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Comunicación entre la República Argentina y Bolivia

C. G. Raffelghem · 1899 · Free in the US

10,332 words · about 43 min to read

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Author
C. G. Raffelghem
Language
Spanish
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1899
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10,332 words · about 43 min
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Contents (7)

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Introducción

RIOS DEL TERRITORIO DE FORMOSA

Desde la época colonial se ha procurado abrir una vía de comunicación entre Bolivia y el río de la Plata. Examinando la carta geográfica Sud-Americana se explica la imperiosa necesidad que hay para Bolivia de hallar salida al mar y cuanto importa á la República Argentina que por su territorio se establezca.

Encerrada en el centro de la América del Sud, sin ninguna comunicación directa con el mundo civilizado, el porvenir económico de Bolivia depende de la apertura de esa vía, la que le permitirá recibir los productos extrangeros y exportar los suyos propios, librándose así de la onerosa tutela que la vía de Antofagasta ó la del Amazonas representan. Dueña de riquezas naturales inagotables, esa tutela extrangera se traduce por la imposibilidad de dar á su comercio y á su industria el desarrollo necesario para asegurar el bienestar y la prosperidad de sus habitantes, condenados á vegetar en la inacción y la miseria.

Por otra parte, para llevar á los mercados consumidores los ricos productos agrícolas, minerales y forestales de sus provincias y territorios del Norte y Nord-Oeste, la Argentina debe utilizar científicamente su precioso sistema hidrográfico. Jamás adquirirá en el comercio internacional el lugar preponderante que le corresponde, si no establece allí canales fertilizando las tierras y asegurando comunicaciones económicas. Estas provincias y territorios han quedado estacionados y hasta han retrocedido; en efecto, ¿cómo podrían Salta y Jujuy pensar en exportar sus productos, cuando el ferrocarril que apenas llega á sus fronteras del Sud debe, para cubrir su largo y costoso recorrido, establecer tarifas que duplican el valor del producto? Las minas de cobre, plomo, bórax, bismuth, mercurio, oro, plata, etc., están casi completamente abandonadas, y las de petróleo, tan abundantes en toda la vecindad de los ríos San Francisco, Bermejo é Iliyuru, no han sido hasta hoy explotadas. En ciertos lugares el petróleo corre á lo largo de las rocas bituminosas, infiltrándose en las capas interiores, donde luego forma depósitos importantes; en otros lugares, abriéndose paso á través de las rocas que cubren el suelo, se extiende en todas direcciones; condensándose con el aire, forma una especie de asfalto que cubre grandes extensiones de terreno.

Este producto mineral, uno de los factores de la riqueza de los Estados Unidos, está llamado en un porvenir cercano á ocupar un lugar preponderante como combustible para la marina y llegará á ser el objeto de una seria é importante industria extractiva. La República debe, pues, prepararle un trasporte barato.

En los territorios nacionales del Chaco y Formosa, tan inmensamente ricos en productos forestales, sólo hay algunos establecimientos agrícolas y ganaderos y algunas explotaciones forestales establecidas sobre la margen derecha del río Paraguay-Paraná, los que construyen sus caminos locales, y exportan sus productos por el río, sin más comunicación con el interior que las muy primitivas sendas militares que hacen comunicar entre sí los diferentes destacamentos, únicos que habitan hoy, en compañía con los indios, esa inmenza zona, la más valiosa de la Confederación Argentina. El establecimiento de comunicaciones fáciles, rápidas y baratas, en esas provincias y territorios, es una necesidad que se impone, política, comercial é industrialmente.

Muchas tentativas se han hecho en diferentes ocasiones y circunstancias, para descender el Río Pilcomayo, pero todas dieron resultados negativos. En el territorio boliviano ese río tiene más de 200 metros de ancho, y embarcaciones de poco calado lo remontan en una distancia bastante larga. En el territorio nacional la navegación no es posible más que en un corto recorrido, y todavía la sinuosidad del río la hace extremadamente peligrosa.

El Gobierno Argentino hizo explorar también en diferentes ocasiones el río Bermejo, pero no es mucho más favorable á la navegación que su jemelo el Pilcomayo. Sin embargo, uno de los afluenles del Bermejo inferior, el río San Francisco, que pasa á poca distancia de varias minas de petróleo, admite embarcaciones de poco calado, en una cierta extensión hacia el interior de las provincias de Salta y Jujuy.

