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Lo aparente como real: Un análisis del sujeto “comunista” en la creación y consolidación del servicio de inteligencia de la policía de la Provincia de Buenos Aires (1930-1962)

María Eugenia Marengo · 2015

84,206 words · about 5 h 54 min to read

Period artwork: Interior of the Bodleian Library, 1845
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Licence: CC BY-NC-ND 4.0 · repository export licence (DOAB) · Marengo, María Eugenia (2015), Lo aparente como real: Un análisis del sujeto “comunista” en la creación y consolidación del servicio de inteligencia de la policía de la Provincia de Buenos Aires (1930-1962), open access publisher - licensed CC BY-NC-ND 4.0 (https://creativecommons.org/licenses/by-nc-nd/4.0/)

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María Eugenia Marengo
Language
Spanish
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2015
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84,206 words · about 5 h 54 min
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Universidad Nacional de La Plata Humanidades y Ciencias de la Educación

Un análisis del sujeto “comunista” en la creación y consolidación del servicio de inteligencia de la policía de la Provincia de Buenos Aires (1930-1962) Universidad Nacional de La Plata Humanidades y Ciencias de la Educación

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Índice

“Se necesita un vivir cristiano, integral para oponerse

Agradecimientos El proceso de investigación que derivó en esta tesis surgió a partir de reflexiones y cuestionamientos que he compartido, a lo largo de la carrera de la Maestría, junto a compañeros/as, amigas, docentes e investigadores, que indudablemente han enriquecido el trabajo.

Son muchas las personas que en algún momento tropezaron con mis inquietudes e inseguridades -fuera o dentro del ámbito académico y aunque considero riesgoso proceder con enumeraciones, no quiero dejar de agradecer a todos aquellos que contribuyeron en esta investigación. Mi enorme gratitud a mi director, Osvaldo Barreneche, por su paciencia y constancia; a Sabrina Calandrón, por darme el primer impulso; a Emmanuel Kahan, por incentivarme y brindarme su tiempo; a Andrés Bisso, quien estuvo a cargo de la coordinación de la Maestría de Historia y Memoria durante mis estudios, por su generosidad y predisposición siempre; a Lucas Abot, por entenderme y diseñar la portada; a mis compañeros y compañeras del grupo de Investigación de “Leyes, Justicias e Instituciones de Seguridad”, de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de La Plata; a Gabriel Rivas, Eliana Gubilei y Agustina Ugolini, por sus aportes y lecturas críticas; a Andrés Stagnaroy Mariana Nazar por el intercambio de fuentes y bibliografía; a Diego Galeano y Federico Lorenc por los comentarios en las Jornadas de Investigación, “Leyes, Justicias, e Instituciones de Seguridad en la Argentina”, realizadas en la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la UNLP, en diciembre del año 2011. A mis compañeros y amigos/as del Centro de Estudios para el Cambio Social, por seguir apostando a la reflexión crítica y colectiva y por continuar pensando el mundo desde una perspectiva transformadora. Sin duda, mi agradecimiento al personal del Archivo de la Comisión Provincial por la Memoria, por su invalorable trabajo cotidiano, y a quienes en su momento accedieron a mis preguntas, Magdalena Lanteri y Laura Lenci. A Miriam Pérez, encargada del Archivo de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, por la amabilidad con la que en cada visita me habilitó el acceso a las fuentes del archivo.

A mi familia, Ida Hecker, Daniel y Federico Marengo, por su energía y acompañamiento permanente que logra desvanecer a la distancia. Y especialmente, a mi compañero de ruta, Bernardo Ferraris, por estar día a día y trasladarme la fortaleza para nunca bajar los brazos.

