias aquel cabello de color del sol, como encadenadas sortijas de oro, partido en ordenes, por el dilatado espacio de su frente. Las cejas ser dos enarcadas lineas, con cierta magestad tan vencedora, que nunca la mostraron tal los arcos triunfales de los Augustos de Roma. Las orejas pequeñas y puestas en lugar tan medido y compassado, que la tierra menos igualmente dista de las circunferencias del cielo qu'ellas d'el sitio conueniente. Los ojos de tan peregrina y nueua gracia, que en ellos claramente se ve la risa abraçada con la grauedad; tan dulces en el mouimiento, que el ayre circunuezino muestra quedar enamorado y desseosso de introducirse en ellos. La niña de dentro (o ojo del ojo) tan puramente negra, que considerando despues la luz de la plateada yema, parece que está la noche recogida en aquel pequeño circulo, por defenderse de la serenidad qu'en torno la ciñe. Que el parpado que los cubre es blanquissima nuuezilla delante de la cara del sol, o cataracta d'el cielo, que abriendose descubre los biuos resplendores del Parayso, y cerrandose queda por consuelo la mesma materia celeste. Que las largas y sombrias pestañas son puras violetas que s'espejan a la orilla de cristalina fuente. Que de las mexillas de su perfectissimo rostro es la tez de tanta blancura y lustre, que enfrena la imaginacion para no ver lo que falta (si falta puede llamarse aquello que, aunque no se tenga, no se siente faltar). El perfil de la nariz, que parece estar en medio de aquel hermoso teatro, como cuchillo debaxo de cuyo filo inclina y pone la embidia su cuello. Que la tierna y con dulce relieue proporcionada boca (pronunciadora de tantas sentencias y gracias, que por no dar en el infinito, no quiero contar) merece que algun angel la predique con las demas bellezas: como los dientes de perlas, el cuello de marfil y las manos de alabastro. Baste dezirte que la dichosa alma (regidora de aquella preciosa materia) la informa y mueue con tan dulces y alegres ademanes, que no se puede mirar sino con ojos de Satyro.

_Quid laudem femur, aut femori confinia membra. Has tractare iuuat, potius quam ducere partes._

Cor.--Ahora confiesso que oyr esas cosas me ha hecho gemir tacita y recalcadamente en lo íntimo de las entrañas, como el cansado cauallo quando acaua de orinar.

Dam.--Ha, ha, ha. Dígote cierto que quando pienso en sus diuinas partes, estoy en duda si la deuo llamar muger o angel.

Cor.--No la pongamos, señor, tan alta que la perdamos de vista, que todauia me quedo yo en mis treze, y no me sacarian de aqui los doze Pares de Francia.

Dam.--Esso creo yo, porque tu vista no es capaz de cosas tan altas.

Cor.--Los ojos humanos no pueden (segun dizen) percibir las cosas sino por las formas de su conocimiento; pero no nace de ay.

Dam.--Pues de qué procede tu ignorancia?

Cor.--De saber qu'es muy proprio de enamorados tener a sus damas por más hermosas de lo que son. Y assi yo, como uno d'ellos (que por ruin que sea el asno tiene su cola), creo sin ninguna duda que la mia es (sin comparacion) la más bella del mundo, y que (por mi buena ventura) no aurá ojos que tengan virtud para conocer su rara hermosura, tan perfecta como ella es y yo la contemplo. Qué me dirá V. m. a esto?

Dam.--Qu'eres vn loco desatinado.

Cor.--A lo menos atinado en esto, y dexaré de contar por estenso sus estremadas gracias, porque no quiero poner en condicion mi salud y el reposso de V. m.

Dam.--Es costumbre natural de los necios celosos, que temiendo que lo que aman se mejore, o lo vituperan, o callando ocultan lo bueno que a su parecer tienen. Mas aunque creo que estás tambien en este engaño, holgaria de oyrte dezir alguna de sus gracias, como si desuariasses con calentura o estuuiesses endemoniado.

Cor.--Si Cupido es el demonio de la fornicacion, más merece el que le sigue esse nombre qu'el d'enamorado.

Dam.--Ya te ha entrado el espiritu malino; prosigue.

Cor.--Son tan innumerables sus perfeciones como las estrellas del cielo, porque de quanto Naturaleza puede dar, la hizo vn escogido compendio, adonde se hallan todas juntas en su perfecto ser. Si V. m. tuuiese ventura de ver la gran proporcion y orden que tan curiosamente osseruó en su rostro, confessaria por fuerça que el cielo ha derramado sobr'ella quantos tesoros de gracias tiene que repartir, y que merece ser celebrada por el más esquisito milagro de hermosura.

Dam.--Tente, dame la mano, no quiero que passes más adelante por que no cayas. Pero sepa yo ahora, quién es essa alhondiga de gracias?

Cor.--Es verdad que me auergonçaré de nombrarla. La señora Policena, hija de Ramiro Coruato, insigne baruero.

Dam.--Quándo menos? A fe de quien soy que lo sospechaua. Vales quanto pessas para loar una martingala. Ha, ha, ha. Ahora sí que puedo dezir que el deuaneo ha manifestado tu modorra o locura. Dala tú el nombre que se te antojare, que la comparacion (dexando aparte la sangre de la señora) ha sido cierto estremada.

Cor.--Luego los caualleros dan en la sangre, sin mirar que es la peor cosa que las mugeres tienen, pues las haze inutiles los seis dias del mes.

Dam.--Ha, ha, ha, ha. Mala pascua te venga, vellaco desuariado, que me hazes reir sin gana. No más, que es ya tiempo de yr a saber lo que mi señora aurá hecho con Aries, que no veo la hora de salir d'este preñado.

Cor.--Antes d'entrar en él.

Dam.--El diablo te lo dixo.

NOTAS:

[750] Iojas se lee en el original.

SCENA VII

RAMIRO, VIOLANTE, DAMASIO, CORNELIO.

[Ram.].--No ve V. m. al señor Damasio que nos sale al camino?

Vio.--Ya le he visto. Y bien, adónde vas ahora, pan perdido?

Dam.--Vengo a acompañar y seruir a V. m. Pues, señora, podemos esperar algo de bueno?

Vio.--Creo que sí, porque este cauallero, auiendole parecido bien, me ha prometido de tratarlo con Ceruino su yerno, y hazer de manera que aya effeto.

Dam.--Es tan estraño el humor de aquel hombre, que lo pongo en duda.

Vio.--No ay razon para desconfiar, y muchas para darlo por hecho; y assi con esta buena esperança, anima a Macias, que te cre'rá más que a mí; haz de manera que coma y se alegre. (Entranse Violante y Ramiro.)

Dam.--Oyes, Cornelio, torna presto.

Cor.--Dexeme V. m. yr primero, que si no voy no podré boluer en un año.

Dam.--Digo qu'eres un Senequilla; sea assi. Ni presto ni tarde, mas buelue a tiempo, porque no se nos passe la ocasion.

Cor.--No hará, si yo la asgo vna vez del copete.

Dam.--Temo que con essas chanchas se te ha de oluidar a lo que te embío.

Cor.--Corria peligro, á no lleuar la memoria en la mano; detengome aposta porque me parece que no es hora de hallarla en casa, por ser a la que siempre anda a caça de bouas.

Dam.--Vete por donde sospechas que puede acudir y mira que la ofrezcas grandes cosas.

Cor.--Desde ahora la ofrezco al Leon del Moro y la encomiendo a los mochachos de la Plaçuela Vieja, a quien toca cañonizarla, que no la podrá faltar segun sus buenos passos.

Dam.--Haz lo que te digo, camina.

(Sale Ramiro.)

Dam.--Ramiro amigo, mañana os espero, y no se os oluide l'agua de olor que me aueis prometido, que no la quiero perder.

Ram.--Lo que parece V. m. al señor Curuca su padre, que nunca oluidó cosa que le prometiessen.

Dam.--Ya os entiendo: el que trae la cuerda arrastrando no está libre; hagamos ambos nuestro deuer, que yo me acuerdo, como vereis.

Ram.--De mi parte no aurá falta. Beso las manos a V. m. Assi se han de tratar estos aprendizes: cómo le he dado en los cascos! Mejor se los rompan qu'él me saque l'agua, si no viene el vino. A Policena con esso.

SCENA VIII RAMIRO, CERUINO.

[Ram.].--Bien dizen que los barueros todos parece que comen carne de lechuza, porque no pueden guardar secreto; ni yo veo la hora de topar al señor Ceruino, para bomitar el d'el casamiento de su hija, que ya estoy rebentando; alli viene.

Cer.--Qué ay por acá, Ramiro?

Ram.--Vengo de acompañar a mi señora Violante de Cabrera, que ha estado en casa del señor Aries.

Cer.--En casa de mi suegro la señora Violante?

Ram.--La mesma en casa del mesmo; y si supiesse V. m. la causa, podria ser que le fuese de mucho contento.

Cer.--Cosa del diablo es la libertad que se toman estas viudas, que so color de no tener quien les haga las cosas, estan siempre con los mantos acuestas; no me quitarán de la cabeça que no es agua limpia.

Ram.--Es possible que vna persona tan prudente haga esse juizio temerario, auiendole dicho que si supiesse a lo que ha ydo, por ventura le daria contento?

Cer.--Y hasta que sepa otra cosa me estaré en mis treze. Pues qué ay?

Ram.--No me han dado tanta licencia.

Cer.--Ya sabeis mi humor; dezí presto lo que sabeis, no me hagais entrar en alguna mala sospecha.

Ram.--No podrá ser peor, a mi parecer, aunque me tarde; no es razon que yo me atreua a dezir lo que toca al señor Aries; mas si se contenta de entender el caso, sin las personas, yo lo diré.

Cer.--Dezímelo como quisieredes y sea luego.

Ram.--Que me place. Tratarán a V. m. antes de mucho tiempo de vn cierto matrimonio.

Cer.--Mirá con qué me sale, despues de muy regateado: todo esso era? Oxala fuesse de deshazer el mio.

Ram.--Si creyesse que V. m. lo entiende assi, me atreueria a dezirle que no tiene razon, porque es muy embidiado de la ventura que ha tenido en topar con vna señora tan principal de sangre, hermosura y virtudes. Pues qué labores salen de sus manos!

Cer.--Podriaos yo responder lo que el cauallero romano a vno de sus familiares, que le dixo otro tanto, mostrandole vn pie: Vos, amigo, solamente veis que este çapato es nueuo y bien[751] hecho, pero no podeis saber dónde me lastima. Mas quién os ha dicho lo que Marcia sabe hazer de sus manos? No pensé que sabiades tanto de su hazienda como dezis.

Ram.--Selo por auer seruido la casa de su padre veinte años, y auer traido a su merced más vezes en estos braços que tengo pelos en la barua.

Cer.--Que tan grande seria entonces Marcia, a vuestro parecer?

Ram.--Por qué lo pregunta V. m.?

Cer.--Por saber la edad que tiene ahora, que sobr'ella andamos siempre en pleito.

Ram.--Será (si bien me acuerdo) de veinte y tres a veinte y quatro años. Mas boluiendo al casamiento, mire V. m. que quiero mis albricias si se haze.

Cer.--Si las quereis ganar, aueisme de dezir de quien ha de ser.

Ram.--Yo lo diré, pero con condicion que no lo ha de saber otro ninguno.

Cer.--No ayais miedo.

Ram.--De la señora Cassandra, con vn cauallero que pierde el seso por ella.

Cer.--Pues de dónde le viene? Cómo o por qué la quiere?

Ram.--No sé, señor. Yo tengo que hazer; no quiero nada de V. m.

Cer.--Esperá, esperá, qué priessa teneis? Ay alguna muela que sacar?

Ram.--A vna señora que está rauiando, y ya me tardo.

Cer.--Rauia mala la mate; sacáselas todas a mi quenta. Mas dezíme, cómo es posible que aya quien esté enamorado de mi hija, no la pudiendo ver persona biua?

Ram.--No, sino el dia que V. m. se casó.

Cer.--En vna hora?

Ram.--En vn boluer de ojos se pega aquel mal; qu'es como el arcabuzazo, que antes hiere que se oya.

Cer.--Y quién es (Dios nos defienda dél) el galan de tan seco coraçon, que tan presto se encendió?

Ram.--V. m. lo imagine, que yo no sé otra cosa.

Cer.--Vais en buen'hora. Bien dixo Alexandridas que el dia de las bodas es el principio de muchos males. Quien trata con lobos traiga el perro al lado. Deurian los que gouiernan sus casas con tanto descuido ser puestos en vn palo. A dicho de este buen hombre, yo estoy qual digan duelos: él ha seruido a mi suegro veinte años: dize que Marcia tiene quatro más; que la ha tenido en los braços tantas vezes, y esto seria por lo menos a los nue[ue] o diez. El doctor Cornejo dize que halla en sus libros auerse empreñado algunas mugeres de aquella edad. Mirá (por amor de mí) qué aliño para que no le passen al hombre por la imaginacion mil sombras y fantasmas espantosas. Desdichado de quien tiene su honrra en tan roedora carcoma, que no le da vn momento de reposso. Mas quién puede ser este tan enamoradizo? No entiendo cómo ha sido: la donzella de suyo no es maliciosa; está bien guardada; Marcia es su madrastra, y no la incitará el amor que la tiene a sacarla de donde está para que nadie la vea. Pero con todo esto, no se han mouido sin causa estos tratos que dize Ramiro. No sé qué me pueda hazer más, ni qué me traigo en esta cabeça, que terriblemente me inquieta. Fortis imaginatio generat casum. No querria que me sucediesse lo que al otro, que por auerse hallado a vn juego de toros soñó aquella noche, que tenia cuernos, y amaneció con ellos en la frente. Si el destino no se puede vencer y mi cuidado no basta, deme quien es poderosso, para rimediar mi pena, paciencia.

NOTAS:

[751] Bin, por errata, en la edición de Milán.

SCENA IX CERUINO, INOCENCIO, BEZERRICA.

[Cer.].--Ta, ta, ta.

In.--Quién llama?

Cer.--Yo soy, llama a Bezerrilla[752].

Bez.--Aquí estoy, señor.

Cer.--Adónde has estado dende que yo salí de casa?

Bez.--Donde V. m. me manda que esté.

Cer.--Di la verdad, vellaquillo.

Bez.--Allí he estado, por vida de mi madre.

In.--Dize lo que es cierto, por esta ánima pecadora.

Cer.--Quién os pregunta nada? entraos allá.

In.--Linguam fallax non amat veritatem.

Cer.--No te has quitado de aquí?

Bez.--Nunca, sino quando mi señora me llamó para limpiar el estrado.

Cer.--Y mientras tú lo hazias, baxó ella abaxo?

Bez.--No, señor.

Cer.--Y el Bachiller subió arriba?

Bez.--Tampoco.

Cer.--Quién ha hablado con él?

Bez.--Ninguno, que yo aya visto.

Cer.--Y oydo?

Bez.--Ni oydo, sino al mismo cantando sus latines.

Cer.--Qué vestidos traia aquel que estuuo aquí?

Bez.--Quién, señor?

Cer.--El que vino a visitar a tu ama.

Bez.--Yo no he visto sino aquel gatazo negro que viene siempre a visitar la cocina.

Cer.--Donosso os me hazeis, y aun esso es lo que yo he menester; entrá, entrá en casa, que vos soys una mala pieça.

NOTAS:

[752] Bezerilla en la edición de Milán; no esta sola, sino muchas veces.

ACTO SEGVNDO

SCENA I

LENA, INOCENCIO.

[Len.].--Cornelio ha venido a sacarme de casa con vn par de ducados. Mal año para quantos auogados ay en Chancilleria, y vna higa para mí, si les fuere a consultar la causa del señor Damasio, en la qual sé más que Presidente y Oydores, y aun estoy por dezir que todos los alcaldes quando más estan en su Acuerdo. Si aun no estando el horno caliente se muestra tan liberal, qué puedo esperar quando los fauores de la dama anden en su punto? Sus, Lena, manos a la labor; valgate ahora tu ciencia y abilidad; haz como quien eres. Mas tantas vezes va la cabra a las coles, que dexa el pellejo. Animo, que las mercancias de mucho prouecho no se adquieren sino con gran peligro: es esta la primera de tus hazañas? Sí, que tan mercader queda quien pierde como el que gana[753]. Mas qué digo? Veisme aqui libre y escusada de yr a casa d'el Cauallero d'el Vnicornio, pues viene alli mi Doctor, con tantas letras sobre el bonete, que le haré creer que las anguillas no son peces. Benedictus, benedicta et in secula, sed libranos de mal, amen. En hora buena vea yo a mi buen señor. Sin duda que vendrá ya de visitar algunas santas casas. Al fin, no vale otra cosa de esta vida sino el auerse empleado con caridad en buenas obras; qu'el bien hazer nunca se pierde. Dichosa madre que tal hijo parió, que yo apenas he tenido tiempo para passar mi corona, por auerme ocupado en remendar vnas camisas a ciertos romeros que van a Cerueros.

In.--Dig'os verdad, que estando en casa (con sobrarme tiempo) no puedo recorrer mis estudios, y así me voy al cimenterio de la Magdalena a dezir mis deuociones; por eso ved lo que me mandais.

Len.--Bueno seria mandar a quien desseo seruir de ojos. Hase V. m. acordado de lo que me prometió?

In.--Aunque no le he oluidado, no he podido hazer nada con mi señora, por ser su marido muy sospechoso; mas no perderé la ocasion.

Len.--Mayor caridad que essa podria hazer si quisiese.

In.--Cupio rem gratam facere. Y assí decíme en qué, que siendo como dezis, me emplearé (como vereis) ex toto corde.

Len.--Es obra tal que si en acabandola muriesse, granizaria el cielo angeles para lleuarle al Paraiso.

In.--Yo no desseo sino hazer bien.

Len.--Y tal bien como éste! Qué cosa ay de más merecimiento que escusar los escandalos que puede auer entre dos grandes linages! Qué digo dos linages? En dos ciudades, donde podrian nacer tantas enemistades, que muriessen personas sabe Dios quántas.

In.--Decíme, pues, lo que es presto, que se me haze tarde.

Len.--Es vna de las grandes cosas que aurá oydo en su vida; pero por el padre que l'engendró, que quando por euitar estos escandalos no lo quiera hazer, ni emplearse en tan santa obra, no diga palabra a persona del mundo: que si yo no supiesse con quién hablo y quánto pueda ayudar a remediarlo, antes me dexara coser la boca.

In.--Quis est quem tibi fidum praestare possis? Seguramente lo podeis dezir. Com'os llamais?

Len.--Tengo (con reuerencia) más nombres que vn menudo de[754] puerco. Lena Corcuera de Cienfuegos, natural de Valuerde, a su mandado.

In.--He conocido yo de essos apellidos personas muy honrradas y en grandes puestos. Era por ventura vuestro pariente Corcuera, Maestresala del Conde de la Gomera, que vino a ser Tesorero del de Oñate y murio Contador del Marques de Falces?

Len.--Al fin, como hombre de letras, ha sacado en limpio vn parentesco que no le hallará vna hanega de trigo. No fue menos que hermano de mi padre, que fue casado tres vezes, y a mí me vuo en la segunda, llamada Calidonia de Cienfuegos.

In.--Copia flores propinquorum. Mucho me huelgo de tratar con persona de tan buena casta, y así señora Llena de Cienfuegos, tornemos ad rem nostram, que aqui quedará todo seguramente enterrado.

Len.--Ha de saber, pues, que vna gran donzella... (mire que va en secreto).

In.--Assi lo tomo yo: Tacitum relinquam.

Len.--Prima hermana de la señora Marcia, instigada del enemigo malo, se huyó de su casa con vn cauallero.

In.--Prima hermana de mi señora? Credibile non est. Mirá lo que dezis.

Len.--Primissima digo.

In.--Y que se ha huido?

Len.--Huido, y aportado a esta ciudad, que ni su padre ni deudos no saben d'ella, ni menos de quien la sacó, aunque los andan buscando por mil partes, haciendo grandes diligencias y promessas para hazer crudo estrago en quantos hallaren culpados; mire qué derramamiento de sangre se verá y quántos rencores, para nunca cesar las enemistades. Ahora la pobre donzella está, conociendo su error, arrepentida; dessea meterse en algun monasterio, por medio de la señora su prima, y que aquel cauallero se buelua a su casa a dar muestra de sí, para que no se entienda auerla él sacado. Y esto no se podria venir a saber sino por boca de V. m.

In.--Ya os he dicho que n'os os dé pena esso, porque yo hago las cosas debaxo de las faldas.

Len.--Tanto que mejor. Podrasse dezir que ella, por huir de las vanidades del mundo, se vino de su motivo al olor de la santidad[755] de las monjas d'esta ciudad.

In.--Recte profecto. Consilium mihi tuum probatur.

Len.--Prouado? Si V. m. la viesse, tendria más lastima d'ella, porque es vna rosa de diez y seis años, aunque ahora está tan marchita y afligida, que parece vna santica.

In.--Pues qu'es lo que yo podré hazer por ella a vuestro parescer?

Len.--Qué? No menos que darla la vida.

In.--Luego es muerta?

Len.--Poco menos.

In.--D'esa manera poco haré yo en resucitar los biuos; mas vengamos al modo.

Len.--A esso voy. La cuitadita, informada de algunas personas espirituales, que (por su virtud) la han dicho ser yo la que deuria, ha hecho confiança de mis tocas, rogandome que lleue o embie a la señora Marcia vna carta en la qual se la descubre y quenta B por B y C por C el caso, pidiendola consejo y socorro en su tribulacion. Y pues V. m. dize que yo no la puedo hablar, si quisiere encargarse de hazerla esta buena obra[756], aqui la traigo.

In.--Pietatem exerce. Dadmela, hermana mia, que yo lo haré de muy buena gana, que cierto la obra es santissima.

Len.--No querria que nos vuiesse visto aquel enemigo de su amo.

In.--No tengais miedo, que nunca sale de casa si yo no quedo en ella.

Len.--Si la señora despues de auerla contado el caso estuuiesse dura, diziendo no tener parienta fuera de aqui (porque como son personas de calidad no quieren a las vezes, por su honrra, acetar lo que les parece vergonçosso), digala que bien se puede fiar de nosotros; y acuerdese de que la primera cosa que la ha de dezir sea que la dueña a quien su marido trató tan mal le ha dicho todo esto y dado essa carta, que creo bastará por su mucha bondad.

In.--Praestabo quod a te mandatum est libentissime. Y vso del superlatiuo para daros a entender con quántas veras haré lo que m'encomendais; y porque, a mi parecer, in hoc tota res agitur, quiero boluerme a casa a ver si lo podré poner luego en execucion.

Len.--Los truenos y demoniaciones le acompañen.

In.--Ellos vayan en vuestra guardia.

Len.--Es posible que haga la Natura los hombres y que no se acuerde más d'ellos? No uerá este pedaço de carne con ojos vn cuerno en una barreña de leche. Bien aya la burra que acá le traxo, y qué bueno es el hombre; ya no podia sufrir más la risa. Gentil centinela para un antecuco como su amo; bueno se le va poniendo el cimero. Lena, Lena, tú si que te puedes sola llamar nata y flor de las mugeres del arte y aun de los doctores de Valladolid, pues has sabido inuentar de repente tan estremada conseja, y tan a punto y bien colorarla; mas tengo vna lengua que corta y cose; pero contra vn celoso qué no sale a cuento? Al fin los maestros hazen bien las cosas. Quiero con tan buen pie boluerme a mi casa, que tengo el mal del lobo en el cuerpo, y despues yre a buscar al señor Damasio, que no seran de oy más passos perdidos. Amen.

NOTAS:

[753] En la edición de Milán, cana.

[754] Da se lee en el original.

[755] Sentidad en el original.

[756] Ibid, obre.

SCENA II ARIES, RAMIRO.

[Ar.].--Pareceme que es ya tiempo de yr a hablar a my yerno: holgarme ya[757] mucho de acertar a dar gusto a la señora Violante, que cierto no he visto muger que más me hincha el ojo, ni que con tanta gracia diga su razon. Cómo me venis, Ramiro (en buena fé), a proposito. (Sale Ramiro.)