La dirección general de los ríos Pilcomayo y Bermejo es de Nord-Oeste á Sud-Este. Los dos ríos están sujetos á crecientes periódicas, causadas por los deshielos de las altas montañas de Bolivia.

Establecida la imposibilidad de utilizar el Bermejo y el Pilcomayo como vías de comunicación y considerando, por otra parte, que la canalización de los dos ríos importaría gastos muy superiores á la excavación y establecimiento de un canal marítimo y de irrigación, que uniera el río Paraguay al Bermejo y San Francisco, con ramal hasta el Pilcomayo, no vacilamos en solicitar del Gobierno la concesión necesaria para llevar á cabo esta obra, que aseguraría á las numerosas riquezas de las provincias y territorios argentinos de Salta, Jujuy, Chaco y Formosa, como asimismo á los innumerables y ricos productos semi-tropicales de los deparmentos del Este de Bolivia, un trasporte rápido, fácil y económico hasta Buenos Aires y el Atlántico. El canal proyectado estaria en comunicación directa, por el río Paraguay-Paraná, con las principales ciudades del Paraguay, Matto-Grosso, Argentina, Uruguay y Brasil.

A más de los vapores regulares que hacen el servicio tres veces por semana, en cada sentido, desde Montevideo y Buenos-Aires hasta la Asunción, (capital del Paraguay,) con escalas en San-Nicolás, Villa Constitución, Rosario, Diamante, Santa-Fé, La Paz, Goya, Reconquista, Empedrado, Resistencia, Corrientes, Las Palmas, Puerto Bermejo, Formosa y Puerto Pilcomayo, hay un servicio regular entre Río-Janeiro, Buenos Aires, Asunción, Curumbá y Cuyabá (Matto-Grosso). Otras líneas aseguran el servicio entre Corrientes y Posadas sobre el alto Paraná, entre Asunción y Villa Constitución, sobre el alto Paraguay, y un sinnúmero de embarcaciones á vapor y á vela frecuentan el río Paraná-Paraguay, navegable en una extensión de más ó menos tres mil kilómetros.

La ejecución del canal marítimo y de irrigación del río Paraguay al Bermejo y San Francisco, con ramal hasta el Pilcomayo, de una extensión de más ó menos 1300 kilómetros, abriría á la navegación fluvial una nueva arteria de más de 2000 kilómetros, y á la agricultura, al comercio y á la industria, la inmensa zona que se extiende desde la margen derecha del río Paraguay hasta al pié de la Cordillera, cuyas tierras, por medio de una irrigación bien distribuida, asegurarían á los colonos cosechas valiosas y abundantes.

Condiciones naturales del territorio

CONDICIONES NATURALES DEL TERRITORIO

El territorio de Formosa ocupa en el Norte de la República Argentina una superficie más ó menos de 120,000 kilómetros cuadrados.

Los límites del territorio son al Norte y Nord-Oeste, el río Pilcomayo, que lo separa de las Repúblicas del Paraguay y Bolivia, al Sur el río Bermejo, su frontera natural con el Chaco Austral; al Oeste confina con la Provincia Argentina de Salta, mientras que al Este el río Paraguay lo separa de la República del mismo nombre.

El aspecto del territorio es característico por la regularidad del terreno, que se inclina perezosamente desde el pié de la cordillera hasta el litoral. Bosques vírgenes y seculares alternan con praderas pobladas de palmas y de plantas forrageras de todas clases y variedades.

El territorio está cruzado por numerosos ríos, siendo los principales:

El río Pilcomayo, que nace en la meseta boliviana, al Nord-Oeste de Potosí, entre 18° 30' latitud y 69º08 longitud. Después de recibir numerosos é importantes afluentes en Bolivia, entra en el territorio de Formosa donde no tarda en divididirse en dos brazos; el de la derecha conocido por el de «Canal del Instituto Geográfico» es el más importante; el de la izquierda conserva su primitivo nombre. Después de separarse en un trecho bastante largo, serpenteando uno y otro brazo entre lagos y pantanos, donde pierden gran parte de sus aguas, vuelven á unirse para luego confluir con el rio Paraguay á los 25° 20, latitud y 57º 57 longitud, frente al cerro «Lambaré» situado á seis leguas al Sur de la Asunción.