Introducción Objetivos y fundamentación temática Las preguntas que articulan esta tesis y entrelazan los capítulos siguientes surgieron del interés que despertó mi tesis final de grado. En aquella oportunidad me introduje en las páginas de un quincenario anarquista, llamado Ideas, editado en la ciudad de La Plata, entre los años 1917 y 1928. Encontrarme con los archivos de la Dirección de Inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires (en adelante DIPBA) 1, luego de haber analizado aquel medio como una tribuna de ideas, que desde las propias fuentes constituyó una posición política particular dentro del campo libertario del período, me convocó a indagar sobre aquellas representaciones policiales que lo persiguieron. Los primeros documentos que se encuentran en el archivo de la DIPBA datan desde la década del ’30, por lo tanto el material sobre anarquismo se convierte en aquella información inicial que luego se complementaría durante todo el siglo XX, con una abundante producción de inteligencia y secuestro de documentación política sobre diversos grupos sociales, culturales, de derechos humanos, sindicales, estudiantiles y partidos de izquierda. A partir de la década del ’30, el comunismo va a cobrar una centralidad en la escena pública y política argentina, situación que alertaría 1 La dependencia policial de inteligencia obtuvo su jerarquía de Dirección General en el año 1978; a lo largo de su historia fue variando en sus nominaciones y jerarquías. Sin embargo, en la siguiente tesis se hará referencia a dicha institución policial con las siglas DIPBA, cuando no se nombre como Central de Inteligencia. Se denominará de esa forma porque, tal como lo consideró Kahan (2008), desde la apertura del archivo en el año 2003 y la transformación en un lugar de la memoria, es así como se la conoce y se referencia públicamente.

a la policía originando luego la creación de diversas ramas. La Sección Especial de la Policía de la Capital, a la que le antecedieron otras dependencias creadas para el control del anarquismo hacia principios de siglo XX; mientras que en la provincia de Buenos Aires apareció la División de Orden Público de la Policía, también para orientar el trabajo policial específicamente al control de las disidencias políticas. Esto no significa que el anarquismo hubiese desaparecido como actor político perseguido, sino que la indagación en el comunismo devino en interrogantes más amplios para establecer, o no, esa continuidad en la definición permanente de un sujeto “enemigo”, desde donde se cimentara la construcción de una lógica represiva sustentada en distintos soportes: el legislativo, el político, el mediático, el discursivo, el policial.

En este trabajo se privilegiaron aquellas representaciones que atravesaron las narrativas policiales, tanto desde la “doctrina” como desde la elaboración de los informes de inteligencia. En este sentido, las dimensiones que abarcan esta tesis se incorporan desde el estudio de los informes de inteligencia y la producción de “doctrina”, articuladas en un entramado represivo que se solidificó desde la sanción de leyes, prácticas policiales y políticas.

De esta manera, la siguiente investigación tiene por objetivo analizar las representaciones de las diversas dependencias de inteligencia de la Policía de la Provincia de Buenos Aires, en relación a la construcción del actor político calificado como “comunista”, entre el período 1930- 1962. El enfoque de análisis recorrió las prácticas que caracterizaron el funcionamiento de la labor de inteligencia de la policía bonaerense, desde sus inicios en la Década Infame, hasta su definitiva institucionalización y jerarquización como labor policial hacia fines de los años cincuenta y principios de los sesenta.

Asimismo, el interés de esta pesquisa también se basa en la hipótesis de que dichas prácticas de inteligencia, sofisticadas con el paso de los años, contribuyeron a generar la más violenta de las represiones en la Argentina, siendo la antesala de la maquinaria represiva en la que se sustentó el último golpe de Estado, cívico-militar, en el año 1976. La vasta cantidad de información almacenada y ordenada en el archivo de la DIP- BA da cuenta de la existencia de este tipo de materiales como una prueba inédita, no tanto de la verdad develada, sino de la huella imborrable del terrorismo de Estado, que contó con un trabajo racional y minucioso de décadas para ir conociendo a ese “enemigo interno”, que fue cambiando de nombre en función de las coyunturas políticas, tanto nacionales como internacionales.

La propuesta radica en poder establecer un breve recorrido histórico para dar cuenta sobre aquellos factores de carácter político, social y policial que se conformaron como elementos identitarios en la creación de la DIPBA. La definición sobre su surgimiento en 1956 como Central de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires y su posterior sección “Archivo y Fichero”, (en adelante archivo DIPBA), conformado en 1957, fue parte de una búsqueda en el fortalecimiento de la disciplina del control estatal. El “elemento subversivo” o “la amenaza comunista”, entre otras categorizaciones de las propias fuerzas de seguridad nacional y provincial, fueron parte del espíritu de una época y de la consolidación del Estado-Nación en nuestro país.