Ram.--Tendria a buena dicha que se ofreciesse en qué poder seruir a V. m. Si soy bueno para alguna cosa, aqui estoy como de cera.

Ar.--Sois bonissimo para todo. Ahora voy a tratar con Ceruino lo que mi señora Violante me mandó.

Ram.--V. m. haze como quien es.

Ar.--Todos somos obligados a seruir a semejantes personas.

Ram.--Y piensa V. m. hazer algo?

Ar.--Espero que sí. Mas dezíme (por vida mia), cómo teneis tanta amistad con ella? A fé que os tengo embidia.

Ram.--He sido todo de su marido, y lo mesmo soy ahora de sus hijos, que puedo dezir auerlos criado; y assi tengo aquella casa siempre abierta para cuanto d'ella he menester.

Ar.--Cierto que la dama es digna de ser amada de todo el mundo, y si yo por vuestro medio pudiesse entrar en su gracia y alcançar algun fauor, sé de quánto prouecho os seria.

Ram.--Cómo fauor? No se piense tal cosa, que se le haze muy gran agrauio. Si me dixesse V. m. que se casaria con ella, entonces seria otra cosa, y por ay lleuarmela. Mas cómo, señor, es possible oluidar tan presto la defunta? Bien dizen qu'el dolor de muger muerta dura hasta la puerta.

Ar.--No sabeis lo que dixo Hipponacte, que de vn casamiento no se pueden esperar sino dos dias buenos: el de las bodas y el de la muerte de la muger?

Ram.--Tambien dizen ellas que no ay dia malo sin marido.

Ar.--Dexemos esso, como quiera que sea; dald'vn tiento: qué sabemos? Podeis perder mas que las palabras?

Ram.--Vna palabra inquieta toda vna vida; y assi no seria pequeño daño si (como me podria succeder) las perdiesse con el pellejo para siempre: pues viniendo a oydos de sus hijos, m'embiarian a poner tienda al otro mundo, donde nunca he podido saber la ganancia que tienen los barueros, que entiendo andan todos chamuscados.

Ar.--Bien lo podeis hazer diestramente, que para todo teneis abilidad.

Ram.--Aqui sale a punto el señor Ceruino.

Ar.--Andá en buen'hora, y mirá que no me oluideis.

Ram.--No haré otra cosa.

NOTAS:

[757] Es decir, ia.

SCENA III CERUINO, ARIES.

[Cer.].--Señor, adónde en hora buena tan temprano?

Ar.--A tratar con V. m. vn negocio que nos importa mucho.

Cer.--Mandárame[758] V. m. llamar, que yo le vuiera escusado este trabajo.

Ar.--Desseaua tambien ver a mi hija; pero luego yremos, que lo hemos de auer a solas.

Cer.--Como V. m. mandare.

Ar.--Dizen, señor Ceruino (y es assi), qu'el que nos quiere por parientes nos honrra, porque no queriendo dezir otra cosa emparentar que hazerse pares, quien procura ser par nuestro presupone que nosotros somos mejores que él; porque, naturalmente, cada vno apetece y pretende su aumento, ó verdadero ó aparente. La señora Violante de Cabrera, muger que fué de Satyron Curuca, ha venido a mi casa a rogarme que proponga á V. m. matrimonio entre Macias (q'es el menor de dos hijos que tiene) y la señora Cassandra. Ya sabemos que los Curucas y Cabreras son de las casas más antiguas de España, y que su calidad y hazienda son de las mejores d'esta ciudad. El (a más de dessearlo mucho, por estar en estremo enamorado de las buenas partes de la donzella) tiene vna mejora de su padre de mucha importancia; es bien diciplinado y virtuoso (que no importa menos que el ser bien nascido), y así soy de parecer que se deue abraçar el partido.

Cer.--No se puede negar lo que V. m. dize (aunque seso, dinero y bondad no es siempre verdad). Pero dos cosas no me agradan: la vna, que diziendose que se la he dado (si se la diesse) sabiendo que estaua enamorado d'ella (que antes de ahora me ha zurriado en las orejas) seria dar a entender que mi hija vuiesse hecho alguna liuiandad por la qual me fuesse forçosso casarla con él; que a mi parecer es negocio de gran consideracion. Y la otra es, que yo (por hablar claro) no querria que su hermano, con esta ocasion, entrando en mi casa, intentasse qué sé yo de Marcia; que es muy proprio de los que biuen a costa de la comunidad.

Ar.--Essas son dos friuolissimas razones; antes muy viles escusas. Quanto a la primera, la verdad tiene siempre su lugar; y quanto a la segunda, digo que es gran vajeza pensar tal cosa, que deue de proceder de tener poco credito de vna muger tan principal y virtuosa como mi hija, cuya bondad es bien conocida en esta ciudad, y crea que me pessará mucho si perseuera en sus estremos.

Cer.--Está bien, señor, yo pensaré en ello y responderé a V. m. con breuedad.

Ar.--Dexesse de buscar el pelo en el hueuo; yo soy de parecer que se acete el partido y que tratemos quanto antes de las capitulaciones. Entremonos a ver a Marcia.

Cer.--Malas lançadas.

NOTAS:

[758] En el original, Mandaráme.

SCENA IIII CORNELIO, MACIAS.

[Cor.].--Crea V. m. que perdemos tiempo, porque estoy informado de vno que ha seruido en casa más de vn año, que no la dexa ver ventana sino por Iubileos, y si sale de casa, de manera que a penas se le pueden ver los ojos. Lo demás del tiempo está tan pressa, como si vuiesse hecho algun maleficio.

Mac.--Vamos, que con todo esso, quiero imitar al elefante, que no pudiendo nadar se contenta con pasearse a la orilla del rio; porque ver las paredes que guardan mi preciosso tesoro me será como refrescarme en l'ardiente sed que por verla padezco, y consuelo para los ojos corporales (embidiossos de los d'el entendimiento) que con mi gran daño la v'en siempre.

Cor.--No puede, señor, vno ser buen criado y adulador; quiere V. m. que le diga lo que entiendo?

Mac.--Di lo que quisieres.

Cor.--Con essa licencia me atreueré a dezir lo que el filosofo Panecio respondió a vn moço que le preguntó si seria bien que vn sabio fuesse enamorado: Dexemos estar al sabio, mas tú y yo, que no lo somos, no nos empeñemos en cosa tan combatida y violenta, que haze a los hombres esclauos de otros y menos preciados de sí mesmos.

Mac.--Es muy de sabios predicar las cosas más como siruen que como ellas son.

Cor.--Sea como fuere: yo no persuadi a V. m. a salir a espaciarse para andarnos por aquí, calle arriba y calle abaxo, papando viento, que es vn despropositado deuaneo; el suspirar, ramo de locura; el llorar, locura espresa, y el demasiado deseo, archilocura.

Mac.--Si amor, o Cornelio, fuese acto uoluntario, tendrias razon de reprehenderme; mas siendo forçosso, la reprehension es tan indiscreta como seria dezir a vn enfermo que haze necedad en morirse. Assi que si quieres ser el buen criado que dizes, deues atender antes a seruirme dandome ayuda que consejo[759].

Cor.--V. m. tome de buena parte quanto le digo, pues sabe que arriscaré mil vidas por su seruicio.

Mac.--Procura, pues, buscarme quien sepa curar de mal de amores, aunque sea (como se sacan los espiritus) a fuerça de conjuros; y si no tiene cura, déxame morir del mal que mi estrella me ha destinado. Piensas tú que desde aquel para mi triste dia de las bodas de Ceruino (donde mi hermano me lleuó como por fuerça) no antevi todo esto? Cr'e que se me representó tan claramente como lo prueuo ahora: pues viendo entonces las gracias de mi señora Cassandra, yva quanto podia deteniendo la vista y escusando el mago acento de su dulcissima voz. Mas ay, ay de mí, que mal se puede el hombre esconder de un rayo quando Dios quiere herirle. Es su habla tan melodiossa y de tan gran efficacia, que sugetaria la más rebelde y contraria resistencia de amor; adulçaria la aspera amargura; attraheria la terca rusticidad; deprauaria la santitad; encarcelaria la libertad, y ablandaria vn coraçon de diamante. No se mostró Siques[760] tan bella al dios Cupido su amigo, ni la diosa Venus al hermoso pastor Paris quando ganó la mançana. De vna sola vez que acaso me miró, vi salir biuamente de sus diuinos ojos vn espiritu de fuego, acompañado de tan gran potencia, que al punto se apoderó de mi coraçon y me sujetó a esta terrible seruitud de amor en que me veo; tanto que los sentidos esteriores, dexando lengua y pulsos sin vida, se retiraron adentro a darle soccorro; mas no pudiendo en aquel punto y por la mesma via, embiaron al'alma por embaxadora a aquellos celestiales ojos; y no imaginando qué poder esperar, me parti de alli, creyendo que l'alma me seguiria, mas en su lugar traxe comigo este tirano espiritu, y dende entonces no tengo nueua ninguna d'ella. Mira tú ahora lo que será de mí.

Cor.--Por menos he yo visto otros en la casa de los orates.

Mac.--Qué dizes, hermano Cornelio?

Cor.--Digo, señor, que bien dizen que grande amor es gran dolor. En mí prueuo ahora que las penas agenas tambien duelen a quien las oye. Nunca crey hasta este punto que esta passion amorosa tiene la virtud de las nominas que cuentan del otro negromante, que hazia andar en pie cuerpos sin almas. Pero no se han de comprar lutos a cada canto de mochuelo que se oye en el tejado. Más estimado es lo que con más trabajo se alcança. Veamos en qué para el casamiento, y quando por el camino que lleua no hagamos nada, pareceme que deuemos fundar toda nuestra empressa en Lena y en el señor Damasio; porque si la madrastra continúa el amor que le muestra, el negocio está en la mano, pues sin duda gustará de que aya quien tenga contenta a la señora Cassandra, que sabe ya lo que passa y deue estar con más ansias que Ero; porque en el imperio de Cupido los desseos, penas y deleites son iguales.

Mac.--Tras las grandes esperanças está el desesperar. Al buen consolador, amigo, no le duele la cabeça; ruega a Dios que se effetue el casamiento, que qualquiera otra cosa es hazer torres en el viento.

Cor.--Por qué, señor?

Mac.--Porque tengo por impossible que aquella señora, siendo quien es y recien casada, comience tan presto a agrauiar al marido. Ni quando (dexando esto aparte) quisiesse, no sé si podria hazerlo.

Cor.--No ha oydo dezir V. m. que donde ay mugeres ay modo? Quiera ella, que fácilmente le hallará; porque todas en esta materia son doctas, y ella (a buen seguro) no alcança menos que otra quanto es menester. Piensa V. m. que se le hará muy dificultoso engañar al marido? Es (por ventura) Ceruino más que vn hombre?

Mac.--Y parecete poco si lo es?

Cor.--Poquissimo, porque las mugeres son de la piel d'el diablo, y la más simple d'ellas engañará a vn colegio de Catones. Y en vn siglo tan sabio, qué comodidad no es suficiente? Quanto mas, teniendo dentro de casa la mejor tercera que podriamos dessear.

Mac.--Tercera en casa! Cómo nunca me has dicho tal cosa? Podémonos fiar d'ella?

Cor.--Sin ninguna duda.

Mac.--Dime presto quién es, que me has buelto l'alma al cuerpo.

Cor.--Luego no estaua tan lejos como pensaua.

Mac.--Basta que reside más donde ama.

Cor.--Tambien tengo yo mi rato de melancolia; pero siempre me estoy entero como mi madre me pario, y si pensasse que por amar me auia de faltar vn pelo, desde ahora tocaria caxa contr'amor y sus sequaces.

Mac.--No me quiebres la cabeça; di si quieres quién es aquella persona.

Cor.--Es la desconfiança, que es el todo en aquella casa.

Mac.--La desconfiança? Segun esso, quieres que desconfiando me dessespere?

Cor.--No me passa por pensamiento.

Mac.--Declarate, pues, que no te entenderia Seneca.

Cor.--No sabe V. m. que no ay leona ni tigre, a quien ayan quitado los hijos, como es vna muger ofendida de desconfiança? No hay cosa por que más presto se haga enemiga d'el marido: y esta señora me dizen que lo está en gran manera, y asi deue de tener más desseo de vengarse que quien la busca.

Mac.--Quando las ancoras están firmes, no falta consuelo presente, ni esperança de lo que está por venir. Boluamonos a casa, que esas son consideraciones a la ventura.

Cor.--No ay dia sin noche. No nos quexemos tan presto d'el amor, que por ventura será más benigno de lo que pensamos; y sus fructos, quanto en su flor son más amargos, tanto son más dulces quando maduros, y en teniendo saçon, de fuerça han de caer. Paciencia, señor, qu'el tiempo es enemigo de los que sin él se apressuran: él como buen consejero lo dira, y mientras no se puede golopear, trotemos.

NOTAS:

[759] El final de este párrafo se halla corregido así en El Celoso: «Deues atender á seruirme, dandome antes ayuda que consejo».

[760] En el original, al margen, Psyches.

SCENA V INOCENCIO, LENA.

[In.].--Grauem curam suscepi. Dónde hallaria yo ahora aquella buena muger? que sin duda lo es, segun sus caritatiuos passos. Gran descuido ha sido no preguntarla adónde mora. Anceps valde sum. Auré de buscarla por essos ospitales de donde nunca sale, aunque más acude, segun me dixo, a la Concepcion; alli pienso hallarla.

Len.--Ce, ce, ce, señor Licenciado, algun buen espiritu le trae siempre a dond'es desseado. En este punto, estando cogiendo vnos paños, que por mi deuocion he lauado, del ospital de Esgueua, me vino vn mensage de aquella señora diziendo que dessea mucho saber el recado que he dado a su carta, y si puede esperar buen suceso de su negocio. Y asi, diziendo quien dexa caridad por caridad no peca, lo dexé todo y sali a buscar a V. m.

In.--Fue mi ventura echar por esta calle, viendome perplexo por no saber adónde os podria hallar; que soy tan corto, que aún no sé vuestra casa.

Len.--No me corro yo poco d'esso, y asi quiero que la sepa en todo caso; que para personas tales la tengo siempre abierta. Sabe, hijo mio, la casa de los locos, que llaman Orates?

In.--No sé otra cosa.

Len.--Pues pared en medio de un oficial de tinteros, peines, calçadores, mangos, lanternas, peonças y macetas de sellos es mi pobre abitacion, a su mandado.

In.--Con tantas y tan buenas señas, no podré errar ya; huelgo mucho de saberla.

Len.--Tenemos algo con que poder consolar los tristes?

In.[761]--Ya he dado la carta a mi señora; leyola delante de mí, y segun lo que pude colegir, entiendo auerla pesado mucho d'el mal suceso de la prima.

Len.--De manera que entendió V. m. lo que dezia la carta?

In.--Las palabras no, porque leia para sí; digolo por auer visto que mudó de color suspirando, aunque lo queria dissimular.

Len.--Qué piensa qu'es el amor de la sangre? Dezia mi buen marido (que era vna persona entendida) que la sangre se muda facilmente en agua.

In.--O, qu'escogida sentencia! boluemela a dezir (por amor de mí) que la quiero encomendar a la memoria para no menester.

Len.--Que l'agua se muda presto en sangre.

In.--Y como qu'es ello assi; y de ay proceden las alteraciones y desmayos, que llaman mal de coraçon. Nunca os ha tocado algo d'esto?

Len.--No ha auido muger que más presto se alterasse que yo; mayormente en mis preñados, que he sido en estremo antojadiza.

In.--Al fin el entendimiento del hombre se sustenta aprendiendo. Compra la buena doctrina, y no la vendas, porque no tiene precio. Preguntóme quién me auia dado la carta. Dixesselo puntualmente (como me aduertistes) y luego medio turuada me mandó salir diziendo: yo respondere, que no puedo ahora porque vendrá mi marido.

Len.--Y halo hecho?

In.--De otras empresas más arduas he yo salido con honrra. Iacta sunt à nobis fundamenta rei. Veis aqui la respuesta.

Len.--El Rey le dé, assi como me la da V. m.,

vna Presidencia, que más de quatro Presidentes ay que no saben tantos latines.

In.--No perderiades vos nada en ello; pero Bonae artes honore vacant. Mandóme mi señora que os rogasse que consoleis y deis ánimo a aquella persona de su parte, diziendola que su merced lo remediará todo muy presto.

Len.--Biua mil años tan buena criatura, perfecta y noble señora.

In.--Yo me voy, que es ya tiempo; si fuere menester otra cosa, auisámelo, que n'os faltaré; y el Señor os dé salud para que por vuestro medio se hagan muchas obras semejantes, que cierto Hoc tuo facto laudabuntur omnes.

(Entrase Inocencio.)

Len.--Nunca él le falta. Sin duda que me deue de tener este por la segunda Puta vieja latin sabeis, pues me jeringonça la mayor parte de lo que habla. A buen seguro que aurá la maestra escrito en esta carta mil petrarquerias; porque (segun me ha dicho l'ama que la crió) sabe quanto ay en Amadis, que no hay más que dezir. Pues el señor Damasio, que ha poco que vino del estudio con las botas llenas de latin, responderá a las mil marauillas y aurá entr'ellos vn passatiempo del otro mundo; y a mí no me faltará contento, pues he de ser repagada del entonar estos organos.

NOTAS:

[761] Lena dice equivocadamente en el texto que seguimos. La misma errata se halla en el de El Celoso.

SCENA VI ARIES, RAMIRO, VIGAMON.

[Ar.].--Vigamon!

Vig.--Señor.

Ar.--Qué hora es?

Vig.--Las nueue daran, si no han dado.

Ar.--Mas pensé que se le auian de oluidar al relox en la faltriquera. Veme a llamar a Ramiro presto; dile que venga a hablarme, que tengo con él vn negocio de importancia[762].

Vig.--Iré a su casa o a la plaça?

Ar.--Más cierto será hallarle en la tienda; mas por sí o por no, vete por la plaça, que podria ser hallarle en l'acera de S. Francisco recogiendo nueuas que contar a sus descansalenguas. No es el que alli va?

Vig.--El mesmo; Ramiro, ¡a Ramiro! no oys? Ramiro, esperá con la maldicion.

Ram.--Essa te llueua a cuestas; qué gentil criança de patan!

Ar.--Esperá, hermano Ramiro: parece que no quereis oyr; dónde vais tan negociado?

Ram.--Ando por mudar de casa, y asi voy depriessa a buscar al dueño de vna que me vendrá a proposito, y quiero acudir con tiempo, antes que otro me gane por la mano, que andan muchos golossos por ella; V. m. me perdone si no me detengo.

Ar.--Esperá vn poco, por amor de mí. Aueis visto más a mi señora Violante?

Ram.--Señor, no.

Ar.--Ya he tratado con mi yerno de aquel negocio que sabeis.

Ram.--Sea muy en hora buena. V. m. me dé licencia, que no me puedo rascar la cabeça.

Ar.--Veamonos.

Ram. (solo).--Como me desocupe. Renegá de viejo que no adeuina; en effeto, a este se le ha entrado de rondon la sensualidad en el cuerpo. Mirá, por amor de mí, qué seca llamada: querria él ahora que yo tomasse el pulso al gato; mejor le arrastren; no haria semejante vajeza si me diesse quanto tiene. Es aquella señora una bendita, y quando no lo fuesse, menos lo haria; porque, fuera de ser oficio de ruines hombres, está de por medio aquel desenuainador de Damasio su hijo, que trae el seso (como los cangrejos) en la escarcela; no querria darle ocasion para que me matasse y que despues, entendiendo el por qué, dixesse toda la ciudad entonces: benditas sean manos que tal hizieron. Si quisiere hazerse la barua, labarsela he con mil aguas de olores; si sangrarse, hasta que no le quede gota en el cuerpo m'emplearé en su seruicio de mil amores; pero alcahuete yo, no es cosa. Es lo bueno, que quando yo pudiesse ponerlos a braço partido, le tendria por la misma castidad; porque quando más vn viejo presume hazer del valiente, es para perder antes con antes el pellejo. Mas dexado esto aparte, qué cosa es ver vn venerable anciano que pone en punto de aguja seso, honrra, hazienda y vida a discrecion de vna flaca muger? Qué pensamientos le acompañarán, quando despues de auer sido marido treinta años, se ve a pique de andar su honrra por los cantones, mostrado con el dedo, hecho passatiempo y fabula del pueblo, sin poderse librar del mercado que se haze en nuestras tiendas? Mas quién no mofaria de ver derramar lo que con tanta tenacidad se ha escasseado toda la vida, conociendo su impotencia, con quien presume que le puede renouar y hazer un Sampson (sin copete) a fuerça de sus enuaimientos y filtros amorossos, de los quales nos libre Dios, y a estos caxquiuanos, tocados de la mesma yerua?

NOTAS:

[762] El diálogo está mal dividido en la edición de Milán. Le restituímos conforme al texto de El Celoso.

SCENA VII CORNELIO, MACIAS, DAMASIO.

[Cor.].--Quién pudiesse adeuinar en qué casa aurá entrado a sembrar cuernos l'astutissima Lena! deue de estar emboscada, pues no la podemos descubrir en tantas horas.

Mac.--Va en mi poca ventura, para que acabe de abrasarme sin ningun remedio.

Cor.--No se congoxe V. m., que ella se nos pondra presto delante; y quando no se cate, le hará ver la luna en el pozo.

Mac.--En ventura el cuidado duerme y reposa; mas triste d'el que no sabe en quántas braças de agua se halla, teniendo l'alma colgada de vn hilo, sin ver dónd'está asido. A lo menos, supiessemos de otra que me pudiese dar algun remedio, para que mi fantasia, preñada de vano desseo, muriesse o abortasse.

Cor.--Resistir las pasiones viene de varonil esfuerzo, y a los coraçones flacos les falta en las aflicciones mayores.

Mac.--Dichoso se puede llamar en esta vida el que tiene dolor que se puede resistir.

Cor.--El enojo mata quien no l'estima. En vna noche nasce vn hongo: haga V. m. ánimo de leon, que con ser el mio de oueja, me basta para hazer que su fantasia haga presto treze hijos varones.

Mac.--Está bien; yo veré lo que hazes.

Cor.--Verá que soy como la higuera, que da fructo y no haze flor.

Mac.--Con todo esso, temo no seas antes como la lechuza, que tiene mucha pluma y poca carne.

Cor.--Esta carne nos destruye.

Mac.--Estaria en casa Lena quando dixo aquél que auia salido?

Cor.--Si vuiera ydo solo algun pobreto como yo, no fuera mucho negarla; mas viendo essa presencia de emperador (considerando el prouecho), se la quitara de los braços para dársela: qu'estos rufianes siempre hazen de semejantes viejas mulas de alquiler; y porque no se pierda viaje, quando ellas caminan los dexan (como tablilla) en casa para entretener con palabras a los que vinieren (Sale Damasio). Alli veo al señor Damasio, y a mi parecer alegre; deue de traernos algo de bueno.

Dam.--De dónde vienen los vagabundos?

Mac.--De buscar a Lena, que nos trae perdidos.

Dam.--No sois buenos podencos.

Mac.--Vos, hermano, teneis tanta ventura, que si intentassedes bolar saldriades con ello.

Dam.--En este punto se acaba de yr, auiendome recreado el coraçon con agua de angeles.

Mac.--Para vos es el mundo; dadnos alguna buena nueua.

Dam.--Y tal como la que y'os traigo. Veis aqui la respuesta de mi carta.

Mac.--Es posible? Mostrá, por vida de quien la embia; dexáme l'er, que me aueis resucitado.

Dam.--No se dan semejantes cosas en otras manos.

Mac.--A mí, que soy vuestro hermano y secretario, no se me ha d'esconder nada.

Dam.--Ay pocos renglones.

Mac.--Pocos o muchos, l'edlos ya si me quereis bien.

Dam.--No puede alargarse, por qu'está con mucho recelo de su marido.

Mac.--Al fin ha escrito?

Dam.--Quatro renglones.

Cor.--Mucho se puede dezir en pocos; y si esta vez ha tenido tiempo para escriuir quatro, la segunda será de ocho, la tercera de diez y seis y la quarta ya de uencida (estando más assegurada) será viniendo a los pactos, porque deue (a lo que sospecho) de andar bien cerca de rendirse.