El río Bermejo nace en las montañas de Tarija. Después de haber recibido varios afluentes en Bolivia entra en la República Argentina por la provincia de Salta. A diez leguas Sud-Este de la pequeña y antigua ciudad de Oran, recibe las aguas del San Francisco ó río Grande de Jujuy, río importante, navegable hacia el interior de las provincias de Salta y Jujuy. Poco después de su confluencia con el San Francisco, se divide en dos brazos, el izquierdo toma el nombre de Teuco, mientras el derecho, que se pierde casi completamente en los terrenos bajos, conserva su nombre primitivo. Los dos brazos forman así un gran delta y llegan á reunirse á los 25º 45' 44" latitud y 60º 26' 02" longitud, juntándose luego con el río Paraguay á los 26º 55' latitud y 58º 17' 45" longitud, después de haber recorrido una distancia de más de 2,000 kilómetros en un trayecto geográfico de 700 kilómetros El río Itiyuru nace también en las sierras bolivianas, al Oeste del pueblo del mismo nombre. Entra en la República Argentina por la provincia de Salta, donde recibe las aguas de los ríos Caiza y Arroyos. En una larga distancia corre el río Itiyuru paralelamente al río Pilcomayo, pero apenas entrado en el territorio de Formosa, las aguas del Ituyuru desaparecen, absorbidas por el fondo de arena de su lecho, para reaparecer más lejos y perderse de nuevo en un lago inmenso que da vida á los ríos Dorado y Montelindo (Roca). El río Dorado cae en el «Canal del Instituto Geográfico» mientras el río Montelindo (Roca) dirije sus aguas hacia el río Paraguay.

Entre los numerosos ríos de segundo orden que nacen en el interior del territorio, citaremos los riachos Oro, Palmas y Porteños que caen en el río Pilcomayo; los riachos Granaderos, Negro, Eh-Eh, Inglés, Pasusú, Pilagá, Formosa, San-Hilario Caltapic, Salado, Boticario, Naranjal y Marué, que llevan sus aguas directamente al río Paraguay.

Las lluvias son frecuentes, generalmente abundantes pero cortas; las torrenciales son raras, pero suficientes para cubrir en pocos instantes toda la región con cuatro ó cinco centímetros de agua.

El agua es abundante y se halla en casi todas partes á una profundidad que rara vez pasa de 5 ó 6 metros, generalmente con un gusto salobre.

El rocío es permanente, abundante en verano, siendo entonces más violenta y siempre diáfana la irradiación sobre el aire. Privado de su gran masa de vapores acuosos, el aire se provee de ellos gracias á la evaporación de los ríos, riachos, lagos y esteros. Esta absorción, por evaporación, es de tal modo abundante que produce una verdadera irrigación aérea, preciosa para la vida vegetal y agrícola.

El clima es sano y las fiebres son desconocidas. El extranjero se habitúa fácilmente á esa temperatura, la cual es templada. El término medio á la sombra, tomado durante el período de ocho años, en Formosa, ha sido: en verano 26° 62, en otoño 21° 61, en invierno 17° 32 y en la primavera 22° 07 centígrados. Sin embargo se ha visto, á veces, la columna termométrica subir hasta 38° 80 y bajar á 1º 30, pero son fenómenos éstos que se explican por los cambios bruscos de la meteorología y que son producidos generalmente por las lluvias torrenciales ó los fuertes vientos ecuatoriales y pampeanos.

Una gran parte de la costa del río Paraguay es baja y como este río está sujeto á crecientes periódicas, todos los bajos, hasta dos, tres y á veces cuatro leguas al interior, son invadidos por las aguas formando pantanos que engendran nubes de tábanos, mosquistos, jejenes, etc, que convierten la costa en lugar poco menos que inhabitable.