A partir de las consideraciones anteriores, esta tesis pretende dar cuenta de las representaciones propias de la dependencia de inteligencia de la policía provincial sobre el sujeto calificado como “comunista”, en diálogo con los antecedentes, el crecimiento y la consolidación de dicha agencia de control social. A su vez, se propone estudiar las prácticas que caracterizaron el funcionamiento de la labor de inteligencia de la policía, indagando también acerca de la vinculación entre las distintas instituciones de seguridad, a nivel regional y nacional, constituyentes del periodo histórico trabajado, 1930-1962.

Desde un orden cronológico, el relato contempla en su primer capítulo la indagación sobre dichos antecedentes que luego fueron parte de la constitución de una dependencia de inteligencia más organizada, jerarquizada y planificada, donde los organismos policiales comenzaron a expandirse acompañando el crecimiento estatal de entonces. La pesquisa también abarca en el segundo capítulo el período 1955- 1962, comprendiendo esta etapa como un momento de intensificación en la persecución política, desde donde se hace hincapié en las diferencias, rupturas y continuidades entre el primer gobierno provisional, luego del derrocamiento de Perón, al mando de las Fuerzas Armadas (1955- 1958) y el gobierno constitucional electo -con el peronismo proscripto-, presidido por Arturo Frondizi, quien representó la fórmula por la Unión Cívica Radical Intransigente. Se profundizó en este contexto, bajo la intervención militar de la autodenominada “Revolución Libertadora” (en adelante Libertadora), como el momento fundacional de la inteligencia provincial en relación a la importancia jerárquica y la producción de información que comenzaba a generarse. El análisis continúa en el período siguiente hasta el comienzo de la década del sesenta, con el final del gobierno frondicista, cuando la policía ya se encontraba adiestrada y alineada junto al poder militar, con quien compartió las tareas del Estado represor desde ese momento.

Finalmente, en el tercer capítulo se analizan los comunistas como sujeto-objeto de la vigilancia policial, cómo se construyó esa mirada sobre dicho sujeto y cuáles fueron las políticas y normativas que incidieron en la categorización del mismo como “lo peligroso”, que luego sería sustento de argumentaciones futuras para la aplicación de vigilancia desde la Central de Inteligencia en 1956. Este capítulo intenta ser un aporte inicial al estudio de la vigilancia policial como práctica cotidiana en la provincia de Buenos Aires. De modo que el análisis se enfoca en los actos controlados del Partido Comunista en la ciudad de La Plata y sobre los informes producidos en torno a las actividades de la Unión de Mujeres de la Argentina (UMA), durante el período indicado.

En este aspecto, interesa poner al descubierto aquella narrativa del control social que construyó el espíritu político del período, haciendo foco en las concepciones políticas en materia policial sobre los “comunistas”, sus implicancias y significaciones particulares para cada contexto. La policía del orden: una aproximación a sus orígenes El término latino “politia” tiene su origen del griego “politeia”, que significa ordenamiento político de la ciudad, significado intrínseco al surgimiento de la policía en Europa, en el marco de la consolidación de los Estados-Nación, hacia comienzos del siglo XVII 2. Dentro de las características que definieron a la policía en sus orígenes, se puede hallar cómo a partir de dicho siglo se empezó a llamar policía al conjunto de los medios a través de los cuales se pudieron incrementar las fuerzas del Estado, a la vez que mantener el buen orden de éste. En tal sentido, se definió a la policía como parte de la administración del Estado pero que, al mismo tiempo, podía contenerlo todo. Así es como en términos de 2 En relación a la historización de este concepto, puede consultarse, Rico Alejandra, POLICIAS, SOLDADOS Y VECINOS. Las funciones policiales entre las reformas rivadavianas y la caída del régimen rosista. Tesis de Maestría, Universidad Nacional de Luján, publicada en: http://www.crimenysociedad.com.ar/wp-content/uploads/2008/11/tesis1.pdf, 2008, pág. 30.