Mac.--Ea, acabemos ya, que y'os prometo que deue de ser bonissima, segun la vendeis cara.

Dam.--Ahora quitaos los sombreros, hincaos de rodillas, y sin pestañear, estad atentos. Donde vas tú, desalumbrado? (Haze que se va Cornelio).

Cor.--Voy por vn par de candelas, para que se lea la epistola con todas sus ceremonias.

Dam.--Escucha, loco.

CARTA

No tengo (Esperança mia) ingenio ni tiempo para agradecer con palabras dignas el amor que V. m. en su dulcissima carta significa tenerme, ni el contento y satisfacion con que quedo de mi dichosa suerte, por tenerme est'enemigo con tanta tirania y recato, qu'es marauilla auer podido tomar la pluma; y assi (desseadissimo bien mio) diré cortamente, que l'aficion con que le correspondo es tan grande quan pequeña la comodidad para podersela mostrar con las obras y breuedad que desseo. A que m'esforçaré por todos los medios possibles. Entre tanto, note bien alguna persona de confiança lo que saliere cantando mi pagezillo: que d'esta manera yré dando auiso de mis pensamientos a quien será siempr'el vnico subjecto d'ellos; en cuya memoria me encomiendo.

No te parece, Cornelio, qu'es carta digna de vna reuerencial atencion?

Cor.--Y avn porque lo sospechaua, y estar más deuotamente, queria yo encender candelas a Piedegrulla.

Mac.--Ahora conozco ser verdad lo que las mugeres dizen: que no es amor el que presto no corresponde, y assi el d'esta dama es (sin duda) plusquamperfecto.

Dam.--Todas las deudas reciben recompensa de diuersas maneras, sino ésta, que no se puede pagar sino con el mesmo amor.

Cor.--V. m. será pagado alomenos en gentil moneda. Qué le parece a V. m., señor Macias? No me concederá ahora que quien sabe escriuir esto sabrá tambien ponerlo por obra, y contentar a quien teme ahogarse en vn palmo de agua?

Mac.--No cantemos triunfo antes de la victoria.

Dam.--Bien has entendido, Cornelio, el auiso; a ti toca ahora estar alerta, para que quando el page saliere de casa entiendas bien sin perder vn acento lo que cantare. Lleua contigo vn librillo de memoria y alguna niñeria que darle, porque te lo diga y dexe escriuir.

Cor.--No perderé punto.

Dam.--Más contentos podemos yr ahora a saber la respuesta que aurá dado vuestro suegro a su suegro.

Mac.--Buena o mala, a lo menos vuestro negocio va en popa.

Dam.--Dezí nuestro, pues es camino infalible para llegar a lo que tanto desseais. Fuera melancolia, la libertad se nos restituye, y no aurá Historia que haga mencion de más dichosos amantes.

Cor.--Oxala, y despues a la mañana con cien moros peleasse. La priessa que se dan las mugeres al mal.

SCENA VIII ARIES, VIGAMON, POLICENA, RAMIRO.

[Ar.].--Vigamon, Vigamon, a Villanchon; donde está este animalazo?

Vig.--Aqui estoy, señor.

Ar.--No oyes, porque duermes más que vn liron; no tienes verguença?

Vig.--Por Dios, señor, poca cuando estoy traspuesto. Verguença es andar salteando caminos, mas el dormir no daña a otros y aprouecha al que duerme.

Ar.--Razon de tu aljaba; basta que te hazes donosso entremanos, vente comigo. Llama allí.

Vig.--Ta, ta, ta.

Pol.--Quién est'ay?

Vig.--Quién manda V. m. que diga?

Ar.--Pregunta si está en casa Ramiro.

Vig.--Está en casa el señor Ramiro?

Pol.--Quién le busca?

Ar.--Yo le quiero hablar.

Pol.--En este punto acaba de salir: no pued'estar vn tiro de piedra.

Ar.--Corre, dile que l'estoy esperando. No pensé que tenia Ramiro hija tan hermosa.

Pol.--No lo soy poco para quien bien me quiere.

Ar.--Queda sola en casa?

Pol.--Más de lo que yo querria. Por qué lo pregunta V. m.?

Ar.--Por entrar a hablarla de más cerca. Abra, mi alma, la puerta.

Pol.--Ay gracia como esta? ya no ay viejos en el mundo. Espere vn poco, que mi padre le meterá en casa, alli viene. (Apartasse Vigamon).

Ar.--Vengais en buen'hora, amigo Ramiro; estaua preguntando a vuestra hija si es comoda esta casa, que me parece bueno el puesto.

Pol.--Ay embustero como éste? No le crea, padre, que ha querido entrar, requebrandome como si fuera de veint'y cinco años.

Ram.--Calla, picotera, qu'eres vna chorlita sin juizio.

Ar.--Queria entrar a esperaros en casa; fuera mal hecho?

Ram.--V. m. es señor de quanto yo tengo, y como tal puede entrar y salir quando fuere seruido.

Pol.--Quién oye a mi padre? y despues l'espanta su mesma sombra, y el menor viento que se mueue en casa. Mal lograda me coma la tierra si por sólo esso negare de oy más la entrada, venga quien quisiere.

Ram.--No lo digo por tanto, bachillera; no suba yo allá. Ha visto V. m. la colera de la rapaza? es pintiparada la madre que la parió; pero tras esso, la honestidad del mundo.

Ar.--Bien se le parece. Vamonos passeando vn poco, que tengo que deziros.

Ram.--Puedo seruir en algo a V. m.?

Ar.--Ya vos sabeis en qué me podriades hazer amistad, y no aueis querido; mas quiero que querais en todo caso.

Ram.--Todauia está V. m. en aquel proposito?

Ar.--Y no puedo hazer menos. Ya sabeis, Ramiro, quánto dessea mi señora Violante contentar a Macias su hijo, qu'está perdido de amores por Cassandra, hija de mi yerno; y está en mi mano darle la donzella en las suyas, o desahuciarle. Y assi tengo por cierto que si la dais a entender esto, se resoluerá de fauorecerme como desseo.

Ram.--Es posible que Ramiro Coruato aya oido de la boca de Caton semejante cosa? No quisiera por quanto tengo que vuiera llegado a mi noticia. Aunque creo qu'es por prouarme, o no conocer bien a aquella señora.

Ar.--Querria conocerla mejor.

Ram.--Pues si dexa de saber algo, yo se lo dire a V. m. de P a pa: es visnieta de don Aluar, nieta de don Beltran e hija de Rodrigo de Cabrera el bueno. De parte de madre, es...

Ar.--No me sé dar a entender: digo que la querria conocer de más cerca.

Ram.--Y yo respondo a esso que no soy bueno para tal effeto, porque nunca ha auido traidores ni alcahuetes en mi linage.

Ar.--A fe que os tenia por más amigo.

Ram.--No tiene V. m. mayor seruidor para qualquiera otra cosa. Dé vn tiento a Cornelio, criado de sus hijos, que me parece a proposito para semejantes embaxadas, y podria ser que acetasse la empresa; mas por descargo de mi conciencia digo que tampoco él no hará nada.

Ar.--Ahora bien, paciencia. Con todo esso, quiero yr a referirla lo que con Ceruino he tratado.

Ram.--Anda V. m. en contratos con ella y busca otros medios tan flacos?

Ar.--Y avn por esso he menester tercero que nos concierte.

Ram.--V. m. con su mucha prudencia y auctoridad lo podrá guiar todo, de manera que llegue al puerto desseado.

Ar.--Pues auiendome fiado de vos, no me quereis dar este contento, muera esto aquí. Y mirá bien que no hagais lo que suelen los de vuestr'oficio; que son todos orejas y lenguas, porque nos pessaria a ambos d'ello.

Ram.--Ya V. m. me conoce.

Ar.--Vigamon!

Vig.--Señor.

Ar.--Ve a casa de mi señora Violante de Cabrera, sabe si la podré besar las manos.

(Solo.) No soñaua el que pintó niño a Cupido, porque propriamente el amar es de los moços. Ahora acabo d'entender que la prudencia y el amor no pueden estar juntos, porque contra este tirano no vale edad, seso ni grauedad, pues donde haze pie no dexa su furor, sino con el açadon y la pala, cuyo plazer se acaba en vn punto, y la verguença acompañada de vn frio arrepentimiento dura para siempre. Vanas esperanças, daños más que ciertos, cortas alegrias, pessares perpetuos, dulçores contrahechos, confitados en penosa amargura; liga donde caen los desdichados, cruel y desesperada enfermedad, afistolada llaga, eterno daño, passion que enloda al moço y anega al viejo, y fin que deuora y consume todo bien, con suspiros que importunan lo poco que nos queda de tan miserable vida. Conociendo yo esto, he intentado hazer comigo como los medicos, que quando pierden la esperança de la salud d'el enfermo, estudian solamente en dar aliuio a su pena, al mal de dentro y apostema escondida, aplicando epithimas y fomentos, con qu'el dolor menos le fatigue. Mas es (o gran verguença de mis años) echar leña al fuego en que me abraso, pues en lugar de diminuir mi penosso cuidado, va por momentos creciendo. Pero qué marauilla, pues Socrates, hablando de vn subiecto amoroso, dize que estando viendo vn libro con vna donzella, espalda con espalda, llegando su cabeça a la d'ella, sintió en aquel punto vna puntada en vn lado, como picada de araña, que cinco dias despues, ormigueando, le llegó al coraçon vna começon continua. Mas a mí diré yo auerme mordido el ardiente apetito, que, sin sentir, se ha apoderado de mis entrañas, o la sangre feminil que sin defensa, con el dulce mouimiento de su vista, me assaltó; tirando inuisible sangre, que al punto se m'entró, por los ojos, en las venas, y no consintiendome tocarla, queriendose boluer por donde vino, me haze seguir por fuerça a quien podria sacarme de pena. Mas por ser mi sangre tan espessa y fria, no puede penetrar por aquellos diuinos ojos a mezclarse con la suya, purissima, sutil y dulce: de donde a más no poder nasce el desseo que me deseca y consume, de transformarme en ella. Heu patior telis vulnera facta meis.

(Vuelve Vigamon).

Está en casa?

Vig.--Sí, señor, y esperando a V. m.

ACTO TERCERO SCENA I[763]

CORNELIO, POLICENA, BEZERRICA[764].

[Cor.].--Gran contento es seruir a estos mancebilletes baruiponientes: porque fuera de que siempre me dan que reyr, son afables y de prouecho, pues caen liberalmente con lo que tienen. Acuerdaseme ahora (y es verdad) de lo que dixo vn cierto poeta o filosofo a un amo mio, estando en buena conuersacion, tratando de amores: que era de opinion ser el amor vn ramo de profecia; porque quando vienen aquellas frenesias o fantasias al enamorado, acierta a dezir cosas, que si no lo estuuiesse no las alcançaria. Como Macias, mi amo; que teniendo la cabeça como quando su madre le parió, quando le toma la tirria o le assalta el accidente d'el amor, le oyo algunas sentencias que despues de passado creo que no las entiende mas que su cauallo. (Policena a la ventana.) Alli veo a mi linda Policena: quierola recrear con vn poco de viento de Laus laudis, qu'es el que más contenta a las moças, que siempre quieren más al que mejor las sabe engañar. Será bien hazer como que no la he visto.

Pol.--A, buena pieça! a, gentilhombre! Dios me perdone el testimonio que te leuanto.

Cor.--Perdoname tú, amores, a mí, que no te auia visto, por vida d'essos ojos, garfios de coraçones.

Pol.--Bien creo yo que no me has visto, y aun qu'es lo que menos disseas, porque ay otra que te haze yr traspuesto, pensando en ella, sin acordarte de mí.

Cor.--Cómo podré acordarme de otra, si desd'el punto que te vi, mi alma, dexando sus proprios pensamientos, colocó en su lugar los de tu persona? la qual no me dexa acordar ni aun de la mia, tanto, que aun durmiendo, la imaginacion para en ti, como acontecio la noche passada, que soñandome contigo y queriendo abraçarte, me hallé burlado, y assi creo sin duda que ahora despierto lo soy de ti.

Pol.--No es tiempo de burlas, embustero. Tos, amor y fuego no pueden estar secretos. Piensas que no sé lo que passa con Florina, la hija de Mastre Machin el sastre? ay, buena pieça, quál eres!

Cor.--Quién te ha echado essa pulga en la oreja, mi alma? Qué Machin? qué sastre? qué Florina? qué me dizes?

Pol.--Tal prouecho te haga como el aceite a las sardinas, que si hará, por ser castaña, que de fuera engaña, y tú buytre, pues dexando lo bueno te abates a lo corruto y hediondo; mas el mal frances me vengará de ti y de la señora Coxa.

Cor.--Esso tiene más la pieça? Quien no conoce Coxa, de Venus no goça.

Pol.--Qué dizes entre dientes?

Cor.--Acuerdome ahora de qu'estando vn malhechor en la escalera, le presentaron vna moza perdida coxa, para librarle si se quisiesse casar con ella; y al punto que la vio, boluiendose al verdugo, dixo: Hazé presto, hermano, vuestro oficio, que renquea. Qué hará vn hombre libre como yo? No me buelques el estomago con esos merdosos celos, pues podria estar antes la mar sin peces que yo sin amarte vn hora; y qualquiera palabra que enojada me dizes es un perro rauioso que me arranca las entrañas. Los arboles, amores, que tienen profundas las raizes, no se pueden trasplantar como quiera. No me aparto de ti el espacio de vna vña. Dime, por amor de mí, dónde está tu padre?

Pol.--Y para qué lo quieres tú saber?

Cor.--Para si no ha de boluer tan presto entrarme vn rato a desenojarte.

Pol.--Quierome reir sin gana. Ha, ha, ha. Entrar o qué? No se hizo la gragea para los puercos: ya, ya! antes te vea yo hazer cuartos.

Cor.--Mejor seria reales, pues soy todo tuyo.

Pol.--Ay, cara de salteador de caminos; no sé por qué no te tiro algo a essa cabeça de Hurdemalas.

Cor.--Perro hambriento, vida, no hace caso d'el palo. Quien se quema, se sople. Yo sé que de las injurias que me dizes te quedará la pena.

Pol.--Tú, traidor, falso enemigo, sabes que las mereces peores.

Cor.--A fe de hidalgo que no tienes razon, y que te hazes agrauio en pensar que ay en esta tierra otra ninguna por quien yo diesse vn passo, ni el menor pelo que traigo acuestas. Quanto más que no conozco (por los annales de Roma) tal hombre, ni muger; y si hallares lo contrario, toma esta daga y sacame la lengua con ella.

Pol.--Bien lo sabes fingir; mas si primero no atas, como dizen, el asno a la puerta, jurando de casarte comigo, no te cr'eré si me dixesses el credo, ni atrauesarás más estos lumbrales. No, por el siglo de mi madre.

Cor.--Pues tras qué ando yo? Para luego es tarde: dame acá essa mano. Mas escucha, amores, que oyo cantar.

Bez.

_No desmaye'l amante porque vea Cerrada su esperança en fuerte muro; Sea constante y fiel, que si dessea, Del reciproco amor está seguro, Piense que tanto más dulce'l bien sea Quanto el camino por do viene es duro: Que al ánimo resuelto, impedimento No puede auer que sea de momento._

Cor.--Page, a, page!

Bez.--Dezis a mí?

Cor.--Sí, hermano.

Bez.--Hermano? y de quando acá? Deueis de ser de aquellos por quien m'embian a mi sin herreruelo a estas horas.

Cor.--Capeador querrás dezir.

Bez.--Maldita otra cosa.

Cor.--Dios me guarde; ahora veo que no me conoces.

Bez.--Ni vos a mí.

Cor.--Mas que sí?

Bez.--Mas que no? Quién soy yo?

Cor.--Eres el page de la señora muger del señor Ceruino.

Bez.--Es verdad; mas yo no cayo en vos; alçá el sombrero.

Cor.--No puedo, qu'estoy con vn chichon en la frente.

Bez.--Pues n'os conozco.

Cor.--No? poco dulce se deue de comer en tu casa.

Bez.--Poco? No deueis vos tampoco de conocer a mis amas.

Cor.--Pues cómo es possible que no se te acuerde d'el hijo del confitero flamenco, como entras en la Especieria, a mano izquierda.

Bez.--Confitero sois?

Cor.--Sí, amigo, a tu mandado. Quién te ha enseñado tan lindo cantar?

Bez.--Lindo, sí, por cierto. Harto mejor es la seguidilla que sé yo, mas no quiere mi señor que la cante en casa, so pena de media dozena de otra colacion que la vuestra, porque dize que es desonesta.

Cor.--Y essa, hatela oydo tu amo?

Bez.--Yo me guardaré d'esso como de comer soliman; mi señora sí, que me la ha enseñado y hecho dezir mil vezes.

Cor.--Quieres me la dexar escriuir y te daré vna muy linda pelota?

Bez.--Venga.

Cor.--Ves l'aquí.

Bez.--Dadmela.

Cor.--Di primero, que te me huirás con ella.

Bez.--No haré, por vida de mi madre; tenéme vos de la faldilla.

Cor.--Toma; di, pues, presto.

Bez.--O qué linda pelota, haseme oluidado.

Cor.--No querria yo más, para que fuesses a casa en cuerpo.

Bez.--Tras esso andais: ya os entiendo. Escriuí, escriuí a priessa. (Escriue Cornelio).

Cor.--No desmaye'l amante porque vea, etc.

Bez.--Dexáme ahora.

Cor.--Que me plaze; si nos encontramos otra vez, yo sé lo que te daré, y más si vas a mi tienda.

Bez.--Tom'os la palabra.

Cor.--D'acá la mano. Pues somos ya amigos, bien es que nos sepamos los nombres; cómo te llamas?

Bez.--Bezerrica, a vuestro seruicio; y vos?

Cor.--Yo Manso, a tu mandado; no te detengas, amigo.

Bez.--A Dios, Manso.

Cor.--A Dios, Bezerrica. Este mochacho y yo vendremos presto a hazer vn buey perfecto, porque no le faltan a su amo sino los cuernos, que ya me parece se los veo apuntar.

Pol.--Agora que tienes la cancion, la harás cantar a la puerta de tu Florina.

Cor.--Hallado has el musiquero; acaba ya, no seas boba, ablandate, que fuego no se mata con fuego.

Pol.--Pues para qué la has escrito?

Cor.--Para mis amos, que como son músicos, tienen el seso con ventanas y quieren auer quanto se canta, y assi me embian a media noche a caça de sonetos.

Pol.--Dime lo que has escrito.

Cor.--Cantando?

Pol.--No, porque no l'oyan los vezinos.

Cor. El que os viesse y no cegasse Ciego, señora, seria; Quien perdido no quedasse Más perdido quedaria. Para poder escapar De cegar o se perder, Es el remedio n'os ver O no saberos mirar. Mas quien assi se librasse Presso afligido seria: Y si os viesse y no cegasse Mal, Policena, veria.

Pol.--Tú me das la raposa por marta y me hazes cr'er quanto quieres.

Cor.--Pues por qué no cr'es quanto te quiero?

Pol.--Essas son otras quinientas.

Cor.--Oye, amores, por vida mia, mas yo boluere a la hora que suelo, si gustas d'ello.

Pol.--Si gusto? En condicion me lo pones? Hazme rauiar esperandote, como sueles.

Cor.--Ya sabes que no soy mio.

Pol.--Pues cúyo eres?

Cor.--De mis amos y tuyo.

Pol.--Mio?

Cor.--Assi fuesses mia, que no puedo llamar assi vn cuerpo priuado de aficion.

Pol.--Troquemos.

Cor.--Esso no, mi alma; besote las manos. (Solo). Mirá hasta dónde encaxa los celos el demonio. Como si no tuviesse que hazer con los casados. Lo que remedia y daña una copla a tiempo! Cosa estraña es lo que me quiere esta moça; mas tal burla la hago, por vida d'el Marques de la Cornia, que no la trocasse por la más repicada de la ciudad. Es cosa de burla, sino andarse el hombre tras estas ouejitas de prima tonsura. Más estimo aquel cuello que me dio el otro dia, que quanto mis gallipauos esperan de sus emparedadas. Andense ellos a coplas, que yo me estare entretanto las manos en la cinta. Quierolos lleuar esta profecia y allá se auengan.

NOTAS:

[763] Falta esta indicación en el original, como falta en la escena primera de todos los actos.

[764] En el original, Bezericca.

SCENA II LENA, VIOLANTE, DAMASIO, CORNELIO.

(Len.].--No veo persona en esta calle. El señor Damasio me dixo que me dexasse ver, que me queria dar vn regalo para mi enamorado. El diablo le ha dicho que le tengo. Al fin, no hay cosa secreta, por más que la persona mire por su honrra; a fe que tengo de abrir los ojos de aqui adelante, que por menos se suelen perder buenos casamientos. Sin duda lo aurá sacado el casquiuano por discrecion, entendiendo que aunque se le corta la cola al perro, siempre queda perro: que de otra manera seria imposible saberlo él ni nadie, porque no entra en mi casa sino secretamente (a medio dia) quando no parece persona biua, por euitar el escandalo de la vezindad. A lo menos, si no soy casta, tengo esto bueno, que de cauta me he preciado siempre, porque'l mal es siempre mal, mas peor quando con mal exemplo se comete. Si todas se gouernasaen con el recato que yo, no andarian hoy tantas honrras por los tableros. Piense lo que se le antojare, que tampoco él anda ahora para hazerse hermitaño: que yo no me emendaré mientras pudiere comer mi pan con corteza, y aun despues veremos. Echá la natural inclinacion a palos, que no por esso dexará de boluer. No sé con todo esto si l'espere aqui o si llegue a su casa. Si le aguardo, podrá ser que como moço descuidado se esté entreteniendo en otra parte, y que me dexe plantada hasta la noche'scura, y no puedo perder tiempo teniendo tantos negociantes, que me esperan como agua de Mayo; aunque las más vezes soy la de San Iuan, que quita el vino y no da pan. Si voy a su casa podrá la madre preguntarme lo que quiero, y no sabiendo qué responder, sin duda m'embiará jabonada. Pues no es nada soberuia la señora: dízenme que quando la pica la mosca no ay quien pueda esperar sus reziuras. Pero cómo soy necia ahora, estando más llena de cautelas que un hueuo de clara y yema? No sabré darla el pan por hogaza? No, que soy vna boba! Ea, pues, cabeça mia, Dios te me guarde de pan de ventana; hela aqui a las mil marauillas; al fin no se hizo la silla para el asno. En aquella casa ay tres que me conocen: Cornelio y sus amos; será desgracia si en llamando no responde alguno d'ellos; si fuere otra persona, o la mesma madre, diré que traigo a vender alguna cosa, la primera que me viniere a la boca; está que no ay más que pedir; con buen pie vamos. Ta, ta, ta.

Violante (dentro de la ventana).--Perdoneos Dios, amiga, esse llamar tan rezio; que toda me aueis turbado.

Len.--Ay, qué ligera de sangre es la señora!

Vio.--Qu'es lo que buscais?

Len.--Ayudame, lengua, si no, mira que te corto. Cuitada de mí, no deue ser ésta la casa que busco. El otro dia me encomendó vna señora que la traxesse vn poco de estoraque y benfuy para hazer vnas pastillas, y no acordandome de la casa, lo pregunté a tiento a vna muger que acertó a passar por aqui y me encaminó a ésta, diziendo que sin duda seria V. m., porque (dixo) es la más curiossa señora de la ciudad. Qué lamedor!

Vio.--Ay, amarga de mí, cómo s'engañó en todo; ya passó esse tiempo; mas aunque no soy la que buscais, yo tomaré vn poco si es bueno.

Len.--Es bonissimo quanto puede ser. El diablo me traxo a la memoria esta mercancia.

Vio.--Subí arriba, hermana, o esperáme ay.

Len.--Esperete vn toro. No lo traigo, aqui.

Vio.--Pues si no lo traeis con vos, para qué llamais?

Len.--Para saber la casa, auisar que lo tengo ya y boluer por ello a la mia. Tan gran pecado ha sido? perdoneme V. m.

Vio.--Andá en buen hora, que no deue de ser esso lo que buscais.