En cuanto a la población india, calculada en 40,000 almas, más ó menos, apenas la cuarta parte de ella trabaja en los establecimientos azucareros y en la explotación de los bosques. Los otros, nómades y abandonados á sí mismos, viven miserablemente de la caza, de la pesca y con la fruta de los bosques.

Inteligentes, fuertes y ágiles, los indios se prestan á cualquier labor; por su admirable resistencia, robustez y conformación, puede hacerse de ellos excelentes jornaleros, de un rendimiento valioso. Del punto de vista humanitario, es de desear que pronto se colonize ese territorio, á fin de dar á esos desgraciados un trabajo que les permita vivir como hombres, en ese bello país que les ha visto nacer y del cual no se les podrá desalojar lícitamente.

Fauna del territorio

La fauna del territorio es una de las más ricas y variadas, tanto en especies conocidas y comunes á otras regiones de la República, como también en especies no estudiadas aun; nos limitaremos pues á citar las más interesantes:

Mamíferos.—El tigre, el león argentino, el gato montes, el tapir, dos clases de jabalíes, el ciervo, el corzo, el gamo, el cervato, el zorro grande, el zorro común, el hurón, la comadreja, la nutria, el lobo de agua, el coatí, el mono aullador, el mono mirigina, el oso hormiguero, el capivar, la liebre, el conejo, el conejito, la rata, etc., etc.

Pájaros de rapiña y de caza.—El cuervo, el halcón, la lechuza, el buho, los loros y cotorras de todas clases, tamaños y colores, el carpintero, pelicano, el hornero, dos clases de hurracas, el martín-pescador, el zorzal, la cigüeña, los cisnes blancos y negros, los patos de todas clases, colores y tamaños; el flamenco, la garza, el ganzo, la pintada, la perdiz, la martineta, las palomas de to- das clases, el pavo del monte, la gallina de agua, la gallina del monte, dos clases de bandurrias, la becasina, la gloseta, el gavilán, el avestruz, el buho llorón, los caranchos y buitres de todas clases, colores y variedades, el gilguero, los cardenales, colibris, etc., etc.

Anfibios, saurianos y reptiles.—Varias clases de tortugas, caimanes, iguanas, lagartos; las víboras cascabel, coral, de la cruz y de agua; el zapo común, el zapo saltón, varias clases de ranas, etc., etc.

Peces.—Son muy abundantes en todos los ríos, riachos, lagos, lagunas y pantanos. Citaremos entre otros: la mojarrita, el dentudo, tres clases de bagres, el salmón, la raya, la boga, el pacú, el sábalo, el pejerey, la anguila, la chica y peligrosa palometa (el characinido de los serrasamineas), etc., etc.

Insectos.—Las abejas son muy numerosas; dada la riqueza y exuberancia de la flora, su producción es muy abundante; las cochinillas son igualmente abundantes, siéndoles el cactus un alimento importante; señalaremos también la existencia de hormigas de todas clases, colores y tamaños, las mariposas más variadas, el pique (pulga de los arenales), la vinchuca, especie de chinche grande; los tábanos, mosquitos, jejenes, moscas bravas, etc. Los gusanos de seda abundan en ciertos lugares.

Riquezas naturales

El territorio es rico en plantas forrageras de todas clases y variedades, sucediéndose y reemplazándose según la estación favorable á cada una de ellas; manteniendo un pastoreo permanente, lo que con las frutas y hojas de algunos árboles, entre los que citaremos las palmas, los algarrobos, el gurlica de corticans, el prosopis rúscifolia, las acacias, el mistol, etc., constituyen un recurso precioso para el ganado.

En toda su extensión, el territorio presenta la misma distribución de bosques, grandes y chicos, siempre exuberantes en vegetación. Esta feliz distribución alternativa de bosques y praderas, formando potreros naturales, y cuyos árboles sirven para abrigar los animales contra la intemperie, es de las más favorables para el ganado, el que produce hasta el 35%.

Los bosques ocupan más ó menos la tercera parte del territorio y constituyen una riqueza inagotable; inteligente y sistemáticamente desmonta- dos y repoblados, su explotación asegura un interés remunerador al capital y el bienestar á los indígenas, los que encontrarán en ella un trabajo correspondiente á sus aptitudes. Llamamos la atención de los hombres emprendedores sobre esta interesante cuestión.