Foucault, la policía “lo engloba todo”, lo vigila “aparentemente todo” 3. Para mediados del siglo XVIII e inicios del XIX, el liberalismo se instaló como parte de una nueva racionalidad política, que encontró en estas formas de concebir a la policía un carácter totalitario y por ende habilitó sus intervenciones a numerosos campos dentro del cuerpo social4. El liberalismo contribuyó a fortalecer un tipo de organización policial que sometiese sus actividades a los postulados de las leyes, convirtiéndose, como indica Marcelo Sain, en la agencia habilitada para “aplicar la ley” ante la criminalidad5. Estas características estuvieron asociadas a un cambio de contexto cultural, donde el sujeto se concibió independiente, en tanto portador de derechos individuales, iguales ante la ley y libres de perseguir su autointerés, de autodesarrollarse, de alcanzar la felicidad6. A finales del siglo XIX puede hallarse una temprana atención por parte de la policía de la ciudad de Buenos Aires ante las ideas anarquistas, comunistas y socialistas de la época. Mercedes García Ferrari expresa cómo hacia 1890 estas ideas aparecían como una preocupación en la Policía de la Capital, que a pesar de no considerarlas aún como un problema grave, se hacía explícita la necesidad de implementar leyes represivas para erradicarlas definitivamente. Este interés policial surge en el marco de un período (1880-1905) donde la policía comienza a desarrollar diversas prácticas identificatorias, como la apertura de “Galerías de Ladrones”, la inauguración de una de las primeras oficinas antropométricas en el mundo, el desarrollo en La Plata del sistema dactiloscópico, la creación del prontuario, la Cédula de Identidad y la expansión de los archivos policiales 7.

En este contexto, la mirada sobre lo delictivo se impregnaba desde el discurso médico higienista que concebía la criminalidad como un 3 Foucault, Michel, Seguridad, territorio, población: Curso en el College de France 1977-1978, Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2006. 4 Sozzo, Máximo, “Usos de la violencia y construcción de la actividad policial en la Argentina”, en: Gayol, Sandra y Kessler, Gabriel (comps.) Violencias, delitos y justicias en la Argentina. Buenos Aires: Manantial, 2002. 5 Sain, Marcelo, El leviatán azul. Policía y política en la Argentina. Buenos Aires: Siglo XXI, 2008. 6 Sozzo, Máximo, “Usos de la violencia y construcción de la actividad policial en la Argentina”, en: Gayol, Sandra y Kessler, Gabriel (comps.) Violencias, delitos y justicias en la Argentina. Buenos Aires: Manantial, 2002, pág. 229. 7 Al respecto, véase, García Ferrari, Mercedes, Ladrones conocidos/Sospechosos reservados. Identificación Policial en Buenos Aires, 1880-1905, Buenos Aires: Prometeo, 2010.

síntoma que afectaba “la salud social”, como explica Jorge Salessi 8. El interés de la policía en detectar al sujeto delincuente bajo este paradigma comenzaba a pensarse como una problemática que excedía los límites locales, visualizando la necesidad del intercambio de datos entre policías de diversos países. El estudio de Diego Galeano invita a conocer los compromisos adquiridos por la Policía de la Provincia de Buenos Aires hacia comienzos del siglo XX, cuando firmó junto a otras instituciones policiales de Argentina y países de la región, acuerdos para intercambiar información y afinar la persecución de anarquistas y comunistas, dando cuenta de una mirada común a nivel regional sobre lo que se concebía como “peligroso”9.