Len.--No ha sido malo el encuentro y desecha para de valde; qué haré ahora? Dar de la sarten en las brassas.

Cor.--Allá va la bienhadada.

Dam.--Es ella?

Cor.--La mesma. Daranos ahora sin duda tres ouejas negras por vna blanca; ya nos ha visto.

Dam.--Dexame con ella. Loada sea la hora en que aueis parecido a cabo de aueros buscado tres horas. Más teneis que hazer que pastelero en Carnestoliendas; bien se deue correr el oficio.

Len.--Tan bien, qu'estoy por llamarle (sino por lo que por seruir a V. m. traigo entre manos) peor que mecanico. Pobre de mí, que para poderme sustentar y mantener en la gracia de los que bien me hazen he de cumplir con todos y ser como el Sol, que assi alumbra a los buenos como a los malos; aunque deuen de pensar algunos (no lo digo por quien tanto se acuerda como V. m. de hazermela) que biuo como camaleon.

Dam.--Huelgo de no entrar en essa quenta.

Cor.--No? La primera partida de su Manual.

Len.--Aun hasta ahora no puedo dezir de qué color es la ingratitud.

Cor.--Ha hecho como el tirador de arco, que para llegar al punto va tomando la mira gran espacio sobr'el blanco; y ahora vende la salsa.

Dam.--Quereis yr a hazer lo que os dixe!

Len.--A V. m. toca mandar y a mí obedecer.

Dam.--Tomá este par d'escudos, y si bolueis con algo de bueno, yo sé lo que haré.

Cor.--No digo yo que nunca cantó en vano? Y con todo esso, haze siempre como la gata, que sin quitar los ojos de las manos come y gruñe.

Len.--Bastame la gracia de tan buen cauallero.

Cor.--Es a punto el medico, que diziendo no es menester hazer esso comigo, abre la mano y aprieta más que vna tenaza; pero tienen ambos esto de bueno (como el lobo): que nunca toman por quenta.

Dam.--Esta carta y anillos aueis de dar al Bachiller, diziendole lo que más al proposito os pareciere, para que llegue a buen puerto.

Len.--Pierda V. m. cuidado.

Dam.--Todo lo remito a vuestra discrecion.

Len.--Beso las manos á V. m.

Dam.--Con bien boluais.

Len.--Quedá en buen hora, Cornelio hijo.

(Vasse Damasio).

Cor.--Lena madre, todos los cuclillos os acompañen; como ayais concluido este negocio, haremos los dos otro aparte.

Len.--Ay, loco, loco; ya no me quiere ninguno, sino para lo que traigo entre manos; pues siempre me dexan a la luna, como tablilla de meson. Mas con todo esso, ya hablaremos más largo y tendido; que aunque se acabó el vino, el barril es el mesmo.

Cor.--Creolo, porque la zorra muere en su pelleja si no la desuellan.

Len.--Pulla es essa; basta. Lo demás para otra vez; a Dios mi... no lo quiero dezir.

(Vasse Lena).

Cor.--Pues direlo yo: fa, sol, la mayor puta vieja que ha estudiado en Valladolid. Burlaos y vereis lo que passa; tenderse quiere la niña. Con todo esso, he de procurar pescarla algunos realejos, contentandola, quando más no pueda, a ojos cerrados; acabando de comer mi pan con la salsa de más agradable imaginacion.

(Buelue Damasio).

Dam.--Quán de assiento lo tomas.

Cor.--Tambien, señor, ando yo casi enamorado, y quiero tenerla contenta; qu'es aparejadissima para sacarla quanto alcança.

Dam.--La razon?

Cor.--Porque como estas calloncas tienen la carne tan mal acostumbrada, dan liberalmente lo que les queda al que tiene paciencia para ensillarlas.

Dam.--Sacaráte el vientre de mal año.

Cor.--Por qué piensa V. m. que se dixo: Bueno está Chillon, si la vieja le dura?

Dam.--Por lo que guarda su quiñon la vieja madura; y assi vendrá a salir tu desiño el sueño del perro.

Cor.--Todo será auenturar dos ydas y venidas; y quando la suerte salga en blanco, a lo menos no tendremos que reñir sobr'el partir de la cadenilla, porque la damos a comer por onças, y assi quedaremos amigos como de antes.

Dam.--Gran hablador eres.

Cor.--Lo qu'escuecen las verdades!

Dam.--A la fé, sospecho que deues de ser a la parte.

Cor.--Nunca me passó por pensamiento, porque ya murió Calisto, y nuestra Melibea se da tanta priessa a sacarnos de pena, que la mercancia vendrá a salir poco más que de balde.

Dam.--Poco precio te parece el coraçon con que la he dado?

Cor.--Es de los que se pesan en las carnecerias de amor, que se hallan a cada passo.

Dam.--No es para ti esta materia; puedo cantar con verdad:

_Quisiera yo tener diez coraçones, Y que lleuara vno en cada dedo._

Cor.--Y porque no tenemos más de vno le conseruamos quanto podemos.

Dam.--Ya v'es lo que dize la estanza.

Cor.--Veolo, pero como soy tan grosero, no lo entiendo.

Dam.--Buen principio es para salir de tu necedad el conocerte. Dice que no desconfie por verla tan encerrada: que sea constante en la començada empresa: fiel, entiendesse secreto, qu'es la mejor parte en vn enamorado y que más satisface a las damas. Assegurame del reciproco amor; y poniendome delante que las victorias más trabajadas hazen el triunfo mayor, concluye con esta verdadera sentencia: qu'el amor rompe y allana todas las dificultades a quien con pecho valerosso se resuelue para llegar al fin que pretende. Qué te parece?

Cor.--Que lo ha V. m. interpretado muy a su proposito; pero quisiera yo que todo esso lo dixera la copla.

Dam.--Mucho más da a entender, que para ti seria algarauia.

Cor.--Pues qué concluye?

Dam.--En que está determinada de poner en execucion lo que la pide el desseo.

Cor.--Quando?

Dam.--Más tarde que yo querria. Esso estudiará ahora, y sin pensar nos lo cantará el ruiseñor.

Cor.--Cómo gusta la fortuna de casos tales! y para hazer bien no se hallará agua en Tajo[765]. Bien ha hecho V. m. en no dezir nada d'el cantar a esta buena muger.

Dam.--De semejantes no se ha de fiar sino lo forçoso, y esso con gran escaseza y recato. Vamonos a casa a consolar a Macias con esta buena nueua, que no la creerá segun es el viento fauorable.

Cor.--Yo tengo que hazer en la plaça; mandame V. m. algo?

Dam.--Que no te descuides de acudir al pagezillo, que ya v'es lo que nos importa.

Cor.--No perderé punto.

NOTAS:

[765] Agua en el Danubio dice El Celoso.

SCENA III CORNELIO, VIGAMON.

[Cor.] _Si vna es buena, es por ventura, Y si mala, de natura._

En dos palabras ha dicho la señora quanto es menester, más claro qu'el sol; y yo hago del aturdido, por dexar saborear y dar más que deuanear a mi amo. Allí veo a Vigamon, mi amigo viejo; quiero desentrañarle, para tomar vn rato de plazer.

Vig.--Vienes más a punto que la gracia a vn condenado quando está en la escalera, porque yua derecho a buscarte.

Cor.--Ya era tiempo de que nos viessemos; ay algo en que te pueda ser de prouecho?

Vig.--Mi amo me embia a llamarte.

Cor.--El señor don Galcerán a mí?

Vig.--Quánto ha que mudé dueño!

Cor.--Pues con quién estás ahora?

Vig.--Con el señor Aries de... par Dios, no sé de dónde.

Cor.--Es vn cauallero padre de vna señora que se casó poco ha con un Ceruino de tal, que biue a las Tenerias?

[Vig.].--[766]El mesmo.

Cor.--Pues de dónde me conoce él a mí?

Vig.--No te lo sé dezir.

Cor.--Mira no le ayas entendido mal.

Vig.--No eres tú Cornelio, criado de aquella señora viuda hermosa, que tiene dos hijos y vna hija?

Cor.--Qué me podrá querer?

Vig.--Menos lo sé: él te lo dirá; de qué te congoxas?

Cor.--Sabes qué cosa es ser llamado sin pensar vn pobre moço de personas tales? Haze reboluer en vn punto quanto el hombre ha hecho y pensado en toda su vida: la verguença me empacha y haze dezir esto; pero con todo esso, vamos. Como lo passas, Vigamon hermano? estáis bien acomodado?

Vig.--Casi bien, como vela a medio arbol.

Cor.--Quánto hazes de daño?

Vig.--Doze grullejas pagadas, que no ay más que pedir.

Cor.--La cama?

Vig.--De la fabrica de vnas parrillas, no la trocaria por la del guardian del Abroxo; mas no sé qué tiene, que aun durmiendo me bambaneo, sin poder hallar remedio (aunque he prouado ciento) para hazerla estar queda.

Cor.--Será sin duda algun duende.

Vig.--Oxalá, si fuesse como el de la otra, que se quexaua que vno no la dexaua repossar de noche, con que tenia amedrentada a su madre; hasta que se vino a descubrir que secretamente metia en casa vn familiar encarnado, que hazia sobr'ella la pessadilla.

Cor.--Ha, ha. No, ay[767] en casa alguna dueña que quiera hazer contigo de la duenda?

Vig.--Si esso tuuiera, medio mal, mas no ay sino vna viejeçuela, trasparente como lanterna, que gouierna la casa.

Cor.--Es tan sin dientes que no se la puedan sacar vn par de muelas?

Vig.[768].--No ay vieja para esse menester; mas llegate a herrarla: es vn Barrabas con tocas; no ha nascido (segun lo que muestra en el sacudimiento y aspereça) mula más mala d'ensillar.

Cor.--Aurá sido coxquillosa en su jouentud: mas si yo la dixesse al oydo vnas palabras que m'enseñó vn albeitar, verias marauillas.

Vig.--Como d'essas sé yo; pero tal qué aprouecha? no queda por esso.

Cor.--De manera que ya l'has tentado las coraças?

Vig.--Vna vez sola, que haziendo del cortés, la pregunté como estaua, y al punto muy escandalizada se lo fue a dezir a mi amo, añadiendo que la auia tocado el deuantal; y él (que es más seuero que Socrates) diziendo: Dura cosa es, hermano, andar a discrecion de un garrote, me puso perpetuo silencio. Y assi passo vna vida tan colerica y melancolica, que (de puro ahondar horizontes) temo al cabo de venir a dar en poeta; porque me siruo demassiadamente de la cabeça. De manera, hermano, que soy medio biuo, sin más conuersacion que la de un negro boçal que cura el cauallo; con quien passo mis ratos, hartandonos ambos de zinguerrear en vna guitarra más destemplada que discante de ramera.

Cor.--Vamos a la gula.

Vig.--Esso no falta quien me mantenga flaco, con poco gasto, fabricando siempre en seco, tanto que a cada bocado me veo en passamiento.

Cor.--Quién compra?

Vig.--Yo, por mi más negra ventura que la pez.

Cor.--No sabes la cuenta del siete y tres son treze? Ya m'entiendes!

Vig.--Demassiado, pero todo lo que se come es casi de su cosecha, y andan tan d'espacio los banquetes, que se puede hazer poca hazienda.

Cor.--Arrima la nauaja y rapa donde pudieres: no ues quánto han encarecido las cosas, que todas han crecido sino nuestros salarios, que no bastan para çapatos? No tienes algunos percances?

Vig.--Qué cosa buena puede auer en casa donde no se juega? Assi me tengo por casi enterrado.

Cor.--Tú qu'eres amigo de plazer, auias de estar con mis amos (dos puros locos de atar), que siempre me traen de acá para allá, haziendo el amor, dando músicas, en seraos, en comedias, en banquetes y en otros mil passatiempos. No ha Dios amanecido quando assidos de mí comiençan a luchar comigo, arrastrandome por aquellos suelos y haziendome pedaços quanto traigo acuestas.

Vig.--No me parece essa buena conuersacion.

Cor.--Qué importa, si quanto traigo es suyo y quanto ellos mio. El vno, toma tal jubon, y el otro, ponte aquellos calçones: vengan los torreznos, la fruta, el beuer fresco, y todo con vnas entrañas, que me tendrian los que no nos conociessen por su hermano mayor.

Vig.--No son esos caualleros como los malauenturados que dizen que para ser bien seruidos conuiene tener los criados pobres.

Cor.--Tras essa hoja hay otra: que no siruamos tanto que de puro obligados los amos no sepan con qué pagarnos; y assi he visto criados que lo pueden ser del Rey, enuejecidos y rotos, esperando los montes de oro, que nunca corren, con que los entretienen.

Vig.--Dexariame yo echar vn birote de semejantes amos como los que tú tienes. Llegate a ciertos confessos reuestidos con quatro reales que les dexaron sus padres (ganados como Dios sabe), que les parece matar a sus madres si dexan al pobre moço vn momento en reposso, como si los vuiesse comprado por esclavos; no lo puedo lleuar en paciencia. O si (como lo he desseado mil vezes) me tocasse por suerte vna[769], ser amo de alguno d'estos pelones, verias cómo me seruia d'él, haziendole correr, trotar, saltar, sudar y trabajar tanto, que no le parasse mosca encima; cada dia (por ahorrar el salario) leuantaria cosas nunca soñadas para descontar del salario, y por quitame aquella paja: hermano, otro poco a otro cabo. Mas es el diablo que para esto es menester argent, y yo no lo puedo esperar en los años de Matusalem: porque no ay en todo el Mapamundi tanta tierra como ocupa vn'hormiga que sea mia. Al fin no viene a ser puerro sino el que se trasplanta. Auria lugar para otro criado en casa d'essos señores?

Cor.--Es su madre tan auarienta, que antes mira a despedir que a recebir de nueuo.

Vig.--Buena ventura fué la tuya en topar con tales amos: daria quanto tengo por seruirlos.

Cor.--Con quántos ducaditos caerias si yo te metiesse en mi lugar? que desseo ya assentar y dexarme de tantas mocedades.

Vig.--Para esso mi amo.

Cor.--Pues troquemos.

Vig.--Oxalá, mas cómo?

Cor.--Concertemonos, que despues yo lo encaminaré.

Vig.--Burlaste o dizeslo de veras?

Cor.--Respondeme al quánto y dexame el cargo.

Vig.--No me hallo con más de quatro, y el mes que va corriendo (aunque no tanto que no me parezca vn año); darete los tres, que lo demás es para cambalachar unos calçones con éstos que andan por dexarme.

Cor.--O, esso es poco, porque te valdran más de cinco al mes los prouechos: mas por lo que te quiero me contento con quatro.

Vig.--Sea[770] assi.

Cor.--Dexame concluir vn negoçuelo en que ando, que será presto; yo te auisaré, y entonces haremos d'esta manera. Yo me despediré (resuelto) de mis amos en buena paz, fingiendo alguna ocasion, y les diré que en mi lugar les quiero dexar vn criado a toda broça, tal como bueno, que serás tú; y sin duda holgarán d'ello; y al mesmo tiempo harás otro tanto con tu amo, diziendole que soy un moço diligente, virtuoso, que nunca dexó el rosario de la mano, y tan amigo de quietud, que pienso meterme fraile.

Vig.--No anda él tras otro, doylo por hecho; quándo quieres el dinero?

Cor.--Esso, amigo, quanto antes será lo mejor, porque no nos podamos arrepentir.

Vig.--Veslo aqui, toca la mano.

Cor.--Fiat.

Vig.--No nos detengamos, que t'espera mi amo con más desseo que las coles de Agosto l'agua. Voy a dezirle que estás aquí.

Cor.--En buen hora. No ha sido mala esta iornada; tendre con qué prouar la mano. Sy ganare, boluerselos he, y si no, trampear y a ello.

Vig.--Subí arriba.

NOTAS:

[766] Suplimos aquí el nombre de Vigamon, que falta en los dos textos de La Lena y de El Celoso.

[767] Falta este nombre en La Lena, pero no en _El Celoso_.

[768] En el original, indudablemente por errata, Ha, ha, no. Ay...

[769] Asi en el original, quizás errata, en lugar de mía.

[770] El impresor lo estampó en italiano: Sia.

SCENA IIII INOCENCIO, LENA

[In.].--Omnes in omnem culpam prolabuntur. Gran peccado comete mi señor (de que ha de dar estrecha quenta) en tener tan encerrada y descontenta a vna mujer exemplo de virtud como la suya: tengo por cierto que, si por él no fuesse, no dexaria pobre desconsolado y que daria quanto tiene a quien se lo pidiesse, ocupándose siempre en hazer caridad. Mirá qué bondad de señora: ha entendido el desastre de la prima, con que otra se vuiera escandalizado y dicho que si ha hecho mal con su pan se lo coma, y en hallandose sola (con vna angustia grande) da cien suspiros de pena, por no poderla ver y ayudar como querria. Pues con qué gracia me rogó que vaya a dar un recado de su parte a aquella buena muger con estos tres ducados, por el menoscabo de su ropa, con que voy a cousolarla contentissimo, porque quien esto la embia no dexará de socorrerla adelante. Pareceme la que allí está; sí, ella es. El señor os tenga de su mano, hermana Lena; pensauades que n'os auia de venir a ver algun dia?

Len.--Y por qué auia yo de cometer tan gran pecado, pensando tal cosa de quien tiene por oficio las obras de misericordia, y principalmente la mayor de todas, que es consolar los tristes? Assi se alegre comigo quien mal me quiere, como yo con su gentil presencia; sin duda que mi ventura le ha traido aqui, porque en este punto pensaua yr a buscarle para lo que oyrá. Mas antes quiero saber a qué ha sido la buena venida; porque desseo mucho que me emplee en su seruicio.

In.--Cierto que deueis essa voluntad a l'aficion que yo os tengo. Mutuo amamus inter nos. Mi señora está tan afligida por la desgracia de aquella señora, que desde aquel punto que la di su carta anda como fuera de sí; fantasseando tan trocada, que me trae lastimado; y assi me embia a saber cómo está la buena donzella, y a rogaros que la vais luego a visitar de su parte, y digais que tenga ánimo, porque con mucho calor va tratando de remediar su pena; y tambien os da estos tres ducados por la que tomais en ser medianera entr'ellas, y dize que la disculpeis de no la escriuir, que no lo haze por euitar sospechas.

Len.--Bendita sea tal señora; al fin donde está la nobleza ay largueza; en más tengo esta memoria de su mano que vn tesoro de otra. Ay, hijo mio, quánto se consoló aquella criatura con la carta que la lleué: no pareció sino que via el cielo abierto. Dixome que fuesse otro dia a verla, como lo hize ayer; recibiome con mil caricias, besandome estas pecadoras manos; y despues de mil demandas y respuestas, me dió esta carta, con estos dos anillos, para la señora Marcia, con los cuales dize que su merced s'enternecerá; porque son los que la embió con el padre quando vino a sus bodas. Por caridad, que V. m. se los dé, encareciendola mucho la memoria que ha tenido d'esta su deuota y humilde criada.

In.--Yo lo haré muy de veras.

Len.--Si tiene, mi alma, algunas camisas que adereçar, mire que me las traiga, si no quiere que m'enoje.

In.--Istam tuam voluntatem semper in ore, animoque habeo. El Señor quede con vos.

Len.--El vaya contigo, que te sobra la bondad, como la cresta al gallo.

SCENA V DAMASIO, CORNELIO, LENA.

[Dam.].--No se me cuece el pan por saber lo que ha hecho Lena de la carta y anillos, y el modo que aurá tenido: quieres, Cornelio, que nos vamos passeando hazia su casa?

Cor.--Si V. m. lo dessea mucho, yo muero por ello; y me parece cada hora más estrecha y larga qu'el mal año: aunque estoy casi cierto de que aurá hallado camino aproposito; porque no son tres asses peores qu'ella, ni tiene el Infierno más astuto demonio.

Dam.--Su oficio lo requiere. Llama, que aquí t'espero.

Cor.--Llegue V. m. comigo (pecador de mí), por si acaso está allí su rufian.

Dam.--Ya te entiendo; perro couarde no quiere ver lobo. Pareces de los soldados de Trencha, qu'eran treinta y seis a arrancar vn nabo.

Cor.--Mucho me pessa de oyr essas palabras; mal conoce V. m. al segundo Fierabras. Digolo porque nos la negará, no viendo persona de respecto.

Dam.--No es mala desecha.

Cor.--El diablo me ha metido entre el martillo y la vigornia.

Dam.--Miedo ha Payo, que reza; no lo digo yo? qué estás murmurando?

Cor.--Qu'estoi por dar al vellacon, en abriendo la puerta, vna cuchillada que le derribe ambas orejas, aunque sea otro Orlando.

Dam.--Alomenos, burlando. Quien leon mata en ausencia, del topo teme en presencia. No más, Fierabras; yo te marco por vn dezeno de la cama; aunque sospecho que tomaras tú ahora vnas paredes por Iaco, porque todo Milan no armaria tu miedo.

Cor.--Ya esso passa de burla; no haga V. m. que se me suelte alguna mala palabra.

Dam.--Antes creo que se te ha soltado otra cosa peor; no m'espantaria, porque perro escaldado despues tiene miedo del agua fria.

Cor.--A fe de pobre moço que si no fuesse por cierto respecto que yo me sé... basta; mejor es callar. Sepa V. m. que hast'ahora nadie me ha quebrado nueces sobre la cabeça. Bien dizen que la familiaridad d'el señor es capirote de loco para el criado.

Dam.--La rana haze del leon.

Cor.--Dexemonos de motecicos y chufetas, que por menos qu'esso he visto yo venir a buenas cuchilladas. Llamaré o no?

Dam.--Pues a qué venimos? de qué hablamos? Animo, ves me aqui para morir a tu lado; aunque como te muestras tan fiero, temo no hagas, en el furor de la colera, de la ballesta gallega, que tira a enemigos y a'migos.

Cor.--Ta, ta, ta.

Len.--Quien llama tan rezio, algo nos trae.

Cor.--Con qué nos recibe la maldita!

Len.--Señor mio, es possible que los caualleros se humanan tanto? Qué buena ventura ha traido este bien a mi pobre cabaña?

Dam.--La mia, si hallo lo que me he prometido siempre de vuestra discrecion y diligencia.

Len.--No puede faltar a persona dotada de tantas gracias. Mire V. m. lo que passa. Estando tomando el manto para ir a dar aquel recado, entró por mi puerta el buen Bachiller (que está uestido y calçado con todas sus letras en el Limbo) con tres ducados que me embio la reina de las mugeres, mandandome que fuesse luego de su parte a consolar, a V. m. y a assegurarle de que'n breue concluira el negocio muy a su gusto; con otras mil palabras buenas, y ceremonias de nunca acabar. Iurandome el cuitado que desde'l punto que leyó la carta no parece más la que antes era. Y como que lo creo yo, que quando, por mis pecados, nauegaua por los acidentes de amor, no repossaua hasta dar fondo. Tengase lo demas por dicho, y pues que está ya hecho el pico al tordo, aparejem'esas manos.

Cor.--Cómo s'encaxa la puta vieja!

Len.--Ay, ojos encantadores, qué tiempo se os va llegando! cómo se le cae al osso la pera madura en la boca! ya m'entiende.

Cor.--Harto claro lo pide: pero mi Durandarte haze orejas de mercader y buelue se a su negocio.

Dam.--Haos dado alguna carta?

Len.--No, señor.

Dam.--Qué recado distes a la mia y anillos?

Len.--El mejor del mundo, a mi parecer. Diziendole que su prima se los embia, fingiendo ser vnos que la señora Marcia la embió con el tio quando boluio de sus bodas.

Dam.--Bueno, a fe de quien soy: no ay más que hazer sino esperar lo que Dios hará.

Cor.--Ha, ha, ha.

Dam.--De qué te ries, insensato?

Cor.[771].--Riome de que quiere V. m. esperar de Dios lo que suele hazer el diablo.

Dam.--Tienes razon: por necio que vno sea acierta a dezir algo bueno; ya podras ser mi predicador y hazerme dar con los amores en vn conuento.

Len.--Lo que más ahora hemos menester son las bragas de vn motilon, que quitan los malos desseos como con la mano.