Se estima que una legua de tierra, de la cual solamente, la tercera parte poblada, contiene más de 200,000 árboles medianos, entrelazados los unos á los otros por un sinnúmero de plantas trepadoras, cargadas de las más variadas flores y por inmensas lianas que suben hasta la cima de un árbol para descender por otro y así sucesivamente; esta masa tupida de follage, lianas y flores cubren el bosque como con un inmenso velo de follage que lo deja en una semi-oscuridad. Todas estas lianas son empleadas por los indios para tejer sus redes y hacer vestidos, sacos, cuerdas, etc.

La flora del territorio, abundante, rica y variada, obedece en su distribución á un plan regular, el que casi permite fijar límites á las diferentes familias y variedades.

Esa distribución obedece naturalmente á la influencia de las diferentes composiciones del suelo que son de cuatro clases.

Primera: Los terrenos de inmersión, elevados y al abiigo de las inundaciones, de carácter arcilloso bien pronunciado y bastante homogéneos, por lo tanto poco permeables, saturados de sales y óxidos de hierro; estos terrenos son los lugares preferidos por las maderas duras, representadas por los quebrachos colorados y blancos, los lapachos, el ñandubay, el urunday, las moreras, los güayacanes, los laureles, la tipa, los valiosos y enormes cebiles colorado y blanco, etc.

Segunda: Los terrenos de aluvión antiguo, no inundables, menos cargados de sales y más arenosos y por consiguiente más permeables que los precedentes. Estas tierras pueden dividirse en dos secciones, según la antigüedad del aluvión; la primera es el dominio casi exclusivo del palo santo; en la segunda se encuentran los algarrobos, timbó colorado, el mistol, la brea, el vinal, el simbol y un sinnúmero de cactus.

Tercera: Los terrenos de aluvión más moderno caracterizados por la presencia del chañar y algunas otras leguminosas, mimosas, malvaceas y varias clases de palmas, entre las que predomina la copernicia cerífera, que alcanza hasta 18 metros de altura.

Cuarta: Los terrenos bajos, ricos en materias orgánicas, provenientes de los aluviones en estado de formación. Estos terrenos están poblados de palmas, de inmensos zarzales y cañaverales, y de todas las plantas propias á los terrenos constantemente húmedos.

Esta distribución no está sujeta á límites absolutos; el Palo Santo, los Quebrachos, los Algarrobos, etc., con frecuencia abandonan los límites indicados para mezclarse con especies correspondientes á otros terrenos superiores ó inferiores.

Para analizar sumariamente los árboles del territorio, nos tomaría un volumen; nos limitamos pues, á citar los más importantes del punto de vista de su explotación actual y aplicaciones locales.

Quebracho colorado oscuro. — (Quebrachia Lorentzü) familia de los Anacardiaceas; alcanza hasta 30 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 1380; madera muy dura, se emplea para durmientes, trabajos hidráulicos, postes para alambrados, etc., la madera contiene 20 % de tanino y es objeto de un gran movimiento de exportación; la corteza contiene igualmente tanino y alcaloides, como la Quebrachina y la Aspidospermina.

Quebracho colorado claro. — (Loxopterygium Lorentzü) familia de los Terebinthaceas; alcanza hasta 18 metros de altura y 80 centímetros de diámetro; densidad 1250; la madera tiene las mismas propiedades y aplicaciones que la anterior; contiene más tanino (26 %) es naturalmente más apreciada para la exportación.

Palo Santo. — (Bulnesia Sarmienti Lorentzü) familia de los Zygophylleas; alcanza hasta 18 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 1300; preciosa madera de ebanistería y de enchapado, muy dura, tiene lindas vetas color verde oscuro, exala un perfume delicado y segrega una resina perfumada y comestible. Timbó colorado. — (Enterolobium Timbouva Mart) familia de los Leguminosos; alcanza hasta 30 metros de altura y 2 metros de diámetro; densidad 440; madera colorada, superior para extracto de tintóreo (amarillo), para construcción de canoas, toneles, wagones, muebles, bateas, etc., la corteza y la fruta sirven para la curtiembre. Planta medicinal.