A lo largo del siglo XX la policía se consolidó como institución pública, formando parte del aparato del Estado y del sistema de seguridad pública. La vigencia y continuidad de una policía militarizada y verticalista en la Argentina es un dato fundamental para la interpretación de su accionar en los distintos momentos históricos planteados. Por su parte, la historiografía de las policías en nuestro país estuvo por mucho tiempo monopolizada por historiadores de las propias instituciones10. A partir de la década de 1980, en un contexto de transición democrática, la necesidad de los organismos de derechos humanos por investigar el papel de las fuerzas de seguridad durante la última dictadura militar, impulsó un renovado interés sobre el estudio de la historia de la policía. Las contribuciones académicas nacidas en organismos como el Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), dieron inicio a un enfoque crítico y de denuncia en las investigaciones sobre las fuerzas de seguridad, mientras que desde el punto de vista histórico se remontaron hacia me- 8 Salessi, Jorge, Médicos, maleantes y maricas, Buenos Aires: Beatriz Viterbo, 2000, pág. 115. 9 Galeano, Diego, “Las conferencias sudamericanas de policías y la problemática de los ‘delincuentes viajeros’, 1905-1920”, en Bohoslavsky, Ernesto, Caimari, Lila y Schettini, Cristiana (org.), La policía en perspectiva histórica. Argentina y Brasil (del siglo XIX a la actualidad), CD-Rom, Buenos Aires, 2009. 10 Entre la bibliografía histórica producida por los propios referentes de las fuerzas policiales, pueden encontrarse: Romay, Francisco, Historia de la Policía Federal Argentina, Buenos Aires: Biblioteca Policial, 1964; Rodríguez, Adolfo, Cuatrocientos años de la policía en Buenos Aires, Bs.As. : Editorial Policial, 1981; Rodríguez, Adolfo y Zappietro, Eugenio, Historia de la Policía Federal Argentina a las puertas del tercer milenio. Génesis y desarrollo desde 1580 hasta la actualidad, Buenos Aires: Editorial Policial, 1999. Particularmente, entre los trabajos institucionales de la provincia de Buenos Aires se encuentran: Policía de la Provincia de Buenos Aires, La Policía de la Provincia de Buenos Aires, su historia, su organización, y sus servicios, La Plata: Taller de impresiones oficiales, 1910; y Síntesis histórica de la Policía de la Provincia de Buenos Aires. 1580-1980, La Plata: Policía de la Provincia de Buenos Aires, 1981.

diados del siglo XX procurando encontrar algunas causas más remotas del papel represivo que les cupo en el pasado reciente11. Independientemente de sus particularidades, con el tiempo las policías profundizaron su verticalismo y militarización a través de los distintos golpes de Estado acaecidos en nuestro país. En este sentido, como plantean Sandra Gayol y Gabriel Kessler, las autoridades de facto intervinieron directamente sobre las policías, ya sea a través del nombramiento de militares en servicio activo al frente de ellas o bien subordinándolas a estrategias y actividades represivas militares 12. A su vez, durante los períodos democráticos, los postulados que conformaban a las instituciones policiales no fueron siempre cuestionados, manteniendo la violencia represiva como un medio de disuasión, control y persecución a todo lo que era considerado un delito. Así, la criminalidad comprendía, en principio, aquello que no encuadraba con el pensamiento oficial, encontrándose siempre un marco legal para incluirlo en algún acto delictivo tipificado por el Código Penal. En este sentido, como indican Sandra Gayol y Gabriel Kessler, la policía durante todo el siglo XX se comportó como una agente central del control político.

En la Argentina de los años treinta el conservadurismo, asociado a la dirigencia militar, acentuó las políticas represivas por sobre los grupos de izquierda. La persecución y el encarcelamiento a militantes opositores al régimen conservador caracterizaron el accionar de la policía en varias provincias. Lila Caimari, por ejemplo, analiza el lanzamiento de un proyecto legislativo que incluía la restauración de la pena de muerte, cuyos argumentos planteaban la represión al comunismo y al crimen organizado13. El trabajo de Laura Kalmanowiecki evidencia cómo en esta década la policía de investigaciones de la Capital fortaleció su lugar dentro de las fuerzas de seguridad, siendo el comunismo uno de los principales motivos de persecución ideológica 14. En esta línea, como parte del aparato 11 Barreneche Osvaldo y Galeano Diego, Notas sobre las reformas policiales en la Argentina, siglos XIX y XX. Buenos Aires: Cuadernos de Seguridad, 2008. 12 Gayol Sandra y Kessler Gabriel, “Introducción. Violencias, delitos y justicias: una aproximación histórica”, en Violencias, justicias y delitos en la Argentina, Buenos Aires: Manantial y Universidad Nacional de General Sarmiento, 2002, pp.13-38. 13 Caimari, Lila (comp.), “Suceso de cinematográficos aspectos. Secuestro y Espectáculo en el Buenos Aires de los años ’30”, en La ley de los profanos. Delito, justicia y cultura en Buenos Aires (1870- 1940, Buenos Aires: Fondo de Cultura Económica, 2007, pp. 209-250. 14 Kalmanowiecki, Laura, “Origins and Applicationes of PoliticalPolicing in Argentina”, en Latin American Perspectives, Issue 111, Volume 27, Number 2, 2000.