Cor.--No lo digo por tanto, yo enmudecere por quinze dias.

Dam.--Acaba ya, majadero, que no son los donaires para todos tiempos.

Cor.--Antes en este que esperamos de tanta alegria y consuelo, no ha de auer otra cosa.

Dam.--Está bien. Amiga Lena, comete al sabio y dexale hazer; en vuestras manos me he puesto, dadme buena quenta de mí.

Len.--Biua V. m., que todo se hará bien.

Cor.--O mal; otro nudico a la bolsa.

NOTAS:

[771] Damasio dice el original de La Lena, erradamente. El mismo yerro se encuentra en El Celoso.

SCENA VI MACIAS, CORNELIO, BEZERRICA, DAMASIO.

[Mac.].--Ea, Cornelio, aunque creo que estás cansado, por auer ydo a cien partes, vamos, que quando el amo tiene trabajo no deue repossar el buen criado.

Cor.--Por mí, vamos donde y quando V. m. mandare.

Mac.--Es burla lo que leia anoche mi hermano en aquel libro? pues dize que l'alma del amor es la esperança, y que en faltandole muere, como la criatura careciendo de leche.

Cor.--Quien lo escriuio deuia de hablar por esperiencia. Porque viene a proposito, dire a V. m. vna estanza que cierto cauallero muy sabio embió a vn amo mio (y por contentarme la tomé de coro) que conforma con lo que dize el libro. Notela V. m., que vale más quel Cancionero General.

Mac.--No querria que fuesse de las que sueles cantar.

Cor.--Esta es contemplatiua.

_Nasce de ociosidá el Ciego Flechero, Que biue alimentado d'esperança: Quien le da leche es el desseo primero Y vanos pensamientos la criança; Ser y vigor (si bien no verdadero), El contento (qu'está siempre en balança), Es muy escaso en dar; promete largo, Presenta dulce, y da despues amargo_.[772]

Mac.--A fe qu'es buena; mas boluiendo al proposito digo, que prueuo en mí lo contrario: pues sin alimento d'esperança ha crecido, y con más fuerças que de gigante me atormenta y va priuando de la vida.

Cor.--La causa es V. m., pues le ha criado a los pechos de sus pensamientos, que le han seruido en lugar de leche d'esperança, deteniéndose en ellos sin acordarse de otra cosa.

Mac.--Dizes bien, porque l'aficion me la pintó tan hermosa desde el punto que la vi, que siendo defendido a los ojos el esterior refrigerio, la mente se retira dentro; y viendo impressos en sí mesma los rayos de aquella sobrenatural belleza, haze d'ella el manjar que dizes, de que se sustenta.

Cor.--Esto deue aquietar más á V. m.

Mac.--Antes al contrario, porque la figura que señorea y gouierna mis sentidos, enamorada de sí mesma, me fuerça a yr donde naturalmente reside, y no pudiendo, con los dientes de amor me roe el coraçon, ahogandome los espiritus.

Cor.--Passo, que oyo cantar al pagezillo; apartese V. m.

Bez.

_Vistase mi esperança como viere Qu'el bien d'el que más ama va vestido; Siga el camino al punto por do fuere, Y al fin se junte con quien ha seguido; Despues (si la Fortuna no impidiere, Embidiando d'Amor tan buen partido) Lleuará su consuelo mano a mano, Y el contento que pid'el caro hermano_[773].

Cor.--Bezerrica amigo, ya era tiempo de que nos viessemos: qu'es de la pelota que te di el otro dia?

Bez.--Veisla aquí, n'os la daria por vn Real; mirá como salta.

Cor.--No iugaremos vn poco?

Bez.--No tengo dineros.

Cor.--Yo te prestaré, no quede por esso.

Bez.--O, quántos reales! son todos vuestros?

Cor.--Pues cúyos auian de ser? toma, toma vno. Si tú fuesses a mi casa, yo te daria tantas de las cosas que tengo.

Bez.--Qué teneis?

Cor.--Qué? esso es largo de contar. Confitura de todas suertes[774]: maçapanes, rosquillas, mermeladas, turrones, passas, datiles.

Bez.--Datiles teneis? Traeis ay algunos?

Cor.--Sí, amigo.

Bez.--Y confites?

Cor.--Quieres que traiga aqui toda mi tienda? si yo supiera que te auia d'encontrar, no viniera sin muchas cosas que darte; mas otra vez yo te pondre como un trompo. Abre la fatriquera; no te los vea tu amo.

Bez.--Ver o qué? mal año; ni aunque fueran otros tantos, yo me los yré engullendo de dos en dos. O, si vsassen los datiles sin cuexcos!

Cor.--Luego no los has visto?

Bez.--Nunca.

Cor.--Pues yo te dare vna libra, que te comeras las manos tras ellos. Mas dexame escriuir lo que has cantado, que perdí la cancion del otro dia.

Bez.--Qué me plaze; aunque voy de priessa a llamar a vn criado d'el padre de mi señora para que vaya con nuestro Bachiller a acompañarla, que va fuera con la hija de mi amo, y él se quedará en casa, porqu'el otro dia escalaron vna junto a la nuestra.

Cor.--Di, pues, presto, que yo escriuire en vn momento.

Bez. (Lee).--Vistase mi esperança como viere, etc. Quedá con Dios.

Cor.--El te guie. Esta es vna ieringonça de palabras sofisticas, que no las entendera vn Catedratico.

Mac.--Dexamelas l'er, que por ventura me pondra delante Amor lo que el rudo ingenio no alcançare. (Lee) Vistase mi esperança como viere, etc. Quán presto halla camino lo que ha de ser.

Cor.--Loado sea la d'el Villar, traenos ese enigma alguna buena nueua?

Mac.--Rebuena a lo que entiendo.

Cor.--No lo dezia yo? al fin las más duras se maduran, como las seruas, con tiempo y paja. Aqui viene el señor Damasio, que contrapunteará sobr'el canto llano marauillosamente, porque entiende de achaque de tramas más que quatro abogados. O, cómo llega V. m. a buen tiempo!

Dam.--Qué ay?

Mac.--Esto que ha cantado el mochacho poco ha.

Dam. (Lee).--Vistase mi esperança como viere, etc. Este's canto verdadero de las Syrenas, que hará dormir a Vlysses; sus a ellas! No ay tal como perseuerar con paciencia, que con ella todo se alcança; ni castillo ay[775] tan fuerte, que alcabo no se venga a perder (por vigilante que sea el que está a la defensa) si solo ha de combatir contra muchos. Quién hiziera cre'r esto a Macias?

Mac.--N'os espanteis, hermano, que lo deue causar la falta que tengo d'esperiencia; fuera de que quanto más vno dessea, tanto más anda embuelto y atado en temores y dificultades; porque siempre de lo que se pretende es menor la esperança que el miedo de no poderlo alcançar.

Dam.--Ea, pues, Cornelio, ya que hasta aqui se ha nauegado prosperamente, no nos perdamos a la entrada del puerto; quenta con el timon, andame listo, echate vna anguilla en el cuerpo.

Cor.--No me faltaua sino tratarme (tras asno) de lerdo; más a proposito seria echarsel'a quien yo digo.

Dam.--Pierde cuidado. Aqui dize que tengamos quenta cómo sale vestida la señora Cassandra, qu'es vuestro bien, y vos, hermano, el que yo más amo, que me vista de aquella manera y las sigamos; qu'en llegando a donde van, me junte con ellas y alli nos trocaremos, quedandome yo con mi dama en lugar de la vuestra, a quien lleuareis a nuestra casa a ensartar aljofar; y la mia a mí dond'ella fuere seruida; si ya alguna desgracia no lo impidiere. Mirá qué suerte; sin duda aurá hallado el modo para que podamos seguramente pagar el diezmo al Celoso. Ea, Cornelio, haz ojos de Linceo, no las pierdas de vista por descuido; mira que no hay cosa de más ligeras alas que la ocasion: que mientras el lobo caga la oueja se salua. Ven en vn salto a auisarnos; mira dónde paran, qu'es lo que más importa para trocarnos. Entretanto vamos nosotros a rogar a Lobata que nos preste el vestido que fuere menester, fingiendo querer hazer vna burla a vn amigo muy enamorado, haziendo como que su dama le va a buscar a su casa.

Mac.--Embuste de Lena: buen dicipulo ha sacado; al fin quien trata con malos se haze malo. No nos viene poco a proposito ahora tener mi señora aun todas sus galas; no sé qu'es su intencion.

Dam.--No m'espantaria si de treinta y quatro años que puede tener (a su quenta) viendose parada como molino sin agua, y a nosotros derretidos de amor (siendo del mesmo humor) se le antojasse algo; ya lo veremos.

Cor.--Yo me voy a poner en vna saetera, cerca de su casa, que descubre media legua.

Dam.--Ya auias de ser ydo y buelto, segun mi desseo.

NOTAS:

[772] Estos versos ofrecen alguna variante en El Celoso:

«Nasce de ociosidad el ciego Archero Que biue alimentado d'esperança; Dale los pechos el desseo primero Y pensamientos vanos la criança; Ser y vigor (muy poco verdadero) El contento (qu'está siempre en balança). Y siendo escaso en dar, promete largo; Muestra ser dulce y es en todo amargo».

[773] En El Celoso altérase en algunos versos la lección de esta octava:

«Vistase mi esperança como viere Qu'el bien del que más ama va vestido; Tome presto el camino por do fuere, Júntese a tiempo con quien ha seguido; Despues (si ya Fortuna no impidiere, Embidiosa de amor, tan buen partido) Lleuará su contento mano a mano, Y el consuelo qu'espera el cuerdo insano».

[774] En la edición original, suertas.

[775] En el original, oy.

SCENA VII CORNELIO.

[Cor.].--En conclusion, este Ceruino no merece la muger que tiene; semejantes hombres aurian de arar con aquellas simplonas que los plantan de azul vltramarino y oro, que a tiro de arcabuz se parecen. No como la señora Marcia, que se los enxerirá de verd'escuro, que son ciertos cuernecitos que no salen vn pelo fuera de los caxcos, más ligeros que'l mal frances moderno; que no haze aquél los espantajos que el antiguo (dand'os vn leva eius por las narizes) y es más dulce que la sarna (casi gentileza tenerle) y tan poco temido, que hasta las damas sin miedo le acometen, y ninguno por él con ellas vale menos, como bullan las arenicas del rubio Tajo. No puede dexar de ser ésta de las más solenes burlas que se hallan escritas en el Bocacio. En fin, qualquiera debe enseñar a le'r, escriuir y hazer coplas a sus hijas; porque son de tanta virtud como las alcarchofas, y (segun dizen las comadres) de gran vtilidad contra la pudicicia, qu'es vna trabajossa enfermedad. Lo que haria al caso es que ninguna tuuiesse ojos ni orejas, que son las ventanas del coraçon. Dizen mil grosseros que poder escriuir los pensamientos es comodidad para saber ser malas. A la que canta por Natura (si gusta de las cosas d'el mundo) tanto la importa saber le'r y lo demás como no saberlo. No echan los necios de ver que las ignorantes, fiando los secretos de los criados, se hazen sus esclauas; y que se hallan algunos tan atreuidos, que presumen tambien yr a la parte, con amenazas de que descubriran sus faltas (o sobras), y si no lo alcançan (ellas se lo saben) mudando oy de vn amo y mañana de otro, van publicando las desgracias de las tontas inocentes. Mas estas Sibylas, estas doctas, saben gouernarse de manera que apenas ellas mesmas entienden lo que hazen. Veis aqui ahora el exemplo, que por tener esta señora tantas letras, ha sabido engañar a vn hombre tan sabio como el bachiller Inocencio (que le podrian poner (como dizen) inter oues et boues et reliquia pecora campi), pues siendo el principal ministro de la transformacion qu'esta noche se hará, piensa ayunar a pan y agua. Mal haya el diablo, que no me ha de tocar sino el escriuir simplemente los auisos; porque los criados somos como la campana, que suena para otros, y no le quedan sino los golpes d'el badajo. Alli salen las salidas damas: de morado va la de Macias; juraralo yo sin verla, porque tengo por menos pessado vn cosolete a prueua que vn virgo. Quiero darme priessa para auisar a mis amos, qu'estan espiritados.

SCENA VIII CERUINO, MARCIA, INNOCENCIO, CASSANDRA.

[Cer.].--Marcia, amores, ya veis que me dexais solo; por amor de mí que os vengais en acabando las Vísperas.

Mar.--Y'os lo prometo, que no me querria quedar tan presto en la Iglesia.

Cer.--Oyslo, Inocencio? n'os aparteis d'ellas; mirá no las pissen, que aurá mucha gente.

Mar.--Por cierto que pareceria tan bien el Bachiller entre las mugeres como nosotras en el coro.

Cer.--O, qué donosa razon! hazé, hermano, lo que y'os digo. No me contenta nada, Cassandra, esse tu manto; baxo les está mejor a las donzellas.

Cas.--Y la pragmatica?

Cer.--Yo pagaré la pena.

Mar.--Assi aurá ello de ser. No quereis que vea dónde pone los pies?

Cer.--Dexalda caer, que Inocencio la leuantará.

Cas.--El coraçon me dize que será ello assi antes que buelua a casa.

Cer.--Marcia, mirá que os pongais en part'escura; apartaos quanto más pudieredes, que andarán cien insolentes que os quitarán la deuocion que lleuais.

Mar.--No ayais miedo; en nombre de Dios vamos. Qué os parece, Inocencio, de la mala condicion d'este mi hombre? Por vuestra vida, no me teneis lástima?

In.--Y cómo, señora! Summa est hominum peruersitas. Mil vezes he dicho entre mí qu'es V. m. martir con él; en verdad que no tiene razon. Auria de tener otra muger que le hiziesse padecer del mal que tanto teme; mas no lo permita Dios. Es más que verdad lo que dezia mi maestro: que de todo quanto la tierra produce, con alma vegetatiua y sensible, no ay cosa a quien la muger no pass'en miseria, pues sola ella ha menester comprar con sus bienes a quien ha de ser señor de su persona.

Mar.--Paciencia.

In.--Sí, señora, por amor del Señor. Ahora que tengo tiempo quiero encomendar a V. m. aquella pobre señora, qu'es vna obra meritoria.

Mar.--Y'os prometo que por esso he salido de casa, que no me siento con el ánimo reposado ni nada buena (Vamos poco a poco). No sé qué me tengo desde qu'entendí su desgracia. Ahora pienso hablar a vna grande amiga mia, prima de la abadessa del Monasterio donde pienso ponerla (que vendra a encontrarnos sola por no dar nota) y espero que todo se hará bien.

Cas.--Ya no puedo más, que se ha alargado vna cinta de'l chapin y se me sale del pie. Entremos si V. m. es seruida en esta casa a apretarla.

Mar.--N'ora buena. (Aquí se truecan).

SCENA IX RAMIRO, POLICENA.

[Ram.].--Si me vendiesse por esclauo en vna galera, tengo de comprar vna casa, para no andar en estos alquileres. (Policena a la ventana). Siempre has de estar a la ventana, rapaza? Mirando los bencejos se junta el ajuar? No lo has aprendido, cierto, de tu madre.

Pol.--Estaua mirando, padre, si venia, para saber si se ha de hazer la cena en esta o en la otra casa.

Ram.--Confundido me has con la respuesta. De manera, tarauilla, que por estar a la ventana vendre más presto y se hará de cenar con lo que aún está en la plaça? Policena, Policena, mira que no se me antoje jugar de petrina, que si comienço me comere las manos tras ello.

Pol.--Esso seria de pessar de auerme castigado sin culpa.

Ram.--Antes me daria contento; no más, picotera; limpiame luego essos bacines y aguamaniles como vn oro, y metelos con los paños y estuches en l'arca grande; y sea presto, no me pagues hecho y por hazer. Huela la casa a hombre; no la tocaria a vn pelo de la ropa más que a las niñas de mis ojos, porqu'es la mesma bondad. Mas es menester aparejar la medicina antes que venga la dolencia, y assi (porque no se m'estrague) quiero procurar de sacudir la pessadumbre que traigo (por su causa) a cuestas; no quiero que me suceda alguna desgracia; que no puedo tener oficial que me ayude sin sospecha, y solo gano tres vezes menos de lo que solia. Que se puede esperar de mercancia que (como cañafistola) baxa ciento por ciento de precio, y que a duras penas (aun dando dineros con ella) hallais quien os la quiera sacar de casa? Sino lo que de la otra Policena, hija del rey Priamo; pues quanto más hermosas, tanto mayor es la desuentura del que ha de lidiar con ellas. Quiero resoluerme de tomar muger que mire por mí y por ella; mas (pobre de mí), quién sufrirá el infierno de daca la madrastra, toma la hijastra, si ya el diablo no las concierta? No sé qué me haga; cierto la vida que passo no es para llegar a nietos. Qué tentacion tomó a mi madre quando quitandome de sastre (por ser, como dizen, oficio de ladrones) me puso a baruero? Deuió sin duda de topar con alguno que l'acerto a poner la madre en su lugar (que padecia mucho d'ella), pues si esto no fuera, qué me faltaua a mí, dexandome libre, para venir a ser alguacil o mercader? Al fin, es mundo: todo anda errado, pues poss'en en él las cosas aquellos para quien no se hizieron. Como yo ahora, que con más altos pensamientos que vn principe de Salerno, soy vn pobre baruero. No acabas, Policena?

Pol.--No me falta sino vn aguamanil.

Ram.--Quando quieres todo lo hazes en vn pensamiento; pero es el diablo qu'eres antojadiza.

Pol.--Y más ahora, que me muero por vnos botines.

Ram.--No te faltarán.

Pol.--Y de cena no dize nada? Yo baxo allá.

Ram.--No, que voy por recado y quiero cenar en la otra casa.

Pol.--Buelua pronto, padre, que tengo miedo si no estoy a la ventana.

Ram.--Pues de quándo acá ha la niña temor del Coco? a buen seguro que tú le pierdas presto. Pareceme que oyo a la madre, que no podia estar vn momento sin compañia.

SCENA X RAMIRO, CERUINO, MARCIA, INOCENCIO.

[Ram.].--Beso las manos de V. m.

Cer.--Dios os guarde, Ramiro; qué buscais tan tarde por estos barrios?

Ram.--Soy ya más vezino de V. m.

Cer.--Cómo assi?

Ram.--He alquilado aquella casita de la esquina.

Cer.--Sea en hora buena; mucho me huelgo de teneros por vezino.

Ram.--Estaré más cerca para seruir á V. m. Ya me parece que se va haziendo hora de cenar.

Cer.--Por esso espero aqui a mi muger y a mi hija, que han ydo a Visperas y auran topado con algunas comadres, que las tendran parlando quanto han soñado desde que nascieron.

Ram.--Ya no podran tardar, aunque si están en las Huelgas acaban muy tarde. La pobreça, señor, escusa vn criado; con licencia de V. m. me voy a comprar de cenar, que por ser recien mudado no ay nada en casa.

Cer.--Vais norabuena. Cómo lo entendio bien el que oyendo predicar ser necessario para saluarse que cada vno lleue su cruz, se fue a gran priessa a tomar a su muger a cuestas, teniendola por tal!

_Mal entendido lazo de la gente! Que las más vezes junta Dos contrarios humores, Con sola vna pregunta Y vn sí (senzillamente Dado) qu'en mil cuidados y temores Tiene siempre despues al más valiente._

Si no fuera por el negro respecto del mundo (que dize que buena muger y buen casamiento s'entiende, no de serlo, sino d'el que no se habla) me fuera ahora a traer a la mia arrastrando por aquellos cabellos, dandola mil puntillazos. Huelguense, pues hazen oy Carnestoliendas. Quiero que mi suegro se ria de mí, si puede otro dia, tanto comigo que las dexe oyr otras Visperas este año; es verdad que me quitará que no enclaue la ventana, que por amor d'él dexé abierta. Alli vienen; délas Dios tanta gota, que nunca más se leuanten, amen, amen, amen. Sin duda que aueis ayudado a cojer las sobrepellizes.

Mar.--Marauilla fuera si no me salierades[776] a recibir con vuestros pudrimientos; veis aqui al bachiller y a Vigamon, que os diran si son acabadas las Completas.

Cer.--Preguntá a mi compañon si yo soy ladron.

In.--Es cierto (por est'anima pecadora) que se leuantaron al Nunc dimittis.

Cer.--De aqui adelante seran las Visperas rezadas en casa, que no las quiero tan largas fuera.

(Salesse Ceruino a la calle).

Mar.--Yo sufrire quanto pudiere; subios arriba, Cassandra.

In.--Ya está en su camara. Señora, no sea part'el marido para que V. m. pierda lo que oy con tanta deuocion ha ganado; que siempre el insidiador anda más solicito quando nos ve yr por el camino de nuestro verdadero descanso y contento.

Mar.--Dios se lo perdone a quien tan bien m'empleó.

NOTAS:

[776] En la edición original, salieriades.

ACTO QVARTO SCENA I

VIOLANTE, CORNELIO.

[Vio.].--Cornelio.

Cor.--Señora.

Vio.--Dond'está Damasio, que no ha dormido en casa esta noche?

Cor.--Lleuaronle vnos amigos suyos que han venido de Salamanca, y por ser tarde se quedó con ellos; no la dé pena a V. m., que'en buena parte está. Y no le aurá faltado regalo y contento.

Vio.--Pues cómo no me has dicho nada?

Cor.--Mandóme que no lo hiziesse. La jouentud, señora, ha de passar su carrera, porque quando el moço es viejo, es viejo moço, y lo que ahora disculpa la edad, en la madura da que reyr a las gentes.

Vio.--Ay, Cornelio, Cornelio, qué retoricadas escusas de traidor descarado son essas? En mal punto pusiste los pies en mi casa; tú, vellaco, eres el inuentor y maestro de los vicios de mis hijos; tú se los tramas, y me los has de dos palomas sin hiel buelto milanos.

Cor.--Nuestra señora de Prado me valga con V. m. Déme licencia, pues tan mal parezco ante sus ojos, y con esto saldremos ambos de pena. Parece que me ha visto V. m. el juego, porque no desseaua sino semejante ocasion para yrme con Dios, porque a vn moço le sobra vn amo; por esso V. m. mande hazer quenta comigo, y tambien yo la haré de auer perdido el tiempo en parte de donde pensaua salir con otro pelo.

Vio.--Esso es lo que yo he más menester; yo voy a missa: en boluiendo lo haré de muy buena gana; porque la muerte del lobo es la vida de los corderos.

SCENA II MACIAS, CORNELIO.

[Mac.].--Bien me puedo (o amor, grande y benigno señor) dar de oy más por bien pagado de quanto por amar he padecido; y si culpandote (con impaciencia vanamente) he pronunciado algunas palabras contra ti, ahora (arrepentido de todo coraçon) confiesso que la mayor de tus penas es pequeña y muy facil de lleuar en comparacion de tan grandes premios; pues de la tempestad de los suspiros y del infierno de los afanes lleuas a la luz y gozo de todos los deleites d'esta vida. En este punto oy hablar a Cornelio y no parece; bueno es que se descuide quando más es menester; donde aurá ydo? No sé cómo podremos sacar a mi hermano y boluer a mi alma a su casa. Mal aya el diablo; a fe que se pudiera Ceruino dar con vn canto en los pechos antes que me sacara la pressa de las manos, a no tener tal prenda en su casa. O, qué terrible cosa es auer por fuerça de refrenar el apetito y gusto, y priuarse de su contento: mas quien siembra ha de compensar la esterilidad con l'abundancia. Pero lo que más me lastima es ver que esta pobre señora (como tiene en tanto la honrra) no ve la hora de boluerse a su casa, assegurada ya de tenerme por suyo.

Cor.--No estaria más vn solo dia en esta casa si me dorassen.

Mac.--Cuitado de mi, qué oyo?

Cor.--Es este el galardon de mis seruicios?

Mac.--Parece que s'está quexando Cornelio. Hermano Cornelio.

Cor.--Ya es la hermandad acabada.

Mac.--Vienes con vn gesto como si te vuiesse mordido vna biuora.

Cor.--Hame mordido otra peor que biuora; yo me voy, señor, a sacar mi hato, que estoy resuelto de no sufrir más insolencias de mugeres.