Algarrobo blanco. — (Prosopis Alba Gr.) familia de los Leguminosos; alcanza hasta 15 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; densidad 800; madera bastante dura, que se emplea para marcos de puertas y ventanas, para pisos, pavimentos, etc., la fruta sirve para la preparación de bebidas.

Jacarandá. — (Dalbergia Nigra) familia de los Leguminosos; alcanza hasta o metros de altura y 30 centímetros de diámetro; densidad 1005; madera negra violeta, de lindas vetas; empléase para ebanistería y especialmente para enchapados.

Soto caballo. — (Luhea Diviricata) familia de los Tiliáceas; árbol que alcanza hasta 18 metros de altura y un metro de diámetro; madera liviana que se emplea para construcciones navales, carros, zuecos, etc.; la corteza para curtiembre y la flor medicinal.

Incienso. — (Myrocarpus Fastigiata) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 20 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 940; madera excelente para construcciones, durmientes, muebles, etc.; segrega una resina olorosa y la corteza es tintórea.

Zampa. — (Ariplex pamparum) familia de los Chenopodiaceas; árbol que crece en los terrenos salitrosos; los indígenas los emplean para la preparación de una pasta negra llamada «Yicta» que mastican simultáneamente con la coca; la ceniza de esta planta contiene un 20 % de carbonato de soda.

Ñandubay. — (Prosopis algarrobillo) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 12 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; densidad 1200; excelente madera para durmientes, trabajos hidráulicos, postes para alambrados, etc.

Palo de rosa. — (Machaerium Sp.) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 20 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 900; madera muy buscada para la ebanistería y el enchapado.

Cardo. — (Cactus opuntia) familia de los Cactus; árbol bastante grande, madera floja; los higos comestibles son ricos en ácidos y sustancias sacarinas; estos árboles crían la cuchinilla.

Cebil blanco. — (Piptadenia communis) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 20 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; densidad 630 madera color gris, que se emplea en carpintería; la corteza es curtiente y tintórea.

Tasca. — (Acacia cavenia) familia de los Leguminosos; árbol de 6 metros de altura y 30 centímetros de diámetro; madera negra pesada y corteza curtiente. Planta medicinal.

Inga. — (Inga Uruguensis) familia de los Leguminosos; árbol de 15 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; madera pesada color gris oscuro, corteza curtiente. Fruta medicinal.

Alecrín. — (Holocalyx balansae) familia de los Leguminosos, alcanza hasta 15 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 1000; madera gris oscura, que se emplea ventajosamente para la curtiembre; madera tintórea.

Mistol. — (Zizyphus Mistol) familia de los Rhamneas; árbol que alcanza hasta 15 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; densidad 1275; excelente madera de construcción y tintórea; raíz curtiente y fruta medicinal.

Nogal silvestre. — (Juglans Australis) familia de los Juglandeas; árbol que alcanza hasta 22 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 540; madera negra muy buscada para ebanistería; corteza curtiente y tintórea.

Sangre de dragón. — (Crotón succirúbrus) familia de los Euphorbiaceas; árbol de 8 metros de altura y 40 centímetros de diámetro; densidad 300; corteza curtiente y tintórea. Savia medicinal.

Angico colorado. — (Acacia Angico) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 25 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 960; excelente madera para durmientes y construcciones hidráulicas; la corteza dá 25 % de tanino. Camboatá blanco. — (Guarea trichiloides) familia de los Meliaceas; alcanza hasta 8 metros de altura y 35 centímetros de diámetro; esta planta no tiene otra aplicación conocida, que ser la corteza curtiente.

Canelón. — (Myrsine floribunda) familia de los Myrsineas; árbol que alcanza hasta 25 metros de altura fácilmente y un metro de diámetro; densidad 695; la madera se emplea para tonelería, la ceniza para jabón y la corteza dá 22 % de tanino.

Catiguá.— (Trichilia Catigua) familia de los Meliaceas; árbol que alcanza hasta 10 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; madera bastante pesada que se emplea para construcciones de carros; la corteza es tintórea y dá 25 % de tanino.

Guayabó — (Psidium Guayava) familia de los Myrtaceas; árbol que alcanza hasta 6 metros de altura y 20 centímetros de diámetro; densidad 850; excelente madera para carbón, corteza curtiente, fruta comestible y hojas medicinales.