legal represivo, la sanción de diversos decretos en distintas provincias, como el Nº 137 del Poder Ejecutivo de la provincia de Buenos Aires del año 1936, restringieron la acción del Partido Comunista, poniendo en una frágil situación a sus activistas, en el marco de la continuidad de la aplicación de la Ley de Residencia15.

Más allá de estos valiosos aportes centrados en la ciudad y la provincia de Buenos Aires, los trabajos recientes sobre historia de las policías nos muestran un panorama más diversificado en la medida que comienzan a incluirse estudios sobre otras regiones de la Argentina. Así, por ejemplo, en un artículo comparativo sobre la reorganización de las policías bonaerenses y cordobesas entre 1936-1940 se observa esta disparidad. Por un lado, la policía bonaerense en esos años cumplió un rol fundamental en la aplicación del decreto del gobernador Fresco que implementaba la represión al comunismo, junto a la vigilancia de “pic-nics” y actividades juveniles para evitar la propaganda comunista. Mientras tanto, el gobierno radical de Amadeo Sabbatini en la provincia de Córdoba procuró recortar las atribuciones policiales encarando una labor política destinada a la profesionalización de la policía para así revertir la imagen negativa que la sociedad cordobesa tenía sobre ella. Lejos de la presión persecutoria de los conservadores porteños y bonaerenses, Córdoba fue incluso un refugio interno para los disidentes políticos. Si bien los abusos policiales no pudieron evitarse, tampoco se alentaron ni se instituyeron como política oficial16. A su vez, en el caso patagónico estudiado por Gabriel Rafart, se indica que la preocupación mayor de las autoridades respecto de la policía era la de garantizar el control territorial, instituyendo mecanismos de cooperación con otras fuerzas militares y de seguridad actuantes en la región, para maximizar los recursos humanos. La problemática política, en este territorio, no era una prioridad en la agenda estatal y policial17. Retomando el caso de la provincia de Buenos Aires, durante el peronismo se incidió en la gestión policial ampliando y sumando muchas de 15 Kahan, Emmanuel, “¿Qué represión, qué memoria? El “archivo de la represión” de la DIPBA: problemas y perspectivas”, en:Revista Question, N°16, Facultad de Periodismo y Comunicación Social, UNLP, 2007, Pág. 10. 16 Barreneche, Osvaldo, “La reorganización de las policías de Córdoba y Buenos Aires, 1935-1940”, en: Beatriz Moreyra y Silvia Mallo (coord.), Pensar y construir los grupos sociales. Actores, prácticas y representaciones: Córdoba y Buenos Aires, siglos XVI-XX. Córdoba: Publicación del Centro de Estudios Históricos “Prof. Carlos Segreti” y Universidad Nacional de Córdoba, 2008. 17 Rafart, Gabriel, Tiempos de Violencia en la Patagonia. Bandidos, policías y jueces, 1890- 1940, Buenos Aires: Prometeo, 2008.

las iniciativas gestionadas durante el gobierno conservador. Los hechos de corrupción de la policía durante la década del ’30 generaron un reordenamiento de la policía a partir del primer gobierno peronista. Como parte de los esfuerzos por reconvertir a la fuerza policial, buscando su adhesión, se destacaban discursos hacia su interior que expresaban cómo quienes antes eran consideradas personas “peligrosas”, ahora construían la esencia del pueblo peronista, los “descamisados”, a los que la policía debía proteger, no perseguir.