Mac.--Este veneno me faltaua, para hazer amargas todas mis dulçuras: bien dizen que el A B C que haze comedia, haze tragedia. Cómo, Cornelio, es possible que en tan gran necessidad nos quieres desamparar?

Cor.--Yo no soy bueno para necessidades, sino para hazer malos a Vs. ms., como acabo de oyr de boca de mi señora, con palabras que no se podrian dezir a vn capeador; y por esto me quiero alargar sin ninguna réplica.

Mac.--Estraño eres en mirar a sus palabras conociendola; no sabes ya quán terribl'es con nosotros quando s'enoja?

Cor.--Si ellos se quieren estar como pollos en cesta, yo no; porqu'estimo mi honrra (aunque pobre moço) como el más estirado.

Mac.--Por vida de Damasio (que sé que le quieres más que a mí) que (dexando aparte la colera) veas cómo nos deuemos gobernar para que salgamos bien d'este negocio.

Cor.--Yo no me quiero empachar más en cosa de Vs. ms., pues soy (segun dize mi señora) quien los distrahe, antes yrme con Dios en haziendo mi quenta.

Mac.--No esperaua yo cierto essa respuesta de tí, ni menos mi hermano: pues me dixo ayer que como boluiesse a casa te queria dar vn vestido y diez ducados. De mí no digo nada.

Cor.--Y dónde los tien'él para darmelos?

Mac.--No tiene la renta de Toro y la de Boezillo, qu'es erencia de vn tio nuestro y ha quatro años que goza d'ella?

Cor.--Y tiene cierto los diez ducados?

Mac.--Y aun más de ciento y cinquenta.

Cor.--Pequeña lluuia gran viento aplaca: del amor del señor nasce la obediencia del criado, y el qu'es fiel nunca se mueue a hazer bien por la esperança del premio; y assi no lo haré, ni por diex, ni por mil, sino por mi buena ley y porque no se diga por mí: quando el malo ayuda, os dexa el pesso a cuestas, y aun oso dezir por dar desgusto a mi señora; perdoneme V. m. si le pessa d'ello.

Mac.--Nosotros queremos más para ti que para quantas madres ay en el mundo. Qué te parece que hagamos?

Cor.--Yo lo remediaré todo; dexem'el cargo. He pensado esta noche, mas no perdamos tiempo, que la esperiencia es maestra en los casos que ocurren. Vna cosa quiero de Vs. ms., y es que si acaso yo diere en manos de la Iusticia, me ayuden a diestro y a siniestro.

Mac.[777].--Por qué temes d'ella?

Cor.--Porque no querria dar d'el humo en el fuego, y qu'el verdugo me hiziesse las lechuguillas con los pies. Si Vs. ms. han esta noche estado en el plazer de Niquea, yo no he llorado mis pecados, antes gozado de mi Policena como vn paladin: la qual me ha dado la llaue de la casa donde han morado hast'ahora, y otra contrahecha, además de la que tiene su padre, de vn'arca grande que dexaron de mudar ayer por ser tarde; para que en remuneracion de mi trabajo tome lo que hallare dentro (effetos de amor, que haze a los hijos ladrones y enemigos de sus padres). No quiera V. m. saber mas: mi señora es ida a la Yglesia, y la casa está sola; lleue V. m. a la señora Cassandra a la casa que he dicho de Ramiro.

Mac.--Y si acaso él estuuiesse alli?

Cor.--Quien mucho mira al viento, ni siembra ni planta a tiempo; haga V. m. lo que le digo, que cosa hecha cabeça tiene. No ay otra llaue de la puerta sino ésta, y Policena está preuenida para que si el padre se la pidiere l'entretenga con aquí estaua, allí la pusse, acullá os la di, hasta que yo buelua y se la dé a ella; y estamos seguros, porque no hallará quien se la mude sino despues de Missa mayor.

Mac.--Ay, ay.

Cor.--No hazen al caso los suspiros quando se trata del remedio.

Mac.--Suspiro por lo que pierdo y podria suceder.

Cor.--Conforme a lo que viniere nos gouernaremos, que en el camino s'endereça la carga; haga V. m. lo que digo presto, pues no ay tiempo para mas consideraciones. Dios da hilo a tela hurdida.

Mac.--Yo voy por ella.

Cor.--Vaya V. m., qn'el palo torcido se endereça torciendole al reues; yo me adelanto a tener abierta la puerta. (Solo.) Terrible simpleza es la de los que seruimos: que ponemos la vida a cada passo en mil peligros por nuestros amos, no esperando d'ellos otro galardon sino al primero descuido vn «hermano, otro poco a otro cabo, que no os he menester en mi casa». Mas gran necio seria yo si por las palabras de la madre dexasse los (mientras dura el granillo) que me son tan compañeros y liberales. Quien no soba, buen pan no coma; quiero cogerme ahora estos diez ducaditos (vengan de do vinieren), que con ellos y el vestido me pondre como vn Palmerin de Oliua. A fe de pobre moço, que se podra dar a este (si se nos logra) el precio de los tiros. Andaos a ser celoso, y embiaros han a donde ni el Papa ni el Emperador no tienen Embaxador; quiero dezir (con perdon de quien me oye) a la maldita y descomulgada region de Cornoualla. Yo prometo, si me caso, que tengo de lleuar a beuer mis patos quando llueua, que la violencia de no dexar hazer su curso a la Natura trae semejantes acidentes. Mas qué no acomete vna persona quando siente que no se fian d'ella? Quanto a mí, yo confiesso que todo lo echaria a doze, y por ventura que han passado las agrauiadas de treze, porque los gallipauos no se aurán dormido (yo los fio) con las purgas.

(Juntanse en casa de Ramiro.)

Esta cerradura, señora mia, es de golpe y se abre por de dentro, tirando assi el pestillo; prueue V. m.; esté diestra para que no s'embarace al salir, y esto ha de ser en oyendo tosser. Subasse presto a su apossento: baxe al punto el señor Damasio y metasse en l'arca, que con el mesmo ardid le sacarán y será lleuado a casa de Ramiro.

Mac.--Mucho me quadra, mas temo no se desmaye de congoxa.

Cor.--No tenga miedo, que los ratones d'esta casa son enamorados y como tales nos han ayudado con agujeros que han hecho, para que pueda respirar, y ya yo lo he prouado más de quatro veces; quanto más que ha de durar poco. Ahora salgasse V. m., dexeme cerrar la puerta; esté a la mira; yo lleuaré las llaues a Policena y m'encerraré con ella en yendo el padre con l'arca; que vale ahora tanto como la de Noe, quando buscando nueuo mundo andaua rellena de todas las reliquias de la tierra.

Mac.--La de Marsella te guie.

NOTAS:

[777] En la edición original, esto, por errata, lo dice Cornelio.

SCENA III CERVINO, RAMIRO, INOCENCIO.

Cer.--La casa de Cesar no solamente ha d'estar sin macula, mas sin sospecha della. Digan mi suegro y quantos me tienen por estremado celoso lo que quisieren: que lo he sido, lo soy y lo sere; dando siempre gracias a quien me da conocimiento para serlo; en que me tengo por Rey de los hombres, pues sé tener a mis mugeres de manera que no me puedan hacer de los juegos de passa passa, que suelen las que tienen algunos Iuanes por maridos. Atengome al cantarcico Portugues que dize:

_O homen que a moller naon garda Merece de trazer albarda._

Presto s'engaña quien mal no piensa: tú que tienes que hacer en tu casa, no te alexes d'ella. Dizen que andan en vn predicamento el Celoso y el Cornudo: porque actu vel potentia, el que no lo es lo puede ser. Y si esto es assi (como lo es) no sé yo qué razon ay para que vn hombre que tiene muger moça y hermosa, como yo, no guarde su cabeça de tan estraña Metamorphosis. Es verdad que os toca vna enfermedad comunicable: sino para hazeros vergonçosa conseja d'el vulgo. Mejor están los cuernos en el pecho qu'en la frente. Fors etiam nostris, inuidit quaestibus aures. Porque a qué amigo osareis quexaros que, si no se rie de vos, no se aproueche de la ocasion, instruido y encaminado, para tomar su parte de la visceracion? Esta mañana en la plaça me dixo vno en secreto que cierta donzella principal se salio anoche de casa de su padre, y que se está a plazer con su enamorado. Qué atreuimiento del demonio? A no auer contado mis ouejas, descuidaos y vereis lo que passa. Perro viejo no ladra en vano. (Ramiro llama a su puerta con l'arca.)

Ram.--Ta, ta, ta. Aurasse la rapaza subido a los desuanes. Tata, tata, tata. Por mi fe, que la tengo de dar en abriendo dos repelones. Tatata, tatata, tatata.

Cer.--Ramiro, quereis sin para qué dar con la puerta en tierra? Si vuiesse alguno en casa, ya os auria oydo aunque estuuiesse sordo.

Ram.--A mi hija dexé aqui poco ha; no sé cómo no responde. Aurá salido fuera, la loca, a buscarme. Suplico a V. m. mande que estos hombres descargen en su casa mientras bueluo, que la quiero yr a buscar.

Cer.--(Lo que más he yo menester)[778]. Norabuena. Amigos, aliuiaos, que no sabeis quánto ha de durar la fiesta.

Ram.--Ios a beuer y bolué luego a mi puerta, que y'os pagaré vuestro trabajo. Mande V. m. que se mire por ess'arca, que tengo dentro vn gran tesoro.

Cer.--Yo voi fuera. Bachiller, dad buena quenta d'ella.

In.--Ya lo guardaré como el dia del domingo.

Cer.--No me viene poco a proposito la vezindad de Ramiro, porque con vna mira apuntará a dos cosas. Quiero encomendarle que tenga quenta con quien entrare o saliere en la mia, y estoy cierto de que me será fiel espia. Mas como dize el Iudio: De quien me fio me guarde'l Dio; de quien no me fio, me guardaré yo.

NOTAS:

[778] Este aparte de Cervino se halla sacado de su lugar en La Lena. Lo colocamos conforme al texto de El Celoso.

SCENA IIII MACIAS, LENA, INOCENCIO.

[Mac.].--Lo peor de desollar, Lena, es la cola; todo quanto os he visto no vale nada, si no hazeis de manera que Inocencio salga a la calle; que con esto la cosa sucedera como desseamos. Mirá qu'en teniendola fuera de casa, aueis de tosser; qu'es la seña que tiene para salir al punto.

Len.--Hasta aqui la mar está sossegada, pues no se oye rumor de marineros. No se muestre V. m.; apartesse y dexeme hazer mi oficio, Santo Viceto, in secula, amen. Señor Licenciado, cómo está V. m.? que me parecen años los dias que no tengo ventura de verle.

In.--No creo yo menos, Lena, de vuestra bondad; estoi bueno para lo que os cumpliere, gracias sean dadas al Señor. Huelgome de aueros encontrado; porque os sé dezir que ayer tarde, voluiendo a casa, me dixo mi señora que ya auia concertado el negocio de su prima, y que se auia puesto en manos de quien lo hará muy a su gusto, de que venia alegrissima; y despues acá no he sabido otra cosa, porque no la he visto, a causa de auer reñido con nuestro amo anoche sobre cena.

Len.--Qué me quenta? Llegueseme acá por amor de mí, no nos oya algun espiritu malino de allá dentro.

In.--Aun no auia yo mirado en tanto; teneis más que razon.

Len.--Digame, por amor de mí, qué fue la causa? Hem, hem, hem.

In.--Vinieron a tratar del bien auenturado san Iuan, y diziendo ella que san Iuan Euangelista es digno de gran veneracion, respondio él: es assi; más el de oy no es él, sino Baptista. A que replicó mi señora, que sabia bien ser el Euangelista; y aunque yo la hazia señas que se'ngañaba, con todo esso porfió tanto, diziendo que no inoraua'l Calendario, que'l (ya amostazado de auer buelto casi de noche a casa) se leuantó enojado, profiriendo: Bien dixo el sabio rey don Alonso, que para ser vno buen matrimonio auia de ser el marido sordo y la mujer ciega. Beatus vir qui habitat cum muliere sensata; y entendiendo ella que la llamaua insensata, començó más alterada a injuriarle. Y él entonces, buelto a mí, dixo: N'os parece, bachiller, ocasion esta para renegar de mugeres? y diola un bofetoncillo que no matara vna mosca. Con qu'ella s'entró grittando en la camara de la señora Cassandra y s'encerro con ella, donde aun s'estan juntas, sin auer querido salir vn passo. Mas yo sospecho que andaua (como los medicos) buscando'l mal, y assi quando yo estuuiera en lugar de su marido, quizá que hiziera más con ella.

Len.--Hem, hem, hem. Por esso dizen que es más fuerte el vinagre de vino dulce; pues V. m., que parece vn silo de paciencia, la vuiera meneado los huessos, a fe que lo deuia de merecer. Hem, hem, hem. V. m. la ponga en razon, que no la estará bien si su marido la comiença a perder el respecto: yo sé bien la tempestad que se leuanta quando el enemigo de nuestra fragil natura se mete entre marido y muger. Hem, hem, hem. Mas espero qu'esta riña de san Iuan será la paz de todo el año, porque passada la furia, la señora se aplacará, procediendo adelante como quien es, que al fin se ha de seruir al marido como a señor, y guardarse dél como de vn traidor. Hem, hem, hem. Estoy muy resfriada.

In.--Bien se os parece.

Len.--No me sabria dar algun remedio?

In.--Y tal como bueno. Tomareis esta noche vna escudilla la más caliente que pudieredes y muy arropada; dormí sobr'ello, que amanecereis como vna mançana.

Len.--Pues qué tengo que tomar caliente?

In.--Ya n'os lo he dicho?

Len.--No, por cierto.

In.--N'os espanteis, porque voy enucleando algunas arduas questiones que nuperrime se me han mouido en la especulatiua, las quales me traen desuelado y como fuera de mí.

Len.--Mucho me pessa de su desassosiego. Y con quién han sido las quistiones?

In.--No es esso, hermana. Question viene de quaero, que es buscar, disputar, dudar, et similia.

Len.--Quistion de cuero se apacigua con sueño. Otra gracia querria que me hiziesse.

In.--Ya sabeis lo que teneis en mí. Omnia prorsus officia debeo.

Len.--Desseo mucho saber en qué mes cae la Epifania este año.

In.--Ya es passada, mas viene siempre en Enero.

Len.--O, pecadora de mí, quise dezir la Ascension.

In.--Mucho va de vno a otro: es menester verlo en el Calendario o Tabella temporaria Festorum mobilium, y no oso estar más aqui; la primera vez que nos veamos os lo sabré dezir.

Len.--Alomenos digame quando haze la Luna.

In.--Cierto que sois curiosa, esperá. Aureo numero seis; Epacta 26, miercoles a las siete de la tarde; y esta noche passada ha auido eclypse, que començó a las diez y duró hasta las quatro de la mañana.

Len.--Grandes dolores de cabeça aurá causado. No me haria merced de darme alguna oracion de su mano contra los duendes qu'en la casa adonde biuo andan?

In.--Acabá por amor de mí, n'os detengais más, que aun no estando mi amo en casa le temo.

Len.--El Señor le acompañe.

In.--Y vaya con vos. Ay sinceridad como la d'esta buena muger en el mundo?

SCENA V RAMIRO, POLICENA, CERUINO [INOCENCIO], BEZERRICA, DAMASIO.

[Ram.].--Adónde has estado hasta ahora, chorlita? No me veria ya sin ti.

Pol.--Antes de digan, digas; y el padre dónde anda que no ha tenido lastima de dexarme sola en vna casa donde anda vna fantasma, que d'espanto me ha tenido tendida, desmayada más de vna hora, y como bolui en mí, le fuí luego a buscar a la otra casa; y n'osara tornar a ésta si no me vuiera encontrado Cornelio, el criado de aquellos caualleros, que me ha enseñado una oracion, la qual se ha dezir en los temores, por l'alma del postrero ahorcado.

Ram.--Y cómo era la fantasma?

Pol.--E... e... era vna cosa la... la... larga, que me parecio abraçarme, y me cubrió el co... co... coraçon, tanto que me cai de mi estado como muerta.

Ram.--Ta... ta... tartamuda te ha dexado el espanto; fue, necia, de[779] tu sombra; baxa, baxa acá, abre la puerta, que voy a passar l'arca de casa del señor Ceruino, donde la pusse hasta que pareciesses o muerta o biua. Seruidor, señor Doctor.

In.--En buen hora sea mentado.

Ram.--Vengo por mi arca.

In.--Señor.

Cer.--Qué ay?

In.--Viene Ramiro por su arca.

Cer.--Pareció ya vuestra hija?

Ram.--Sí, señor, tuuo no sé qué miedo de verse sola, y fue a buscarme a la otra casa.

Bez.--O, qué espada dorada tan linda que está en esta arca.

Cer.--Qué espada? qué sabes tú?

Bez.--Tienela vn señor que está dentro.

Cer.--Señor que está dentro? qué dizes?

Bez.--Sí, señor, yo le he visto.

Cer.--Qu'es esto, Ramiro?

Ram.--Mira V. m. a las palabras de los mentirosos niños?

Cer.--Pues ellos suelen dezir las verdades, y muchas se descubren con la mentira. A buena quenta, yo quiero ver lo que ay.

Bez.--Sí, señor, dentro está.

Ram.--Son mis estuches dorados y recado de la tienda; estás borrachito, merdosso?

Cer.[780].--Digo que abrais, si no quereis que nos oyan los vezinos.

Ram.--Qué me plaze. (Abre Ramiro l'arca.)

Cer.--Assi, mal hombre, traidor, infame, cornudo.

Ram.--Qué insolencia es ésta? D'esta manera se tratan los hombres honrrados en esta casa; tras auerme robado mi hazienda? Iusticia ay en la Corte. (Sale Damasio de l'arca.)

Cer.--Y a vos que os parece? Es buena gentileza meteros d'esta manera en casa agena?

Dam.--Hablá con quien me metió. Mas qué teneis vos que ver en que yo me haga lleuar como me diere gusto por toda la ciudad?

Cer.--Lleuen os a casa del diablo, pero no a la mia.

Dam.--Ay más, si os pesa tanto, que pagaros el alquiler del tiempo que ha estado l'arca en vuestro portal? (Sale Damasio empuñando y vasse.)

Ram.--Señor Ceruino, haga V. m. que parezca mi hazienda, pues me ha faltado en su casa; dexemonos de quentos: no seamos tras cornudos apaleados.

Cer.--Ambos me lo pagareis con las setenas, a pena de ruin hombre. Al fin, la muger y el vino engañan al más fino.

NOTAS:

[779] En El Celoso no se halla la partícula de que aquí sigue á necia.

[780] En este lugar y en el inmediato hállase equivocado el nombre de Cervino en los dos textos. Dice Cor.

SCENA VI CERUINO, INOCENCIO, BEZERRICA.

[Cer.].--Inocencio!

In.--Señor.

Cer.--N'os he yo dexado en guarda de mi casa?

In.--Sí, señor.

Cer.--Aueis estado siempre aqui?

In.--Sin apartarme vn minuto.

Cer.--Pues cómo se ha hecho esta maldad?

In.--Qué maldad puede cometer vn hombre cerrado en vn'arca? Tuuiessemos assi todos los malos y podriamos dormir a sueño suelto, sin temor de ladrones. Quanto más que son cosas de moços y auran querido hazer alguna burla al barbero y a su hija. Nunca V. m. siendo estudiante hizo l'ánima pecadora? Cómo d'essas le podria yo contar!

Cer.--Mirá a quién he yo encomendado mi honrra.

In.--No está mal guardada quando el que la podria quitar viene debaxo de llaue.

Cer.--Quitaosme de delante, insensato, no me hagais...

In.--Mire V. m. que se deue tener respecto a vn hombre graduado como yo, porque d'este palo nascen los Oydores y Presidentes que mandan el mundo. Si, que yo no soy zaorí, para ver lo qu'está en las arcas cerradas: por qué no lo adeuinó V. m. quando la hizo descargar en casa? Auctor horum malorum praeter te nemo fuit.

Cer.--O, Ramiro traidor. Ben acá, Bezerrilla: baxó abaxo Marcia?

Bez.--No, señor.

Cer.--Hombre'n arca en mi casa! Inocencio, yd luego a llamar a mi suegro (que nunca él lo fuera); dezidle que se llegue luego aqui, que me importa mucho. Dime, mochacho, cómo viste aquel hombre?

Bez.--Desde la ventana de la despensa.

Cer.--Dilo todo, no tengas miedo.

Bez.--Abriendosse aquell'arca, salió d'ella la señora Cassandra.

Cer.--Y quién abrió a Cassandra?

Bez.--No sé, señor; ella creo que venia abierta.

Cer.--Y qué hazia entonces el bachiller?

Bez.--Estauasse a la puerta de la calle hablando con vn fraile.

Cer.--Y despues qué hizo Cassandra?

Bez.--Subiosse arriba.

Cer.--Y subida ella?

Bez.--Baxó aquel señor con no sé que ropa en el braço, la espada dorada en la mano, y metiosse en l'arca.

Cer.--Esta ha sido vna de las mayores maldades que se han visto en el mundo. Sus, manos a la sangre. Quiero matar primero al traidor enarcado, y despues daré tras estas maluadas, que no se me yrán sin castigo. Estos eran los casamientos del señor Aries! Bezerrilla, si viniesse mi suegro, dile que me espere, que luego bueluo.

SCENA VII DAMASIO, MACIAS, CORNELIO, ARIES.

[Dam.].--En vn punto estan dicha y desdicha, y las desgracias siempre aparejadas. No hay contento en esta vida que no traiga consigo el desgusto, ni alegria sin mezcla de llanto. Es tan cierto esto como seguir la sombra al que al sol camina. Al fin, lo que menos se teme es más de temer. Mas ya que nuestra mala suerte ha querido que aquel rapaz aya descubierto el más gracioso caso que de amores ha sucedido, auemos, hermano, de procurar que aqueñas señoras no padezcan, porque su pena nos seria de perpetua infamia. Es menester preuenirnos y començar a reparar el daño, por que las desdichas son como los peces, que por marauilla vienen solos en la redada.

Mac.--Cortá de mí por donde quisieredes: tengo por mejor obrar antes con peligro que padecer despues con verguença. El daño que haze la mala suerte se ha de remediar con valerosa mano. Haz tu deuer y venga lo que viniere. Vamos luego a sacarlas de su casa.

Dam.--Gentil emendar de auiesso: bien dizen que naturalmente la iouentud (como poco esperta) no mide ni considera los peligros, y assi no me marauillo de que vuestra resolucion sea más gallarda que prudente.

Cor.--Si vuieran considerado lo que pudiera suceder, a buen seguro que aún se estuuieran en los jardines de Tantalo.

Dam.--Qué dizes, Cornelio?

Cor.--Digo, señor, que corriendo inconsideradamente en negocio tan arduo, seria uestir antes el jubon que la camisa.

Dam.--Es como dizes. Velocitatem sedendo tempera.

Mac.--Esso s'entiende quando el tiempo da lugar, y porque falta, diré antes yo: Tarditatem surgendo tempera; que no se ha de perder momento en consultas quando la necesidad constriñe a menear las manos.

Dam.--Estemos a la mira para socorrerlas, si fuere menester, y assi cumpliremos con ambas cosas. Qué te parece, Cornelio?

Cor.--Que V. m. habla como vn Seneca y el señor Macias como cauallero de la Tabla redonda, cuyo parecer se ha de executar quando no aya otro remedio. Mas yo espero ponerle, por via del señor Aries; y por ventura la Fortuna no nos sera tan enemiga, ni passará la cosa tan mal como tememos. Mas entretanto, vn ojo en la sarten y otro en el gato; tenganme buen animo, qu'en el templo de Iupiter dizen auia dos cubas de vino, vna de bueno y otra de malo. No nasce rosa sin espina: ya es hecho; busquemos vnguento que poner en la llaga, antes que venga a encancerarse. Yo quiero que Vs. ms. vean ahora quién es Cornelio Ceruantes de Pisuerga; que vn hombre a las vezes vale por ciento, y que muchas, ciento no valen por vno.

Dam.--Pues qué medio tienes tú con Aries?