Ibirapitá. — (Peltophorum vogelanium) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 25 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 1040; la madera se emplea para durmientes, construcciones, etc., corteza curtiente.

Sauce colorado. — (Salix Humboldtiana) familia de los Salisineas; árbol que alcanza hasta 20 metros de altura y 70 centímetros de diámetro; densidad 500; excelente madera de carpintería y ebanistería, corteza curtiente. Laurel blanco. — (Emmotum Apogon) familia de los Laurineas; árbol de 20 metros de altura y 1.20 de diámetro; densidad 830; madera blanca amarillenta, muy aromática y bastante blanda; se emplea para ebanistería, carpintería y para extraer el tanino; raíz curtiente. Planta medicinal.

Cedro. — (Cedrela Brasiliensis) familia de los Meliaceas; que alcanza fácilmente hasta 25 metros de altura y 60 centímetros de diámetro; densidad 600; excelente madera de ebanistería. Planta medicinal.

Palo blanco. — (Calycophyllum multiflorum) familia de los Rubiáceas; el tronco perfectamente ci- líndrico alcanza hasta 20 metros de altura y de 43 á 70 centímetros de diámetro; densidad 450; la madera tiene linda veta y reemplazaría ventajosamente al pino, en muchas de sus aplicaciones.

Chaguar. — (Bromelia serra) familia de los Bromeliaceas; planta valiosa por sus excelentes condiciones textiles. De la fibra filamentosa y de gran resistencia, los indígenas hacen cuerdas y piolas para tejer sus redes, canastas, cotas de malla, etc.; los tallos del árbol constituyen un alimento muy apreciado. Planta medicinal.

Moral. — (Maclura Mora Gr.) familia de los Urticeas; árbol de 12 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; densidad 1040; madera dura muy buscada para ebanistería; pierde su color amarillo para tomar el del nogal.

Quebraco blanco. — (Aspidosperma Queb. bl.) familia de los Aposineas; árbol de 15 metros de altura y 49 centímetros de diámetro; densidad 1000; madera dura y compacta, color blanco rosado, empléase ventajosamente para construcción de carros, y coches, cielo-razos, estampas, puntales, etc., la corteza contiene alcaloides, tintura y 28 % de tanino.

Curupicay. — (Sapium aucuparium) familia de los Euphorbiaceas; árbol de 15 metros de altura y 50 centímetros de diámetro; densidad 420; madera blanca, color gris sucio. La savia produce un regular cautchou.

Lapacho. — (Tabebuia flavescens) familia de los Bignoniaceas; árbol que alcanza hasta 20 metros de altura y 80 centímetros de diámetro; densidad 1100; madera dura y pesada, muy buscada para toda clase de construcciones, muebles, armazones, trabajos hidráulicos, varillas para alamlrados, durmientes, etc. Hay lapachos blancos, amarillos, colorados, colorados oscuros y negros; sus aserrines dan los mismos colores de tinte. Corteza curtiente.

Ibiraró. — (Pterogyne Nitens Tul) familia de los Leguminosos; árbol que alcanza hasta 14 metros de altura y 30 centímetros de diámetro; densidad 810; madera pesada y densa, muy buena para pisos de wagones, tablones, postes, remos, muebles, etc. El aserrín dá una tintura violeta. Tlanta medicinal.

Carapay — (Piptadenia Cebil Gr.) familia de los Leguminosos; alcanza hasta 20 metros de altura y 80 centímetros de diámetro; densidad 1140; madera muy dura y pesada, apreciada para durmientes, vigas, postes, construcciones hidráulicas, etc. La corteza dá de 20 á 26 % de tanino y tiñe en negro y colorado.

Algarrobo Negro. — (Prosopis Nigra Hieron) familia de los Leguminosos; alcanza hasta 8 metros de altura y 40 centímetros de diámetro; densidad 730; madera amarilla oscura; empléase para marcos de puertas y ventanas, varillas para cuadros, construcciones, botes, pavimentos, etc. Corteza curtiente. El algarrobo amarillo tiene las mismas propiedades.