Por su parte, la alusión al sujeto comunista continuó asociándose al nuevo enemigo a nivel mundial emergente en los inicios de la Guerra Fría. La educación e instrucción policial se pobló de contenidos relacionados a la forma en que debían detectarse las actividades “subversivas”. Durante el peronismo las detenciones por el Poder Ejecutivo de la Nación y la aplicación de la Ley de Residencia continuaron siendo una práctica que ejecutaba la policía, principalmente a quienes eran considerados “perturbadores”, “disolventes”, o vinculados con “elementos comunistas”, como ser afiliado o cercano al Partido Comunista, por difundir y/o realizar una protesta social o una huelga por fuera de la Central General de Trabajadores (CGT), consideraciones válidas para la intervención policial. La continuidad de la aplicación de esta de Ley, son indicios brindados por Mariana Nazar18, que señalan como la noción de peligro atravesó todo el siglo XX, siendo una categoría vertebral de las rutinas policiales. En la herencia que dejaron las leyes de expulsión a extranjeros en la primera década del siglo XX, la concepción de peligrosidad adquirió una centralidad sin precedentes.

En la composición de los trabajos de inteligencia realizados y orientados a tal fin se puede ver una tendencia a perfeccionarse en esta tarea. A partir del análisis de Patricia Funes se evidencia la existencia y articulación de dependencias de inteligencia policial que fueron, hasta 1940, las secciones de Orden Social y Orden Público, dependientes de la División de Investigaciones de la policía de la Provincia de Buenos Aires19. Luego se refundaron en un solo organismo, bajo la nominación de Sección de Orden Social. En 1945 pasó a ser la Oficina de Movimientos Políticos, dependiente de 18 Nazar, Mariana, “Estado de derecho y excepcionalidad. Algunas prácticas de control social sobre trabajadores durante el primer peronismo”, ponencia presentada en VIII Reunión de Antropología del Mercosur, Buenos Aires, Argentina, 2009. 19 Funes, Patricia, “El archivo de inteligencia de la Policía de la provincia de Buenos Aires: medio siglo de represión”, en Revista Puentes, Buenos Aires, año 4, número 11, Comisión Provincial por la Memoria, La Plata, 2004.

la Secretaría General. En 1946 se creó la División de Orden Público, que pertenecía a la Jefatura de Policía de la Provincia. Las modificaciones en los nombres otorgados a las dependencias policiales, para la realización de inteligencia y espionaje, fueron variando acorde a los cambios de jerarquía y poder en su accionar. Estos cambios, por supuesto, estuvieron estrechamente articulados con los giros políticos e institucionales del país. En aquellos estudios que abarcan el período de la llamada “Revolución Libertadora”, entre los objetivos de la policía provincial, bajo la conducción de las Fuerzas Armadas, se reforzaron las tareas de inteligencia orientadas al control, persecución y represión de los movimientos políticos. En 1956, por ejemplo, el Poder Ejecutivo Nacional dispuso la creación de la Secretaría de Informaciones Antidemocráticas (D.I.A.), con la finalidad de coordinar y reunir la información producida por otros organismos del mismo tipo: la SIDE, el Servicio de Informaciones del Ejército (SIE), el Servicios de Informaciones Naval (SIN), el Servicio de Informaciones Aeronáuticas (SIA) y el de las policías provinciales y federal20. Constituidos como órganos de control social, posteriormente la Dirección de Inteligencia de la Provincia de Buenos Aires utilizó esos archivos como antecedentes para generar mecanismos de control y represión a través del Estado.

Este trabajo de investigación se enmarca en una serie de estudios que, gracias a la reciente apertura del archivo de la DIPBA, ofrecen una aproximación a la labor de inteligencia de la policía bonaerense, sus prácticas, los mecanismos para la obtención de información, la vigilancia y el control socio-político a lo largo de su existencia. Las primeras investigaciones vinculadas con los documentos del Archivo de la DIPBA inducen a pensar la intencionalidad histórica por parte de los gobiernos de turno, en mantener un registro sobre la vida íntima y social de las personas. En este sentido, la persecución no solo se dirigió hacia los partidos políticos de izquierda sino, tal como lo indican una serie de recientes investigaciones, los alcances del control también focalizaron sectores como la cultura, estudiados por Sergio Pujol21, organizaciones sindicales y de mujeres, como lo expresa el trabajo de Patricia Flier 22, o el estudio de Federico 20 Funes, Patricia, “De lo secreto a lo público. El epicentro de la violencia”, en Revista Puentes, Dossier Documentos, La Plata, número 19, Comisión Provincial por la Memoria, 2006. 21 Pujol, Sergio, Rock y Dictadura, Buenos Aires: Emecé, 2005. 22 Flier, Patricia, “El archivo de la DIPBA: un hallazgo clave para una historia de los imaginarios represivos en Argentina”, en IMAGO AMERICAE, Revista de estudios del imaginario, Año I, N 1,