Cor.--Por lo menos el de la señora doña Luxuria, que a la vejez le haze jugar de lomo.

Dam.--Es possible?

Cor.--Eslo tanto, que me ha prometido vnas Indias por que le sirua de tercero.

Dam.--Sepamos con quién.

Cor.--No, que s'enojarán Vs. ms. si se lo digo.

Mac.--No podras tú dezir ni hazer cosa de que nos pesse: dilo libremente.

Cor.--Con mi señora (quando menos), por quien beue los ayres dend'el dia que le habló sobre el casamiento.

Dam.--Ha, ha, ha, y tú qué le has dicho?

Cor.--No le quise dexar sin esperança, adeuinando que los passos en que andamos nos lleuariau a auerle menester; que por esso tambien tengo ya hecho con Vigamon su criado vn cambalache de dueños, con que se tiene más por Vs. ms. que de su amo. Alli viene, deue de yr a reñir nuestra pendencia; dexenme con él.

Mac.--No ay negocio tan perdido que poniendol'en manos de vn prudente no se pueda esperar algun remedio.

Cor.--Beso las manos a V. m. Qué alteracion es essa?

Ar.--Es por yr de priessa a casa de mi yerno.

Cor.--Tengo que dezir a V. m. sobr'el negocio que m'encomendó.

Ar.--Vení a hablarme a la tarde.

Cor.--No será possible, porque tengo mucho que hazer a causa de que mañana, en amaneciendo, me parto para Cerueros, adonde voy en romeria.

Ar.--Esperá vn poco. Bachiller, vayasse delante, diga a mi yerno que luego seré con él. Pues, amigo, qué tenemos?

Cor.--Tratéla (señor) del negocio en bonissima coiuntura, con tan grata audiencia, que quisiera (a lo que sospecho) que durara mi plática hast'ahora.

Ar.--Al fin?

Cor.--Podré cr'er (me dixo poniendose de mil colores) que ay en el mundo quien se acuerde demí? Y aunque no me dió el sí, ni me dixo de no, eché de ver que tiene perdida la mala voluntad a V. m.; pero como muger prudente no quiere descubrir su coraçon tan presto.

Ar.--Mucho contento recibo de oyr esso; bolué, os ruego, a darla otro tiento.

Cor.--No será possible, porqu'está muy enojada ahora contra su hijo el mayor.

Ar.--La causa?

Cor.--A V. m. todo se le puede dezir. Estando el señor Damasio enamorado de la hija de Ramiro el baruero, por orden de la moça (para lo que V. m. puede pensar) se metio en vn'arca que de la casa donde han biuido se auia de mudar ayer a otra que ha tomado, y por ser tarde la dexó hasta esta mañana, y lleuandola halló la puerta cerrada por auer salido la hija no sé a qué, y mientras boluia, la descargaron los ganapanes en casa de aquel cauallero yerno de V. m. (con su buena licencia), por no dexarla en la calle, y queriendo despues sacarla, no sé cómo se vino a echar de ver lo que auia dentro. De que mi señora está muy congoxada, temiendo no hayan sospechado que aya sido por hazer algun mal en aquella casa; mas la pura verdad es ésta.

Ar.--Es cierto lo que me aueis dicho?

Cor.--Ciertissimo; assi yo tenga buen viage o nunca d'el buelua.

Ar.--Luego de la hija de Ramiro andaua enamorado el Damasio? Y aun por esso me dixo Vigamon vn dia qu'era toda vuestra.

Cor.--En el cúya se engañó. Es como le he dicho; yo sé bien lo que ay entr'ellos.

Ar.--Al fin la inocencia es seguro escudo; y cr'er muy presto, ligereza. Vos me aueis dado dos nueuas vna mejor que otra, con que m'he alegrado mucho. Tomá este doblon para guantes.

Cor.--No, suplico a V. m.

Ar.--Qué cosa es no? Tomá os digo.

Cor.--V. m. me quier'echar vn'argolla al cuello, y yo me doi por su perpetuo esclauo; beso las manos a V. m. Yo le asseguro de que si aprieta, vendra presto al fin de su intento.

Ar.--Y vos no ayudareis a ello?

Cor.--Estos (señor) son dos moços muy libres (como todos los hijos de viudas) y quierenme mal de muerte, porque les digo lo que les conuiene; y assi no quiero estar con ellos por ninguna cosa, aunque mi señora no me quiere dar licencia.

Ar.--Pues cómo, esso tengo en vos? Tampoco yo quiero que os salgais de su casa, y me obligo a daros más al doble en ella de lo que ganais; quereis otra cosa?

Cor.--No he seruido tanta merced como recibo de V. m. Mas no es possible dexar de partirme, por la obligacion de cumplir el voto que hize ya ha muchos dias; y como soy mortal, no es justo perder la buena ocasion que se me ofrece ahora de vn cauallero que me quiere bien y va a lo mesmo, que me hará la costa yda y buelta por que le acompañe.

Ar.--Digo que n'os aueis de yr en ninguna manera; sufrí con discrecion, pues la teneis, sus mocedades; que qualquiera palabra mala que os dixeren la pondré a mi cuenta, y la romeria se hará otro año, y podria ser comigo, porque tambien pienso yr, si me caso, a Cerueros.

Cor.--Si V. m. me mandasse yr a Roma descalço, lo haré mejor que por el Rey.

Ar.--Y'os lo agradezco. Con esto quiero yr a sacar a mi yerno de la opinion que deue tener.

Cor.--Es tanto el odio que tengo contra el Damasio, que me holgaria (en alguna manera) de que aquel cauallero creyesse que se auia hecho lleuar assi por amor de su hija, para que le hiziesse matar.

Ar.--No suceda tal, que iria la honrra de la mia de por medio.

Cor.--Encargo a V. m. (por quien es) la de Policena, qu'es vna donzella honesta y muy recogida.

Ar.--N'os dé pena, que basta ser muger para escusar lo que la pueda hazer daño, y mirá que no me oluideis.

Cor.--Yo lo desseo como[781] V. m.

NOTAS:

[781] El impresor lo estampó en italiano: come.

ACTO QVINTO SCENA I

VIOLANTE, CORNELIO, RAMIRO.

[Vio.].--Sali acá, Lobata, dadme vn manto y venios comigo, desdichada de mí. No sé qué he oido a vnos que a mi puerta estauan tratando de vna pendencia que han tenido mis hijos. Bien me dixistes vos que auian salido de casa de mala manera. Estos son los embustes de aquel embahidor de Cornelio, que de los más modestos y obedientes me los ha hecho los más libres y viciossos d'esta ciudad. Estoy resuelta o acabar d'echarle de mi casa, o dexarlos con él y meterme en vn monasterio. No sé adonde pueden estar, cuitada de mí. (Entran Ramiro y Cornelio alborotados.) Qué ruido es este? Desuella caras, traidor, enemigo, qué has hecho de mis hijos?

Cor.--Ellos quedan sanos y en saluo, y yo por defenderlos traigo mi pago.

Ram.--Es como dize Cornelio, y lo qu'él tiene no será nada.

Vio.--Dezíme (amarga de mí) adónde los dexastes?

Ram.--En la plaçuela de San Llorente.

Vio.--Venios comigo, Ramiro; dexá a esse mal hombre.

Cor.--No lo digo yo?

SCENA II ARIES, MORUECO, CORNELIO.

[Ar.].--En effeto este mi yerno es un mal hombre; bien dizen las obras con el bestial nombre que tiene.

Mor.--Ya V. m. lo ve.

Ar.--Vamonos, por amor de mí, a saber cómo está el herido; que por ser criado de aquella casa lo siento mucho más. Alli nos sale al encuentro, de que no me huelgo poco. Cómo estais, amigo? Qué ha sido esto? Creed que me ha dado tanta pena vuestra desgracia, quanto contento recibo ahora de veros en pie.

Cor.--No esperaua yo menos de V. m. Iuansse (señor) mis amos a passear al Espolon, y sin por qué, Ceruino, acompañado de diez o doze escapados de las horcas, nos assaltó en aquel passo estrecho que va de la Boheriza[782] al Rio, entre las casas del Duque de Bexar y la Rondilla. Viendo esto, hezimos los tres vna hilera, y cargando los más sobre'l señor Damasio, trayendole acossado, y viendole yo en mal término, arrebaté d'el carro de vn serrano vn toçuelo (que me deparó mi ventura) y dime con él tan buena maña, que los hice retirar más que de passo, tanto que auiendome cebado en ellos, me hallé a Ceruino al lado, el qual a traicion me dio vn reues de que me ha mancado esta mano. Sobreuino luego el teniente y prendiole; los demás ladrones, de alguaciles y porquerones seguidos, s'encomendaron a sus pies; no sé lo que despues ha sucedido.

Ar.--Qué le parece a V. m., señor Morueco, de la temeridad d'este atronado? Que se aya ydo sin más verificacion a poner mano a las armas, deshonrrandose con tanto escandalo del pueblo.

Mor.[783].--Mucho ha que le tengo yo pronosticado este desatino.

Ar.--Andá, hijo, gouernaos bien, y auisáme lo que fuere menester, que yo tendré cuidado de saber de vos.

Cor.--Beso las manos de V. m.

Ar.--Quiero en todo caso prou'er a lo que a mi hija conuiene, que la sangre y su mucha virtud (en que imita bien a su madre) me obligan a mirar por ella y a sacarla de tan angustiada vida como este loco le haze passar. Y descubriré ahora a V. m. vn secreto, de donde conocera la mucha virtud de Marcia. Hame jurado que se está tan virgen como el dia en que nascio, porque Ceruino no es hombre, escusandose con que vn'amiga que ha tenido de viudo le ha ligado.

Mor.--Yo lo creo por mi fe; tengalo V. m. por ciertissimo, porque ha muchos dias que le veo andar tras Sanchez el boticario de la rinconada, y nunca me ha querido dezir lo que con él tiene, aunque se lo he preguntado.

Ar.--Pues para con V. m. yo quiero escriuir luego a Monsiñor Cornaro[784], que es todo mio, que me auise si la podré casar con otro, atento la impotencia d'este malauenturado.

Mor.--Haga V. m. que conste, que yo se la dare libre en quinze dias, sin embiar tan lexos.

Ar.--Tanto que mejor.

Mor.--Pues V. m. pretende anular el matrimonio, será bueno que yo tambien le apriete para que case a mi sobrina, pues se ofrece tan buena ocasion, y qu'entretanto la meta en un monasterio o casa donde esté tratada como quien ella es: que no querria verla caer por desesperacion en algun inconueniente de los que cada dia acontecen. Tengo por gran desatino e imprudencia no dar quanto antes dueño a las donzellas que quedan sin madre que mire por ellas; quanto más con las partes de mi sobrina, y la que tiene de nuestro abuelo en el monte de Toroços.

Ar.--Si le parece a V. m. vamos juntos a hablar al licenciado Ceruera mi Letrado sobre ambas cosas, y segun su consejo nos gouernaremos.

Mor.--Por mejor tengo al Doctor Vaca, que trata ant'el Prouisor de muchos casos matrimoniales.

Ar.--Vamos a ambos, que no dañarán dos consultas y pareceres; no perdamos tiempo.

SCENA III DAMASIO, VIOLANTE, RAMIRO, MACIAS.

[Dam.].--No es, señora, gran indignidad venir vna persona como V. m. a semejante cosa?

Vio.--No es mucho peor que vosotros me deis ocasion para ello? (Entrase Damasio.)

Ram.--Señora, esté V. m. muy contenta, pues la ha dado Dios dos hijos como leones; porque lo han hecho tan valerosamente, que han ganado oy mil voluntades.

Vio.--Querria yo (triste de mí) que esse valor se mostrasse siendo más virtuossos que otros, y que se echasse de ver en el buen gouierno de sus personas y de tanta hazienda como su padre los dexó y yo les he conseruado y aumentado. Madre desconsolada, viuda de veinte años, que he consumido la flor de mi joventud criandolos con perpetuo cuidado, sin auerme (por su causa) querido boluer a casar, con salirme muchos buenos partidos, y vltimamente el de vn cauallero que está a pique d'eredar el Estado de Mont'agudo.

Ram.--No lo ha querido Dios, porque V. m. criasse con más aficion a estos caualleros y a mi señora Valentina; él se los guarde, que si prosiguen como han començado, por todo el mundo se hablará dellos.

Vio.--Pobre de mí; si estas pendencias succeden vna vez bien, a la segunda o tercera salen mal d'ellas.

Ram.--Esta no ha sido por su culpa; yo me hallé casi presente, pues vi yr a quel desatinado con vna manada de rufianes (que robarian la peste a San Roque), y metiendo todos mano contra ellos, qué auian de hazer?

Vio.--El enojo que yo tengo es con aquel malino de Cornelio.

Ram.--Contra Cornelio, señora? Ahora digo qu'el hazer bien no aprouecha todas vezes; por vida de mi Policena que merece ser bien querido de todo el mundo, quanto más de V. m., porque lo ha hecho como leal y valiente criado. Arisgar la vida el moço por el amo ya ha mucho que no se vssa en Valladolid. (Buelue a salir Damasio.)

Dam.--Sabe V. m. cómo ha de ser aqui adelante?

Vio.--Peor que peor si no ay emienda.

Dam.--Digo que, sinos quiere bien a mi hermano y a mí, ha de hazer quenta de que tiene tres hijos, poniendo en este numero a Cornelio, a quien tenemos más obligacion que a ninguno de nuestro linage. Porque al tiempo de las necesidades los parientes son poco fieles, los amigos se desaparecen, y este entonces se muestra más desentrañadamente, en quanto nos toca.

Ram.--Cierto que lo merece.

Vio.--Tenedle vosotros en el lugar que quisieredes, que yo os dexaré en su tutela, apartandome (yo sé bien de qué manera) de ver y oyr tantas desverguenças. (Entrase Violante.)

Ram.--Enojada se ha entrado mi señora; V. m. es mal sufrido y ella impaciente, porque como tan buena madre, le duelen estas cosas que oye.

Dam.--El sufrimiento y la obediencia es muy justa y deuida cosa, mas no hemos de dormir (como dizen) hasta los treinta años con nuestra madre; ni ella ha de tirar tanto la cuerda, que se rompa; porque ya no somos niños y segun las edades han de ser los castigos.

Ram.--Es assi, señor, que los niños, porque no entienden ni temen otra cosa, se castigan con el açote; mas los hombres con las reprehensiones, las quales se deuen oyr de los padres con humildad y respecto, teniendolas siempre en la memoria, para guardarse de allí adelante de darles ocasiones de pena: porque todas sus asperezas van endereçadas al bien de sus hijos, y al fin, la cura del rigurosso cirujano es más segura que la del blando y piadosso medico.

Dam.--Hablais como vn Canton[785]; cierto que no he oydo sacamuelas que tan apuntadamente diga lo que alcança: quién pensara que de la boca de Ramiro podían salir razones tan acicaladas, que bastan a conuertir los más descaminados y perdidos! Salí acá, Macias, oyreis marauillas. (Sale Macias.)

Mac.--Qué ay? Estamos seguros?

Dam.--Hame predicado Ramiro la obediencia y humildad, despauilandose tanto el senescacho, que con gran admiracion he dicho: Bendito seas tú, Señor, que assi como Balaam oyó la voz del que le lleuaua, me has hecho sentir la d'el mentecato Ramiro.

Mac.--Y vos qué dezis a esto? No aurá para mí algo?

Ram.--Vs. ms. andan de torneo; no m'espanto de verlos aturdidos: dexemonos de donaires; acuerdense de que quien deue de resto no está libre, qu'es lo que haze al caso; hagamos de manera que se cobre mi ropa, que no sé imaginar cómo me la sacaron de l'arca.

Mac.--Como quiera que haya sido, aqui os la pagaremos si se perdiesse; quereis mas?

Dam.--Y'os l'asseguro; vengamos a lo que os importa más. Ya sabeis l'amistad antigua que teneis en nuestra casa, la qual aueis conseruado con vuestra buena seruitud; y conociendo el amor que nos teneis, desseamos que saqueis el fructo del que os tenemos, y assi buscamos ocasion en que poderos aprouechar. Conoceis tambien las buenas partes de nuestro Cornelio, a quien tenemos en el lugar que aueis oydo; y d'esta manera creo que abraçareis la voluntad con que os daré parte de lo que mi hermano y yo auemos tratado: y es quán bien nos vendrá que le casemos con Policena vuestra hija, y para esto nosotros los ayudaremos, de manera que no les falte nada.

Ram.--Entendiendo assi lo que V. m. me ha dicho y propuesto, no haria lo que deuo si llanamente no sometiesse mi voluntad a su disposicion; y assi los dexo el cuidado y doy a Vs. ms. mis vezes para poder libremente hazer della lo que fueren seruidos. Pero con vna condicion.

Dam.--Y es?

Ram.--Que mi señora Violante piense tambien en casarme; que por sí puede juzgar la melancolica vida de los viudos: esto se entiende quando Vs. ms. l'ayan aplacado.

Mac.--Ya yo la he desenojado y está muy contenta.

Dam.--Todo lo que pedis está ya pensado, y assi os daremos vna muger que os vendrá de perlas.

Ram.--Vea yo a Vs. ms. señores de dos grandes ciudades.

Mac.--Que tan grandes, por vida mia?

Ram.--Por lo menos, como la de Suntiem de la China, que (si no miente el que lo escriue) ha menester vn hombre para atrauesarla de puerta a puerta, caminar con buen cauallo todo vn dia sin pararse (esto sin les arrabales, que son otro tanto) y es de tanta gente, que en media hora pueden juntar doscientos mil combatientes, los cien mil a cauallo.

Dam.--Essa sea la mia.

Mac.--Y la mia?

Ram.--La Cestiérnega, fundada al pie d'el alto monte de San Cristoual, media leguecita de aqui (porque no se canse), que no tiene alcalde, alguazil, porqueron, escriuano, medico, boticario, cura ni sacristan (falta para biuir en paz y con salud mil años), abundantissima de quixones y turmas de tierra, que son bonissimas para los auogados y mejores para los nouios.

Mac.--Agrauiado quedo; y con todo esso, quando lo seais, y'os haré el banquete y dare essa fruta.

Ram.--Como quiera que sea, no veo l'hora. Al fin es verdad que muger ni mal año nunca faltan. Mas de veras, a quién me quieren dar Vs. ms?

Dam.--Qué nos dareis porque os lo digamos?

Ram.--Quanto tengo, sino a mi hija.

Mac.--Essa ya se ha dado.

Dam.--Ahora y'os lo quiero dezir: aparejá la colacion.

Ram.--Sepamos antes si lo vale.

Dam.--Vale vn Perú. A Lena Corcuera de Cienfuegos, la corredora.

Ram.--Mucha gente es essa para tan pobre despensa como la mia, y más si trae cola.

Dam.--No, qu'es rabona, y vna Fenix que nunca ha parido, y fuera de ser honrrada quanto otra de su manera, es la mesma diligencia para hazeros de oro en poco tiempo.

Ram.--No sea como l'aue de caça, de quien dixo aquel ser bastante para mantener vna casa en hambre y lazeria aunque tenga veinte personas. En conclusion (señores mios) no me descontenta el partido, por ser de la edad que yo he menester para no andar assombrado dentro y fuera de casa, metiendo en ella alguna tortolica de las que ahora se vssan. Mas de hazienda, cómo está?

Mac.--No sabe lo que se tiene.

Dam.--Esso me haze poner en duda el quererlo hazer; pero nosotros (qu'es toda nuestra) haremos que venga en ello por fuerça; quanto más que no es Ramiro para desechar, y assi podeis perder cuidado. Pero vna cosa queremos de vos.

Ram.--Y es, señor?

Dam.--Que no alceis la quexa de aquel traidor de Ceruino.

Ram.--Como Vs. ms. me fauorezcan, antes haré instancia para que le corten la cabeça.

Vio. (dentro).--No acabais d'entrar en casa?

Dam.--Ya vamos, señora.

Vio. (de la ventana).--Por amor de mí, que de oy más tengais mejor assiento y seso; no andeis en estas rebueltas, que me quitais la vida.

Dam.--Ramiro, entrá a refrescaros con nosotros.

Ram.--Vs. ms. me perdonen, qu'es tiempo de acudir a casa; que aunque tengo ya buen oficial, para mi hija es tarde.

Dam.--Regalalda mucho, que presto la echaremos de casa, haziendo nuestro deuer con ella como buenos amigos.

Ram.--Con essa confiança voy; biuanme Vs. ms. mil años.

Mac.--Dios os guarde.

NOTAS:

[782] En el texto de El Celoso se lee este nombre así: Bueyeriza.

[783] Me en los dos textos.

[784] En El Celoso dice Cornibus.

SCENA IIII ARIES, RAMIRO.

[Ar.].--Ya aureis sabido la pendencia de Ceruino con los hijos de mi señora Violante?

Ram.--Como quien se halló presente a quanto ha passado; y si V. m. supiesse la causa que tuuo, lo tendria por gran desconcierto y locura. Para dezir verdad, este yerno de V. m. es vn terrible hombre.

Ar.--Siempre he temido, viendole tan desatinado, que le auia de suceder alguna desgracia.

Ram.--Yo temo no vaya esta vez en ruina quanto tiene, y aun dudo de la vida. Assaltar a dos caualleros tan emparentados con la casa de Cabra, donde está el Rey, y tantos de los alcaldes, es otro que palabras. Pues burlense con el Licenciado Bicornis, que le prendió; a fe que apretandole los cordeles, le haga alargar los cerraderos de la bolsa, y aun de la boca. Veremos ahora cómo sale del insulto, de la herida del criado, del hurto de mi hazienda, de auerme tocado en la honrra, con tanto vituperio. Y de lo que más importa, que son las blasfemias, que se le prueuan con cien testigos tan honrrados como él.

Ar.--Yo vengo ahora de verle y hele hallado tan manso, que porque le ayude a salir d'este trabajo me ha confessado todas sus menguas. Y assi, auiendome ya informado de que sin litigar podré dar a mi hija otro marido, lo pretendo hazer quanto antes me sea possible.

Ram.--Qu'es lo que oyo? sueño, o qué me tengo? Casar con otro a la señora Marcia? Puedense ya tener dos maridos juntos? Qué les faltaria a las locas?

Ar.--No va por ay. Quiero que sepais vna cosa, de que os quedareis abobado.

Ram.--Qu'es, por vida de V. m.?

Ar.--Que Ceruino aun no ha podido pagar el deuito a mi hija.

Ram.--Cómo es esso? Pues a fe que es ella para hazerse pagar en otro que doblones! ¿Tiene acaso algun menoscabo en su persona, que le ha impedido?

Ar.--Dize que con vn hechizo le han hecho impotente.

Ram.--Basta, ya estoy al cabo; crea V. m. que siempre estos estremados celosos tienen algunos defectos que los traen con aquellos espantos.

Ar.--No tengais duda. Aueis visto a Cornelio?

Ram.--Sí, señor.

Ar.--Tiene más mal de la herida?

Ram.--No tiene otra cosa, y aquélla es pequeña.

Ar.--Cómo le podria yo ver?

Ram.--Ha dado a V. m. alguna buena esperança?

Ar.--La esperança en que me ha puesto es tan pequeña quan grande es el desseo; y para que sepais mi intencion, os digo que si por el modo intentado no ay remedio, quiero tratar por otra via de casarme con esta señora.

Ram.--Esse sí (señor) qu'es el camino real y seguro.

Ar.--Quierol' embiar a llamar; si le veis antes, dezidle, os ruego, que me hallará en las Arrepentidas.

Ram.--Yo se lo diré, encontrando con él.

NOTAS:

[785] Sic en ambos textos.

SCENA V LENA, MACIAS.

[Len.].--No será bien (pues quien primero toma no se arrepiente) dexar enfriar el amor de mis escaramuçantes (porque no dura más en ellos que de Nauidad a Sant Esteuan). Más pierde quien más verguença tiene. Bueno seria auerles enseñado el camino y perderme yo en el bosque. No quiero (porque no ay cosa que tan facilmente se quiebre como la voluntad d'el hombre) aguardar más, a peligro de que les dé fastidio, el pedirles la buena pro les haga, y que vssen comigo como el que mientras llueue se mete debaxo del arbol, y passada l'agua le haze leña para su fuego. Querranseme ahora (si viene a mano) esconder en vn trigo segado. A punto me llega el menor, de cuyas palabras se puede fiar tanto como de vna soga pudrida. Señor Macias el enamorado, dichoso, rico y gentil hombre.