Ibapohy. — (Ficus Subtriplinervia) familia de los Artocarpeas; alcanza hasta 16 metros de altura y un metro de diámetro; la madera es muy blanda, no tiene ninguna aplicación conocida. El árbol segrega una savia lechosa con la cual se produce una clase de cautchou inferior.

Laurel Negro. — (Nectandra porphyria Gr.) familia de los Lauríneas; alcanza hasta 20 metros de altura y 1,20 de diámetro; densidad 830; la madera se emplea con ventaja para bordas de barcos y extracto tintóreo . La raíz es curtiente. Planta medicinal.

Guayavi Amarillo.— (Patagonula Americana) familia de los Boragineas; árbol de 12 metros de altura y 30 centímetros de diámetro; densidad 970; madera pesada y dura, color amarillo claro. Empléase para herramientas, remos, nervuras de canoas, etc.

Hay también una clase de Guayavi, blanco cenizado, del que los indígenas hacen palas, lanzas, etc.

Guayacan Negro. — Caesalpinia melanocarpa) familia de los Leguminosos; alcanza hasta 12 metros de altura y 30 centímetros de diámetro; densidad 1400; madera extremadamente dura y pesada, el tronco es nudoso, la madera tiene linda veta y se emplea para enchapado, como también para tornear ruedas, cilindros, etc. La corteza dá una linda tinta negra, mientras que la fruta dá de 26 á 30 % de tanino.

Guayacan Amarillo. — (Calliandra partoricencis) familia de los Leguminosos; alcanza hasta 10 metros de altura y 30 centímetros de diámetro; densidad 1410; madera dura y pesada, color, amarillo. Linda veta para muebles. La corteza dá una buena tinta amarilla.

Urunday. — (Astronium juglandifolium) familia de los Anacardiaceas; alcanza hasta 20 metros de altura y un metro de diámetro; densidad 1200; madera dura y pesada, excelente para durmientes, postes, ejes, trabajos hidráulicos, etc. Hay Urundays blancos, amarillos y negros; sus aserrines dán los mismos colores tintóreos.

Palo de Lanza. — (Myrsine Grisebachii Hieron) familia de los Hyrsineas; alcanza hasta 15 metros de altura y 30 centímetros de diámetro; densidad 980; madera dura y compacta, color gris amarillento. Empléase para cabos de herramientas, etc.

Palmas. — Hay diferentes variedades, todas muy útiles por la fruta que es muy buscada de la hacienda. La madera se emplea para alambrados, techos y construcciones de líneas telegráficas.

Cola de zorro.—(Andropogon condensatus) familia de los Gramíneas. Esta planta es muy abundante en todo el territorio; es notable por la cantidad de silice, hasta 90 %, que contienen los tallos y las hojas. Remedio contra la dysenterie.

Algodoneros.—Hay variasclases que vienen naturalmente y de las cuales los indígenas sacan provecho. Este malvasea muy importante del punto de vista industrial, es muy común. Las plantas bien desarrolladas son notables por la extrema fecundidad de sus cápsulas, las que contienen un algodón muy sedoso.

Cactus.-Bromellaceas,-Bombaceas. etc., son también muy abundantes en todo el territorio.

Tabaco.—Crece con abundancia y en estado silvestre; no es raro por lo tanto encontrar campos de varios kilómetros cuadrados con ese producto.

El Ramio, el Ricino, el Indigo, la Alfalfa, etc., son muy comunes en estado silvestre.

Todas estas plantas, cultivadas, darían excelentes resultados.

Cultivos, plantaciones e industrias recomendadas

Tanto del punto de vista agrícola como pastoril, las tierras arcillo-arenosas del territorio, son en general muy favorables; su producción actual prueba la fertilidad del suelo; hay sin duda alguna, secciones que no admiten una clasificación tan ventajosa, pero son pocas y de reducida extensión. Las tierras del territorio, son susceptibles á toda clase de cultivos; por ejemplo: el trigo, el maíz, la palmachristi, el tabaco, el algodón, la alfalfa, las papas, el lino, la cebada, la avena, el cáñamo, el arroz, la caña de azúcar, el indigo, el azafrán, el café, la viña, etc., la mayor parte de ellos dan dos cosechas al año.

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