Lorenz y María Laura Guembe, sobre los ex-combatientes de la Guerra de Malvinas23. Estos trabajos dan cuenta de algunas de las áreas sociales y políticas de incumbencia para la vigilancia policial. Casos que comprueban la lógica de persecución en correlación con la propia estructura del archivo, cuya clasificación respondía a diversos factores temáticos que fueron acumulando antecedentes durante décadas24. Estos ejemplos, junto a los de Patricia Funes mencionados, en lo que hace a la arquitectura general de la DIPBA y el de Emmanuel Kahan, para el caso de la vigilancia de las instituciones judías, permiten avanzar hacia preguntas que nos remiten a desnudar las prácticas de la vigilancia como una rutina del trabajo policíaco en un contexto particular, que le otorga al agente policial una identidad clandestina e instituye “una policía de las apariencias”25.

Los “archivos de la represión”, territorios de memorias “Esas voces, conminadas tantos años al secreto, maniatadas en legajos oscuros, archivadas, allanadas, secuestradas, hoy son públicas y recuperan creativamente su libertad para la historia, la memoria, la verdad y la justicia (Patricia Funes, 2006)”26.

Los archivos de las fuerzas de seguridad del Estado se configuraron como mecanismos de represión, control y vigilancia sobre distintos actores políticos y sujetos de la sociedad civil enmarcados, en su mayoría, en gobiernos de factos de diferentes períodos históricos a lo largo del siglo XX. El concepto de “archivos de la represión” es utilizado para referirse a aquellos documentos que son testigos y evidencia de las atrocidades de las dictaduras militares en América Latina que competen al pasado reciente. Tal como alude Graciela Karababikián, Centro Extremeño de Estudios y cooperación con Iberoamérica, Universidad de Guadalajara, Universidad de Florencia y Universidad nacional de La Plata, 2006. 23 Lorenz, Federico y Guembe, María Laura,Cruces. Idas y vueltas de Malvinas, Buenos Aires: Edhasa, 2007. 24 Funes, Patricia, “Desarchivar lo archivado. Hermenéutica y censura sobre las ciencias sociales latinoamericanas”; en Iconos, Revista de Ciencias Sociales, Nº 30, Flacso-Ecuador, 2008. 25 L’ Heuillet, Helen, Baja política, Alta policía, Buenos Aires: Prometeo, 2010, pág. 203. 26 Funes, Patricia, “De lo secreto a lo Público. El epicentro de la violencia”, en Dossier Documentos, Revista Puentes, Nº6, 2006.

“…suelen denominarse -a grandes rasgos- archivos de la represión a aquellos producidos por instancias represivas legales o ilegales de las fuerzas de seguridad, archivos de derechos humanos a los producidos por personas u organizaciones de la sociedad que han sido objeto de la represión y archivos de la memoria (o en nuestras regiones de la dictadura) al conjunto de los mismos, aunque no hay acuerdos establecidos para estas denominaciones”27. Sin embargo, la categoría de “archivos de la represión” surge como discusión entre los archivistas en 1993, cuando el Consejo Internacional de Archivos en la Conferencia de su Mesa Redonda celebrada en México, definió conformar “un Grupo de Expertos” en “archivos de la represión” de los regímenes recientemente desaparecidos, para tratar de ofrecer una reflexión compartida sobre su problemática, a la vez que una serie de recomendaciones para su tratamiento. De este modo, esta categoría comprende a aquellos archivos producidos con el fin de la persecución política y la represión y se encuentra directamente vinculada a la definición de “instituciones represivas”, por ser parte de los archivos de seguridad del Estado.

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