Mac.--Qué ay por acá, Lena bella, discreta y agraciada?

Len.--Parece que començamos a tirarnos las verdes. Vengan mis chapines y tocas.

Mac.--Rato ha que las vi passar.

Len.--Passador malo me atrauiesse si lo dexare passar. Y el señor Damasio, está tambien con modorra?

Mac.--Por esso vengo de tomar vn poco de aire, que me he sentido esta noche algo pessado.

Len.--No ay sordez peor que no querer responder a proposito. Pues no me hagan entonar tan alto que nos oyan los mudos.

Mac.--No son los tiempos siempre de vna manera: seria mejor atender de oy más a lo que conuiene a nuestras almas y pensar lo que somos y a qué auemos de venir, dexandonos de vanidades que tan caro cuestan.

Len.--Este es el primero sermon que ha hecho pollo a raposa, que no se hallará en Esopete. Estoy por reirme sin gana. Ha, ha, ha. Ahora digo que tambien se toman zorras viejas de las que han otras vezes dexado la cola en el lazo. Despues de pan y vino cogido, y lo que peor es, comido y beuido, damos en santitades. Antes se ha vno de oluidar de sí que d'el proximo. De aqui adelante yo ataré mejor mi dedo: quien tal haze, que tal pague.

Mac.--Ya me parece que os vais entonando, como dixistes poco ha: guardaos de oyr essa cancion a cauallo.

Len.--Qué me dize V. m.? Hablemos claro, no ay para qué mascarme las palabras. Aunque se oluiden las buenas obras, siempre ha de durar el respecto que se deue a las tocas.

Mac.--Y aun por no auer oluidado yo las vuestras, digo que os guardeis.

Len.--Alomenos guardarme he de tratar con gentes que traen las cabeças tan llenas de aquello que no es bueno sino para nauegar.

Mac.--De viento quereis dezir: mirá cómo corremos las parejas. Quien os sufre essa injuria, no merece algo?

Len.--Digo que se ha de cumplir lo prometido, porque d'esta manera se aumenta y conserua el credito; y vueluo a dezir que quiero mi buena estrena.

Mac.--Dos cosas son prometer y cumplir. Mas qué cosa es buena estrena? que antes nosotros la pretendemos de vos.

Len.--Y de qué norabuena? Aun seria peor esso que lo d'el qu'emplaça a su acreedor. Yo sé bien lo que me deuen y lo que por ellos he hecho.

Mac.--Pero no lo que nosotros pensamos hazer por vos: que andamos desuelados por daros contento y descanso, y no lo acabais de entender; la vna mano tira y la otra hila.

Len.--Señor mio, al orinar se conocen las yeguas; tanto me dirá, que me cosa la boca: sepa yo, pues (antes que muera), lo que me tiene la ventura guardado.

Mac.--No es poco.

Len.--Alomenos biene poco a poco.

Mac.--No aueis oydo decir: nunca mucho costó poco?

Len.--Con esso me destetaron. Mas no sé lo que m'espero; y bien que me costará ya muy caro.

Mac.--Esso más es que descoser la boca. Quiero's lo dezir, por no venir a las manos.

Len.--Pues tras qué ando yo? Daua la esperança por verme con V. m. a la melena, pagandome de mi mano en contado.

Mac.--Mas lo querriades sin contar. Dexemos esto, que ya son amores. Queremos casaros, ea, acabemos ya.

Len.--V. m. me parece que tiene en la vna mano el pan y en la otra el palo. Oxalá, que ya mi requebrado hizo flux.

Mac.--Es posible?

Len.--Al confessor y al médico se ha de descubrir todo. He descubierto que cubria vna andrajosa y que la tiene preñada, y como amor no puede sufrir acompañado, al punto le di passaporte. No ay, señor, que fiar de rufianes, pues auiendo yo sacado a este traidor (oliendo a estiercol) de rascar la mula del canonigo Frechilla, trayendole como vn palmito y dadole quanto tenia (a qué quieres boca) me ha dado este pago.

Mac.--Alguna secreta virtud deue tener, pues Lena (maestra d'estas labores) ha hecho tanto por sus pedaços.

Len.--Mas pensé que por sus ojos bellidos. Daria lo que me queda porque fuesse de veras lo que V. m. me dize, para oluidar a aquel vellaco. Mas a fe, burlase V. m.?

Mac.--Mi hermano's lo dirá. Como quien soy, que os queremos casar.

Len.--Con quién? Con quién, por vida mia?

Mac.--Quando menos, con Ramiro, baruero, cirujano y un poco fisico; hombre maduro, acreditado y bien acondicionado.

Len.--No es el de la hija bonita, donde ya me'ntiende?

Mac.--El mesmo.

Len.--No me parece mal; mas no sé si me querra con tan poca dote.

Mac.--Todo lo suple vuestra persona y buenas partes: ya le tenemos medio conuertido.

Len.--Harianme Vs. ms. su perpetua esclaua; si no me oluidan, no faltará en qué seruirselo.

Mac.--Dexanos el cuidado, y tambien de regalaros por lo que os aueis fatigado en guiarnos la dança, y quanto os he dicho ha sido por tentaros.

Len.--Bueno seria pensar otra cosa; no querria ser tenida por tan necia; todo se me alcança. Beso las manos a V. m.

Mac.--Con bien vais.

Lena, sola.--Con esta buena esperança quiero començar a ordenar mi ajuar y esforzarme quanto pudiere a salir de pecado y huir de que se diga por mí que no ay ramera ni alcahueta que no venga a morir en el hospital o de hambre. Cómo se mejoran las horas quando Dios quiere y quánto aprouecha seruir a los buenos! Al fin no queda carne en la carneceria, por mala que sea; y en effeto, la muger es como la yedra, que arrimada al tronco se sustenta verde y fresca, y apartada se seca. Bueno será ponerme de veinte y cinco alfileres para echar mejor el garauato a Ramiro; que aunque no soy para desechar, todo lo auré menester, porque me parece que ha dado mucho de sí. Mas si cenare solamente vna ensalada, no se dirá que me voy a dormir ayuna.

SCENA VI CORNELIO, ARIES, INOCENCIO.

[Cor.].--Dixo cierto sabio que cada vno tiene su defeto, y que el suyo era la muger que tenia, sin la qual en todo lo demás era bien afortunado. Deue (sin duda) de ser vn pessado inconueniente, pues vn hombre tan justo y prudente sentia alterada toda su quietud y vida por la mala cabeça de su muger. Qué deuemos pensar los pobretos como yo? Verdaderamente que me pone en cuidado el humorcillo de Policena, y assi estoy entre si me casaré o no me casaré, como pinaza en la mar, combatida de dos vientos. No querria hazer como muchos necios, que primero hazen las cosas y despues las piensan. Esta mañana al salir de casa, la primera cosa que oi, fue toser a un cabron, y aunque me dizen lo suelen hazer por la mudanza d'el tiempo, lo he tomado por mal aguero. Mas otra cosa me da mucho que pensar, y es auer oydo que los casamientos y partos del verano son muy peligrosos. La razon desto deue d'estar en la esperiencia, pues no ay astrologo que la sepa adeuinar sino con dos dedos. Echome a nadar a la ventura (como hizo mi padre) en el lago tocado d'el Vnicornio. Quiero poner las manos en el rostro, por no topetar con la frente, y hazer lo que mis amos me aconsejan: que si Ramiro no tiene casa, tampoco yo gozo de hogar ni viñas. Ellos me prometen lo qu'es bueno, y mi señora casi el ajuar entero; Ramiro no tiene otro heredero y hallase con granillo; la moça es cortada a mi medida; deuola (segun me jura) su honrra, y está espiritada por mi gentileza; buenos señores y amigos: puedome passear poco menos que a cauallo, pelando cada dia mis patos; qué quiero más? Ramiro me ha dicho qu'el señor Aries me dessea hablar; deue de labrar el fuego. Es, pues, burla que tendré mala rentilla en él? Quiero yr a buscarle y cargarl'he de palabras que sean como el estruz, que ni es bestia ni aue, gouernandome de manera que le vaya chupando sin sentir, y aumentando el desseo con falsas esperanças, sin acordarme d'él más que de las nuues de ant'año. Alli está; quiero hazer del dolorido para que valga más la mercancia.

Ar.--Vengais en buen'hora; pues, amigo, cómo está la mano? He entendido que la herida es pequeña, de que me huelgo mucho.

Cor.--Qué importa, si quien me la dio la haze grande, pues yua con ánimo de cortarme cercen el braço.

Ar.--El está donde lo pagará todo. Hablastes más a mi señora Violante?

Cor.--No ha media hora, haziendo vn largo razonamiento sobre V. m.

Ar.--En fin?

Cor.--En fin (señor) está de manera que vn ciego echaria de ver de qué pie coxea, pues da señales de lo mucho que gusta de oyr mentar a V. m.

Ar.--Podré cr'er esto?

Cor.--Bueno seria dudar de cosa tan puesta en razon; sí, que no se hallan a cada passo las calidades que mi señora ha entendido de V. m.! Ella es persona muy sabia, y como tal (por no mostrar ligereza) no se quiere declarar tan fácilmente; mas presto nos desengañará el coxo. Entretanto sepa V. m. que le tiene perdida la mala voluntad.

Ar.--El tiempo trae las cosas a quien con más razon puede'sperarlas; mas el mio es tan corto quanto larga en ella essa buena voluntad; y assi, no siendo para mí esperanças tardias, ni menos pretender inclinarla con los amorosos terminos, de que suelen pagarse las mugeres (aunque no las que son tan acuerdas como ella), estoy resuelto de pretenderla por via de casamiento, si ya no hallamos otra más corta.

Cor.--Essa, señor, es infalible, si no se atrauesasse el desseo que tiene de casar antes a la señora Valentina, que (dize) comiença ya a parecer mal en casa. De los hijos, V. m. lo sabe de su boca. Mas he pensado vna cosa desde que Ramiro me dixo que Ceruino es impotente, y que V. m. pretende dar otro marido a aquella señora, y es que sea el señor Damasio, si quisiesse venir en ello; pero pongolo en duda, por verle tan embaraçado con aquella donzella.

Ar.--No más, basta esto por ahora, que viene alli el Bachiller; no quiero que entienda lo que vamos tratando. Andá en buen'hora, y de quando en quando, vna puntadica, por amor de mí.

Cor.--Ya estoy al cabo. (Sale Inocencio.)

Ar.--De dónde viene ahora el buen Inocencio?

In.--Ya V. m. lo puede pensar.

Ar.--Pues qué ay?

In.--Nunca le falta mala ventura al desgraciado. Ha ydo al Corregidor vn cauallero moço (nomine Macias Curuca) echando chispas, haziendo grandes requerimientos, diziendo que el herido tiene el pasmo y qu'está ya en las manos de Dios.

Ar.--Esso es assi.

In.--Por otra parte, el padre de Bezerrica (que no parece) pidiendole quenta d'él, y que hasta que se le dé, le tengan a buen recaudo. Y assi, le han buelto a estrechar la prision. Y hallandosse afligido m'embia a supplicar a V. m. que por amor d'el Señor no le desampare, y que se vaya tratando d'el casamiento de la señora Cassandra, qu'él gustará de que se effectue. Y qu'en lo que toca a mi señora, él mesmo hará fe bastante para que sin más aueriguacion la pueda V. m. dar a quien la quisiere. Qu'él pretende (cansado ya de las cosas del mundo) retirarse a vida solitaria. Encomiendosele a V. m., amore Dei.

Ar.--Porque se allana, y el nombre que ha tenido de mi yerno, yré a entender lo que ay; y si puedo, le haré dar en fiado vna casa por carcel (como no sea la suya).

In.--Esso no importa, pues no quiere entrar más en ella.

Ar.--Yo huelgo mucho d'ello. Vayasse, bachiller, haga buena compañia a las mugeres y digalas lo que passa, que yo yré a verlas. Aries (solo). Ahora sí que a mi gusto podré traçar y juntar, a menos costa mia ya, la de Ceruino; quiero encaxarme adonde desseo, para passar mejor la enojossa vejez. Será bien acudir a Macias para que apriete a su hermano, y que de tres casas hagamos sola vna, de consuelo y alegria; no quiero dormir mientras está el hierro caliente.

SCENA VII DAMASIO, MACIAS, CORNELIO.

[Dam.].--Hermano, adónde ha ydo Cornelio?

Mac.--Es tan diligente, que donde quiera es de cr'er que nos está siruiendo. Veisle alli.

Cor.--A dónde yuan Vs. ms.?

Mac.--A buscarte, que no sabemos estar sin ti vn momento, y vamos cortando de tus pedaços.

Cor.--No ay pocos de que assir, segun ando destroçado. Pagados quedamos, pues yo tambien he roido los çancajos a Vs. ms.

Dam.--Con quién las has auido, por tu vida?

Cor.--Adeuinelo V. m.

Mac.--Ea, dilo.

Dam.--Con el señor Aries, que anda en todo y por todo de nuestra parte.

Mac.--Qué dize?

Cor.--Tanto ha dicho y yo contrapunteado, que no lo quiero dezir.

Dam.--Bueno es esso; acaba d'echarlo.

Cor.--Que la señora Marcia será de V. m. y la señora Cassandra me parece que la lleuará vn cauallero de Tortosa.

Mac.--Qué dizes? Estás loco?

Cor.--Como se lo quento.

Mac.--Gentil nueua me traes para venir tan alegre; cómo eres necio!

Dam.--Dizeslo de veras?

Cor.--No son cosas para burlar con ellas. Assi se la dexarán de dar, como el señor Aries alcançar lo que pretende.

Mac.--No nos dirás qué quiere?

Cor.--Quando menos que mi señora le caliente la cama.

Mac.--De qué manera?

Cor.--Como la calentó a su padre.

Mac.--Y quando mi señora viniesse en ello?

Cor.--Entonces él lo trocará todo y hará que V. m. tenga lo que dessea.

Dam.--Cómo sabes tú todo esso?

Cor.--Porque lo ha tratado comigo y se contentará d'esta manera.

Dam.--Tú eres a punto el aliento, que ahora calienta, ahora enfria; o como el alacran, que hiere, y con su aceite sana. Gran cosa es tener criado que no haya menester consejo. Para dezir verdad, tú mereces mejores amos que nosotros.

Cor.--Yo los tengo mejores que sabria dessear.

Mac.--Entremonos, hermano, persuadamos a mi señora, que si yo no alcanço esto d'ella, me quiero ir a Flandes.

Dam.--Poco será menester para esta coniuncion, porque la deuemos de tener de manera (con la platica de nuestros amores) que no deue dessear otra cosa. Entretanto, toma tú, Cornelio, estos diez ducados, que ha mucho que son tuyos.

Cor.--Adeudarse haze al hombr'esclauo. Beso las manos a V. m. Y el señor Macias, no piensa sino injuriarme?

Mac.--Toma quanto tengo, que todo es tuyo.

Cor.--Sí, por cortesia, pero no querria yo ver siempre esse toma desnudo.

SCENA VIII MORUECO.

[Mor.].--Ahor'acabo d'entender ser los celos de las más violentas y bestiales passiones que pueden tocar a vn hombre: porque si vna vez se assientan en la cabeça d'el que se consume y seca inuestigando vna tan escura verificacion, le haze cometer ridiculossos desatinos. Bien dixo aquel qu'el celoso es loco de arte mayor, pues como tal, tiene miedo hasta de su mesma sombra, y de cosas nunca vistas, oydas ni pensadas: mirandolas como en espejo de alinde, que se las representa muy mayores de lo que son. Biuiendo el cuitado siempre, en el mal hecho vn Argos y en el bien ciego topo, con vna inuengable yra, que no se le puede acabar sino con la vida, por ser infinito el numero de los que dessea herir y matar, para satisfacer la rauiosa saña que tiene contra todo lo que teme; temiendo de quanto imagina. Y puede tanto esta frenesia, que aun contra sí mesmo le buelue: tanto, que ha auido alguno que para saber si su muger le haria los husos tuertos (por si s'empreñasse, poderla conuencer de adulterio) se hizo (quando menos) capar. Poco le ha faltado a nuestro Ceruino para hazer otro tanto. Veis aqui lo que resulta d'estos escusados celos, cuya vengança más hiere que sana al que los tiene. Como Lepido, que vino a morir de pena. Mas bueno seria, si Macias, que con tanta voluntad ha pedido por muger a mi sobrina Cassandra, se saliesse ahora fuera. Quiero yr, a la ventura, a ofrecersela; que espero mirará quién es, y que la señora Violante considerará quán bien estará a ambas partes. Riome del buen viejo Aries Gonçalo, que estando el pie en la sepultura (para alargar la vida) pretende lo que (quando menos se cate) le hará cantar a la puerta vn Requiem aeternam. Porque la muger es como la yedra, que corrompe y arruina la pared que acaricia y abraça. Como le cuadra bien lo que otro viejo respondió a vno que le reprehendia porqu'en tal edad se casaua: No fuera yo viejo si tuuiera seso; basta que quando le tuue me tuue. De quán diferente humor está Ceruino, que dexa tan facilmente muger e hija (no viendo la hora d'echarlas de sí), y porque yo ayude y le dé mi granja para retirarse, me da la renta que tien'en Tordehumos, de que yo me contento por apartarle de mí. Y ya resuelto, voy a echar vn lance, donde por ventura quedaré con los demas enredado; que la señora Valentina es pieça que facilmente me hará embarcar por su seruicio.

SCENA IX LENA, RAMIRO.

[Len.].--Mereceria que m'echassen en vn rio, si despues de auer tenido escuela de humanidad treint'años no supiesse mi quenta y quisiesse venir a ser esclaua, de señora de mi casa y anchura. Quiero ver cómo passa el negocio; que quando Ramiro no se contente de mi estar poco en casa (buscándome la escama en el cogote) no quiero que passe adelante nuestro casamiento. Seria bueno (por no saber su condicion, al cabo de mi vejez) dar de nalgas en vn prado de hortigas, que nunca fueron buenas para salsa. Tambien será bien saber lo que tiene, porqu'es menester más que manteles limpios a la mesa. Quiero capitular antes con aquellos mis señores, que cabeça sin lengua a calabaça se parece. Mas digamos ahora qu'él fuesse mal acondicionado y pobre (nunca coz de garañon hizo mal a yegua), ¿no me le traeré yo como leche a vna mano, pues va la pierna donde quiere la rodilla? Y quando la despensa no esté muy bastecida, dexaré yo las manos en el seno a Policena? Es verdad que no es la moça (cayendo en las mias) para que anden los regalos rodando por casa (aunque se case) y venga a ser la tienda de mi nouio la más frequentada y famosa desta ciudad! Quiero m'engolfar: que no puede faltar nada a quien ha sabido hazer de vn celoso vn satyro; qu'esto me da vn coraçon de elefante. Aqui viene mi velado y todo mi bien.

Ram.--Amores, cara de Pascua florida, ya qu'estamos tan adelante, bien te puedo pedir vna cosa a credito, como mia.

Len.--Tal puede ser que no aya lugar.

Ram.--Que me dexes besar essa boca de perlas.

Len.--Esso es? Dios me defienda d'el enemigo malo. La primera cosa que no se permite a los desposados; no haria por todo 'l mundo semejante pecado: hagase antes lo que diz'el cura.

Ram.--No me puedo yr a la mano, porque vienes oliendo a mil ambares.

Len.--El más perfecto olor de la muger es n'oler a nada. A tiempo seremos.

Ram.--Adónde vas, amores?

Len.--A buscar a mis buenos señores.

Ram.--Es en vano, porque están (como en consejo d'Estado) tratando de muchos casamientos, y ha passado vna cosa de risa.

Len.--Y es?

Ram.--Que proponiendo el señor Morueco el de la señora Violante con el señor Aries, respondio ella que antes se meteria monja que hazer tal agrauio a los huessos de su marido, porque daria que dezir a las gentes, si al cabo de tan larga viudez, teniendo hijos é hija para casar, los diesse antes padrastro. En esto saltó aquel loco de Macias diziendo: señor Morueco (pues lo dessea tanto) V. m. se casará con nuestra hermana y mi señora con el señor Aries, a quien nosotros holgamos de tener por padre. Y assi se lo podrá V. m. dezir de nuestra parte. Y que se tenga de oy más por señor desta casa; en lo demas no me entremeto, pues mi señora quiere ser forçada. Mirá si aurá dado bien que reir.

Len.--Ha, ha, ha. La señora Violante no querria salir de tan largo ayuno sino con carne fresca, mas no le faltará consolador. Qué rollo de muger! si yo fuera hombre, me perdiera por ella.

Ram.--Si supiesses lo que ay debaxo de aquel mongil, de veras lo dirias.

Len.--Y vos sabeislo?

Ram.--No quieres que lo sepa, si la he echado ventosas y sangrado de braços y touillos cien vezes?

Len.--Y tocado, a, no? Quitáosme de delante, que me rebolueis la sangre en el cuerpo. No ay cosa que más cuidado me dé en este casamiento que auer de tener marido priuilegiado para poder emplear sus cinco sentidos donde otros no pueden vno.

Ram.--No me has de ser celosa, si quieres que biuamos como dos palomicas sin hiel.

Len.--Al fin, en qué han parado las pláticas?

Ram.--Ya quedan todos concertados.

Len.--Decime cómo.

Ram.--El señor Aries, con mi señora Violante; el señor Morueco, con la señora Valentina; el señor Damasio, con la señora Marcia; el señor Macias, con la señora Cassandra; el señor Cornelio, con la señora Policena, y el señor Ramiro, con mi señora Lena, qu'están presentes. Y todos quieren pedir al Corregidor la libertad de Ceruino, que pues las partes se contentan, es justo que se halle a las fiestas y bodas de su muger, de su hija, de su suegro y de su cuñado. Y porque las piensan hazer muy solenes, me embian a preuenir los menestriles de la ciudad, y assi (para que se lo diga) voy a buscar al trompeta Iuan Cornier. Sabrásme dezir adónde le podria hallar?

Len.--Si, hermano, donde vos teneis los pies. Mirá que con la priessa no se os caya alguna mentira.

Ram.--Si me cayere, la hallaré en tu casa, donde començaremos a tratar de nuestros pucheros.

SCENA VLTIMA CORNELIO.

[Cor.].--De parte del señor Ceruino, guarda mayor de los montes, se haze saber a todo el insigne auditorio que los que no se fiaren de sus consortes estarán tan seguros como de no caer las ojas d'el arbol en fin de otoño. Porque los celos son contra el natural ingenio de las mugeres: cosolete de araña para los arcabuzazos; la curiosidad, en todas partes viciosa, y en ésta mas perniciosa. Y assi (mouido de piedad y celo fraterno) amonesta que ninguno (de qualquiera calidad que sea) los tenga, dentro ni fuera de casa; so pena de que no le podrá faltar mala ventura. Antes, que todo el mundo se arme de la quieta y mansa paciencia. Porque la esperiencia le ha hecho tocar con la mano que todas las sutilezas y vigilancia de los espantados Lepidos (que no quieren dexar hazer su curso a la Natura) son açadones con que los cuitados sacan de los centros de sus sospechas las inuisibles cornetas de la Fama. Y aduierte que se burlan más d'el que se fatiga en poner remedio que d'el pacifico que lo dissimula o ignora, y qu'es menester gran ingenio para cuitar tan inutil y enojosso conocimiento. Por lo qual aconseja (sobre su conciencia) que cada vno renueue en su casa la costumbre de los prudentissimos Romanos (a quien deue imitar) que quando boluian a las suyas, lo embiauan delante a auisar a las mugeres para no cogerlas de sobresalto, descuidadas y mal compuestas. Y porque'l sereno podria hazer mal a las damas (que son más delicadas), las combida con su cena y casa, ofreciendolas que no faltará de la fruta más agradable a sus gustos.

Valete et plavdite.

* * * * *

Tetu in de Chamartin.--Imp. de Bailly-Bailliere.

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